Harun al-Rashid

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Mármol, bronce y cincel

DOMINGO, 3 DE DICIEMBRE DE 2006

 Castilla-3

¿Alguna vez, amable lector, se detuvo usted en la plazoleta donde abre su puerta el templo de La Merced, atraído por el bronce del mariscal Ramón Castilla Marquesado?

Su autor, el escultor peruano David Lozano Lobatón (1865-1936), no sólo captó a golpe de cincel los rasgos mestizos del viejo soldado tarapaqueño, usando la escala natural, sino que en los cincelados ojos quiso expresar el carácter del vencedor de Yungay, al vengador de cerro Barón en Valparaíso; al creador de los ministerios públicos; el archivo y armada nacionales; al magnánimo vencedor de Mapasingue; al autor de las leyes de endeudamiento y presupuesto públicos; del promotor del mercado de abastos; de la penitenciaría de Lima; etc., etc., en suma, al constructor de la moderna República del Perú.

Se muestra en uniforme de gran parada, capote largo, descubierta la cabeza, banda de presidente, bastón de mariscal, sable pendiente del tahalí con dragonas trenzadas, calzando botas granaderas con espolines, que avanza el paso con dirección al templo fronterizo con una velada sonrisa socarrona y algún malvado pensamiento que ya urde para ensayarlo en honor de sus enemigos políticos.

Reconforta su presencia en la estatua, más aún en estos tiempos que la manoseada democracia nos depara cada suerte de mandatario tan distante del viejo mariscal, varias veces presidente de la república (1845/51; 1855/57; 1857/62)

Sin duda, Lima registra esta efigie como ejemplo de arte escultórico sin par; proporcionada en sus formas, ademán natural, expresión legítima y gracia estupenda.

Vale la pena una sostenida mirada; para ello nada mejor que detenerse y contemplarla. Representa también el pundonor, el carácter varonil y la resolución capaz; la sagacidad, la previsión y la oportunidad.

Otro monumento, con la belleza de las proporciones y los nobles rasgos de su dueño, es el de don Manuel de Candamo Iriarte. Presidente de la República (1895, 1903/1904) ahora en su nuevo emplazamiento dentro de los jardines inmediatos al Centro de Estudios Histórico Militares y el Instituto Libertador Ramón Castilla, del paseo Colón. El fundador del Partido Civil que habría de fallecer en los albores de su gobierno, elegante caballero vestido de levita; posiblemente nos siga con la mirada sorprendido de nuestro extraño atuendo.

 Manuel Candamo Iriarte

Lima ha consagrado en el bronce a dos militares extranjeros con las galas de la monumentalidad y el esplendor: al generalísimo José San Martín Matorras cruzando los Andes, jinete del típico criollo cabeza de carnero, tan útil en las pampas y el rodeo, bestia leal y resistente del gaucho y del arriero. Singular conjunto ecuestre que se yergue desde 1921 en un espacio que antes abrigaba la estación de trenes de San Juan de Dios, hoy Plaza San Martín y muy cerca de la desaparecida plaza de Micheo.

El primer Congreso Constituyente convocado en el Perú, contemplaba en su histórica primera agenda -22 de septiembre de 1822- la solicitud de renuncia al cargo de Protector del Perú del General San Martín, tema que debate y aprueba, igualmente, sin mayor oposición, que el Perú sería república. Se habría de contrariar de esta manera el caro deseo del generalísimo quien abogaba, sin dislates, por la monarquía constitucional como el medio apropiado para gobernar el Perú. No en vano se habían sucedido en el mando del imperio y del virreinato, catorce incas y cuarenta virreyes. La república democrática olía a novedad y anarquía. El olor se ha extendido hasta nuestros días, pero algo más cargado de anarquía que de novedad.

Educado desde temprana edad como cadete de las tropas isabelinas en España, San Martín, templado por las luchas contra el yugo de Napoleón, y las permanentes contra las tribus del Marruecos español sumado a su acuartelamiento en Cádiz, pronto sustituyó su acento argentino, para adaptar el contagioso dejo andaluz que mutila la última letra de las palabras y; de paso, arrancar con la guitarra fandangos, rumbas y bulerías. En Lima causó sensación en los círculos sociales el militar argentino, de tez morena y hablar gaditano.

San Marín, Lima

La hermosísima estatua ecuestre, levantada en memoria del mariscal Libertador del Perú, (1824/25) Simón Bolívar Palacios, grancolombiano, nacido en Caracas, actual Venezuela, es un modelo de proporciones. La grandeza pública del marcial jinete sólo fue eclipsada por las ansias de poder vitalicio que le embargaban.

Irónicamente, la erección de este monumento fue aprobada, año después, por quien alguna vez sufrió arresto por directa orden del Libertador al devolverle respuesta digna: el coronel Ramón Castilla. Una reproducción de esta figura ecuestre luce orgullosa en la ciudad de Caracas. El original, notable trabajo de la más fina factura, en bronce y mármol, obra de los escultores, el italiano Adán Tadolini y el alemán Müller, superintendente de la fundición de Münich, y el pedestal del italiano Felipe Guacarini se levanta en la Plaza del Congreso, antaño plazuela del Estanque, de la Caridad, de Rivera el Mozo, de la Recova, de la Universidad, de la Constitución, de la Inquisición y Plaza Bolívar, que predomina.

Bolívar, en Lima

El Libertador había de ser notable con la espada y la pluma, en ambas diestro, su rasgo importante radica empero en su atildada prosa y rico vocabulario. José Antonio de Sucre y Alcalá, el Mariscal de Ayacucho, sería el realizador de la grandeza de Bolívar. Grupo ecuestre que inmortaliza al general cumanano, brazo derecho del Libertador caraqueño, se yergue magnífico dentro de aquella plazoleta del área del Parque de la Exposición. Copia de ese monumento a Sucre luce la Plaza Mayor de la ciudad de Huamanga. Fue asesinado en las montañas de Berruecos, en el Ecuador.

Escondido entre las verjas del Parque de la Exposición, raudo, como si quisiera alcanzar la calzada de la Avenida Arequipa, con su típico caballo de paso peruano, vestido con el poncho, pañuelo al cuello y aprestos costeños, el puertorriqueño don Fermín Tangüis, borincano de nacimiento y peruano de corazón, lleva suave la rienda y la mirada digna y calma mientras su jaca de fina ambladura le transporta en eterna actitud. En su fundo Urrutia, de los campos de Pisco se cultivaba, a salvo de las plagas, el injerto del estupendo algodón peruano que los expertos de Liverpool bautizaron con su apellido germano en 1910.

Fermin Tangüis

Nada más representativo en los barrios altos y la plaza Santa Ana que el milanés Antonio Raimondi Dell’Accua; viajero conspicuo del Perú del ochocientos; no se cansa permanecer de pié -investiga algún espécimen- la mirada fija con la lupa ante los ojos.

 Raymondi

Sus preciosos tomos El Perú y Atlas del Perú, esperan olvidados en busca de algún mecenas para su reproducción y divulgación. ¿Qué nos pasa señores?

Militares, más que civiles tienen asegurada la memoria ciudadana en el mármol y en el bronce, por lo menos en Lima. Pero nadie escatimará que en su tiempo los hechos que produjeron fueron paradigma que les ha reconocido la posteridad de un monumento.

El protomédico ariqueño, don Hipólito Unánue Pavón, editor de El Mercurio Peruano, célebre periódico que llegaba a sus suscriptores por entregas en el formato de cuartilla, fue en los albores coloniales y todavía lo es, fuente de conocimiento del Perú. El mármol que perenniza al sabio lo muestra en actitud sedente en el precioso patio de la Facultad de Medicina San Fernando, a la vera de la remozada Av. Grau.

En bronce y sobrio pedestal de mármol de fina factura, se luce don Bartolomé Herrera, sentado de espaldas al antiguo local de la Universidad Mayor de San Marcos en el Parque Universitario; el eminente e ilustrado clérigo arequipeño nacido en 1808 y fallecido en 1864, con un ademán de la mano expone… educado en el célebre Convictorio de San Carlos, fue esclarecido pensador, conservador ultramontano por esencia, y consecuente antiliberal.

Del lado del Hotel Lima Sheraton, por la Avenida Wilson, el mestizo cusqueño Inca Garcilaso de la Vega contempla la Lima bullanguera, cargada de hollín, tráfago de vehículos y ambulantes. Posiblemente medita este desconcierto en su fresca y acogedora casa en la lejana Córdoba, preocupado por qué el Perú aún no la ha adquirido. Prepara en tanto, subido sobre su pedestal en Lima, algunas notas para sus Comentarios

Garcilaso

Una fontana con el dios Neptuno, tridente, peces y ninfas luce espléndido; es la única muestra de ese tipo a la romana en todo el Perú, se ubica dentro del área cercada del parque Neptuno en la Av. Wilson. ¿Nuestra Fontana Trevi?

Otro, totalmente en mármol, obsequio de la colonia China por el primer centenario de la Independencia del Perú, se levanta a un lado del Palacio de la Exposición o Museo del Arte, en el Paseo Colón. El agua que vierte de un cántaro un niño desnudo puede tener efectos hipnóticos si se sostiene la contemplación.

Entre el bosquecillo de ficus, con borde a la Avenida a la que ha prestado su nombre, la Patria agradecida extiende la mano al almirante Berguesse du Pettit Thouars. Mármol y bronce ricamente trabajados. La decidida conducta del comandante de la escuadrilla francesa, surta en el Callao, desalentó al engreído vencedor de San Juan y Miraflores de la destrucción de Lima después de los luctuosos 13 y 15 de enero de 1881.

El porte militar, jinete de buena monta, del mariscal Andrés Avelino Cáceres Dorregaray es el motivo principal de una plaza en Jesús María. El Brujo de los Andes, dolor de cabeza del invasor chileno, fue admirado -y de hecho se constituyó en constante invitado- en la Prusia del Kaiser Guillermo I. El mariscal quien representó al Perú en Berlín solía acudir con alguna regularidad por invitación del emperador al Schloss aus Charlottenburg, para narrar al monarca episodios de la campaña de la Breña. Servía de intérprete a tan distinguidos personajes el coronel cajamarquino Julio C. Guerrero, ayudante del mariscal. (Ver)

Cáceres

Alegórico más que expresionista, lanzado su caballo hacia el espacio, no permite que la enseña patria sea presa del enemigo quien, por antonomasia, es el portaestandarte del Perú. Muy lejos de su casa solariega de la quebrada de Aroma en Tarapacá, donde transcurrió su infancia, el bizarro coronel Alfonso Ugarte Vernal, ahora cabalga en la limeña Av. Javier Prado. Ese salto del Morro, que inmortalizó en Arica la mañana del 7 de junio de 1880, es tema que no se olvida y su impronta grabada en acero retempla el alma de todo peruano, pero aún más si se trata de cualquier ex alumno del colegio que lleva su nombre.

 

Alfonso-Ugarte

José Santos Chocano, dice de Alfonso Ugarte:

“………………………………………………”

“De pronto en un corcel, entre el tumulto

que arrolla el invasor, rápido avanza

Alfonso Ugarte; esgrime un meteoro.

Tal en las sombras del dolor oculto

brilla, a veces, un rayo de esperanza…

Es blanco su corcel (cascos de oro

y pupilas de Sol). Rasga la bruma

como flecha veloz; y sobre el alta

cumbre, erguido en dos pies, salpica espuma

con relinchos de horror… ¡y luego salta!

Estrellóse, por fin, en la ribera,

y la ola, al besarlo, lastimera,

lo envolvía en la mortaja de su espuma;

mientras un solo instante, uno tan sólo,

detuvo su fragor la lucha fiera;

que todos, todos, con sorpresa suma,

parecían mirar entre la bruma

el rayo aún de esa veloz carrera…

Muy próximo al monumento del coronel Ugarte se alza el de otro distinguido militar en la avenida Javier Prado en el crucero con la avenida Pershing, es la magnífica estatua ecuestre del general argentino Mariano Necochea, tantas veces herido por lanza y sable pero vencedor de la Independencia.

 

Mariano Necochea

Las estatuas de Lima, pálidamente descritas, son trasunto de nuestra historia, algunas de ellas producto del cincel de maestros sin par.

Fuentes gráficas:

Monumento al Generalísimo San Martín.- Fotografía del señor Pedro José Abad.  http://accidentetranvia.blogspot.com/

Bolívar.- Internet

Pando, 19 de abril, año 2004.

Publicado por Luis Siabala Valer Etiquetas: ayudante, Cajamarca, Cáceres, Guillermo, Kaiser, Prusia en 4:39

3 comentarios:

Alejandro Reyes Flores dijo…

He visto y leído tu artículo, siempre provocador y sugerente sobre algunos monumentos de Lima, yo estoy en ello en la zona de los Barrios Altos. Terminé el año 2009 escribiendo y he comenzado el 2010 escribiendo, lo había determinado así, quizás sea una manera de exigirme más. Lo de los Barrios Altos, está resultando un “hueso duro de roer”, me está costando bastante, pero lo estoy haciendo con gusto, voy saliendo de la “maraña” de información, espero terminarlo este año, es el objetivo que me he fijado. Espero conseguirlo para entrar de lleno a los sobrevientas de la Guerra del Pacífico. Lucho, un fuerte abrazo y siempre expedito para vernos y charlar con Jorge, Palacios y otros amigos.

Alejandro

2 de enero de 2010, 13:19

Rafael Córdova Rivera dijo…

ESTIMADO LUCHO, COMO SIEMPRE TUS ARTICULOS SON DE GRAN FACTURA HISTORICA Y MONUMENTAL…CREO QUE GUERRERO, SECRETARIO DE CACERES Y EDITOR EN ALEMAN DE LA REVISTA ¨¨DE RE BELLICA¨¨, FUE JULIO C. GUERRERO, CON QUIEN TENEMOS UNA DEUDA MONUMENTARIA Y MONUMENTAL

FELICITACIONES

RAFAEL

3 de enero de 2010, 7:24

José Abad dijo…

La descripción de estas esculturas provoca una gran emoción y nos hace reflexionar sobre la carencia de modelos y líderes en los tiempos actuales.

Bello artículo, don Luis Siabala, ha vuelto a la vida a aquellas estatuas que son referentes de calles, plazas e instituciones.

Quizás Francisco Pizarro le reclame a su pluma y otras también quisieran contarle como han “caminado” por la ciudad ya que no se encuentran en el lugar donde por primera vez se les rindió homenaje.

16 de julio de 2010, 12:07

DOMINGO, 3 DE DICIEMBRE DE 2006

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El mulato retratista

A don Andrés Merino Espiñeira; Santiago de Chile

José Gil de Castro

(Lima 1785; Lima, 1850)
Entre la colonia y la república
Infante José Nepomucemo Figueroa Araoz
Infante José Raimundo Nepomuceno Figueroa Araoz

Profusa la historiografía de este maestro de singularísimo estilo en el óleo, retratista contemporáneo de personajes notables; engreído de las damas de la sociedad virreinal y republicana a orillas del Rímac y del Mapocho; creador de ese estilo hierático con que quiso mostrar a libertadores generalísimos, mariscales encumbrados, encopetadas damas y grandes señores; delicado pincel de madonas santas de conventos, monasterios e iglesias. El peruano del barrio santiaguino de Lastarria, pintor con establecimiento a inmediaciones del Cerro de Santa Lucía, el limeño don José Gil de Castro y Morales, también conocido en su época como el Mulato Gil.

Simón Bolívar, por José Gil de Castro

Difícil no reconocer de primera vista su Simón Bolívar, rostro de pardo de largas patillas y negro bigote, con esa levita de tieso y elevado cuello en color punzó sobre paño negro con dorados y charreteras bordadas a profusión del estilo en boga, de simétrica abotonadura, retrato que le tomó en directo en 1822; o su San Martín, con el corvo sable dorado, tahalí y correaje blancos investido de la banda con los colores isabelinos, conforme posaría para sus bastidores en 1818, antes de traer sus ejércitos al Perú.

San Martín por José Gil y Castro

Imposible pasar por alto los colores de su paleta en el rostro de mejillas ajamonadas del general Bernardo O’Higgins Riquelme, vencedor de Chacabuco, padre chileno de la Patria Nueva, posteriormente el asilado voluntario de Montalbán en Cañete, Perú; célebre vástago de Ño Ambrosio, el irlandés (Don Ambrosio O’Higgins, Marqués de Osorno, trigésimo sexto Virrey del Perú; (1796-1801)

Bernardo O'Higgins Riquelme

Es a este encumbrado militar que Gil de Castro debe la fama. Amigo del pintor, que le retrató con mucho acierto, O’Higgins le otorgó la condecoración Al Mérito, en el grado de legionario.

Y si de madonas santas se trata, aquí dos muestras de sus pinceles en la virgen de las Mercedes y de Santa Isabel, reina de Portugal:

  Virgen de las Mercedes, José Gil y Castro

NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES
Santa Isabel reyna de Portuga, José Gil de Castro
SANTA ISABEL, REINA DE PORTUGAL

Personajes coloniales como el que muestra el grabado;

 Cnel. Judas Tadeo de los Reyes y Borda

 CORONEL JUDAS TADEO DE LOS REYES Y BORDA

O también, en la baja escala social pero elevada del patriotismo, la modesta del pescador chorrillano don José Olaya Balandra, mensajero por antonomasia de la independencia del Perú.

José Olaya y Balandra

JOSÉ OLAYA BALANDRA

Iconografía toda esta muy familiar a nuestros ojos que la hemos visto en museos y reproducidas en libros de la infancia y juventud; sin embargo, carecemos de su efigie pues tampoco se conoce de algún autorretrato y nos contentamos con imaginarlo como se muestra el mulato, hijo de blanco con negra, mestizaje que lleva confundidos la vitalidad serena y la sensibilidad aguda de sus progenitores.

Datos biográficos

Las fechas de su estada en Chile, su retorno al Perú y deceso en Lima no son claras ni coincidentes, excepto la de su nacimiento que se conoce por su fe de bautismo que expresa que nació en Lima, el 1° de septiembre de 1785, que fue pardo libre, hijo legítimo de José Mariano Carvajal Castro y María Leocadia Morales.

Su formación artística la habría seguido en la escuela pública de dibujo y pintura, creada por José del Pozo y su maestro habría sido el español avecindado en Trujillo, Julián Payo.

En 1805 o 1810 se habría trasladado a Chile, radicándose en Santiago. Su presencia en Chile sería para cumplir con deberes castrenses. Encontró allí ambiente propicio para la pintura religiosa, los retratos militares y los personajes de las clases adineradas, de gran demanda en la naciente república.

Por su destacada labor como retratista y pintor recibe, en 1816, el nombramiento de Maestro Mayor del gremio de pintores por el Cabildo de Santiago.

Casó en Santiago en 1817 con doña María Concepción Martínez y aprovechando su experiencia militar y su alto conocimiento de dibujo, cartografía y cosmografía, obtuvo diversos nombramientos militares, entre ellos el de capitán de ingenieros de Chile y Perú, capitán de fusileros del batallón de Infantes de la Patria y la Orden al Mérito de Chile.

Mantuvo, como hemos dicho, gran amistad con el general Bernardo O’Higgins, debiéndose a él los más logrados retratos del prócer. Gil de Castro se convirtió en el gran retratista de las campañas de los ejércitos libertadores de Sudamérica y en consecuencia, su pintura representa el paso de la colonia al período de la república. En 1820 O’Higgins lo nombró segundo cosmógrafo, miembro de la mesa topográfica y proto-antigrafista del Supremo Director.

Instaló su taller en la actual calle Victoria Subercaseaux de Santiago, a inmediaciones del cerro Huelén (Voz mapuche) llamado Santa Lucía, donde recibía a numerosos clientes que posaban para él en largas sesiones.

Dicen los estudiosos del artista que de acuerdo a las fechas de sus cuadros, el pintor permaneció en Chile hasta 1825. A partir de ese año, solo se conocen obras firmadas en Lima que corresponden a retratos de las damas más importantes y elegantes de la sociedad peruana.

Se puede ver de sus pinturas al óleo las características imperantes del arte pictórico de la época colonial. Un estudiado dibujo y el paulatino uso de colores luminosos y simbólicos como el rojo. Demostró una particular sensibilidad para captar los rasgos fisonómicos de sus modelos incluyendo todo tipo de detalles y elementos escenográficos con realce de la alcurnia y dignidad de los retratados, ahora, muy de su estilo, algo acartonados dado el hieratismo de que solía revestirlos.

De esta forma sus pinturas adquieren no solo un valor artístico, sino también valioso testimonio histórico. Su presencia en Chile, resultó de mayor significación cuantitativa que en la del Perú, por la demanda de sus servicios que, además, le produjo las distinciones que le fueron concedidas y la memoria con que se le recuerda en el vecino país.

Nadie es profeta en su tierra. Veamos:

Premios y distinciones

1816 Es nombrado Maestro Mayor del Gremio de Pintores.
1820 O’Higgins lo nombró Segundo Cosmógrafo y miembro de la mesa topográfica y Proto-Antigrafista del Supremo Director.

Exposiciones individuales posteriores

1993 Retrato de Don José Raymundo Juan Nepomuseno de Figueroa y Araoz. Casa de Remates Jorge Carroza. Santiago, Chile.
1994 José Gil de Castro en Chile, Reactivando la Memoria. Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago, Chile.

Exposiciones colectivas

1940 Exposición de Arte Chileno, Buenos Aires, Argentina.
1942 Chilean Contemporary Art, The Toledo Museum of Art, Estados Unidos.
1962 Retratos Chilenos por Artistas Extranjeros, Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago, Chile.
1972 150 Años de Pintura Chilena, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina.
1974 Precursores Extranjeros de la Pintura Chilena, Instituto Cultural de Las Condes, Santiago, Chile.
1975 El Eterno Femenino, Instituto Cultural de Providencia, Santiago, Chile.
1975 La Modelo y el Pintor, Sala Forestal, Santiago, Chile.
1976 Siglo y Medio de Pintura Chilena: Desde Gil de Castro al Presente, Instituto Cultural de Las Condes, Santiago, Chile.
1977 200 Años de Pintura Chilena: Primera Exposición Itinerante, Departamento de Extensión Cultural del Ministerio de Educación, Santiago, Chile.
1978 Colección Guzmán Ponce, Instituto Cultural de San Miguel, Santiago, Chile.
1980 El Arte y la Banca, Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago, Chile.
1981 La Historia de Chile en la Pintura. Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago, Chile.
1982 Recorriendo el pasado de la Pintura Chilena, Instituto Cultural de Las Condes, Santiago, Chile.
1984 15 Elegidos en la Pintura Chilena: Exposición Retrospectiva, Instituto Cultural de Las Condes, Santiago, Chile.
1984 Pinacoteca de la Universidad de Concepción en Homenaje a Claudio Arrau, Centro Histórico de la I. Municipalidad de Chillán, Chillán, Chile.
1987 Panorama de la Pintura Chilena desde los Precursores hasta Montparnasse, Instituto Cultural de Las Condes, Santiago, Chile.
1991 Siglo y Medio de Pintura Chilena, Instituto Cultural de Las Condes, Santiago, Chile.
1994 Pinacoteca de la Universidad de Concepción, Corporación Cultural de Las Condes, Santiago, Chile.
1995 Retratos en la Pintura Chilena, Instituto Cultural de Providencia, Santiago, Chile.
1998 La Región del Maule y sus Pintores, Museo O’Higginiano y Bellas Artes de Talca, Talca, Chile.
2004 Retratos: 2000 Years of Latin American Portraits, El Museo del Barrio, New York, Estados Unidos.
2005 Retratos: 2000 Years of Latin American Portraits, San Diego Museum of Art, California, Estados Unidos.
2005 Retratos: 2000 Years of Latin American Portraits, Bass Museum of Art, Miami Beach, Florida, Estados Unidos.
2005 Retratos: 2000 Years of Latin American Portraits, National Portrait Gallery at the S. Dillon Ripley Center, Smithsonian Institution, Washington D.C., Estados Unidos.
2006 Retratos: 2000 Years of Latin American Portraits, San Antonio Museum of Art, Texas, Estados Unidos.
2009 Chile Mestizo, Centro Cultural Palacio La Moneda, Santiago, Chile.

La plaza Mulato Gil de Castro en Santiago de Chile

Dice la nota que glosamos de INTERNET: Interesante y novedoso centro cultural, ubicado cerca del hermoso Parque Forestal. Motivados por la actividad artística y bohemia que ya se había ido instalando en el sector, los arquitectos Ignacio Cruz y Walter Biggeman diseñaron este armónico conjunto de casas con una plaza central, con el objeto de acoger talleres, cafés y salas de exposición que convocaran al público interesado. Pronto ese espacio se convirtió en lugar de visita obligado para todo el que quisiera pasar por bohemio o intelectual, lo que de algún modo también le dio cierta artificialidad.

En definitiva, la Plaza Mulato Gil de Castro es sin duda un lugar turístico y en su interior el visitante puede encontrar tiendas de artesanía y libros, un pequeño Museo Arqueológico y una amplia oferta de restaurantes y cafés de gran calidad.

Datos de investigación

Finalizamos esta reseña con una crónica que comprende las épocas de la colonia y de la república, en el Perú y Chile, que a nuestro bueno de Gil de Castro le tocó vivir, de 1785-1850, sus sesenta y cinco años.

Bajo los Borbones:

34. Virrey Teodoro de Croix; 1784-1790
35. Virrey Frei Francisco Gil de Taboada y Lemus; 1790-1796
36. Virrey Ambrosio O’Higgins; 1796-1801
37. Virrey Gabriel de Avilés; 1801-1806
38. Virrey Fernando de Abascal y Souza; 1806-1816
39. Virrey Joaquín de la Pezuela; 1816-1821
40. Virrey José de la Serna; 1821-1824

En la república:

1821-1822 José de San Martín Matorras
1823-1824; José Bernardo de Tagle y Portocarrero
1822-1823; 1827-1828; José de la Mar Cortázar
1823; 1838-1839; José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete
1823; José Antonio de Sucre de Alcalá
1824-1825; Simón Bolívar Palacios
1825-1826; Hipólito Unánue Pavón
1826/27; 1836-37; Andrés Santa Cruz Calahumana
1827; 1828-1829; 1834-1835; Manuel Salazar y Baquíjano
1829; 1839; 1829; 1830-1831; Antonio Gutiérrez de La Fuente
1829-1833; 1838-1840; 1840-1841; Agustín Gamarra Petrona
1831; Andrés Reyes y Buitrón
1832; Manuel Tellería Vicuña
1833; José Braulio del Campo-Redondo Cisneros
1834-1836; 1837-1838; Luis José de Orbegoso y Moncada
1834; Pedro Bermúdez Ascarta
1835; Felipe Santiago Salaverry del Solar
1835 Juan Bautista de Lavalle y Zugasti
1826-1827; 1836-1837; Andrés de Santa Cruz Calahumana
1837 Pío Tristán y Moscoso
1838 José; María Galdeano de Mendoza
1829-1833; 1838-1840; 1840-1841; Agustín Gamarra Petrona
1840-1841-1842; 1844-1845; Manuel Menéndez
1842; Juan Crisóstomo Torrico González
1842-1843; Francisco Vidal La Hoz
1843; Justo Figuerola de Estrada
1843; Manuel Ignacio Vivanco de Iturralde
1843-1844; Domingo Nieto Márquez
1843-1844; Domingo Elías Carbajo
1845-1851; Ramón Castilla Marquesado

Chile

Gobernantes y presidentes

1810-1811 Mateo de Toro y Zambrano
1811-1811 Juan Martínez de Rozas
1811-1811 Fernando Márquez de la Plata
1811-1811 Juan Martínez de Rozas
1811-1811 Juan Antonio Ovalle
1811-1811 Martín Calvo Encalada
1811-1811 Juan Martínez de Rozas
1811-1811 José Miguel Carrera Verdugo
1811-1812 José Santiago Portales
1812-1812 José Miguel Carrera Verdugo
1812 1812 Pedro José Prado Jaraquemada
1812 1813 José Miguel Carrera Verdugo
1813 1813 Francisco Antonio Pérez
1813 1814 José Miguel Infante
1814 1814 Agustín de Eyzaguirre
1814 1814 Antonio José de Irisarri Alonso
1814 1814 Francisco de la Lastra de la Sotta
1814 1814 José Miguel Carrera Verdugo
Mariano Osorio
Casimiro Marcó del Pont
Casimiro Marcó del Pont Ángel Díaz y Méndez
1817- 1823 Bernardo O’Higgins Riquelme
1823- 1823 Agustín Manuel de Eyzaguirre
1823-1823 Congreso de Plenipotenciarios
1823-1823 Ramón Freire Serrano
1823-1826 Ramón Freire Serrano
1823-1823 Diego José Benavente
1823-Ramón Freire Serrano
1826-1827 Agustín Eyzaguirre y Arechavala
1827-1827 Ramón Freire Serrano
1827-1827 Ramón Freire Serrano
1827-1829 Francisco Antonio Pinto Díaz
1829-1829 Francisco Ramón Vicuña
1829-1829 Francisco Antonio Pinto Díaz
1829-1929 Francisco Ramón Vicuña
1829-1830 José Tomás Ovalle Bezanilla
1830-1830 Francisco Ruiz-Tagle Portales
1830-1831 José Tomás Ovalle Bezanilla
1831-1831 Fernando Errázuriz Aldunate
1831-1831 Fernando Errázuriz Aldunate Vicepresidente
1831-1836 José Joaquín Prieto Vial
1831-1836 José Joaquín Prieto Vial
1841-1846 Manuel Bulnes Prieto
1846-1851 Manuel Bulnes Prieto

Fuentes

INTERNET

Pontificia Universidad Católica del Perú
http://www.uc.cl/faba/ARTE/AUTORES/GilObrasT.html

Wikipedia

http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Gil_de_Castro

Portal de Arte
http://www.portaldearte.cl/autores/gildecastro.htm

Artistas plásticos chilenos
http://www.artistasplasticoschilenos.cl/biografia.aspx?itmid=300

mavCanal Cultural
http://www.mav.cl/expo/gil_de_castro

http://es.viajes.yahoo.com/p-guia_viaje-830472-plaza_mulato_gil_de_castro_santiago-i

Gobernantes y presidentes de Chile

http://www.arabe.cl/chile/presidentes.html

Museo del Banco Central de Reserva del Perú

http://museobcr.perucultural.org.pe/interior.htm

Publicado por Luis Siabala Valer en 21:39
Etiquetas: Gil, Huelén, Lastarria, Lucía, retratista, Santiago

5 comentarios:

Rafael Córdova Rivera dijo…
EXTRAORDINARIO, MI HERMANO, ME APRESURO A DIFUNDIRLO

UN ABRAZO

RAFAEL

14 de septiembre de 2009, 19:12

Marco Antonio dijo…
Una vez más, felicitaciones Lucho. Una excelente semblanza de este pintor, tan familiar para muchos, pues sus cuadros nos son conocidos. Pero, la verdad, ignorabamos su vida. Ahora, con tu aporte, disfrutaremos mas de “El Mulato Retratista”.
Muchas gracias,
Marco

18 de septiembre de 2009, 18:21

Regis Bastian dijo…
Caro Dr. Siabala Valer:
Visitei há pouco um de seus blogs — belíssimo. Além de muito bem elaborado, mostra seu talento, um pouco de sua vida. Gostei muito — minhas homenagens! Tenho-o em elevada estima e trato-o com distinta consideração.
Saludos!

19 de septiembre de 2009, 0:56

pedroencina@gmail.com dijo…
Maestro y amigo Luis, que bonito homenaje a este artista y actor del siglo de las luces. El retrato que nos muestras de Bernardo O’Higgins pintado en 1820 se ha convertido en el retrato oficial del procer para los chilenos. De el se han hecho cantidades de copias y replicas que nos transmiten la imagen del libertador. Reciba usted mis mas sinceros agradecimientos por compartir sus conocimientos y sentimientos por America. Desde Talca, Chile. Pedro

4 de septiembre de 2010, 21:33

José Abad dijo…
Ignoraba completamente la existencia de este gran artista peruano, hasta que ingresé a leer este artículo.

Muchas gracias don Luis Siabala, su estilo y las imágenes que cuidadosamente selecciona, le dan a su artículo un carácter ameno, histórico, que causa interés y asombro. Que ingratitud del Perú, ni una sola exposición en su tierra. Esto va a cambiar con su artículo, lo presiento.

Los retratos de Gil de Castro son conocidos, ¿quién no los ha visto alguna vez en un libro de historia o museo? La pintura de José Olaya es una prueba de su popularidad.

Gracias de nuevo, por presentarnos a un peruano de gran talento y de significación histórica.
16 de septiembre de 2010, 15:28

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