Harun al-Rashid

Espacio para el Ensayo, la Historia y el Arte

VELAS LATINOAMÉRICA 2018

 

Unión, a toda vela

Logotipo de Velas Latinoamérica 2018 LA MÁS IMPORTANTE REGATA DE LA REGIÓN QUE TOCA EL PUERTO DEL CALLAO

Unión a la cuadra de San Lorenzo

BAP Unión (BEV-161) inicia su Tercer zarpe de Instrucción y rendez vous en Valparaíso para sumarse a Velas Latinoamérica 2018

Una vez más tendremos en el Callao, de recalada, la flota de veleros-escuela de las respectivas armadas de nueve países latinoamericanos y dos importantes invitados de Europa: España y Portugal, que viene surcando aguas del Pacífico meridional y se encuentra a la cuadra de la costa chilena bajo auspicio de Velas Latinoamérica 2018. El hermoso evento náutico, que se inició el pasado 25 de marzo en Río de Janeiro (Brasil), es el tercero desde su creación en el año 2010.

Las embarcaciones todas a vela, distinta arboladura, desplazamiento y remotas épocas son buques-escuela de las armadas de Argentina, Brasil, Portugal (invitado), Chile, Ecuador, España (invitado), Colombia, Perú, Uruguay, México y Venezuela. En su mayoría conocidas por gran parte de nuestro público capitalino y chalaco, flota a la que se incorporará, por vez primera, el flamante BAP Unión.

Es importante anotar que los veleros que integran esta regata, de acuerdo a la lectura del material informativo, registrarían la siguiente prelación por antigüedad:

Capitán Miranda, Uruguay

El más antiguo de los veleros en servicio activo resultaría la bella goleta Capitán Miranda (POU 20), al servicio de la armada uruguaya; que fue botada en 1930 por los astilleros andaluces de Matagorda, España, por entonces parte de la Sociedad Española de Construcción Naval, maestranza elegida  tras haber ganado el concurso internacional celebrado por el gobierno de la república de Uruguay para dicha construcción.

En consideración a los muchos años de servicios y constantes reparaciones y al borde del desguace, felizmente resultó legalmente autorizada a pasar de los servicios oceanográficos a los de valero-escuela, oportuno cambio que trajo anexo el total repaso del casco, máquinas,  aparejos y el acondicionamiento para atender el acomodo del personal en instrucción naval, los oficiales instructores y la tripulación; tarea que se realizó en astilleros nacionales. La hermosa nave lleva el nombre del polígrafo uruguayo Capitán de Navío Francisco Prudencio Miranda.

El segundo velero- escuela en antigüedad -que se registra- sería el  Sagres,  de la ArmadaSegres, Portugal de  Portugal. Resulta muy importante, sin embargo, dar a conocer la razón por la que esta nave además de su remoto origen sirvió bajo nombre y banderas distintos debido a los  acontecimientos coyunturales de la época que culminaron cuando fue adquirido por la república de Portugal. Me resulta apasionante rememorar la singular trayectoria de este bricbarca por haber seguido desde mi infancia la lectura de aquellos hechos que hoy los actualizo con la información que he podido recoger.

El periodista Juan A. Padrón Albornoz, de la Sección Santa Cruz y los barcos del Diario El Día de Tenerife, Canarias, escribió un interesante artículo sobre este histórico velero: El bricbarca Sagres, buque-escuela de la Armada Portuguesa arriba mañana que estoy reproduciendo en glosa, con algunas anotaciones entre paréntesis de las partes más destacadas de nuestro velero.

Escribe Juan Padrón: […] En 1932 naufragó la Niobe, bricbarca alemana de tres palos que por entonces desempeñaba las funciones de buque-escuela. Para sustituirlo, en la firma Blohm & Voss de Hamburgo, se contrató la construcción de tres veleros que, de tres palos, llevarían también aparejo de bricbarca.  El primero de estos, el Gorch Fock fue botado en mayo de 1933, seguido –el 13 de junio del año siguiente- por el Horst Wessel y justo un año más tarde fue el Albert Leo Schlageter, posteriormente todos destinados a la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine); posteriormente la rumana encargó otro similar, el Mirces, también actualmente en servicio, y, ya en plena guerra, fue botado un quinto bricbarca el Deutschland también destinado a navegar bajo bandera alemana y que, no terminado, su casco fue entregado en 1945 a Francia, que lo destinó a pontón de entrenamiento. Hace unos meces, fue remolcado a París, donde se le apareja adecuadamente para ser utilizado como atracción turística.

De los tres primeros bricbarca, el Georg Fock pasó a la URSS en 1945 en concepto de reparaciones de guerra y, rebautizado Tovarich (camarada), navega como buque-escuela de la marina mercante y, como tal, ha recalado en varias ocasiones por nuestro puerto. El segundo Horst Wessel corrió la misma suerte y, desde 1946, es el Eagle del U. S. Coast Guard.

Primera escala

El 1 de febrero de 1938, el Albert Leo Schlageter fue recibido oficialmente por la Marina alemana y, tras un corto crucero arranchó (2. tr. Mar. Pasar muy cerca de la costa, de un cabo, de un bajo, etc. 3. tr. Mar. Cazar y bracear todo lo posible el aparejo de un buque. RAE) a son de mar para, luego, emprender otra de más larga duración por aguas y puertos del Atlántico. Fue durante este primer viaje que, el 18 de abril, el Albert Leo Schlageter recaló por Santa Cruz de Tenerife puerto visitado en anterioridad por sus gemelos Gorch Fock y Horst Wessel.

El bricbarca germano venía entonces al mando del capitán Bernhard Rogge, el marino que, ascendido luego a capitán de navío, el 31 de marzo de 1940 zarpó de Kiel al mando del crucero auxiliar Atlantis (nave alemana armado en corso o corsario) y hasta que fue hundido su buque por el crucero pesado Devonshire de la Royal Navy capturó y hundió barcos enemigos que, en total, sumaron 146,000 toneladas de registro bruto. Bernhard Rogge era marino frío, calculador, perseverante y muy humanitario, de allí su éxito y que, al formarse la Marina Federal, volviese al servicio activo hasta que, ya almirante, se retiró por imperativos de edad.

Época cuando se entonaba el antiguo Himno alemán con algunas modificaciones introducidas por el partido nacionalsocialista.

Durante la guerra este bricbarca navegó por el Báltico en los primeros meses de la lucha y, más tarde, se le utilizó como cuartel flotante primero y buque hospital después. Al igual que su gemelo Horst Wessel fue adjudicado a la marina USA, si bien Holanda había una y otra vez insistido para lograr la propiedad de dicho velero.

El Albert Leo Schlageter fue transferido al gobierno estadounidense y, tras largo amarre en un puerto alemán, fue vendido a la Armada brasileña. A rastras de un remolcador de altura, el bricbarca llegó a Río de Janeiro donde, tras un recorrido del casco y aparejo en los astilleros de Ilha das Cobras, quedó listo para navegar bajo el nuevo nombre de Guanabara.

Como ya la  Marina brasileña tenía en servicio otro buque-escuela, el bergantín goleta de cuatro palos Almirante Saldanha bien recordado en Santa Cruz de Tenerife, el Guanabara realizó varias campañas oceanográficas, alternando estas con cruceros de instrucción para cabos y marineros.

En 1959, el Guanabara, fue amarrado y, al mismo tiempo comenzaron las negociaciones con la Marina portuguesa, necesitada de un buen velero para sustituir al bricbarca Sagres que databa de 1896. Por fin, el 12 de febrero de 1962 y en aguas de Río de Janeiro, la Marina portuguesa se hizo cargo del bricbarca, con el nombre de Sagres –el anterior había sido rebautizado San André– y empezó a prestar servicio tras obras de modernización en Alfeite (astillero lisboeta, antiguo arsenal de la Marina, hoy empresa pública Arsenal de Alfeite S.A. en Amada, Lisboa)

El Sagres -tercero de su nombre en las listas de la Armada portuguesa-  es buque de 1,752 toneladas estándar y 1,884 m de eslora, 11,9 de manga y 5,2 de calado. Para entrar y salir de puerto, navegaren calmas chichas o aguas de mucho tráfico, lleva dos motores MAN (Machinenfabrik, Augsburg-Nürenberg SE) que, con 700 Bhp (refiere a la sigla Brake horsepower, potencia al freno, es la medida de la potencia del motor sin tener en cuenta toda pérdida)  sobre una hélice, le da 10,5 nudos de media a régimen normal. Con 52 toneladas de combustible en sus tanques, la autonomía del Sagres es de –solo a motor- 5,450 millas a 7,5 nudos.

Sagres las cuadras, cruz del Descubrimiento

De líneas airosas y elegante, el Sagres, larga en sus tres palos 20,793 pies cuadrados de velamen; en mesana, con botavara y doble pico, la cangreja es de abanico, características de muchos veleros alemanes (Segler o Seglerboot) desde el pasado siglo (se refiere al XIX)

El palo mayor tiene una altura de 43 metros y, con las velas cuadras adornadas con las rojas cruces del Descubrimiento –la de las carabelas del Infante Don Enrique el Navegante,  el Sagres, numeral A-520, bien navega desde que, en el rojiverde de Portugal a tope del pico cangrejo, el 23 de junio de 1963 dio fondo en la histórica aguas del Tajo. […]

Aquí un video del Gorch Fock, botado en 1950 sobre los planos del Sagres, zarpe (Hay algunos otros videos referidos a maniobra en veleros, en idioma alemán)

Juan Sebastian Elcano, 1968El tercer lugar lo ocuparía el velero-escuela Juan Sebastián de Elcano (A-71) otro veterano de orgulloso recorrido, salido de los famosos astilleros gallegos, una nave de gran importancia en la historia de España, tanto por los destacados personajes que transportó a su bordo, en épocas difíciles, como por el nombre que ostenta en memoria del intrépido piloto vascongado que arribó a Sevilla al mando de la nao Victoria completando la primera vuelta al mundo resultado de la osada pero trágica expedición de Fernando de Magallanes. A la izquierda una foto que tomé del velero en la Base Naval del Callao en 1968. Luce entre dos dianas de práctica artillera.

La nueva incorporación

El BAP Unión, como lo hemos dado a conocer, nuestro buque-escuela a vela formará

Unión, clavillero en banda
Cabilleros

parte de la flota incorporándose a ella en Valparaíso como adición a su Tercer zarpe de Instrucción de cinco meses que ya lo inició el día 10 del presente mes de mayo y que hará un rendez vous en Valparaíso para enrumbar con el grueso de la flota hacia el Norte, con dirección al Callao, donde se esperará con impaciente júbilo a la magnífica armada, del domingo 17 al viernes 22  de junio del año que corre, según lo registra el itinerario oficial. De gallardo porte, armado en bergantín con sus cuatro palos  con masteleros de velas cuadras y gran cangreja en el palo de mesana, va, poco a poco, tomado noticia de toda suerte de mares y formando activas tripulaciones.

Nota con relación al presente artículo:

Se consignan los mayores datos posibles para uso de los aficionados

Unión. Jarcias y motones

Motones y estays

Contrario a la tarea objetiva que se espera, esta antología es producto de la idea de compendiar cuanto dato sea importante para no perder de vista una actividad relacionada con la Historia, que se hizo por la fuerza del viento, con la cual los viejos hombres de mar gobernaron sus naves y los mares marcando hitos. De allí su extensión, pero es necesario no perder de vista estos antecedentes en estas modernas épocas y por el contrario mantenerlos actualizados. De otro lado, cada nave tiene su propia entrada con lo créditos suficientes para la posible investigación de los entendidos en esta materia.

En el video oficial se actualizan automáticamente los eventos de la regata

Video oficial

http://www.velaslatinoamerica2018.cl/videos.html

En la fecha de este despacho la flota se encuentra en el puerto de Talcahuano, Concepción donde hizo recalada el día lunes 21 por la tarde.

El itinerario de la gran regata Velas Latinoamérica, 2018

(Las fechas son las de visita)

Punta del Este, Uruguay (Zarpe)                                       10 Abril – 15 Abril

Buenos Aires, Argentina                                                      7 Abril – 23 Abril

Ushuaia 04 Mayo, Argentina                                                07 Mayo

Cabo de Hornos, Paso internacional                                 08 Mayo

Punta Arenas, Chile                                                                11 Mayo – 15 Mayo

Talcahuano, Chile                                                                   23 Mayo, – 26 Mayo

Valparaíso, Chile                                                                     28 Mayo – 03 Junio

Antofagasta, Chile                                                                  08 Junio – 11 Junio

Callao, Perú                                                                              17 Junio – 22 Junio

Guayaquil, Ecuador                                                                28 Junio – 02 Julio

Balboa 07, Panamá                                                                Julio – 10 Julio

Curazao, Holanda                                                                   15 Julio – 18 Julio

Cartagena de Indias, Colombia                                             21 Julio – 26 Julio

La Guaira, Venezuela                                                             31 Julio – 04 Agosto

Santo Domingo, Santo Domingo                                         08 Agosto – 12 Agosto

Cozumel, México                                                                    21 Agosto – 23 Agosto

Veracruz, México (Recalada)                                                27 Agosto – 02 Sept.

Datos generales de cada Velero-Escuela, en orden alfabético:

Capitán Miranda, Uruguay

Capitán Miranda, UruguayCapitán Miranda (ROU 20)

Bandera insignia

Capitán Miranda Escudo insignia

Historial

Astillero                          Sociedad Española de Construcción Naval

Tipo                                  Goleta de tres mástiles, Buque escuela

Operador                        Armada Uruguaya

Puerto de registro        Montevideo

Autorizado                      enero 1930

Iniciado                            3 de marzo de 1930

Botado                               27 de julio de 1930

Asignado                           julio de 1930

Características generales

Desplazamiento             839 toneladas

Eslora                                64 metros

Manga                               8 metros

Calado                              3,80 metros

Aparejo                            Marconi

Propulsión                       1 hélice de cuatro palas

Potencia                           750 CV

Velocidad                        10 nudos

Tripulación                     12 Oficiales, 26 Guardiamarinas, 39 Personal Subalterno

Capacidad                       8 invitados

El Capitán Miranda es un barco de vela de la Armada Nacional del Uruguay, que sirvió originalmente como buque hidrográfico para las investigaciones oceanográficas y la confección y preparación de las cartas náuticas, tras lo cual se convirtió en buque escuela en 1977.

Se construyó en el año 1930 en los Astilleros Españoles de Matagorda (que en ese entonces formaban parte de la Sociedad Española de Construcción Naval) tras haber sido elegida al ganar un concurso internacional celebrado por el gobierno de Uruguay.

Su nombre hace homenaje al Capitán de Navío Francisco Prudencio Miranda, marino uruguayo, hidrógrafo, historiador, profesor y escritor. En una visita al buque, el Gobernador Civil de la Provincia de Cádiz le entregó al comandante Julio Lamarthée una placa de plata que decía: Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Letras y Artes de Cádiz. En memoria de la botadura del Buque Hidrográfico Capitán Miranda. Cádiz, julio de 1930.​

El Capitán Mirando realizó el último de sus 22 viajes de instrucción en abril de 2011, y está en reparación desde abril de 2013.

Transformación

En el año 1976, el Capitán Miranda estaba destinado a ser desguazado, pero el entonces comandante en jefe de la Armada uruguaya, el Vicealmirante Hugo L. Márquez proyectó su transformación en buque escuela, como goleta de tres palos. La transformación empezó en 1977. El que hasta entonces era un buque de estudios oceanográficos, fue transformado para ser un velero escuela. Para eso se le aumentó su superficie vélica, se construyeron alojamientos adecuados, se efectuó su remotorización, se modernizaron sus sistemas de navegación y se adecuó completamente para su nueva función.

En esta transformación participaron varias empresas uruguayas, utilizando en su mayoría materiales nacionales. Sólo se adquirieron en el exterior elementos indispensables. Además, los trabajos fueron realizados por personal especializado de la Armada Nacional.

Al comenzar su nueva tarea, se convirtió en uno de los más grandes y rápidos veleros activos, ​ gracias a su moderno aparejo. El 20 de octubre de 1978 el Capitán Miranda realizó su primer viaje de instrucción, que se volvería a repetir cada año hasta la actualidad.

Transcurridos 16 años de la primera transformación, fue aprobada una nueva remodelación del buque. En junio de 1993, el barco ingresó al astillero de la Empresa Nacional Bazán en Cádiz, España, donde, debido a su estado avanzado de deterioro, el Capitán Miranda fue prácticamente desarmado en su totalidad y vuelto a armar minuciosamente sustituyendo cada pieza. Esta segunda reparación permitió la incorporación de una serie de mejoras, que sumadas a la actualización tecnológica de rigor, han dotado al velero de mayores facilidades para el cumplimiento de su misión.

Reseña Histórica al 2013-16

Después de haber participado en la Celebración del Bicentenario en una derrota por Latinoamérica y luego de transcurridos 17 años de su Reparación Mayor en España, el buque presenta un grado de deterioro general que imposibilita continuar con los viajes, en respuesta a esto la Armada se avoca a analizar y estudiar las distintas alternativas.

A fines de 2011 El Poder Ejecutivo Declara de Interés Nacional al Proyecto de Reparación o sustitución del Buque Escuela Capitán Miranda Armada (Dec.1067/11). En el año 2012 se llama una licitación pública, en la cual se descartaron todas las ofertas por no ajustarse al pliego de condiciones, ante esta situación el Mando decide ejecutar la Reparación Mayor en el país por parte de la Armada. En abril de 2013 se le encarga al Arsenal Naval la Reparación Mayor del ROU20, con la Premisa de: Mantener o mejorar las capacidades operativas y funcionales del Buque.

Descripción del Proyecto Alcance, Adquisiciones, Comunicaciones, Riesgos

Gestión de Riesgos 20 de Agosto de 2015

Trabajos en ejecución 2015 1. Proa (pique de proa, pañol de pintura y caja de cadenas) 2. Camarote de SSOO (casco, mamparos, cubierta y estructura) 3. Comedor y Alojamientos Personal (casco) 4. Alojamientos de GGMM (casco y cubierta) 5. Baños de proa (cambio de piso) 6. Frigorífica (cambio total de piso) 7. Sala de Máquinas (casco, sustitución de cuadernas) 8. Túnel y Aljibes (tratamiento de superficie) 9. Camarotes de Popa (cambio de casco, estructura y cubierta) 10. Local de Servo (cambio de casco, estructura de tanques, cubierta) 11. Panadería y Cocina (cambio de cubierta, mamparos y estructura) cambiando puerta de acceso hacia popa en panadería y proyectando unir ambas. Cambio de todas las puertas estancas Cubiertas: (Detalle: Renovación parcial de estructura interna y forro de cubiertas) 1.- Cubierta Trinquete 2.- Cubierta Principal proa 3.- Cubierta Principal bandas, trancaniles 4.- Cubierta de Botes 5.- Cubiertas secundarias de proa a popa APROXIMADAMENTE SE HAN CAMBIADO 500 M2 DE CHAPA

Se realizó el estudio técnico de las necesidades del buque y se determinaron las especificaciones técnicas de los equipos y sistemas, para la confección de los pliegos técnicos, así como también el estudio de las ofertas para asesoramiento en las adjudicaciones de los siguientes equipos;

Motor Principal Caja reductora Panelería para revestimientos interiores Compresor Potabilizadoras Purificadora de combustible Ojos de buey Puertas estancas Herramientas y consumibles principales Tuberías, bridas y accesorios. Madera para cubiertas Equipos de navegación

Ingeniería de adquisición de equipos: Sistema de ventilación Válvulas Renovación servo-timón Sistema extinción de incendio por Co2 y detección. Guinches proa y popa Equipamiento sanitario Aberturas y herrajes Reparación de mascarón de proa Estudio de estabilidad final

En confección de pliego técnico.

Ingeniería de adquisición de equipos

Planta de aguas negras Separador de sentinas Hidróforos Plan de pintura Generadores Caldera Bombas(achique, incendio, agua dulce, aceite, combustible) Sistema de eje, hélice, bocina, bujes y cojinetes. Cámaras frigoríficas (una cámara diaria en local servo) Línea de fondeo Equipos de comunicaciones

Mejoras operacionales.

Rediseño de todos los sistemas. Planos finales en formato autocad y pdf. Adquisición del 95% de los equipos de (navegación, comunicación, propulsión, generación, seguridad). Salto tecnológico generacional en operación y mantenimiento de sistemas de control. Aprendizaje para futuros OPV.

Centralización de los sistemas de control en Timonera y Sala de Control Maq. Recuperación estanqueidad. Rediseño de Generación y Distribución Eléctrico. Rediseño de Sistemas de CAV/LCI, sensores de alarmas centralizados, ajustado a normativa internacional. Circulación por interiores (corredores centrales y vías escapes de emergencia) Sala de Control de sala de máquinas. Renovación del diseño de Alojamientos y Comedor Personal. Arreglo alojamientos femeninos (Personal y GGMM). Salón de clases para GGMM/ Comedor. Integración de Panadería con Cocina. Frigorífica Central e incorporación de Frigorífica de servicio diario en Popa

Vuelta al mundo

Capitán Miranda. Cañón

Cañón en la cubierta del Capitán miranda

Heráldica

Capitán Miranda, Escudo de la nave

El Capitán Miranda trae sobre campo de sable una carabela en oro entre d os columnas de plata, ambas rodeadas de una cinta de gules cargada de letras de oro, en la diestra PLUS y en la siniestra ULTRA. En la campaña lleva sobre fondo de plata, trangles de azur, está rodeado interiormente por una filiera de gules, timbra con una corona naval y su divisa reza: MARE MAGNUM.

Referencias

Ficha técnica

De buque oceanográfico a velero escuela

Cadiz-Regata

Descripción Heráldica

Video:

https://youtu.be/TIWd4r-Ghi8

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/Capit%C3%A1n_Miranda_(ROU_20)

Cisne Branco, Brasil

Cisne Branco, Brasil

NVe Cisne Branco (U-20)

Bandera insignia
Historial

Astillero                                                      Astilleros Damen, Amsterdam, Netherlands

Tipo                                                               Fragata ​

Botado                                                          4 de febrero de 2000

Asignado                                                       9 de marzo de 2000.

Destino                                                         activo

Características generales

Desplazamiento                                         1.038 t

Eslora                                                            76,00 m

Manga                                                           10,50 m

Puntal                                                            6,60 m

Calado                                                           4,80 m

Calado aéreo                                               46,40 m

Aparejo                                                          Fragata​

15 velas redondas

10 velas Latinas

6 velas auxiliares

1 vela para mal tiempo

Sensores                                                       1 radar de navegación Furuno FR-1510 Mc 3

Armamento                                                 2 cañones de 47mm para ceremonias

Propulsión                                                    motor Caterpillar Diesel a 1800 rpm

Potencia                                                        1001 cv

Velocidad                                                     A vela: 11 nudos

Con motor                                                   17.5 nudos [2]​

Autonomía                                                   1.250 millas [2]​

Tripulación                                                   1 comandante, 9 Oficiales, 41 Guardiamarinas

Capacidad                                                    31 alumnos

MMSI                                                            710428000

El NVe Cisne Branco (U-20) es un velero de la Armada de Brasil, desempeña funciones diplomáticas y de relaciones públicas. Su misión es representar a Brasil en eventos internacionales de veleros, promover la mentalidad marítima en la sociedad y preservar las tradiciones marineras. En ocasiones se utiliza como buque de entrenamiento.

Realizó su viaje inaugural en una travesía conmemorativa de los “500 años del descubrimiento de Brasil” cruzando el Atlántico en la misma forma que lo hizo Pedro Álvarez Cabral en el año 1500. Este velero es hermano del “Stad Amsterdam” de bandera holandesa, lanzado al mar el año 2000. El buque fue construido en tiempo récord, de un año tres meses, con el propósito de permitir a Brasil participar con un velero en la histórica travesía conmemorativa de los 500 años de su descubrimiento.

El nombre del navío proviene de un verso de la música “Cisne Branco”, canción símbolo de la Marina de Brasil, conocida como la “Canción del Marinero”. Vale la pena mencionar que la palabra “Cisne”, en simbología heráldica significa “Feliz travesía y buen augurio”.

El Cisne Branco es el tercer navío de la Armada de Brasil que lleva ese nombre.

Cisne Branco y Amisterdam

Cisne Blanco y Amsterdam

Referencias

«Distintos aparejos en buques de vela». Histarmar. Consultado el 12 may. 2015. «Los dibujos fueron tomados de la obra “Las artes del mar”, 1966.»

Enlaces externos

Página oficial del NVe Cisne Branco

Historia y Registro de los buques de guerra Brasileños

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre NVe Cisne Branco.

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/NVe_Cisne_Branco_(U-20)

Cuauhtémoc, México

Cuauhtemoc, México

ARM Cuauhtémoc (BE-01)

ARM Cuauhtémoc (BE-01)

Barque Cuauhtémoc

ARM Cuauhtémoc (BE-01)

Escudo

Cuauhtémoc, Insignia

Historial

Astillero                                                        Astilleros Celaya S.A. (Bilbao, España)

Tipo                                                               bricbarca ​

  • 2368 m²

  • 10 velas cuadras

  • 13 velas de cuchillo

Puerto de registro                                      Acapulco, México

Botado                                                          24 de julio de 1981

Asignado                                                      29 de julio de 1982

Destino Activo

Características generales

Desplazamiento                                         1800 t

Eslora                                                            90,5 m

Manga                                                           12 m

Puntal                                                            7,4 m

Calado                                                           5,4 m

Propulsión                                                    • Motor Diésel (1) D-399

  • Velamen

Velocidad                                                     8 nudos

Tripulación                                                 • Oficiales y tripulación: 186

  • Guardiamarinas: 90

El Buque Escuela Cuauhtémoc (ARM Cuauhtémoc BE-01) es el buque-escuela de la Armada de México en el cual los cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar realizan sus viajes de práctica. Dichas prácticas comprenden el estudio de materias tales como cinemática naval, astronomía náutica, derecho marítimo nacional e internacional, comunicaciones navales y administración del mantenimiento, entre otras comprendidas dentro de su plan de estudios, así como seminarios y prácticas de navegación; estas asignaturas en conjunto forman parte imprescindible de la formación profesional de los Cadetes Navales.

El buque tiene un aparejo de bricbarca, también llamado brik-barca, bergantín-barca o simplemente barca,​ con tres mástiles y 23 velas repartidas (10 velas cuadras en los palos mayor y trinquete, velas cangreja y escandalosa en el de mesana, con 13 velas de cuchillo entre los palos), con un total de 2368 metros cuadrados de velamen.

Historia

Por iniciativa del entonces presidente José López Portillo; el Velero Cuauhtémoc comenzó a ser construido el 24 de julio de 1981 en los Astilleros de Celaya, S.A., en Bilbao, España, a partir de la grada número 187. Su diseño corresponde al cuarto y último de los grandes veleros diseñados y construidos como buques escuela por los Astilleros Celaya para las armadas hispanoamericanas; siendo sus buques hermanos el Gloria de Colombia, botado en 1967; el Guayas de Ecuador, botado en 1976 y el Simón Bolívar de Venezuela, botado en 1979.

El Cuauhtémoc fue botado el 24 de julio de 1982 y días después, el 29 de julio, Francisco Landero Molina, presidente de los astilleros, entregó formalmente el velero a Francisco Alcalá Quintero, embajador de México en España. Al acto oficial también asistieron el vicealmirante P.A. Federico Carballo Jiménez, agregado naval de México en España, y Luis Pinilla Solivares, gobernador militar de Vizcaya. De inmediato causó alta en la Armada de México y se entregó a su primera tripulación, cuyos oficiales, maestranzas y tripulación previamente habían sido preparados en un curso especializado en la Escuela de Maniobra Galatea de la Armada española en El Ferrol. Fue nombrado como su comandante el capitán de navío Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor Manuel Zermeño del Peón.​ El comandante segundo del Cuauhtémoc fue el capitán de fragata Cuerpo General Diplomado de Estado Mayor Alberto Gerardo del Barrio Gillé.

El 18 de septiembre de ese mismo año tocó por primera vez aguas nacionales y arribó al puerto de Veracruz. Siete días después, el 25 de septiembre, fue abanderado por el presidente José López Portillo.

Es el segundo buque de la Armada de México que lleva el nombre de “Cuauhtémoc”. El anterior fue el destructor Cuauhtémoc (E01), un barco de la clase Fletcher botado en mayo de 1942, que sirvió en la armada estadounidense con el nombre de USS Harrison (DD-573) y que fue adquirido por la Armada de México el 19 de agosto de 1970, el cual fue finalmente retirado del servicio en 1982 para su desguace.

Cuautehmoc Escudo

El escudo del Cuauhtémoc

El cuerpo del escudo se constituye por dos círculos concéntricos: el exterior, a semejanza de un cabo de abacá, significa la jarcia de labor, elemento principal de la tripulación en las faenas de largar y cargar el aparejo. El círculo interior sirve para dividir concéntricamente la circunferencia total del cuerpo.

La parte interna de éstos lleva en su centro la silueta del Buque Escuela Cuauhtémoc por su babor y con todo el aparejo dado, navegando hacia el poniente, impulsado por el viento, situación que representa su primer viaje para incorporarse a su Patria.

En el anillo formado por los dos círculos se tienen dos inscripciones: una en la parte superior, que dice: “Armada de México”, institución de la cual forma parte; y otra en la parte inferior, que dice: “Buque Escuela Cuauhtémoc”, el nombre oficial del buque.

El mismo anillo ofrece, en el punto oriente, la figura del dios del viento Ehécatl (en la mitología azteca), quien con su aliento impulsa al buque hacia el poniente. En el punto poniente aparece el Sol del crepúsculo vespertino; en los puntos norte, intercalados en la inscripción, los astros siderales que hacen posible el conocimiento constante de su posición. Por último, en la parte superior del cuerpo, el águila del Escudo Nacional, que recuerda el origen del buque y su dotación.

Viajes efectuados

Buque Escuela Cuauhtémoc en Acapulco.

Crucero Atlántico 1982

Crucero Oriente 1983

Crucero Tahití 1984

Crucero Atlántico Norte 1985

Crucero Libertad 1986

Crucero Sur Pacífico 1987

Crucero Mediterráneo 1988

Crucero Eurocaribe 1989

Crucero Circunnavegación 1990

Crucero 50 Aniversario de la Secretaría de Marina Atlántico 1992

Crucero Cabo de Hornos 1992-1993

Crucero Europa 1994

Crucero Canadá 1994

Crucero Báltico 1996

Crucero Osaka 1997

Crucero Australia 1998

Crucero Lisboa 1998

Crucero Mar del Norte 1999

Crucero Euroamérica 2000

Crucero Europa 2001

Crucero de Circunnavegación 2002

Crucero Rouen 2003

Sail Rhode Island 2004

Crucero de Instrucción Pacífico Norte 2005

Crucero de Circunnavegación 2006

Crucero de Instrucción Báltico 2007

Crucero Rouen 2008

Crucero de Instrucción Japón 2009

Crucero de Instrucción Bicentenario Velas Sudamérica 2010

Crucero Mediterráneo 2011

Crucero Atlántico 2012

Crucero Europa 2013

Velas Latinoamérica 2014

Crucero Levante Mediterráneo 2015

Crucero Ibero Atlántico 2016

Crucero Centenario de la Constitución 2017

Velas Latinoamérica 2018

Cuauhtémoc entra en Talcahuano. Jose Gonzales Spaudo

Cuauhtémoc entrando el lunes 21 en Talcahuano, Chile. Cortesía de mi amigo José González Spaudo

Referencias

«Distintos aparejos en buques de vela». Histarmar. Consultado el 12 may. 2015. «Los dibujos fueron tomados de la obra “Las artes del mar”, 1966.»

Rabe, Fritz A. «Breve historia de los aparejos». Histarmar. Consultado el 12 may. 2015.

Secretaría de Marina (México), ed. (23 abr. 2009). «”Buque escuela velero Cuauhtémoc” en Barcos Históricos de la Armada de México». Consultado el 14 may. 2015.

Enlaces externos

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre ARM Cuauhtémoc.

El Cuauhtémoc en San Diego, California, Agosto 2014 (en inglés)

El Buque Escuela Cuauhtémoc (sitio oficial de SEMAR)

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/ARM_Cuauht%C3%A9moc_(BE-01)

Esmeralda, Chile

Esmeralda _ Grandes Veleros Portada - masmar

Esmeralda (BE-43)

Buque escuela Esmeralda

Buque escuela Esmeralda.

Escudo

Estrella de Chile, emblema

Historial

Astillero                                                        Echevarrieta y Larrinaga, Cádiz (España)

Planos                                                           del ingeniero Juan Antonio Aldecoa y Arias

Clase                                                             Juan Sebastián Elcano (2 buques)

Tipo                                                               Bergantín-goleta

Autorizado                                                   30 de mayo de 1946

Botado                                                          12 de mayo de 1953

Asignado                                                      vendido por España a Chile como forma de pago ante un crédito, 15 de junio de 1954

Destino                                                         Activo

Características generales

Desplazamiento                                          3673 t apc​

2900 t en rosca

Eslora                                                          • 113,1 m

  • 94,13 m sin el bauprés.

Manga                                                          13,1 m

Puntal                                                           8,7 m

Calado                                                          7 m

Calado aéreo                                               48,5 m

Aparejo                                                        bricbarca

Armamento                                                 4 cañones de 57 mm (batería de saludo)

Propulsión                                                    vela/ motor Diésel

Velocidad                                                     17,5 nudos (32,41 km/h) a vela​ (registrado en su navegación a vela por el Cabo de Hornos)

13 nudos a motor

Autonomía                                                   1200 mni a 17 nudos

Tripulación                                                   330 personas

Esmeralda, ChileEl buque escuela Esmeralda es un buque de instrucción de la Armada de Chile de fabricación española. Es el sexto buque chileno bajo el nombre Esmeralda. Actualmente es el tercer velero más grande del mundo (considerando la altura y la longitud), junto con su gemelo perteneciente a la Armada Española, el Juan Sebastián de Elcano.

Su nombre honra tanto a la fragata Esmeralda —navío de la escuadra española capturado en El Callao la noche del 5 de noviembre de 1820, por el almirante Lord Thomas Alexander Cochrane— como a la corbeta Esmeralda —navío al mando del comandante Arturo Prat Chacón, muerto gloriosamente en el Combate Naval de Iquique—.

Los oficiales egresados de la Escuela Naval Arturo Prat y las 70 primeras antigüedades del Personal de Mar egresados de la Escuela de Grumetes Alejandro Navarrete Cisterna realizan el Crucero de Instrucción a bordo del buque escuela por el plazo de un año.

Historia

Construcción

En 1946 España ordenó al astillero Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz, propiedad de Horacio Echevarrieta, la construcción de una embarcación gemela del Buque Escuela Juan Sebastián de Elcano —como reemplazo del segundo buque escuela de la Armada Española, el Galatea—, siguiendo los planos desarrollados por el ingeniero Juan Antonio Aldecoa y Arias. Este nuevo barco llevaría el nombre de Buque Escuela Juan de Austria.

El 18 de agosto de 1947, el astillero Echevarrieta y Larrinaga fue destruido tras la explosión de la Base de Defensas Submarinas de España. El Gobierno de España, en forma de ayuda, se hizo cargo de las deudas acarreadas por la explosión y creó la Sociedad de Astilleros de Cádiz S.A., dependientes de la Empresa Nacional Bazán. El trabajo sobre el barco quedó temporalmente detenido. En 1950 Chile y España entraron en negociaciones para saldar las deudas contraídas con Chile como consecuencia de la Guerra Civil Española. Chile aceptó el barco inacabado como parte del pago y, en 1951, los trabajos se reanudaron con algunas modificaciones en la estructura, que lo diferencian del buque escuela español.

A las 13:30 del 12 de mayo de 1953, se realizó la botadura desde las gradas de la Sociedad de Astilleros de Cádiz S.A. Posteriormente, se llevó a cabo el bautizo de la nave; Raquel Vicuña de Orrego, esposa de Fernando Orrego Vicuña (encargado de negocios de Chile), ofició de madrina en la ceremonia en que el buque fue bendecido por el obispo Tomás Gutiérrez. El buque fue entregado al Gobierno chileno el 15 de junio de 1954, cuando hizo el recibimiento el embajador de Chile en España, Óscar Salas Letelier. Desde entonces, han sido numerosos los cursos de guardiamarinas, marineros, cadetes y grumetes que han navegado en sus cubiertas en diversos cruceros de instrucción.

Durante sus años de navegación ha recalado en más de 300 puertos de todo el mundo, correspondiéndole una destacada participación en su calidad de Buque Escuela y Embajada flotante, recibiendo en su cubierta fraternal la visita de jefes de Estado, diplomáticos, jefes militares, medios de comunicación y público en general.

Ha participado en las Operaciones Vela de Nueva York en 1964, 1976 y 1989; en la Osaka Word Sail en 1983 y en las Regatas Internacionales de Veleros realizadas en 1964, 1976, 1982 y 1990, ganando el trofeo “Cutty Sark” en estas dos últimas.

Durante sus cruceros batió el récord mundial de velocidad media para este tipo de buque: 16 nudos durante una singladura. Tiene una superficie vélica de 2852 m² y 29 velas,​ clasificadas en 6 foques, 4 cuadras, 5 estayes, 3 cangrejas, 3 escandalosas y 8 rastreras. La altura de palos es de 48,5 m.​ Ha sido modernizado en varias oportunidades, incluyendo tres cambios de motor.

Centro de detención y tortura durante la dictadura militar

Véase también: Violaciones de los Derechos Humanos del Régimen Militar (Chile)

Tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el Buque Escuela Esmeralda fue utilizado como centro de detención y tortura. Fondeado en la bahía del puerto de Valparaíso, recibió a un centenar de personas, entre ellas el sacerdote chileno-inglés Miguel Woodward, posteriormente desaparecido. Esta situación ha sido tenida presente por organizaciones defensoras de los Derechos Humanos, que han realizado actos de protesta en los puertos donde ha recalado durante sus cruceros de instrucción. El Comandante en Jefe de la Armada, Rodolfo Codina Díaz, ha hecho declaraciones en el sentido de querer celebrar un acto de desagravio en el buque recordando dichos crímenes. [Nota del compilador: Estoy persuadido que jamás habrá de repetirse semejante acto. Dura lección para la posteridad marinera del mundo.]

Regata Bicentenario

Para celebrar el Bicentenario de las respectivas Primera Junta Nacional de Gobierno, las Armadas de Chile y Argentina se unieron en la organización del encuentro y regata internacional de grandes veleros Velas Sudamérica 2010.

El evento reunió a varios de los más grandes veleros del mundo. Bergantines, goletas y fragatas, tanto civiles como militares, de distintos países de América y Europa, que navegaron durante cinco meses en una travesía de conmemoración y amistad por los mares de América del Sur y del Caribe, donde el buque escuela Esmeralda tiene una connotada participación por pertenecer a uno de los países organizadores.

Embarcaciones participantes

Capitán Miranda – Uruguay

NVe Cisne Branco – Brasil

ARM Cuauhtémoc – México

Esmeralda – Chile

Europa – Holanda

ARC Gloria – Colombia

BAE Guayas– Ecuador

Juan Sebastián Elcano – España

ARA Libertad – Argentina

NRP Sagres – Portugal

ARBV Simón Bolívar – Venezuela

USCGC Eagle – Servicio de guardacostas de EUA

Véase también

Esmeralda, fragata española capturada por la Armada de Chile en El Callao en 1820.

Esmeralda, corbeta de la Armada de Chile que participó en la Guerra del Pacífico en 1879.

Esmeralda, crucero de la Armada de Chile, en servicio entre 1884 y 1895.

Esmeralda, crucero de la Armada de Chile, en servicio entre 1896 y 1930.

Esmeralda, fragata de la Armada de Chile, en servicio entre 1946 y 1966.

Escuela Naval Arturo Prat

Escuela de Grumetes Alejandro Navarrete Cisterna

Academia Politécnica Naval

Notas y referencias

Armada de Chile (s/f). «Buque Escuela Esmeralda – El Buque: Datos Técnicos» (HTML). Consultado el 27 de enero de 2016.

Armada de Chile (s/f). «Buque Escuela Esmeralda – Historia: Reseña Histórica» (HTML). Consultado el 27 de enero de 2016.

Declaraciones del Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Rodolfo Codina Díaz, para el Diario El Llanquihue de Puerto Montt

Armada de Chile (s/f). «Buque Escuela Esmeralda – Comandante» (HTML). Consultado el 27 de enero de 2016.

Enlaces externos

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Buque escuela Esmeralda.

Sitio web oficial de la Armada de Chile dedicado al Buque Escuela Esmeralda

Declaraciones del almirante Codina respecto a un acto de desagravio para las víctimas de violaciones a los D.D.H.H. detenidas en la Esmeralda

Tour Virtual en 360° de la Esmeralda Chilexplora.com

British Pathé – Video del buque en 1961

Esmeralda, al ancla, Chile

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/Buque_escuela_Esmeralda

Gloria, Colombia

Gloria, Colombia

ARC Gloria

Bandera

Gloria. Pabellón

ARC Gloria

Buque Escuela ARC Gloria

Historial

Astillero                                                                    Astilleros Celaya S.A. (Bilbao, España)

Tipo                                                                             Bricbarca o Bergantín-barca

Autorizado                                                                 6 de octubre de 1966

Iniciado                                                                       abril de 1967

Botado                                                                        2 de diciembre de 1967

Asignado                                                                    9 de octubre de 1968

Viaje inaugural                                                          Ferrol – Cartagena de Indias

Destino                                                                       activo

Características generales

Desplazamiento                                                        1300 t

Eslora                                                                          67,0 m

Manga                                                                         10,60 m

Puntal                                                                          5,7 m

Calado                                                                         4,8 m

Calado aéreo                                                             40 m

Aparejo                                                                      bricbarca

  • 10 velas cuadradas (5 palo mayor y 5 palo trinquete)

  • 13 Velas latinas (5 foques, 6 estayes, 1 cangreja, 1 escandalosa)

  • 1693,63 m²

Propulsión                                                                  • 1 motor diésel

  • Vela

Potencia                                                                      1300 cv

Velocidad                                                                   • 12 nudos

  • 6 nudos a velocidad económica

Autonomía                                                                60 días

Tripulación                                                                 130 personas entre oficiales y marineros

Capacidad                                                                  10 civiles

El ARC Gloria es el buque escuela perteneciente a la Armada de Colombia y el buque insignia de su academia naval. El Buque Escuela ARC “Gloria” es también designado como el Embajador flotante de Colombia en los mares del mundo. Fue construido en España en 1968 y es el más antiguo de los cuatro veleros hermanos construidos por el mismo astillero, aparejados a bricbarca:

ARBV Simón Bolívar de Venezuela

BAE Guayas de Ecuador

ARM Cuauhtémoc de México

ARC Gloria de Colombia

Historia

El buque fue autorizado en enero de 1966 según el decreto nº 111, mientras era comandante de la Armada el Vicealmirante Orlando Lemaitre Torres, según el cual, el gobierno de Colombia dio autorización a la Armada Nacional para adquirir un velero tipo bergantín-barca, de tres mástiles, para destinarlo a buque escuela.

A pesar de la necesidad del mismo, la compra se iba posponiendo hasta que el Ministro de Defensa y general Gabriel Rebeiz Pizarro, en una reunión social, dio su apoyo al proyecto y en una servilleta escribió: Vale por un Velero.

El contrato formal fue firmado el 6 de octubre de 1966 con los Astilleros bilbaínos Celaya S.A., tras lo cual comenzaron las obras de ejecución del buque en abril de 1967. Para supervisar la construcción, se designó al capitán de fragata Benjamín Alzate Reyes, y el 2 de diciembre del mismo año se procedió a botar al agua al buque en la Ría del Nervión, ceremonia a la que asistió Gloria Zawadsky, viuda de Rebeiz Pizarro, en cuyo honor el buque fue bautizado como Gloria.

En agosto de 1968 fue asignado un grupo de marinos conformado por oficiales, suboficiales, cadetes y personal civil para trasladarse a Bilbao, con el objeto de participar en la última etapa de construcción y recepción del velero. El 7 de septiembre de 1968 a las 17:30 horas, mientras el buque estaba atracado en el muelle del Canal de Deusto, se llevaron a cabo los actos oficiales para la ceremonia de izado de la bandera de Colombia en el buque, tras lo cual se procedió a tareas de instrucción de la nueva tripulación y a las pruebas de mar del velero. Finalmente, el 9 de octubre de 1968 zarpó a su primera singladura, desde el puerto de Ferrol (La Coruña), con rumbo al puerto colombiano de Cartagena de Indias, donde arribó el 11 de noviembre de 1968.

Gloria, por estribor

Por la amura de estribor

 Gloria Colombia Hamburg

El buque escuela ARC Gloria, en Hamburgo

 Gloria” Visita Barranquilla

ARC Gloria en Barranquilla

Registros

Millas navegadas: 727 604, 1 Mn

Total días navegados: 7083 (equivalen a 18,4 años)

Total puertos visitados: 165 en 60 Países

Cruce de meridiano 180°: 10 Veces

Cruce línea del Ecuador: 40 veces

Cruce del meridiano 0°: 36 veces

Pierna más larga: 52 días de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) –Sídney (Australia)

Vuelta al Mundo: 1970 – 1997 (2 veces)

Puerto más al norte: Helsinki (Finlandia)

Puerto más al sur: Ushuaia (Argentina)

Puerto más al oriente: Hong Kong (China) y Osaka (Japón)

Puerto más al occidente: Honolulú (Estados Unidos)

Referencias

«Distintos aparejos en buques de vela». Histarmar. Consultado el 12 may. 2015. «Los dibujos fueron tomados de la obra “Las artes del mar”, 1966.»

Web de la Escuela Naval

Web de la armada de Colombia

Enlaces externos

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre ARC Gloria.

Página oficial de la Armada Nacional

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/ARC_Gloria

Guayas, Ecuador

Guayas. Ecuador

BAE Guayas (BE-21)

Buque escuela Guayas

Bandera

Guayas (BE-21) - Emblema

Historial

Astillero                                                                      Astilleros Celaya S.A., Bilbao, España

Tipo                                                                             Bricbarca

Autorizado                                                                 22 de mayo de 1974

Botado                                                                        23 de octubre de 1976

Asignado                                                                     23 de julio 1977

Destino                                                                        activo

Características generales

Desplazamiento                                                        1250 t

Eslora                                                                          78,40 m

Manga                                                                         10,60 m

Puntal                                                                          6,60 m

Calado                                                                         4,5 m

Calado aéreo                                                             41,90 m

Aparejo                                                                      bricbarca

  • 11 velas cuchillos

  • 10 velas cuadradas

  • 1 vela cangreja

  • 1 vela escandalosa

Propulsión                                                                  Motor Carterpilar

Potencia                                                                      1100 cv

Tripulación                                                                 • 35 Oficiales

  • 120 tripulantes

Capacidad                                                                  80 alumnos

MMSI                                                                          735059037

El BAE Guayas es un buque escuela a vela de la Armada del Ecuador, aparejado como bricbarca. Botado en 1976, fue nombrado en forma conjunta en honor al Río Guayas y al vapor Guayas, el primer barco de vapor que se construyó en América del Sur en 1841 y que se muestra en el escudo de armas del Ecuador. La base del barco es la ciudad de Guayaquil.

Es considerado un embajador del Ecuador, el Guayas ha participado en varias regatas de veleros alrededor del mundo. La participación más reciente fue en 2010 en Velas Sudamérica 2010 donde se conmemora los 200 años de independencia de América latina, el Guayas emprendió un viaje por la costa oeste de América del Norte hizo escalas en los puertos de Acapulco, San Diego, Los Ángeles, San Francisco y Seattle. En 2008, el Guayas cruzó el Océano Pacífico para visitar Vladivostok, Japón, Corea, Y China. En el tramo de Osaka-Pusan, a finales de 2008, el Guayas visitó 60 puertos en 25 países y cubre cerca de 340 000 millas náuticas (630 000 kilómetros).

Se clasifica como clase A Tall Ship por la Sail Training Internacional Asociación.

Es uno de los 4 buques escuela construidos en los astilleros españoles de Celaya S.A. en Bilbao, para países americanos:

ARC Gloria de Colombia

ARM Cuauhtémoc de México

ARBV Simón Bolívar de Venezuela

Regata Bicentenario

Artículo principal: Regata Bicentenario Velas Sudamérica 2010

Para conmemorar los 200 años de independencia de América latina, las armadas de Chile y Argentina organizaron una regata internacional de veleros denominada Velas Latinoamérica.

Galería

Guayas en Parl Harbour

BAE Guayas rindiendo honores a los restos del USS Arizona en Pearl Harbor

 Guayas en Schweden 2008

En Suecia

 Guayas, atracado en Buenos Aires

Anclado en mar del Plata, Argentina

Referencias

Guayas en la web de la armada de ecuador

«Distintos aparejos en buques de vela». Histarmar. Consultado el 12 may. 2015. «Los dibujos fueron tomados de la obra “Las artes del mar”, 1966.»

Enlaces externos

Sitio Oficial del Buque escuela Guayas

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre BAE Guayas.

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/BAE_Guayas_(BE-21)

Juan Sebastián de Elcano, España

Juan Sebastian Elcano, España

Juan Sebastián Elcano (A-71) en la ría de Pontevedra

Juan Sebastián de Elcano

Banderas

Juan Sebastián Elcano (A-71) Banderas

Historial

Astillero                                                                      Echevarrieta y Larrinaga — Cádiz (España)

Clase                                                                            Juan Sebastián Elcano

Dos buques

Tipo                                                                             Bergantín-goleta

Autorizado                                                                 6 de abril de 1923

Iniciado                                                                       21 de noviembre de 1925​

Botado                                                                        5 de marzo de 1927

Asignado                                                                    17 de agosto de 1928

Destino                                                                       Activo

Características generales

Desplazamiento                                                        • 3770 t apc

  • 2900 t en rosca

Eslora                                                                          • 113,1 m

  • 94,13 m sin el bauprés

Manga                                                                         13,1 m

Puntal                                                                          8,68 m

Calado                                                                        7 m

Calado aéreo                                                             48,7 m

Aparejo                                                                     Bergantín-goleta

20 velas con 3151 m² de superficie​

Sensores                                                                     • 2 Radares navegación Decca brige master

  • 2 Giroscópicas Sperry MK-27

  • 1 Corredera Sagem LHS

  • 2 Sondadores Elac LAZ (5100 Y 50)

  • 2 GPS Leyca Marina MX.420/8

  • 1 GPS Trimble Navigat. NT 100

  • 1 GPS 1 Furuno SC-50)

  • 1 Antema AIS SAAB R4

Armamento                                                               • 2 cañones de 37 mm

  • 2 Ametralladoras Browning de 12,7 mm

  • 2 Ametralladoras MG-1 de 7,62 mm​

Propulsión                                                                  Vela/motor diésel

  • 1 motor diésel Deutz MWM tipo RBV 6M

  • 1 hélice dextrógira de 4 palas y ø2, 46 m

Potencia                                                                      2070 cv aprox.

Velocidad                                                                   16,5 nudos

Autonomía                                                                 • 1200 mn a 17 nudos

  • 10 500 mn/73 días a 6 nudos

Tripulación                                                                 197 hombres y mujeres

  • 24 oficiales

  • 22 suboficiales

  • 146 marinería

  • 5 civiles

Capacidad                                                                  Hasta 78 guardiamarinas

Número OMI                                                             8642567

Indicativo de llamada                                               Echo.svg Bravo.svg Charlie.svg Bravo.svg

Juan Sebastián de Elcano. Escudo

Escudo del buque Juan Sebastián Elcano

El buque escuela Juan Sebastián de Elcano es un bergantín-goleta de la Armada Española. Tiene cuatro mástiles con los nombres de Blanca, Almansa, Asturias y Nautilus, nombres de cuatro buques escuela que lo precedieron. Recibe el nombre por el explorador español Juan Sebastián Elcano, capitán de la expedición, tras la muerte de Fernando de Magallanes, que completó la primera vuelta al mundo en 1522. El barco lleva también el escudo de armas de Elcano, que fue otorgado a la familia por el emperador Carlos I tras la vuelta de Elcano de la expedición. El escudo de armas es un globo terráqueo con el lema latino «Primus Circumdedisti Me» («Fuiste el primero en circunnavegarme»).

El buque

El casco fue diseñado por la compañía Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz propiedad del vizcaíno Horacio Echevarrieta. Su ingeniero y diseñador fue el bilbaíno y director del astillero entre 1921 y 1931 Juan Antonio Aldecoa y Arias. El mascarón de proa y otras tallas del barco fueron encargados al escultor bilbaíno Federico Sáenz Venturini. Los planos técnicos los proporcionó la casa inglesa Camper & Nicholson de Southampton. Para el diseño de las velas se eligió al proyectista inglés Nicholson. Fue botado el 05 de marzo de 1927.

Su primer velamen era de lino y se encargó a la fábrica Ratsey & Lapthorne de Gosport, una de las importantes firmas inglesas del momento. Las velas de respeto fueron realizadas por la casa V. Echame de Gijón. A su entrega, el buque escuela contaba con un motor diésel auxiliar de 800 caballos (unos 600 kW). El precio de coste del barco ascendió en aquella época a 8 189 532,28 pesetas.

La embarcación cuenta con dos purificadores de agua y un depósito de gasóleo de 265 000 l que alimenta tanto sus motores de propulsión como sus generadores eléctricos. Con una capacidad de carga de poco más de 600 t puede estar en alta mar durante más de veinte días sin tener que ir a puerto a abastecerse.

Características generales

Juan Sebastian de Elcano at Pensacola

El Juan Sebastián Elcano en Pensacola, salvas de saludo

El barco tiene cuatro zonas principales:​alcázar, castillo, combés y toldilla.

El palo mayor popel de nombre Asturias se encuentra en el alcázar, siendo en esta zona donde se celebran la mayor parte de los actos importantes como las proyecciones de cine, teatrillos, conciertos de bandas de música, los relevos de las guardias y la misa dominical.

En la zona del castillo están los 2 cañones de 37 mm que se usan para salvas en las celebraciones y es donde se realizan todas las maniobras para el anclaje. En esta zona, se encuentra el bauprés con el mascarón. Debajo se encuentran las cubiertas inferiores, los aseos y los pañoles.

El palo mayor proel, que tiene el nombre de Almansa y el palo trinquete, llamado Blanca se encuentra en el combés. Además allí está ubicada la cocina, enfermería, el quirófano, el puente de mando, las estaciones de radio y meteorología y los cuartos de derrota. Debajo están los comedores.

La caseta con el motor del timón, el palo mesana de nombre Nautilus, la caña de gobierno manual, el acceso al alojamiento del comandante y los pescantes de las balleneras (barcas de salvamento y operación) se encuentran en la toldilla.

Historia

Juan Sebastián Elcano, a toda vela

A toda vela

   Juan Sebastián Elcano, botado en Cadiz, España

El Juan Sebastián de Elcano fue botado en Cádiz, España, el 5 de marzo de 1927, siendo su madrina Carmen Primo de Rivera, hija del dictador Miguel Primo de Rivera.

El primer nombre que recibió el proyecto de este barco fue «Minerva», diosa que aparece en el mascarón de proa, pero por un real decreto del 17 de abril de 1925 fue cambiado por el nombre que hoy tiene. Fue Horacio Echevarrieta dueño de los astilleros que en el que se construía el barco, el que expresó a Primo de Rivera su deseo de que el barco se llevara en nombre de “Juan Sebastián El Cano”. Primo de Rivera elevó la petición a Alfonso XIII quien accedió a ello.

La primera travesía del barco fue de Cádiz a Málaga con el rey Alfonso XIII a bordo. En su primer viaje visitó los puertos de Cádiz y Málaga (donde desembarcó el Rey dirigiéndose a continuación a Sevilla, sede en aquel momento de la Exposición Iberoamericana, donde permaneció hasta el 30 de abril). Puede decirse que este viaje fue el ensayo general antes de efectuar su primera circunnavegación, recalando en Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Antes de llegar a Canarias permaneció 40 días en el Atlántico sin tocar puerto hasta el 6 de junio. El 4 de julio llegó a Pasajes en Guipúzcoa, donde recibió la bandera de combate de manos de la Infanta Beatriz de Borbón, hija del rey Alfonso XIII. Dicha bandera fue obsequio de la Diputación Provincial de Guipúzcoa. Del 18 de abril al 15 de julio de 1928 se recorrieron 5.769 millas repartidas en 57 singladuras y dando una velocidad media de 4,2 nudos.

Terminado este periodo de prueba, pasó a la Carraca para limpiar fondos y prepararse para su primer crucero de instrucción, que consistió en dar la vuelta al mundo en dirección opuesta a la que en su día hizo el ilustre navegante del que recibe su nombre, siendo su comandante el capitán de fragata Manuel de Mendívil, comenzando el 1 de agosto de 1928 y finalizándolo el 29 de mayo de 1929. Recorrió los siguientes puertos: Cádiz, San Vicente (islas de Cabo Verde), Montevideo, Buenos Aires, Ciudad del Cabo, Adelaida, Melbourne, Sídney, Suva, San Francisco, Balboa, La Habana, Nueva York y Cádiz.

Al regreso de su primer viaje y tras los diagnósticos oportunos se supieron sus virtudes y defectos, y estos últimos fueron tenidos en cuenta para ser corregidos y mejorados en sucesivos cambios y obras de carena y recorrido. Hasta el comienzo de la Guerra Civil, estas reformas habían sido:

15 de julio de 1930, por su escasa potencia el motor fue sustituido por otro grupo electrógeno Pressel Mancon

14 de agosto de 1933 se construyeron los pañoles en el sollado de proa

Julio de 1933 los tanques de agua se trasladan de la toldilla a proa

8 de mayo de 1934 se instala en babor el repetidor de la giroscópica en el puente y en el despacho del comandante

1933 y por orden del comandante Moreno Fernández se colocó en el mamparo de proa de la toldilla la placa con la inscripción latina «Tu Primus Circundedisti Me», que rememora el escudo y lema que Carlos I otorgó a la familia de Elcano. También fueron bautizados los 4 palos con los nombres que recuerdan a buques escuelas anteriores

Entre los guardiamarinas que embarcaron en él a lo largo de su historia figuran: el Rey Juan Carlos I, que realizó su XXX crucero de instrucción en 1958 y el del Rey Felipe VI, que hizo su LVIII crucero de instrucción en el año 1987.

25 años después se usaron los mismos planos para construir el buque escuela chileno Esmeralda en 1952–1954.

Grandes Regatas y navegaciones Transoceánicas

A lo largo de su historia (hasta 2006), el Juan Sebastián de Elcano ha participado en cinco regatas principales:

Transoceánica Lisboa-Bermudas en 1964 con el buque al mando del capitán de fragata Francisco Javier de Elizalde y Laínez;

Regata Bermudas-Newport de 1976, bajo el mando del capitán de fragata Nalda Díaz de Tuesta;

Gran Regata Colón’92, cuando el buque estaba bajo el mando del capitán de navío Vajelo Ruiz. La cita tuvo un primer punto de encuentro en Cádiz con barcos procedentes de Lisboa y Génova y desde el puerto gaditano siguieron la ruta establecida: Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, La Gomera, San Juan de Puerto Rico, Nueva York, Boston y Liverpool;

Regata Tall Ship 2000 Cádiz-Bermudas cuando era su comandante el capitán de navío Juan Carlos Muñoz-Delgado Díaz del Río

Regata OP Sail 2000 Nortfolk, Newport, Nueva York, Boston y New London.

En noviembre del año 2005, bajo el mando del capitán de navío Luis Cayetano y Garrido, resultó ganador por séptima vez de la Boston Teapot otorgada cada año por la Sail Training International al buque que consigue navegar a vela el mayor número de millas en 124 horas. En 2006 obtendría su séptima victoria en dicha prueba. ​

En sus viajes de entrenamiento tarda unos 22 días en llegar hasta América, haciendo escalas en diferentes puertos en su recorrido. Da la vuelta al mundo en aproximadamente nueve meses; hasta el año 2008 lo había hecho diez veces. El resto de sus salidas ha viajado a América y regresado a España sólo navegando en el océano Atlántico.

En 2010, durante su LXXXI crucero de instrucción, participó junto a otros diez buques escuela en la Velas Sudamérica 2010, que celebra el Bicentenario de la independencia, y está organizada por las Armadas de Chile y Argentina.​ Tras finalizar su participación en la regata, participó entre el 18 y el 19 de julio de 2010 en la exposición Un entorno marítimo seguro para el siglo XXI celebrada en Vigo junto a los buques Galicia, Méndez Núñez y Chilreu.

El 8 de enero de 2011, zarpó en su 88º crucero de instrucción desde el muelle comercial de Cádiz, que seguirá la ruta Estambul, a donde arribó el 22 de enero,​ Venecia a donde arribó el 7 de febrero, por primera vez en sus 88 años, Toulon, Bilbao, Londres, Hamburgo, San Petersburgo, y final en Marín (Pontevedra), tras finalizar el crucero, estaban previstas obras en el buque de remodelación y mantenimiento.​

Las obras, fueron realizadas por la empresa Navantia en sus instalaciones de San Fernando, iniciándose las mismas en junio de 2011, dándose por concluidas en marzo del año siguiente, y siendo devuelto el buque a la Armada Española el 7 de marzo de 2012.​

El 1 de abril de 2012, zarpó desde Cádiz en su octuagesimotercer crucero de instrucción, y en que se prevé tocar los puertos de Santa Cruz de Tenerife, desde donde partió el 10 de abril, para llegar a La Habana el 4 de mayo y desde donde partirá el 14 de mayo con destino a Nueva York donde encabezó la parada Naval a través del río Hudson formada por 20 buques, entre buques escuela, buques de guerra de la US Navy y de otras marinas aliadas, que da comienzo de la Fleet Week de la ciudad como buque invitado en la citada Semana Naval, que organiza en Nueva York anualmente la Marina de los Estados Unidos. Estando prevista su partida con rumbo a Norfolk el 30 de mayo, y posteriormente a Saint-Maló, Marín (Pontevedra) y Lisboa y participará en las regatas Opsail 2012 y la Grandes Veleros, organizada por la Sail Training International. Finalmente, está previsto que a finales de julio regrese a Cádiz donde participará en los actos del bicentenario de la Pepa​

En 2013, durante su LXXXIV crucero de instrucción, tras participar en Miami en los actos del quinto centenario del descubrimiento de Florida,​ realizó el viaje de retorno a Europa navegando solo a vela en una navegación de 29 días, en los que se recorrieron 3680 mni desde Newport (Estados Unidos) hasta Den Helder, (Países Bajos), donde encabezó una flota de grandes veleros para conmemorar el 525º aniversario de la creación de la Marina holandesa.

En el 2013 los restos del Diputado puertorriqueño en España, Don Ramón Power y Giralt fueron traídos a Puerto Rico por el Buque escuela Juan Sebastián Elcano.

En 2014 al finalizar su 85º crucero de instrucción, tres marineros del buque fueron detenidos acusados de introducir desde Cartagena de indias y transportar a bordo en un pañol de velas de reserva 147 kg de cocaína, de los cuales entregaron 20 kg en Nueva York.​ Otros dos fueron detenidos por la Guardia Civil en relación con el mismo suceso en octubre tras las investigaciones.

En 2015 la Diputación de Cádiz concedió la Corbata de la Provincia de Cádiz a la bandera de combate del buque como reconocimiento a su labor educativa y militar.

Véase también

Fragata Blanca: fragata de hélice que fue utilizada como buque escuela tras quedar obsoleta en la Armada Española; da nombre al primer mástil (trinquete) del Juan Sebastián Elcano.​

Fragata Almansa: fragata de hélice que fue utilizada como buque escuela tras quedar obsoleta en la Armada Española; da nombre al segundo mástil (mayor proel) del Juan Sebastián Elcano.​

Fragata Asturias: fragata de hélice que fue utilizada como buque escuela tras quedar obsoleta en la Armada Española; da nombre al tercer mástil (mayor popel) del Juan Sebastián Elcano.

Corbeta Nautilus: otro buque escuela de la Armada Española; da nombre al cuarto mástil (mesana) del Juan Sebastián Elcano.

Galatea: otro buque escuela de la Armada Española.

Esmeralda: buque escuela de la armada de Chile, gemelo del Juan Sebastián Elcano.

Velero Escuela Capitán Miranda (ROU20): buque escuela de la Armada de Uruguay. Construido en España en 1930 como buque oceanográfico y reconvertido a velero en 1977.

ARC Gloria: buque escuela de la armada de Colombia construido en España.

ARM Cuauhtémoc: buque escuela de la armada de México construido en España.

BAE Guayas: buque escuela de la Armada del Ecuador, construido en España.

ARBV Simón Bolívar (BE-11): buque escuela de la Armada de Venezuela construido en España.

NRP Sagres: buque escuela de la Marina Portuguesa.

Amerigo Vespucci: buque escuela de la Marina Militare Italiana.

Referencias

«Distintos aparejos en buques de vela». Histarmar. Consultado el 12 may. 2015. «Los dibujos fueron tomados de la obra “Las artes del mar”, 1966.»

Ministerio de defensa. «Buque Escuela “Juan Sebastián de Elcano”». Consultado el 19 de agosto de 2014.

«Buque Escuela “Juan Sebastián de Elcano” (A-71)». Armada Española. Consultado el 14 may. 2015.

C/ «nº15 “Juan Sebastián Elcano”». Astilleroscadiz.buques.org. Consultado el 8 de agosto de 2011…

«Características generales». Consultado el 25 de junio de 2011.

Armada española Buques > Buque Escuela > B. E. “Juan Sebastián de Elcano”

«Arboladura». Consultado el 11 de mayo de 2010.

«Regatas principales del Juan Sebastian Elcano». Lavozdigital.

Revista Naval (18 de noviembre de 2005). «El «Juan Sebastián de Elcano» gana la Boston Teapot 2005». Consultado el 24 de abril de 2009.

Sitio web de la Armada Española: El Buque Escuela de la Armada Española ‘Juan Sebastián de Elcano’ hace escala en Valparaíso.

Sitio web de la Armada Española, 4 de mayo de 2010: El buque escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’ hace escala en El Callao.

Sitio web de la Armada Española, 13 de mayo de 2010: El buque escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’ hace escala en Guayaquil.

Armada Española, 20 de julio de 2010: Miles de personas en Vigo visitan los buques de la Armada y la exposición «Un entorno marítimo seguro para el siglo XXI».

Escala del buque-escuela de la Armada `Juan Sebastián Elcano´ en Estambul Armada Española; 25 de enero de 2011

El ‘Juan Sebastián de Elcano’ hace escala en Venecia Armada Española; 7 de febrero de 2011

El Buque Escuela `Juan Sebastián Elcano´ inicia su LXXXII crucero de instrucción Armada Española; 8 de enero de 2011

«Navantia finaliza las obras de remodelación del buque Juan Sebastián Elcano». Infodefensa.com. 3 de septiembre de 2012.

«El buque escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’ hace escala en La Habana». Web de la Armada Española. 9 de mayo de 2012.

«El buque escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’ encabeza la Parada Naval de Nueva York». Armada Española. 25 de mayo de 2012.

«Comienza el 83º crucero de instrucción del Buque Escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’». Web de la Armada Española. 1 de abril de 2012. Consultado el 9 de abril de 2012.

«El Juan Sebastián Elcano, llega a Miami 500 años después del descubrimiento de Florida». ABC. 1 de mayo de 2013.

«El buque escuela Elcano cruza el Atlántico a vela». ABC. 21 de junio de 2013. |obra= y |publicación= redundantes (ayuda)

«Los ‘narcomarineros’ metieron la droga en el ‘Elcano’ oculta bajo la ropa». El País. 6 de agosto de 2014. Consultado el 7 de agosto de 2014.

«Dos nuevos detenidos de la tripulación del ‘Juan Sebastián Elcano’ por tráfico de drogas». El mundo. 30 de octubre de 2014.

«La Diputación concede la Corbata de la Provincia de Cádiz al ‘Elcano’». El diario de Jerez.

Ministerio de Defensa. «Relación de Comandantes de J. S. de Elcano en sus cruceros de instrucción». Consultado el 10 de noviembre de 2009.

Enlaces externos

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre el Juan Sebastián Elcano.

Página web personal con información

FdB — reportajes fotográficos, años 2008/2007/2006

Juan Sebatián de Elcani Elcano. Dibujo

 Dibujo del velero Juan Sebastián de Elcano

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Sebasti%C3%A1n_Elcano_(A-71)

Libertad, Argentina

Libertad, velas desplegadas

ARA Libertad (Q-2)

Bandera

Libertad (Q-2) - Escudo

Historial

Astillero

Río Santiago

Tipo                                                                                           Fragata de tres palos

Iniciado                                                                                     11 de diciembre de 1953

Botado                                                                                      30 de mayo de 1956

Asignado                                                                                   28 de mayo de 1963 (recibido)

28 de mayo de 1963                                                          (afirmación del Pabellón Argentino)

Destino                                                                                      En Servicio

Características generales

Desplazamiento                                                                      3765 t a plena carga

Eslora                                                                                        103,75 m

Manga                                                                                       14,31 m

Calado                                                                                       6 m

Armamento      4 cañones Hotchkiss de 47 mm como batería de saludo

Propulsión         2 motores diésel Sulzer de enclochados a un solo eje a través de un sistema Pomini.

Potencia                                                                                    2 × 1200 CV

Velocidad                                                                                 13,8 Nudos

Tripulación                                                                               • 24 Jefes y Oficiales

  • 187 hombres de tripulación

  • 150 cadetes embarcados

La fragata (Q-2) ARA Libertad, construida en el Astillero Río Santiago, es un buque de vela con gavias dobles (cinco vergas por palo que puede bracearse hasta 45°) y tres palos cruzados (trinquete, mayor y mesana), perteneciente a la Flota de Mar de la Armada Argentina. La altura máxima del palo mayor es de 49,8 m y tiene seis guinches eléctricos para maniobra de velas. Tiene 27 velas de dacron, son 15 cuadras, 5 foques, 6 cuchillas y una cangreja, con una superficie total de 2652 m², siendo éste un buque escuela.

La Fragata Libertad tiene como misión completar la formación profesional de los guardiamarinas de la Armada Argentina, contribuyendo al incremento de sus conocimientos marítimos e integrándolos a la vida en el mar. Asimismo, contribuye a la política exterior representando a la República Argentina en los puertos en los que recala, donde difunde la realidad geográfica, cultural y productiva de su país.

Desde su entrega, la Fragata ha recorrido más de 800 000 millas náuticas alrededor del mundo y fuera de su apostadero ha pasado el equivalente a 17 años en el mar. Por sus cubiertas han pasado y se han formado alrededor de 11 000 marinos de la Armada Argentina, fomentando las relaciones navales internacionales, estrechando los vínculos profesionales y de amistad con las armadas de otros países. En más de treinta y cinco viajes de instrucción que ha realizado, visitó 58 países y más de 400 puertos extranjeros.

Historia

El primer remache de su quilla fue puesto el 11 de diciembre de 1953. La nave inició su vida como barco de instrucción recorriendo los mares del mundo; fue diseñado y construido en 1953 en el ARS, como parte del proceso de modernización militar del gobierno de Juan D. Perón y botado tres años después. Entre 1954 y 1955 se produjeron variaciones en el proyecto original y la configuración de la nave. ​Botado su casco el 30 de mayo de ese año, su construcción y alistamiento sufrieron los avatares de la situación política argentina. Los trabajos prosiguieron en los siguientes años con diversas modificaciones en el aparejo, que quedó como de fragata de tres palos en agosto de 1956. Por decreto Nº. 7.922, del 27 de abril de 1956 —durante el gobierno de facto de la autodenominada «Revolución Libertadora»— se le impuso el nombre Libertad.

La construcción del buque escuela a vela, encarada en el Astillero Río Santiago del AFNE (Astilleros y Fábricas Navales del Estado), llegó a su fin el 28 de mayo de 1963 con la entrega oficial a la Armada Argentina de la fragata ARA Libertad (Q-2), que relevó de su tarea al crucero ARA La Argentina y a la legendaria fragata ARA Presidente Sarmiento.

El mascarón de proa es una escultura femenina tallada en una sección de 6 m de longitud de roble colorado, realizada entre 1963 y 1964 por el escultor Carlos García González​ y aunque en la talla aparece el nombre Niké (Victoria en idioma griego), su nombre es Úrsula recordando a su primera esposa.

Las pruebas de mar comenzaron recién a fines de 1961 y fueron llevadas a término bajo el comando del Capitán de Navío Atilio Porretti con el bautismo de un temporal del Atlántico Sur en marzo de 1962 y se incorporó a la División Instrucción, comenzando su vida de buque escuela.

En el año 1963 —aún sin colocarle el mascarón de proa— zarpó del puerto de Buenos Aires en su primer viaje de instrucción al mando del capitán de navío Horacio Ferrari, junto con los oficiales Orlando Pérez Cobo y Heinz Otto Grünewald; fue el oficial de relaciones públicas el capitán de corbeta auditor Mario A. Manfredi.

En 1964 participó por primera vez en una regata oceánica para grandes veleros, entre los puertos de Lisboa (Portugal) y Hamilton (Bermudas), y poco tiempo más tarde en la «Operation Sail» que se llevó a cabo en el río Hudson. En 1966 recorrió 1335 millas, en 1976 navegó 1247 millas, en 1979 hizo 1029 millas, en 1981 alcanzó 1.115 millas y en 1987 hizo 1173 millas.

Año 1965 realizó un viaje de nueve meses siendo este viaje el tercero de la Fragata Libertad y el primero de ellos en recorrer el mundo.

En 1992, participó de la «Gran Regata Colón 92» que se realizó en conmemoración de los 500 años del descubrimiento de América.

El 2 de octubre de 2003 sufrió un incendio mientras se encontraba anclada frente al puerto español de El Ferrol, durante el correspondiente viaje de instrucción. El suceso dañó severamente el casco del navío y los dormitorios de los aspirantes a guardiamarina, con un resultado de cinco internados por principio de asfixia. El fuego se controló luego de tres horas de trabajo por parte de tres autobombas. En consecuencia, entre el 2004 y el 2006, los viajes de instrucción se realizaron a bordo del transporte rápido multipropósito A.R.A. Hércules.

En el año 2004 se inició, nuevamente en el mismo astillero que la vio nacer, un completo proceso de modernización de media vida, que finalizó el 2 de marzo de 2007. La remodelación del buque escuela incluyó el reemplazo del sistema propulsor, la planta eléctrica, el sistema central de aire acondicionado, el cambio de la cubierta y la reparación integral de toda la estructura. También incluyó una reforma en los sollados de los guardiamarinas para poder incluir comodidades para las nuevas generaciones de mujeres que cursan en la Escuela Naval.

En el Viaje de Instrucción del año 2007 embarcaron, por primera vez, cadetes mujeres de la Escuela Naval, aprovechando la nueva disposición de sollados que se efectuó en la Modernización de Media Vida entre finales de 2004 y principios de 2007 en el Astillero Río Santiago.

Fue protagonista de la Regata Bicentenario Velas Sudamérica 2010, junto a sus pares de Sudamérica y otros países, así como en la edición del Velas Latinoamérica de 2014.

En 2015, durante la gestión Fernández se dispuso su entrada en Astilleros Río Santiago donde se iniciaron trabajos de restauración y modernización de la nave en dique seco, ​que incluyeron pintado de casco, sellado del buque, renovación de ánodos, anclas y cadenas (14 grilletes por banda), trabajos en líneas de ejes y timón, reparaciones en calderas y soldadura, etc.

Retención en Ghana

Artículo principal: Retención de la Fragata Libertad en Ghana

El 2 de octubre de 2012, por pedido del fondo NML Capital Limited fue retenida en el Puerto de Tema.

El canciller argentino Timerman planteó ante diversos organismos en las Naciones Unidas (ONU) la queja por la retención de la Fragata, como claramente violatoria al derecho internacional por tratarse de una embarcación de guerra. El gobierno del ghanés John Dramani Mahama advirtió que sólo actuaría cuando se haya completado el proceso judicial.

El 14 de noviembre, el Gobierno argentino, presentó una demanda judicial en el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, contra el gobierno de Ghana.​ El 28 de noviembre la Organización Marítima Internacional (OMI) certificó que la Fragata Libertad es un buque militar y por lo tanto es inembargable.​ El 15 de diciembre, bajo comunicado oficial Nº188 107, el ITLOS (Tribunal Internacional del Derecho del Mar) dio la razón a la Argentina y dispuso liberar la fragata, arribando a la Argentina el 9 de enero, con un multitudinario acto de bienvenida.

El 20 de junio de 2013 la Corte Suprema de Ghana determinó que el buque cuenta con “inmunidad absoluta respecto de medidas cautelares y embargos“. Dictaminó que la retención de la Fragata Libertad fue injusta. Afirmó que la decisión “podría haber puesto en peligro la seguridad del país” y hasta “haber desencadenado un conflicto militar”. Posteriormente obligó a NML Elliot a pagar unos 8 millones de dólares a la administración del puerto de Tema, en concepto de gastos por haber mantenido secuestrada a la Fragata Libertad durante 77 días.​

En 2017 por cuestiones de reducción presupuestaria, el viaje de la fragata, que solía durar siete meses, fue reducido a seis meses. El recorte fue ejecutado desde el Ministerio de Defensa, que conduce el radical Julio Martínez por 7 millones de pesos. Esto fue criticado por especialistas debido a que un menor tiempo en altamar implica que las personas que hacen este viaje tengan como consecuencia menor capacitación navegando.

Premios otorgados

Boston Tea Pot Trophy y Gran Medalla: En 1966, durante, su cuarto viaje de instrucción, al mando del capitán de fragata Ricardo Guillermo Franke, participa en la «Travesía del Atlántico Norte a Vela» compitiendo por la tercera edición del Boston Tea Pot Trophy, cuyo premio es entregado por la Sail Training Association a la embarcación que, con más del 50% de su dotación en instrucción, recorra la máxima distancia en 124 horas de navegación a vela. La Fragata Libertad obtuvo La Gran Medalla al llegar en primer lugar en su categoría y establecer el Récord Mundial de Velocidad en el Cruce del Atlántico Norte a Vela, cubriendo 2.058 millas desde Cabo Race (Canadá) hasta la línea de Dublín/Liverpool, en tan solo 8 días y 12 horas. Este récord aún no ha sido batido al día de la fecha. En esa ocasión, el Trofeo Tea Pot fue entregado al Capitán Franke por el Príncipe Philip, Duque de Edimburgo, en nombre de la Reina Elizabeth II. El mencionado trofeo fue obtenido en ocho oportunidades: 1966, 1976, 1981, 1987, 1992, 1998, 2000 y 2007.

En 1998 ganó el primer puesto en la regata entre Savannah y Green Port (Estados Unidos de América).

Su nombre

Es el noveno buque en la Armada Argentina que lleva este nombre. Sus antecesores son:

Bergantín corsario Libertad (1827).

Goleta Libertad (1841).

Goleta Libertad (1845),

Ballenera Libertad (1853).

Vapor armado en guerra Libertad (1862).

Transporte Libertad (1865).

Acorazado de río Libertad (1892).

Crucero auxiliar Libertad (2) (1955, transporte Flota Argentina de Navegación de Ultramar (FANU) Eva Perón), que se incendió accidentalmente en 1972 y fue desguazado en 1973.

Datos de interés

Libertad 500 Rublos

500 rublos

500 rublos

La fragata “Libertad” está representada en los billetes rusos de 500.000 rublos (1997) y de 500 rublos (1998, 2001, 2004). Fue diseñado por Igor Krylkov, esbozado sobre fotos. La última modificación (2011) cambió la vista de la fragata.

 

Galería

Libertad, por la aleta de babor

Velas desplegadas, vista por la aleta de babor

 

Libertad, ingresando al Apostadero en Buenos Aires

Ingresando al Apostadero Naval de Buenos Aires

Libertad. Zarpe de Buenos Aires, en viaje de onstrucción

Iniciando un nuevo viaje de Instrucción, zarpa del Puerto de Buenos Aires

Referencias

«Historia de la Fragata Libertad». Estado Mayor General de la Armada. Archivado desde el original el 22 de diciembre de 2012. Consultado el 11 de enero de 2013.

«Carlos García González talló el mascarón de la Fragata Libertad».

«La historia de “Ursula”, el mascarón de proa de la Fragata». Clarin.com. Consultado el 13 de diciembre de 2015.

«Un papelón con la Fragata Libertad». Diario La Nación. 23 de enero de 2010. Consultado el 11 de enero de 2013.

Ponen a punto a la Fragata Libertad en Astillero Río Santiago. El Día, 28 de mayo de 2015.

«La fragata Libertad, presa de un fondo buitre, sólo cubre el 1% de la deuda argentina: Bloomberg – valormundial». Consultado el 13 de diciembre de 2015.

«Los que se quedaron en Ghana, con más restricciones y resignados». Clarin.com. Consultado el 13 de diciembre de 2015.

«Fragata Libertad: el Gobierno presenta demanda contra Ghana». Todo Noticias. Consultado el 13 de diciembre de 2015.

El embargo de la Fragata Libertad fue mal otorgado

La Corte Suprema de Ghana falló otra vez a favor de Argentina

Gasper (23 de marzo de 2017). «Fragata Libertad, un emblema nacional recortado». Diario hoy.net.

«Buques Mercantes Argentinos: “Libertad/Eva Perón”». Historia y Arqueología Marítima. Archivado desde el original el 26 de diciembre de 2012. Consultado el 11 de enero de 2013.

Анастасия Гнединская Художник от купюр // Moskovskiy Komsomolets

Enlaces externos

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Fragata Libertad.

Recorrido virtual 360º a la Fragata (en español).

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/ARA_Libertad_(Q-2)

 

Unión, Perú

Unión, a toda vela

BAP Unión (BEV-161)

Unión ingresa en la Base Naval del Callao

BAP Unión (BEV-161) arribando a la Base Naval del Callao

Unión, Emblema

Insignia

Unoòn Escudo Peruano

Escudo del Perú

Unión. Pabellón del Perú

Pabellón Nacional del Perú

Historial

Astillero                                                                                    SIMA Perú S. A. (Callao)

Clase                                                                                          Aún no definida

Autorizado                                                                               23 de diciembre de 2010

Iniciado                                                                                    8 de diciembre de 2012

Botado                                                                                      22 de diciembre de 2014

Asignado                                                                                   27 de enero de 2016

Destino                                                                                      Activo

Características generales

Desplazamiento                                                                      3200 t

Eslora                                                                                        115,5 m

99,0 m sin el bauprés

Manga                                                                                       13,5 m​

Puntal                                                                                        11,5 m

Calado                                                                                       6,5 m

Calado aéreo                                                                           53,5 m

Aparejo                                                                                    Bricbarca de cuatro palos.

Propulsión                                                                                Vela/motor diésel

Velocidad                                                                                 12 nudos

Tripulación                                                                               257 personas

El BAP Unión (BEV-161) es el buque escuela perteneciente a la Marina de Guerra del Perú, comisionado para el servicio de su Escuela Naval. Es un velero de cuatro mástiles con aparejos de tipo bricbarca, construido entre los años 2012-2015 en los astilleros del SIMA Perú; asimismo, es el primer buque de estas características en la Armada peruana.​ Recibió su nombre en honor de la corbeta Unión, navío que participó en la primera etapa de la guerra del Pacífico como parte de la escuadra comandada por el almirante Miguel Grau, máximo héroe naval del Perú.

Su construcción se decidió para cubrir, tras décadas de postergación, la necesidad de contar con una nave semejante para el adiestramiento tanto de los cadetes de la Escuela Naval del Perú como de los alumnos de la Escuela Técnica de Suboficiales, CITEN. De igual modo, el BAP Unión opera como un embajador itinerante del país en sus diversas travesías por el mundo, para lo cual el Ministerio de Defensa mantiene convenios con las carteras de Cultura, Comercio Exterior y Turismo, y Relaciones Exteriores.​ Por sus características y dimensiones, ha sido catalogado (a la fecha de su asignación) como el buque escuela más grande de América Latina​ y el segundo más grande del mundo después del STS Sedov.

Historia

Unión en gradas, SIMA-Callao

Casco del Unión en construcción en SIMA Perú, 2012

Durante muchos años la Marina de Guerra del Perú había anhelado contar con un buque escuela de vela que sirviera para la instrucción de sus cadetes. Con este fin, el Gobierno peruano expidió en 1985 la Ley N.° 24094, que declaraba de necesidad pública y de interés nacional contar con un buque de estas características. Sin embargo, debido a la crisis económica que atravesó el país a finales de los años ochenta y por posteriores restricciones en el presupuesto público, el proyecto fue continuamente aplazado.

En el año 2010, el proyecto de inversión pública del buque escuela fue finalmente declarado factible y aprobado, con lo cual la construcción del navío quedó autorizada. El 2012 el Gobierno anunció que encargaría su construcción al astillero naval del SIMA Perú, ubicado en el puerto del Callao, con la asesoría técnica y la cooperación del Gobierno español a través de las firmas CYPSA y Navantia, que se encargarían del diseño estructural de la nave. El 8 de diciembre del 2012 se inició su construcción mediante una ceremonia de colocación de la quilla en presencia del presidente de la República, Ollanta Humala. El casco estuvo listo dos años después y fue botado el 22 de diciembre del 2014 en el mar del Callao.

Posteriormente, se prosiguió con los trabajos complementarios, como la colocación de los mástiles y la hélice en junio del 2015,​ así como el diseño de los interiores y el equipamiento, que fueron adjudicados a la firma de ingeniería viguesa Acopafi, la cual, a su vez, subcontrató a la decoradora M. O. Contract. Asimismo, en virtud de un convenio entre el SIMA Perú y Navantia, se dotó al buque de un Sistema Integrado de Control de Plataforma, Navegación y Comunicaciones.​ De acuerdo a la Memoria Anual 2016 del SIMA Perú, el costo total de construcción de la nave ascendió a S/ 166, 887,237.68 Soles (aproximadamente 55 millones de Dólares)

Unión, trabajos finales SIMA, Callao, 2012

El Unión durante los trabajos finales en SIMA Perú, Callao 2015

De manera paralela a la construcción del velero, el Gobierno peruano se ocupó de brindar adiestramiento a su futura tripulación, para lo cual contó con la asesoría de un instructor de la Armada española,​ además de destacar a parte de su dotación a cruceros de instrucción de otros países. Así, por ejemplo, a bordo del velero mexicano ARM Cuauhtémoc, el personal peruano completó un período de capacitación que incluyó clases teóricas, navegación a vela, navegación mixta, maniobra de veleros, maniobra de aparejos, entre otros.​ De igual modo, una delegación de marinos peruanos fue destacada a la ciudad de Cartagena de Indias para participar de los trabajos de mantenimiento y reparación del velero colombiano ARC Gloria.

El 27 de enero del 2016, el BAP Unión fue oficialmente asignado (comisionado) a la Marina de Guerra del Perú mediante una ceremonia de afirmado del pabellón nacional, en la cual participaron el Presidente de la República, el Ministro de Defensa y el Comandante General de la Marina, entre otras autoridades y personalidades. El capitán de navío Gianfranco Polar Figari fue designado primer comandante del buque,​ bajo cuyo comando se llevaron a cabo las pruebas de mar de la embarcación durante el mes de junio de 2016. Posteriormente, el Unión realizó un primer viaje de entrenamiento operacional, zarpando desde el puerto del Callao el 10 de julio de 2016 con destino al puerto de Matarani, en el sur del Perú, a donde llegó dos días después.

El 27 de julio de 2016 el BAP Unión inició su primer crucero de instrucción al extranjero, denominado oficialmente como “VIEX 2016” (Viaje de Instrucción al Extranjero 2016). En esta primera travesía el Unión visitó los puertos de Guayaquil (Ecuador), Cartagena (Colombia), San Juan (Puerto Rico), La Habana (Cuba), Miami (Estados Unidos), Veracruz (México) y Balboa (Panamá), donde los cadetes navales y la tripulación del buque, además de recibir instrucción en ejercicios y maniobras navales a bordo del velero, difundieron la cultura peruana con información y muestras itinerantes proporcionadas por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. La ceremonia de zarpe fue presidida por el Presidente del Consejo de Ministros Pedro Cateriano, acompañado de los ministros de Defensa, de Relaciones Exteriores y del comandante general de la Marina de Guerra, almirante Edmundo Deville, entre otras autoridades civiles y militares.​ La nave retornó a su base en el Callao el 3 de noviembre de 2016.

Unión en la Base Naval del Callao

BAP Unión maniobra de zarpe en el  Callao

Unión, Mascarón de proa

Mascarón de proa del Unión

Mascarón de proa

El mascarón de proa es de bronce y fue tallado por la escultora Pilar Martínez Woodman. Lo componen diversos símbolos iconográficos del antiguo Perú. Así, como elemento central, se aprecia la figura del inca Túpac Yupanqui, conocido como el Resplandeciente, que aparece sobre la piedra de los doce ángulos y con la mano derecha levantada y apuntando a la figura del dios Sol. Lleva sobre la cabeza una mascapaicha, viste un unku con el diseño de un damero, así como una capa en forma alada que semeja las olas del mar. También, a modo de rodilleras, lleva la figura de un puma blanco, animal sagrado que simboliza la fuerza del soberano. Su escudo contiene dos rombos unidos en forma horizontal que representan al Tahuantinsuyo.

Unión escudo de la nave

Escudo de la nave

Escudo

El escudo es de forma rectangular en la parte superior, mientras que la inferior presenta una base en forma de arco y punta curvilínea. Los bordes tienen forma de cabo de color amarillo y representan la maniobra del velero. En su interior, el diseño se encuentra dividido en dos campos: uno de color celeste claro, que representa el cielo; y otro de azul marino oscuro, que representa el océano. En la parte central y sobrepuesta al firmamento, aparece la silueta del Unión en plena navegación, con el pabellón nacional izado sobre su popa; a la izquierda se aprecia la constelación de la Osa Menor con la estrella Polaris, que es la guía de los navegantes en el hemisferio norte, mientras que a la derecha se aprecia la constelación de la Cruz del Sur, que es característica del hemisferio austral. Estas enseñas representan los dos hemisferios por los que el buque efectuará sus travesías.

En la parte superior del escudo, se ubican un sol radiante y la designación «Marina de Guerra del Perú» inscrita en un cintillo tremolante de color amarillo y con letras de color negro. En la parte inferior se aprecia el nombre de la unidad, «BAP Unión», inscrito también en un cintillo tremolante de color amarillo y con letras de color negro. Debajo de la figura del velero, aparece el lema del buque escuela, escrito en latín con letras de color blanco: Cudendum Character Nautarum, que significa «Forjando el carácter del marino».

Características

Diseño y propulsión

La moderna embarcación, considerada como la más grande de su tipo en América Latina (a la fecha de su puesta en servicio), es un velero de 4 palos con aparejos de tipo bricbarca; está compuesta de 38 bloques estructurales de acero,​ tiene una eslora o largo total (con bauprés) de 115,5 m, manga o ancho máximo de 13,5 m, calado o profundidad de 6,5 m, calado aéreo de 53,5 m, un desplazamiento de 3200 toneladas, una potencia de 1825 kw, una velocidad de 12 nudos y capacidad para 250 tripulantes.

La propulsión consiste en un motor diésel Caterpillar 3516H (2448 bhp),​ una hélice de paso variable BERG (4 palas), un reductor Reintjes y una hélice de maniobra Rolls Royce en la proa. Su velamen está compuesto por 34 velas de fabricación Wienecke distribuidas en el palo bauprés (5), palo trinquete (9), palo mayor proel (9), palo mayor popel (8) y palo mesana (3), con una superficie vélica total de 3402 m².

Acondicionamiento para la instrucción

Dada su condición de buque escuela, el interior del navío alberga un auditorio, una biblioteca, una plataforma informática y aulas para facilitar a los cadetes navales el aprendizaje de la navegación astronómica, la meteorología, la oceanografía, la hidrografía, y las maniobras y operaciones navales.​

Viajes y galardones

Unión Bostón, 2016

En Boston, 2017

Unión, de la Marina peruana en Hamburgo

En el puerto de Hamburgo, 2017

Unión acoderado en un molón de la Base Naval del Callao

Designación oficial del BAP Unión (BEV-161)

Países y Puertos visitados         

2016     Callao (Perú) – Guayaquil (Ecuador) – Cartagena (Colombia) – San Juan (Puerto Rico) – La Habana (Cuba) – Miami (Estados Unidos) – Veracruz (México) – Balboa (Panamá) – Callao (Perú) VIEX 2016

2017     Callao (Perú) – Balboa y Colón (Panamá) – Jacksonville, Norfolk y Boston (EE.UU) – Charlottetown (Canadá) – Londres (Inglaterra) – Hamburgo (Alemania) – Rotterdam (Holanda) – Le Havre (Francia) – La Coruña, Cádiz, Santa Cruz de Tenerife (España) – Lisboa (Portugal) – Santo Domingo (República Dominicana) – Colón y Balboa (Panamá) – Guayaquil (Ecuador) – Callao (Perú)    VIEX 2017

El primer viaje realizado por el BAP Unión se produjo el 10 de julio de 2016 dentro de aguas territoriales peruanas (del puerto del Callao al puerto de Matarani) con el propósito verificar el correcto funcionamiento del navío así como el alistamiento debido de su tripulación. Sin embargo, el primer crucero de instrucción propiamente dicho inició el 27 de julio de 2016 en un viaje denominado oficialmente como “VIEX 2016” (Viaje de Instrucción al Extranjero 2016), el cual marcó el inicio formal de las travesías para las que fue construida la nave.

En 2017 se llevó a cabo el segundo Viaje de Instrucción al Extranjero (VIEX 2017). Como parte de esta travesía, el BAP Unión participó en la regata Rendez-Vous 2017, que comprende una serie de competencias de veleros organizada por la Sail Training International. En dicho certamen, el Unión ganó la carrera de Boston a Charlottetown en el Golfo de San Lorenzo (Canadá).

Galería de imágenes

Unión arriba al Callao, noviembre de 2016

BAP Unión (enero, 2016)

Unión, Callao, 2016

BAP Unión (enero, 2016)

Unión. Escudos

Escudo del Perú y de la Marina de Guerra del Perú

Unión, tripulación al retorno del VIEX, 2017

Tripulación al retorno del VIEX 2017, (Callao)

Unión, maniobra en el Callao

En la Base Naval del Callao

Unión, de la Marina peruana en Hamburgo

Unión, de la  Marina peruana, en Hamburgo

Véase también

Unión (corbeta)

Buque escuela

SIMA Perú

Marina de Guerra del Perú

Referencias externas

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre BAP Unión.

Revista Marina julio 2014.

Unión. Ministro de Defensa, despide al comandante de l BAP Unión en su Tercer VIEX, 2018

Unión. Ministro de Defensa, despide al comandante del BAP Unión en su Tercer VIEX, 2018

Unión Ceremonia VOEX, 2108

Ceremonia del zarpe VIEX 2018

Unión, ceremonia del zarpe VIEX, 2018

Honores al pabellón nacional

Unión. Zarpe VIEX 218

Zarpe VIEX 2018

Unión, maniobra en el Callao

Unión inició tercer viaje de instrucción y navegará 5 meses

Unión zarpa en su Tercer Viaje de Instrucción

BAP Unión zarpando en Tercer viaje de Instrucción, 2018

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/BAP_Uni%C3%B3n_(BEV-161)

Unión. Emblema de la Marna de Guerra del Perú

Videos del BAP Unión:

Ceremonia de bautizo y lanzamiento

https://youtu.be/jvb6T9kGsOk

Ceremonia de afirmación del pabellón nacional

https://youtu.be/GKdXlKKv4Tw

Simón Bolívar, Venezuela

Simón Bolivar BE-11

ARBV Simón Bolívar (BE-11)

ARBV Simón Bolívar (BE-11)

ARBV Simón Bolívar (BE-11)

Banderas

Simón Bolívar (BE-11) - Escudo

Historial

Astillero                                                        Astilleros Celaya S.A. (Bilbao, España)

Tipo                                                               Bricbarca

Destino                                                          Activo

Características generales

Desplazamiento                                         1260 t

Eslora                                                            76,5 m

65,3 m sin el bauprés

Manga                                                           10,6 m

Calado                                                           4,4 m

Propulsión                                                    1 motor diésel Detroit 12v-149t

Velocidad                                                     10 nudos

Tripulación                                                   93

  • 17 oficiales

  • 102 tripulantes

El ARBV Simón Bolívar (BE-11), también conocido como El Embajador Sin Fronteras, es el buque escuela de la Armada de Venezuela.

Tiene por misión fundamental formar a los cadetes de la Escuela Naval de Venezuela y el aspecto de su misión internacional es el de vigorizar y proyectar la imagen naval de Venezuela, así como el de establecer y estrechar vínculos de amistad con las Armadas de otros países.

Cuenta con un aparejo tipo de bricbarca de tres mástiles, con un área de velamen de 1650 m² en un total de 23 velas.

Fue construido a pedido de la Armada de Venezuela en 1978, botado al agua el 21 de noviembre de 1979 afirmándose su Pabellón Nacional el 12 de agosto de 1980.

Es uno de los cuatro buques escuela de países americanos construidos en los Astilleros Celaya S.A. de Bilbao, además del Cuauhtémoc de México, BAE Guayas de Ecuador y ARC Gloria de Colombia.

El ARBV Simón Bolívar (BE-11) ha navegado doscientas cincuenta y siete mil doscientas setenta y dos (257.272) millas náuticas desde su botadura, realizando diecinueve (19) cruceros de Instrucción al Exterior.​ El Buque Escuela ARBV Simón Bolívar (BE-11), además de ser el buque insignia de la Armada de la República Bolivariana de Venezuela. En el año 2002 por orden presidencial, este buque entró por primera vez en un proceso de mantenimiento mayor y reconstrucción de casco y estructura en Diques y Astilleros Nacionales C.A. (DIANCA), con la finalidad de mejorar las condiciones de la unidad. Tras 6 años de mantenimiento fue botado a la mar en 2008.

El domingo 28 de febrero de 2009 vuelve a zarpar el buque escuela en misión de entrenamiento de cadetes de marina, acompañados de los mejores cadetes de las escuelas de formación del FANB.

Para celebrar el Bicentenario de la Independencia, participó en la regata internacional Velas Sudamérica 2010 conjuntamente con los grandes buques veleros.

Galería

Simon Bolivar (ship)

Buque Escuela Simón Bolivar BE-11

Simón Bolívar desde el palo de bauprés

Navío – Escola Simon Bolivar da Marinha da Venezuela chega em Salvador

Simón Bolívar. Campana de detalle

Campana detalle del Buque Escuela Simón Bolívar

Notas y referencias

«Distintos aparejos en buques de vela». Histarmar. Consultado el 12 may. 2015. «Los dibujos fueron tomados de la obra “Las artes del mar”, 1966.»

Venezuela: Buque escuela “Simón Bolívar”

Enlaces externos

Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre ARBV Simón Bolívar (BE-11)

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/ARBV_Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar_(BE-11)

Sagres Portugal

Sagres al ancla

NRP Sagres

NRP Sagres

Guanabara

Albert Leo Schlageter

Sagres acoderado en Bremenhaven wn 2005

NRP Sagres en 2005 junto al Gorch Fock, Bremenhaven

Banderas bajo las cuales sirvió

Sagres. BanderasHistorial

Astillero                                                       Blohm & Voss, Hamburgo, Alemania

Clase                                                             Gorch Fock

Tipo                                                               Velero de mástiles altos

Operador                                                     Bandera naval de Portugal Marina portuguesa

Autorizado                                                   1936

Botado                                                          1937

Asignado

Emblema de Alemania: 1936

NSDAP

Bandera de Brasil:                                      1948

Bandera de Portugal:                                 8 de febrero de 1962

Baja                                                               Bandera de Alemania nazi: 1945 (capturado y vendido)

Bandera de Brasil:                                      1961 (vendido)

Destino                                                         Activo

Características generales

Desplazamiento                                          1940 t

Eslora                                                            9 m

Manga                                                          12,2 m

Calado                                                          6,2 m

Aparejo                                                        Bricbarca

3 mástiles

Propulsión                                                    • Velas

  • 2 motores MTU 12V 183 TE92

  • 1 hélice

Velocidad                                                     10,5 nudos

Autonomía                                                   5450 mn a 7,5 nudos

Tripulación                                                   257 tripulantes

El NRP Sagres​ o NE Sagres, también conocido como Sagres III, es el principal buque escuela de la Marina Portuguesa. Es también el navío de esta Marina más famoso internacionalmente. Tiene como misión básica permitir el adiestramiento y el contacto con la vida en la mar a los alumnos de la Escuela Naval, futuros oficiales de la Marina Portuguesa. Como misión complementaria, el NRP Sagres es usado en la representación nacional e internacional de la Marina y de Portugal.

Historia

NRP Sagres

El Sagres actual es el tercer navío con este nombre en desempeñar funciones de instrucción náutica en la Marina portuguesa. Fue construido en los astilleros Blom & Voss de Hamburgo (Alemania) en 1937, como buque escuela de la Kriegsmarine en ejercicio del partido nazi (NSDAP, acrónimo de Nationalsozialistiche Arbeiterpartei Deutschland), siendo bautizado como Albert Leo Schlageter, gemelo de los buques Gorch Fock que da nombre a su clase, del ex-Horst Wessel (actual USCGC Eagle), del Deutschland y del Mircea buque-escuela de la marina rumana.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, el navío fue capturado por las fuerzas de los Estados Unidos, siendo vendido a la Marina de Brasil en 1948 por un valor simbólico de $5000 dólares.​ En Brasil fue bautizado como Guanabara, sirviendo como buque escuela hasta 1961, fecha en que fue adquirido por Portugal para ser usado en sustitución del entonces NRP Sagres II (ex Rickmer Rickmers). El buque recibió el mismo nombre de su antecesor, entrando al servicio de la Marina portuguesa el 8 de febrero de 1962.

A veces, el NRP Sagres (III), erróneamente llamado Sagres (II), es el tercer buque escuela con el mismo nombre, fue el ex bricbarca Albert Leo Schlageter. En realidad, el primer Sagres fue una corbeta de madera construida en 1858 en Inglaterra. Fondeada en el río Duero, sirvió como buque escuela para alumnos marineros, entre 1882 y 1898.

Referencias

Notas aclaratorias

Las unidades navales militares de la Marina Portuguesa reciben el acrónimo “NRP” antes del respectivo nombre, lo cual significa “navío de la República Portuguesa”.

En este caso, el acrónimo “N.E.” se refiere a “navio-escola” (buque escuela).

Notas al pie

Historia del NRP Sagres (en portugués). Sagres.marinha.pt (archivado en Archive.org).

Enlaces externos

Wikimedia Commons alberga una galería multimedia sobre NRP Sagres.

Sitio oficial del Buque-escuela portugués «NRP Sagres»

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/NRP_Sagres

Sagres, Gobierno

Créditos

Advertencia: La información, en su mayor parte, procede de la Enciclopedia Libre Wikipedia, las entradas o enlaces (links) por cada velero están anotadas al finalizar cada ítem naval. Los textos obtenidos, cuando ha sido  necesario, han sido redactados para los fines particulares en estilo propio, tanto en forma como en fondo, pero sin editar los textos que corren en la enciclopedia, que es materia distinta. De igual forma y proceso he trabajado con los gráficos de los veleros cuyas fotos también han sido editados, cuando ha sido del todo indispensable.

Otras fuentes:

http://www.histarmar.com.ar/Veleros/1943-sagres/VisitadelSagres-1943.htm

Ancla de navío

 

 

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Un libro que marca época

GUERRA DEL PACÍFICO

Soldados sobrevivientes

Por don Alejandro Reyes Flores, Doctor en historia por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
img070Sebastián Ajahuana Ccama, natural de Cojata, Huancané, Puno, soldado de pura raza aimara, su fotografía exorna la cubierta de esta obra de investigación

La naturaleza del libro

Resulta, para el administrador de este Blog, un señalado privilegio poder dar un alcance de esta obra elaborada tesoneramente por un experto en investigación histórica, para comodidad y auxilio de los historiadores, en especial aquellos dedicados a buscar información relativa a la que, con propiedad, debería titularse Guerra del Salitre, en sustitución de Guerra del Pacífico término manido, un tanto inflado, ceñido a la importancia que quiso darle la historiografía chilena.

La fuente de investigación ha sido el Archivo del Centro de Estudios Históricos Militares del Perú (CEMHP), importante repositorio de estos asuntos. El propio autor nos narra el pormenor de su tarea.

Guerra del Salitre, por cuanto estalló como consecuencia de la tenencia y explotación de un producto mineral que llenó la expectativa hegemónica de intereses mercantiles y políticos de sus sagaces propulsores, ayudados por la miopía y desdén de los responsables políticos del Perú: me refiero al nitrato, caliche o salitre de gran demanda internacional en especial de Europa, como abono pero mucho más rentable en la producción de pólvora.

La otra anotación liminar está relacionada con la naturaleza del libro, obra que por usar entradas alfabéticas, con valiosos datos de los grados militares, unidades de combate, hechos de guerra, en su mayoría de soldados en busca de una pensión o montepío, con resultado exitoso, incierto o sin él, constituye un meritísimo trabajo adaptado a la comodidad del diccionario. Ahondado en los anales post guerra, gracias al empeño y constancia del investigador y autor de la obra, quien por lo gigantesco de su tarea ha podido mostrarnos, por ahora, únicamente, 291 registros y 55 fotografías de sobrevivientes de guerra cuya nómina cubre de la letra A hasta la letra B. Queda pendiente los que siguen de la C a la Z.

De otro lado, el libro, con los registros básicos de los campos de batalla -sin proponérselo pues no es su tema- recrea en el lector las acciones de guerra a la simple lectura de las fichas de aquellos sobrevivientes, procedentes de todos los rincones patrios, actores de grandes combates y escaramuzas, desde las primeras que se dieron en Chipana, nuestros viejos límites con Bolivia sobre la margen derecha del río Loa, pasando por la formidable batalla de Tacna en las pampas de Intiorco y el asalto del Morro de Arica; los forzados desembarcos en Pisagua y su recia resistencia, la masacre de Germania; la impensada catástrofe de San Francisco; los desembarcos en Pisco, los de Bujama; la ocupación de Pachacamac y el valle de Lurín, la finta de Manchay y su fracaso del portachuelo de Rinconada de Ate; las grandes batallas de San Juan, Miraflores y Chorrillos, la toma de Lima; la victoriosa campaña de la Resistencia o de la Breña y los combates de Pucará, Marcavalle, Sangrar y el épico asalto y toma de Concepción, esta última con exterminio de una compañía chilena; las batallas postreras de San Pablo y Huamachuco y su epílogo, la firma del tratado de Ancón con su secuela que aún no disipa las sombras de aquella época, sin contar, por cierto, con la campaña marítima de Grau al mando del Huáscar y otras acciones navales. Pues de toda ellas resultaron soldados sobrevivientes y por esta razón cada entrada alfabética del libro es un vívido retorno a esos días de combate.

Pienso que desde las eruditas Memorias del general Mendiburu, que me resultan un placer revisar, cuando se trata de la época virreinal-republicana, pasando por unas cuantas obras dispersas de compiladores de las acciones militares del Perú, hasta los tres tomos del Diccionario Histórico de Tauro del Pino, no actualizado, la obra que nos presenta el Dr. Alejandro Reyes difiere de ellas, por su naturaleza ceñida a la data de investigación y a la sobriedad, se ha dado a las prensas de investigación histórica una sólida fuente, potencial en el tiempo.

Estamos, entonces, próximos a obtener una valiosa herramienta con relación a la Guerra del Salitre.

Nace un libro inédito en su concepción

La presentación de esta reciente producción del Dr. Alejandro Reyes, está en programa para el día sábado 13 de octubre del corriente año a las 11:00 horas, en el Salón General de la histórica Casona de la Universidad Mayor de San Marcos en el Parque Universitario, en la que académicamente nacerá una valiosa aunque inesperada obra de investigación especializada.

En tanto, para entender mejor aquella importancia, mostraré algunas entradas, ligeramente comentadas.

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En memoria de los sobrevivientes de la Guerra del Salitre

La obra en su contexto

Desde la entrada que correspondeCabo 2o. Abanto Duclos, Santiago alfabéticamente al combatiente, sobreviviente ABANTO DUCLOS, Santiago, resulta imposible no rememorar el clamor épico y la gran victoria peruana de la que el clase sobreviviente fue actor y testigo excepcional en la batalla de San Pablo, librada el 13 de julio de 1882, contra los regimientos chilenos bien dotados en personal, vitualla y armamento, a la que asistió, nuestro peticionario, en el grado de cabo 2º de la Segunda Compañía de Artillería, conducida por el coronel Daniel Nieto y comandante Fuentes y a órdenes directas del capitán Elías Bellido.

Registra la ficha su declaración de pobreza y ancianidad, en su domicilio fiscal de la calle Tarapacá s/n, y el domicilio legal del jirón José Gálvez No 30 de Cajamarca.

Su petitorio ocurre en los años difíciles propios de la senectud, por la que eleva formalmente ante las autoridades militares, el 11 de agosto de 1936 la solicitud con prueba testimonial para que le sea concedida una cédula de goce, ergo pensión y, a continuación. la denegatoria de la Comisión Calificadora por carecer de fundamentó legal, el 31 de diciembre de 1940, ratificada por Resolución Ministerial de 15 de abril de 1941, es decir cuando el suplicante contaba con 77 años de edad y por deducción había combatido muy joven disparado, animoso, eficiente y victoriosamente, las piezas artilleras peruanas de su compañía en las alturas de San Pablo, a los 18 años.

Soldado, Aguirre Hidalgo, Toribio

Aquella otra que pertenece a don AGUIRRE HIDALGO, Toribio, natural de Chorrillos, Lima; soldado que se dio de alta en 1876 quien por razones de salud solicitó y le fue concedida la baja para ofrecerse voluntario al estallar la guerra, alistado como soldado en el Batallón No 4, de Reserva y como tal combatió en la Batalla de Miraflores, el 15 de enero de 1881, una de las más sangrientas de la guerra.

Reubicado en la calle Gamarra No. 361, de la Urbanización Manzanilla, Lima, en escrito de 21 de marzo de 1937 se presentó como indígena chorrillos como participante a la citada batalla. Vista su solicitud y analizados sus documentos probatorios le fue concedida la respectiva solicitud que le otorgaba la pensión de 60 soles mensuales. Había nacido en Chorrillos en 1853, pensionista de guerra que falleció en Lima el 12 de mayo de 1943.

Sar. 2o, Augusto Angulo, PeraltaLa de ANGULO PERALTA, Augusto, natural del Callao. El 24 de agosto de 1880 fue nombrado sargento 2º de la Segunda Compañía No. 10 de Reserva. Participó el 15 de enero de 1881 en la batalla de Miraflores al directo mando del capitán Rafael Quiroz del Batallón que mandaba el Dr. Ramón Ribeyro.

Con domicilio en la calle Víctor Fajardo No. 121, Miraflores, Lima solicitó ante la Junta Calificadora haber sido sobreviviente de la batalla de Miraflores y actuadas las pruebas se le concedió la pensión de 60 soles mensuales. El fiscal objetó tal pensión alegando que todos los ciudadanos estuvieron obligados a inscribirse en defensa de la Patria cuándo la guerra contra Chile “[…]sin que este hecho signifique que todos ellos combatieron[…] pero el 19 de diciembre de 1938 se ordenó el pago de 720 soles por devengados, cuando ya contaba con 89 años. Nació en el Callao el 3 de setiembre de 1849.

Como siempre las objeciones jurídicas de los fiscales argumentan razones tenidas en peso para producir un rechazo, pese a que tal pensión de 60 soles estaba otorgada por Resolución Suprema, instrumento de la más elevada categoría que se basa o funda en los elementos probatorios actuados en instancias técnicas.

Basta con estas pruebas para conocer de primera mano la suerte de estos veteranos que eran rechazados en sus petitorios o atendidos, generalmente, en las etapas finales de la vida.

Del autor

El doctor Alejandro Reyes Flores, de amplísima experiencia académica, en su desempeño como Profesor de Historia y Director de Investigaciones Históricas, es, en consecuencia, autor de importantes obras, de ellas:

  • Investigación sobre Sindicatos en el Perú
  • Vida cotidiana en los pueblos de Cerro de Pasco, Demografía, Economía y Sociedad. Siglo XVIII
  • Contradicciones en el Perú colonial. Región Central. 1650-1810
  • La familia Montero; empresarios nacionales. Siglo XIX
  • América Latina en la década del 90
  • Huancavelica, Alhaja de la Corona. 1740-1790
  • Burguesía chilena y Guerra del Pacífico
  • Libertos en el Perú
  • Hacendados y comerciantes. Piura-Chachapoyas-Moyobamba-Lamas-Maynas. 1770-1820;
  • Calixto Romero. Para quitarse el sombrero. 1880-1920, y
  • Barrios Altos. La otra historia de Lima. Siglos XVIII – XX.

Artículos

  • Imágenes de Ayacucho colonial
  • Miguel Grau, La infancia en el mundo
  • De los Apeninos a los Andes
  • Los chinos en Lima. Siglo XIX
  • Desarrollo y Universidad
  • El Callejón del Fondo
  • El tesoro de los jesuitas
  • Naufragio Histórico
  • Los héroes anónimos
  • La voz de los sobrevivientes de la Guerra del Pacífico
  • La Bruja y otros

Y un agregado más, nuestro distinguido investigador, resulta descendiente, por la rama materna, de la familia Laura del distrito de Mito, los Verástegui Laura, uno de ellos, Verástegui Zamudio que combatió en la campaña del Centro, del feraz valle central del departamento de Junín; por ello lleva en las venas sangre de los indesmayables guerrilleros que asistieron a la campaña de la Breña, en especial el asalto y batalla de Concepción.

Sábado, 13 de octubre; 2018

Llamado a coparticipar de la presentación del libro del Dr. Reyes, con los cometarios del caso, se siguió el siguiente programa:
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Texto de los comentarios al Libro. Dr. Luis Siabala Valer

Señor Decano de la Facultad de Economía de la UNMSM, Magister Hoover Ríos Zuta; Doctor Alejandro Reyes Flores, ex profesor principal de Investigación e Historia del Perú de la UNMSM y autor de la obra Guerra del Pacífico, Soldados sobrevivientes; Doctor Ernesto Yepes del Castillo, Doctor en Sociología por la UNMSM, PhD por la Universidad de Mánchester; Economista Jorge Manco Zaconetti, profesor de la Facultad de Economía; damas y caballeros, distinguida concurrencia:

Invitado generosamente, sin otro mérito que la amistad, para participar activamente de la presentación de la reciente obra salida de las prensas, cuyo autor es el doctor Alejandro Reyes Flores, séame permitido comentar algunas características del libro que hoy nos convoca:

Para ello, una sucinta reseña del antecedente histórico:

La economía del Perú al finalizar el SXIX

El Perú, en abril de 1879, mostraba una sociedad mercantil predominantemente oligopólica. Los nitratos del sur peruano junto al depósito natural de guano de las islas, registraban las transacciones comerciales de mayor volumen en las cuentas fiscales, la primera de las citadas, el salitre, llevaba preferencia en los respectivos territorios de su explotación.

Así, tres países explotaban el salitre con arreglo a estas peculiaridades:

  • La república de Bolivia con importantes covacheras u oficinas del Estado en el extenso despoblado de Atacama y sus límites, con la república de Chile, en paralelos geográficos no solo inciertos sino movidos cartográficamente en razón de los tratados, se caracterizaba por una población de obreros, operarios y empleados en su gran totalidad de nacionalidad chilena, al servicio de los capitales provenientes de la Compañía del Salitre y Ferrocarril de Antofagasta, entidad destinada a la exploración y extracción del salitre en territorio boliviano. Por su lado, el personal boliviano en la provincia de Atacama, estacionado en su capital, el puerto de Antofagasta, se circunscribía al Intendente, a una docena de gendarmes de seguridad y los guardas de aduana, situación comodísima para al gobierno de La Paz que había dispuesto administrar, de esta sobria forma, aquella riqueza de las pampas. Esta flagrante negligencia habría de cobrarle a la postre un elevado precio.
  • La república del Perú, antes de la nacionalidad de las salitreras, la explotación se daba por concesionarios de las ricas vetas a flor de tierra en la Provincia Litoral de Tarapacá. Una región despoblada únicamente visitada por uno que otro explorador y, ocasionalmente, sus costas por marinos que hacían la aguada en la desembocadura del río Loa y alguna que otra de la escasa vertiente al Pacífico. Ese era el vasto territorio peruano que limitaba con la república del altiplano, en la margen derecha del río Loa, hasta el paralelo 23 del desierto de Atacama.
  • La república de Chile, con escasa producción propia en los desiertos al sur de Mejillones, estaba constituida en administradora del personal obrero y operario chileno en las tareas de la saca como dueño de los capitales aportados para la exploración, extracción, exportación y sus beneficios dentro del territorio boliviano.
  • Pero, en la práctica, existía una política de preponderancia hegemónica en las costas del Pacífico meridional de los puertos del Callao y Valparaíso.

El Perú, con el antecedente de haber sido 44 años antes la antigua sede del virreinato, aún ostentaba, en no pocos de los miembros de la sociedad, los resabios heredados de la antigua grandeza nobiliaria, de natural ociosa, y por corolario de lo dicho, contribuían a los ingresos fiscales el esfuerzo aislado de unos cuantos acomodados terratenientes, concesionarios en especial de las salitreras de Tarapacá.

Cuando el gobierno boliviano del general Hilarión Daza introdujo el impuesto de 10 centavos quintal de salitre extraído, que no fue reconocido por el usufructuario, alegado que este acto incumplía el estado de congelamiento por 25 años del susodicho precio y que en uso de las clausulas pusiera el impase a merced del laudo arbitral del emperador de Alemania, fue rechazado de plano este extremo por el mandatario boliviano quien expresó que bastaban los tribunales bolivianos. Entonces la poderosa sociedad capitalista, muy adicta al palacio de la Moneda a donde acudió, consiguió, el zarpe de unidades de la armada, naves que ocuparon la capital de la provincia de Atacama, desembarcando marinería y tropas de infantería en el puerto de Antofagasta, el 14 de febrero de 1879 apoderándose de las oficinas administrativas de la Aduana boliviana, sustituyendo con personal y tropa chilena a la equivalente nacional; fue un claro preludio de guerra y el gobierno boliviano declaró haber un estado de casus belli.

El Perú, compelido a honrar su parte de aliado salió en consecuencia a cumplir su rol en ese papel de defensor mancomunado, atado como estaba por el Tratado suscrito en Lima el 6 de febrero de 1873, que se conoce también como Tratado de Alianza Defensiva (Perú-Bolivia), Pacto Secreto Peru-Bolivia y también Tratado Riva Agüero-Bustamante, es decir por los apellidos de los ministros acreditados de las altas partes mandantes, los señores José de la Riva Agüero Looz Gorswaren, por el Perú y Juan de la Cruz Bustamante, por Bolivia.

Este tratado, destinado en la práctica a ser declarado, en el momento preciso el casus foederis lenguaje diplomático que significa razón de la alianza circunscrito a cualquier intervención beligerante extranjera, pero que tenía a Chile como el indicado, fue activada el domingo 6 de abril de 1879 y en consecuencia a ello el Perú al no aceptar la neutralidad y rotas las negociaciones, marchó a la guerra.

Vinieron luego las acciones militares conocidas, todas ellas enriquecidas, en estos nuevos tiempos con información que se va recogiendo en los tres países, historiografía que en mucho honra la memoria de quienes perdieron la vida o sobrevivieron bajo sus respectivas banderas, combatiendo desde las vastedades de los desiertos del sur donde enseñorea la neblina o camanchaca y crece el recio tamarugo, hasta los altos páramos serranos del norte y las profundas depresiones de la hermosa sierra central del Perú, dilatado territorio donde se vertió, profusa, la sangre de los combatientes.

Es decir, desde la acción naval de Chipana, al sur en el las márgenes del Loa, pasando por la batalla de Iquique; los forzados desembarcos en Pisagua; la inesperada derrota de San Francisco; la masacre de Pampa Germania; la vitoria peruana en Tarapacá; la muy peleada en las pampas de Intiorco, Alto de la Alianza o batalla de Tacna, donde las tres naciones concurrieron con sus ejércitos en pleno; fue la de Tacna, salvando las distancias y las proporciones de los beligerantes, una de las batallas modernas del S.XIX libradas en América. Vendría luego de la caída de Tacna y la contramarcha de los escasos aliados sobrevivientes a territorio boliviano para no regresar jamás rompiéndose de facto la alianza defensiva; la épica batalla del Morro de Arica; los desembarcos en Pisco, Chincha y las grandes batallas de San Juan, Chorrillos y Miraflores; la toma de una Lima en luto; para después oponer una paulatina y sostenida resistencia bajo al animoso estímulo del general en jefe, Andrés Avelino Cáceres, que logró una gran movilidad de los pueblos en los breñales del centro, que pelarían sin miramiento, victoriosos, incontenibles, al lado de tropas regulares, tal como lo describen los partes militares de las acciones de Marcavalle, Pucará, Sangrar y la toma y recuperación por asalto de Concepción; la victoria peruana de San Pablo, hasta el desastre de Huamachuco, al margen de otras escaramuzas y guerra de zapa por montoneros peruanos al acecho.

Se accede otorgar reconocimiento y pago de supervivencia de guerra

Pocos habían tenido acceso a los documentos, roles y documentos de recluta y movilización que obraba en repositorios y archivos militares, hasta que se dio la norma  después de las elecciones presidenciales en mayo de 1908, que eligieron presidente del Perú a don  Augusto B. Leguía hasta la dación de la Constitución Política de 1920, salvo las comisiones y juntas calificadoras que se sucedieron destinadas a la atención e informe de miles de solicitudes por el mandatario  Augusto B. Leguía, también sobreviviente de Miraflores. Empero las solicitudes aún fueron atendidas y hecho los pagos algunos años, más hasta su extinción total.

Corresponde acotar, que por la coyuntura política especial que se confrontó, nada se actuó con los sobrevivientes de la guerra Civil de 1884-1885, entre el ejército del general Manuel Iglesias Pino, avituallado por el ejército chileno y las tropas de regulares y montoneros del general Andrés A. Cáceres que finalmente entró triunfador a Lima.

Es decir, tropas que de alguna forma fueron las mismas que pelearon la Guerra del Salitre, interregno que oficialmente corre desde el sábado 5 de abril de 1879, al sábado 20 de octubre de 1883, día que fue suscrito el lesivo Tratado de Ancón, que ponía fin a la guerra y disponía la salida de las tropas chilenas de Lima y paulatinamente las del territorio nacional.

Este hecho de fin de las hostilidades y cesión de importante territorio del sur, se produjo justificado en el manifiesto a la nación llamado Grito de Montán, el 31 de agosto de 1882, por el general Manuel Iglesias Pino, en inteligencia con el general en jefe de ocupación comandante Patricio Lynch Solo Zaldívar, urgido por las autoridades de gobierno en Santiago de Chile, que veían prologarse la resistencia más allá de lo previsto, sin haber conseguido la tan ansiada rendición del Perú –rendición que jamás se produjo- y los consecuentes gastos de un ejército de ocupación ya cansado, paulatinamente deteriorando y con desertores en su haber.

La suerte de los militares sobrevivientes

En cuanto a las solicitudes de los sobrevivientes peticionarios la coyuntura política de 1908, cuando se dio la ley de indemnización cesó, como tenemos señalado, coincidente a la promulgación de la Constitución Política del Perú, del año 1920, quedó sellada cuando en 1920 se puso fin a la Constitución Política de más larga duración, votada en 1860 y suscrita por el general Ramón Castilla.

Del libro del doctor Alejandro Reyes Flores

Pero, en nuestros días, para fortuna de los actuales investigadores, un sector de rica veta ha sido descubierta, adecuadamente seleccionada, prolijamente escrita y documentada, y ahora queda a disposición de los investigadores y el público en general.

El doctor Alejandro Reyes Flores, el autor a quien lo distingue su vocación de investigador e historiador, profesor recientemente jubilado de esas especialidades de nuestra Universidad Mayor de San Marcos ha conseguido, luego de algunos años de brega y el concurso de algunos alumnos, ponerse en contacto con el espíritu de aquellos sobrevivientes de la Guerra del Pacífico y que don Mariano Paz Sueldan tituló Narración Histórica de la guerra de Chile contra el Perú y Bolivia -que debería denominarse con propiedad Guerra del Salitre, hoy nos ofrece una importante herramienta bibliográfica al alcance del investigador en particular y del público lector en general.

Esta resulta ser, además de las virtudes señaladas, una obra donde se comulga el sentir de más de dos centenares de militares, durante el drama de la edad provecta, las menguadas fuentes de manutención de ingresos y su esperanzado petitorio para conseguir se les reconozca su condición de combatientes y con derecho a los beneficios pensionarios por su participación al servicio de la defensa del Perú en los campos de batalla.

Los archivos, en este caso, acervo del Instituto de Estudios Militares del Perú, conservan miles de expedientes con sus resoluciones de aceptación y denegación e indefinición.

La anotación resultante respecto a la extensión de la obra y su naturaleza, por usar entradas alfabéticas, con datos personales de los grados militares, unidades de combate, acciones de guerra de la que fueron directos actores aquellos soldados, clases y oficiales en busca de una pensión o montepío, constituye un meritísimo trabajo adaptado a la comodidad del diccionario, ahondado en los anales post guerra gracias al empeño y constancia del investigador y autor, quien por lo gigantesco de su tarea ha podido mostrarnos, por ahora, únicamente, 291 registros y 55 fotografías de sobrevivientes de guerra cuya nómina cubre de las letra A ala B.

Queda pendiente el reto de escribir la nómina que sigue de la C a la Z.

Algunos peticionarios asistieron a más de una batalla, otros a un sola y no faltó el anciano que declarase, sin éxito, haber asistido a toda la guerra.

He tomado tres fichas registradas por el doctor Alejandro Reyes Flores y las comento para destacar su importancia como instrumento de investigación:

La entrada que corresponde alfabéticamente al combatiente sobreviviente ABANTO DUCLOS, Santiago. Resulta imposible, de su lectura, no rememorar el clamor épico y la gran victoria peruana de la que participó este clase, actor y testigo excepcional de la batalla de San Pablo, librada el 13 de julio de 1882, contra regimientos chilenos ya veteranos bien dotados en personal, armamento, vitualla y ambulancia a la que asistió, en el grado de cabo 2º de la Segunda Compañía de Artillería, conducida por el coronel Daniel Nieto y el comandante Fuentes, a las directas órdenes del capitán Elías Bellido.

Registra, la respectiva ficha, su declaración de pobreza y ancianidad que transcurre en su domicilio fiscal de la calle Tarapacá s/n, y el domicilio legal del jirón José Gálvez Nº 30 de la ciudad de Cajamarca.

Su petitorio ocurre en los años difíciles propios de la senectud, por la que eleva formalmente ante las autoridades militares, es decir incluso fuera ya de los alcances de la ley en caducidad, el 11 de agosto de 1936, la solicitud con prueba testimonial para que le sea concedida una cédula de goce, ergo pensión y, a continuación la denegatoria de la Comisión Calificadora por carecer de fundamento legal, datada el 31 de diciembre de 1940, ratificada por Resolución Ministerial de 15 de abril de 1941, es decir cuando el suplicante contaba con 77 años de edad y por deducción que había combatido de 18 años disparado animoso, eficiente y victorioso las piezas artilleras peruanas de su compañía en las alturas de su amada San Pablo en  Cajamarca.

Aquella otra ficha que pertenece a don AGUIRRE HIDALGO, Toribio, natural de Chorrillos, Lima; soldado que se dio de alta en 1876, quien por razones de salud solicitó y le fue concedida la baja para ofrecerse voluntario al estallar la guerra tres años después, alistado como soldado en el Batallón Nº 4, de Reserva y que como tal combatió en la Batalla de Miraflores, el 15 de enero de 1881, una de las más sangrientas de la guerra.

Desarraigado de la destruida Chorrillos, reubicado en la calle Gamarra Nº 361, de la Urbanización Manzanilla, Lima, en escrito de 21 de marzo de 1937 se presentó como indígena chorrillos como participante a la citada batalla.

Vista su solicitud y analizados sus documentos probatorios le fue concedida la pensión de 60 soles mensuales. Había nacido en Chorrillos en 1853, en consecuencia, se enroló a los 28 años, pensionista de guerra que falleció en Lima el 12 de mayo de 1943 a la edad de 90 años.

La de ANGULO PERALTA, Augusto, natural del Callao. El 24 de agosto de 1880 fue nombrado sargento 2º de la Segunda Compañía No. 10 de Reserva. Participó el 15 de enero de 1881 en la batalla de Miraflores a directas órdenes del capitán Rafael Quiroz, del Batallón que mandaba el letrado doctor Ramón Ribeyro Álvarez que a la sazón se desempeñaba como Ministro de Justicia, Culto, Instrucción y Beneficencia del Perú.

Aquí consigno breves datos biográficos de este notable magistrado. El doctor Ramón Ribeyro Álvarez, nacido en Lima en 1839, mandó tropas en la batalla de Miraflores en 1881 a la edad de 42 años y falleció en 26 de agosto de 1916, después de ocupar diversas carteras ministeriales; fueron sus padres don Juan Antonio Ribeyro y Eulalia Álvarez del Villar Puelles. Su instrucción superior la hizo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y es muy probable que sus grados de bachiller y de abogado los obtuviera en alguno de los recintos académicos de esta casona que hoy nos congrega.

Abogado, magistrado, catedrático universitario, conspicuo miembro de la institución de justicia, se batió al frente de sus hombres en el Reducto Nº2, ubicado junto a la línea del ferrocarril entre Lima y Chorrillos, allí se encontraba nuestro peticionario Augusto Angulo Peralta formando parte del efectivo del Batallón Nº 4, fuerte de 300 hombres.

Con domicilio en la calle Víctor Fajardo Nº 121, Miraflores, este solicitante ocurrió ante la Junta Calificadora exponiendo haber sido sobreviviente de la batalla de Miraflores y actuadas las pruebas se le concedió la pensión de 60 soles mensuales. Pero el fiscal objetó tal pensión alegando que todos los ciudadanos estuvieron obligados a inscribirse en defensa de la patria cuándo la guerra contra Chile “[…]sin que este hecho signifique que todos ellos combatieron […] pero el 19 de diciembre de 1938 se ordenó el pago de 720 soles por devengados, cuando ya contaba con 89 años. Nació en el Callao el 3 de setiembre de 1849 y había asistido a su puesto de combatiente a la edad de 32 años.

Baste con estas pruebas para conocer de primera mano la suerte de estos veteranos que eran rechazados en sus petitorios o atendidos, generalmente, en las etapas finales de la vida y, desde luego, la importancia del libro como fuente de investigación.

Finalmente, me permito añadir que a las dotes académicas del autor, doctor Alejandro Reyes Flores deben agregarse su amor al lugar que le vio nacer, los limeñísimos Barrios Altos, tan caro a sus recuerdos infantiles; y la inédita a su ascendencia por la rama materna, fincada en la comunidad de Mito, en los valles centrales de Junín, los Verátegui Laura, uno de ellos, el combatiente Verástegui Zamudio; por ello nuestro maestro lleva en las venas sangre de los indesmayables breñeros que actuaron con gran decisión, en especial el asalto y batalla de Concepción, hecho de armas que celebramos, desde lados contrapuestos de victoria y derrota, peruanos y chilenos cada 9 de julio.

Muchas gracias.

Algunas fotos a las que se sumarán otras oficiales en el transcurso de ser recibidas

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La mesa de honor presidida por el señor Decano de la Facultad de Economía, Magister Hover Ríos Zuta (Centro), lo acompañan, el Dr. Luis Siabala Valer, el Phd. Ernesto Yepes del Castillo y el Econ. Jorge Manco Zaconetti.

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El Dr. Siabala hace un recuento de la Guerra del Salitre y comenta el libro y su importancia, hasta hoy tan solo conservada en los repositorios militares. Una valiosda herramienta de investigación que abrirá detalles de las maciones militares singularmente  narradas por sus directos propagonistas.

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Entrega de la insignia de la UNMSM y diploma correspondiente, por el Econ. Señor Jorge Manco Zaconetti, docente principal de la Facuktad de Economía.
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Diploma de participación, al Dr. Luis Siabala
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Economista docente, don Jorge Manco Zaconetti, detalla las particularidades de investigación que le cupo al Dr. A. Reyes en el Primer Tomo y la invocación que el siguiente se haga posible muy pronto.

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Doctor Alejandro Reyes Flores, autor del libro, en uso de la palabra 

 

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Doctor A. Reyes, da cuenta detallada de la obra con la viva emoción didáctica con que es capaz de informar su experiencia.

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Diploma al PHd, Ernesto Yepes del Castillo por su brillante elocución y visión profética de la Guerra del Salitre

 

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Infantería [Máximo Ancho 640 Máxima Altura 480]

José B. Sepúlveda, héroe peruano

Juan B. Sepúlveda

Teniente coronel José Buenaventura Sepúlveda

Exordio: En estos días de turbulencia parlamentaria se habla mucho del apellido de origen chileno Sepúlveda, hay posiblemente un correlato familiar con quien murió al frente de una sección de la caballería peruana que quiero recordar con motivo de la Guerra del Salitre (1879-1883)

Importantes lecciones de la historia

Emblema 2

Tarapacá, Nov. 06, 1879. 10:00 horas

Acción en Pampa Germania

Despejada la espesa camanchaca, forma local de llamar a la densa neblina que suele velar el desierto en las madrugadas y primeras horas del día en esas meridionales latitudes, es posible observar entonces la pampa que se extiende rutilante de S/N y O/E con zonas de cerrillada agreste y oquedades producto de la intensa extracción del caliche.

La avanzadilla, una pareja de jinetes peruanos, desde un altozano a vista de anteojo, emite señas reglamentarias informando terreno despejado de tropa enemiga.

La sección de la caballería peruana, 44 jinetes provistos de rifles, destacamento tomado del Regimiento Húsares de Junín N° 1 al mando del teniente coronel Juan Buenaventura Sepúlveda y su similar del regimiento boliviano Bolívar N° 1 del Húsares, armados de sables que conduce el comandante Soto avanzan entonces seguros rumbo al norte procedentes del puerto de Iquique de donde venían; el jefe peruano después de tomar breve contacto con las tropas del general Juan Buendía jefe de la importante plaza, capital de la Provincia Litoral de Tarapacá, sede de un importante contingente de tropa y equipo, continuó su avance de exploración hacia su destino, lo habían hecho en marchas forzadas por Pozo Almonte con dirección a Pisagua, vía Agua Santa y a esa hora hacían un alto horario a la vista de Pampa Germania, antigua oficina salitrera de las que por entonces habían establecidas.

En esta inteligencia, el jefe del destacamento dispuso las seguridades de ordenanza para descansar las agotadas tropas a las que se ordenó en parte desmontar y desensillar. Así los 90 jinetes llegan y hacen alto al abrigo de una considerable depresión del terreno cuyos bordes ocultan hombres y caballada. La tropa apeada, fijados los vigías y separadas las acémilas en lugar adecuado, se dispone un descanso. Sepúlveda ordena toque de llamada y de inmediato el clarín con sus agudos tonos llena el silencio de aquella zona donde el sol aviva su calor paulatinamente. Los oficiales apuran el paso para recibir instrucciones.

Con la expectación del encuentro de algún regimiento chileno, se colocan centinelas con vista al N y al NO, lógicos caminos de ruta de colisión por lo que se afina la mirada sobre cualquier polvareda o señal del avance del enemigo para detener de inmediato su proyección en pos del campamento aliado, sede del grueso de las tropas aliadas, cuyo punto más importante gravita al norte en el oasis o pozo de Dolores, frente al cerro de San Francisco.

A su vez, en la necesidad de explorar la zona peruana después del desembarco y toma de Pisagua, el coronel chileno, Francisco Sotomayor ordenó al miliciano Francisco Vergara, con grado de teniente coronel, la comisión de explorar el sur de la pampa con unidades de avanzada de la caballería chilena y dejar expedito el terreno a las tropas de infantería y artillería que ya estaban dispuestas en el oasis de Dolores al que había arribado en ferrocarril desde Pisagua donde se produjo un sangriento desembarco.

Era el caso que los contendientes desconocían mutuamente sus posiciones, Sepúlveda ignoraba la pérdida de Pisagua y el desembarco con avance por ferrocarril de las tropas chilenas y su acomodo en los flancos y la cima del cerro San Francisco; el enemigo invasor en expectativa nada sabía lo concerniente al puerto de Iquique donde suponía que aún permanecía el ejército al mando del general peruano Juan Buendía, contingente importante por su efectivo y armamento.

Marchas de posible colisión

Distancia desde Iquique, Pozo Almonte hasta Pampa Germania: 76 Km recorridos a marchas forzadas por los exploradores aliados de Sepúlveda.

Distancia desde el campamento aliado de Dolores, frente al cerro de San Francisco, ocupado por los chilenos hasta Pampa Germania: 30.5 Km recorridos por los exploradores chilenos de Vergara.

Vergara, en la intuición que los aliados hubiesen hecho lo propio de avanzar desde el Sur en demanda de los chilenos sabía que en cualquier punto equidistante de máxima referencia habría necesariamente que sostener un encuentro de armas. Apuró entonces el paso con las precauciones militares del caso y ordenó una avanzada de exploración la que llegó a Germania con ligera antelación de los aliados y que convenientemente oculta pudo observar aquellos movimientos de que hemos dado cuenta.

Tomando nota de la dirección de la vigilancia aliada, con hábiles jinetes en buena monta armados todos con carabinas Comblain y sables, los chilenos preparan una sorpresa que en efecto les daría buenos frutos resultado de la disciplina de la tropa, antelación y buen equipo: Vergara ordenó una finta y dejó que un piquete apareciera por el NO, mientras el grueso del escuadrón practicó un prudente rodeo para atacar a los aliados en espera de un enemigo por donde no se tenía previsto, el sur, a la par que simulaba una retirada. La acción tuvo efecto con los resultados propios de la sorpresa.

Exterminio de Pampa Germania

Carga de caballería en San Juan de Chorrillos -Edición

Al toque de generala, Sepúlveda dispuso la defensa con sus jinetes, una parte a pie y la otra a caballo y se comprometió en un vigoroso esfuerzo contra tropas de caballería que fueron apareciendo por los flancos; finalmente copados se produjo el exterminio de ese valiente escuadrón, por fuego cerrado de las carabinas chilenas y su crecido número. Los jinetes peruanos sólo tenían sable, los bolivianos únicamente fusiles y tuvieron que batirse a caballo y a culatazos. Los heridos fueron repasados y los prisioneros fusilados. El comandante Sepúlveda del Perú y el mayor Soto de Bolivia se contaron entre los muertos en batalla. Vergara dispuso perdonar la vida de un oficial aliado a quien ordenó montar y salir del desastroso escenario para que contase a los aliados, la eficacia de las armas chilenas y su acción victoriosa.

Datos biográficos del jefe peruano

(versiones coordinadas de las escasas disponibles)

Juan Buenaventura Sepúlveda Fernández nació en la hacienda La Huaca, ubicada en la provincia limeña de Cañete, el 14 de julio de 1848. Fue hijo de José Antonio Sepúlveda Aldea, capitán chileno del batallón Colchagua del Ejército Unido Restaurador que había llegado embarcado en la flota chilena con el grueso de tropas procedente de Valparaíso al mando del general San Martín con el propósito de culminar con la independencia de España, pues la fuerte guarnición realista del Perú sería una amenaza contra cualquier emancipación de América Meridional, según lo había calculado el general argentino y apoyado el general Bernardo O’Higgins; posteriormente el padre se afincó en el Perú en la provincia de Cañete y contrajo nupcias con la dama cañetana Teresa Fernández.

A los 22 años ingresó en la Academia Militar, optando por el arma de caballería. En 1879 era teniente coronel en el regimiento Húsares de Junín, al mando de un escuadrón del mismo y otro regimiento boliviano Húsares de Bolívar, partió de Iquique al tenerse noticia de la toma del puerto de Pisagua por el ejército chileno, siguiendo las órdenes del general Juan Buendía se encargó de cubrir la retirada aliada siendo la tropa a su mando sorprendida y derrotada por la caballería chilena al mando del coronel José Francisco Vergara en el combate librado en las inmediaciones de la oficina salitrera de Germania el 6 de noviembre de 1879, en el cual resultó muerto en combate.

El Regimiento de Caballería Blindada N° 113 acantonado en la ciudad Tacna lleva su nombre.

José Antonio Sepúlveda Aldea, el padre y su hijo Juan Buenaventura Sepúlveda Fernández (Mayores detalles, pues son escasas las fuentes)

Su historia comienza con el arribo de la expedición libertadora de San Martín al Perú y junto a él llegó el patriota chileno Bernardo O’ Higgins y Riquelme, quien brindó valiosa colaboración en la lucha por la independencia, por ello se le cedió las Haciendas Montalván y Cuiva, que habían pertenecido a don Pedro Arredondo. En 1825, Simón Bolívar ratifica esta concesión. O’Higgins hizo traer de su patria a su hijo Demetrio quien vino acompañado de un discípulo de aulas llamado Antonio Sepúlveda Aldea. En 1838 llegó por mar al Callao de donde pasó a Cerro Azul.

Establecido en el valle, Antonio Sepúlveda, cajero de las haciendas del general O’Higgins, contrajo matrimonio con la dama cañetana Teresa Fernández, de cuya unión nació, en la Hacienda La Huaca de Cañete, José Buenaventura Sepúlveda el 14 de julio de 1848; se le bautizó en la Parroquia de la Concepción en Lima (actual local del Congreso Nacional).

El joven José Buenaventura a los 10 años se trasladó a Lima para estudiar Educación Primaria. En 1864, a los 16 años de edad retornó a Cañete para desempeñarse como mayordomo de campo de la hacienda Arona. Obedeciendo a su vocación por la carrera militar, a los 22 años ingresó a la Escuela Militar. La infausta guerra del guano y del salitre de 1879 lo encontró con el grado militar de mayor de caballería; luego fue ascendido a comandante y enviado al campo de operaciones.

El 6 de noviembre de 1879 se inmortaliza en la Batalla de Agua Santa o de Pampa Germania, hecho que alcanza un gran significado puesto que había luchado contra la patria de su padre, en defensa de la suya, el Perú, cumpliendo la promesa de luchar y defender a su patria hasta morir. Junto con él ofrendaron su vidas otros tantos, integrantes del Regimiento Húsares de Junín y Húsares de Bolívar, a quienes comandaba.

En esta acción, los jinetes chilenos dirigidos por José Francisco Vergara y Sofanor Parra vencen a la caballería aliada comandada por el teniente coronel José Sepúlveda -conforme lo tenemos narrado- en Pampa Germania, cercano al oásis Agua Santa.

La historiografía peruana y el historiador militar chileno Francisco Machuca cuentan que los chilenos simularon una retirada con el fin de sacar a los aliados de sus posiciones defensivas en la estación de Germania para luego dar la vuelta y atacar a quienes les perseguían. Con ello en superioridad numérica, con mejor armamento y cabalgaduras vencen a los aliados.

Según parte de Vergara cayeron muertos alrededor de 60 a 70 aliados, entre ellos el comandante Sepúlveda, tomando además 5 prisioneros. Los chilenos lamentaron la pérdida de 9 soldados (3 muertos y 6 heridos).

Para que estos hechos heroicos no quedaran en el olvido y perdure en la historia por generaciones, en el año 1937, se crea el Colegio José Buenaventura Sepúlveda que luego sería convertido en Gran Unidad Escolar por el presidente Odría, hoy es la Institución Educativa JBS.

Los restos del héroe cañetano fueron sepultados en el mismo campo de batalla.

En 1886, establecido el nefasto tratado de paz con Chile, el cónsul del Perú en Iquique don Guillermo Billinghurst, nombró una comisión integrada por Pedro Dávalos y Lissón, Santiago Devéscovi y Emilio Pardo Figueroa, para que identificaran los cadáveres.

Los restos exhumados en la Provincia de Tarapacá, entre los que se encontraban los de Sepúlveda, llegaron al Callao el 13 de julio de 1890, celebrándose honras fúnebres en la Iglesia Matriz de éste puerto, el gobierno declaró Duelo Nacional los días 15 y 16 de julio. Luego fueron trasladados a la Iglesia de La Merced en Lima, para sus correspondientes exequias. Llevados al Cementerio Presbítero Maestro, descansaron allí hasta 1908 y el 8 de setiembre, durante el mandato del presidente José Pardo, se inauguró la Cripta de los Héroes donde finalmente descansan en paz, con el ascenso póstumo a coronel.

Sorpresa de Germania, 1879 - copia

Sorpresa de Germania

Tarapaca Campaign - Wikipedia

Mapa chileno de operaciones en la Provincia Litoral de Tarapacá

Sable, caballería

Fuentes:

Parte de los datos han sido tomados, con algunas ediciones de forma, del blog de Jonatan Saona:

La Guerra del Pacífico 1879-1884 (Perú, Chile y Bolivia)

http://gdp1879.blogspot.com/2012/09/jose-sepulveda.html#ixzz53HDnxmsi

Carga de la caballería chilena:

https://cronicahistorica.wordpress.com/carga-de-la-caballeria-chilena/

Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Buenaventura_Sep%C3%BAlveda

Grabados: INTERNET, de libre disposición

El día que se enfrió el planeta

domingo, 25 de mayo de 2008

Volcàn Huaynaputina

VOLCÁN HUAYNAPUTINA
Fuente: La Opinión de Tenerife. 24 de abril, 2008. Dice esta crónica:
Una gran erupción volcánica en Perú en 1600 provocó una bajada de temperaturas en todo el mundo
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La otra cara de Hawai. Ciencia y Tecnología La histórica erupción que en el año 1600 se produjo en el volcán Huaynaputina, en el entonces virreinato del Perú, provocó un impacto global en la civilización, con una alteración temporal del clima que ocasionó retrasos y mermas en las cosechas en Asia, Europa y América, además de una gran hambruna en Rusia. Así lo considera un nuevo estudio realizado por expertos de la UC Davis, uno de los diez campus que integran la Universidad de California. OTR/PRESS Esta erupción es conocida por los científicos por haber eyectado gran cantidad de sulfuro a la atmósfera. Paralelamente, tres estudios diferentes han mostrado que el año inmediatamente posterior, 1601, fue excepcionalmente frío, pero no se habían documentado hasta ahora sus efectos. “Sabíamos que hubo una gran erupción, que fue un año frío, pero eso era todo”, declaró Ken Verosub, profesor de Geología de esta universidad.

El sulfuro reacciona con el agua en el aire formando gotitas de ácido sulfúrico, que en grandes cantidades provocan en la atmósfera un enfriamiento al reducir la cantidad de luz solar que alcanza la superficie. Pero estas gotitas terminan disipándose y su efecto sólo se prolonga durante alrededor de un año.

Verosub y su equipo combinaron registros históricos de la época tanto de Europa, como de China y Japón, axial como de las colonias americanas de España y Portugal y de Filipinas, para buscar información sobre cambios en agricultura, el clima y también hallar consecuencias sociopolíticas.

LA HAMBRUNA QUE DERROCO AL ZAR BORIS I

Pues bien. En Rusia, el bienio 1601-1603 provocó la peor hambruna en la historia del país, hasta el punto de que el zar reinante, Boris I, terminó siendo derrocado. Los registros en Suiza, Lituania y Estonia inician inviernos excepcionalmente fríos entre 1600 y 1602; en Francia la cosecha de vino de 1601 se retrasó, y la producción en Alemania se vino abajo, al igual que en el Perú. En China, los árboles florecieron demasiado tarde, y en Japón el Lago Suwa se heló en invierno antes que nunca en un periodo de 500 años.

Hasta cierto punto, no podemos probar que el volcán fuese responsable de todo esto. Pero sí hemos constatado que 1601 fue un año llamativamente frío en conexión con ese evento”, según declaraciones de este científico recogidas por otr/press en la Web de la UC Davis.

Entre otras erupciones similares que podrían haber afectado de forma a la vida humana en todo el planeta destacan la del Tambora en Indonesia en 1815, cuya secuela en la agricultura europea ha quedado muy documentada. Verosub estima que una erupción volcánica de esta magnitud puede producirse cada 200 años aproximadamente, lo que aumenta la posibilidad de pueda reproducirse en la primera mitad de este siglo.

Hasta aquí la crónica española

Cruz de Calatrava

UBICACIÓN Y DATOS HISTÓRICOS DEL VOLCÁN

Perú, Departamento de Moquegua, provincia de General Sánchez Cerro, Cap. Omate.

Durante la colonia fue un partido o subdelegación de la Intendencia de Arequipa que comprendía en su integridad el Cercado de Arequipa, Arica, Moquegua, Camaná, Collaguas o Caylloma, Condesuyos de Arequipa, Tarapacá e Iquique-Pisagua.

Departamento de Moquegua, 1865

MAPA DE MOQUEGUA EN 1865
OTRA FUENTE

A 30 km. al sur del volcán Ubinas se encuentra el Huaynaputina -llamado también Omate, Quinistaquillas, Chiquimote, Chequepuquina o Morro Putina (anotación esta última del compilador).

Se ubica a 16º 35′ de latitud Sur y 70º 52′ de longitud Oeste. Su altitud actual es de 4,800 msnm, con un semicono de 200 a 500 metros de elevación.

Ambos volcanes están a la margen derecha del curso alto del río Tambo (cuya cuenca cubre territorios del Oeste de Puno, el Norte de Moquegua, y el Sur de Arequipa), y forman parte de la cadena de “Volcanes de los Andes Centrales” (El segmento de la Cordillera de los Andes entre los 14º y 28º de latitud Sur, que corresponde a la Cordillera Occidental del Sur del Perú y a la zona fronteriza de Bolivia, Norte de Chile y Noroeste de Argentina)

Entre geólogos y vulcanólogos la erupción del Huaynaputina, ocurrida a lo largo de casi dos semanas entre el sábado 19 de febrero y el jueves 2 de marzo del año 1600, es considerada la más violenta que haya sido registrada en el área andina desde el siglo XVI. Ya que la zona -entonces como ahora era relativamente aislada, la información histórica disponible proviene de la ciudad española más cercana al volcán: Arequipa.

El proceso comenzó con una serie de temblores previos, progresivamente más fuertes, iniciados hacia el lunes 14 de febrero y, luego de la primera erupción, percibida no sólo por la formación de nubes de humo volcánico, que oscurecieron la atmósfera e impidieron ver el sol en las horas diurnas por dos semanas y la abundante caída de ceniza que cubrió la ciudad y los campos, sino por el estremecedor ruido de las explosiones volcánicas; los últimos remezones y caídas de cenizas habrían llegado hasta el miércoles 15 de marzo siguiente.

La erupción del 19 de febrero debió romper la cúspide, mientras que la del 2 de marzo debió ser una erupción lateral, que dejó el cráter del volcán en su estado actual: un semicírculo al Oeste y una zona abierta el Este, que cae casi perpendicularmente a un cañón que baja unos 2,000 metros hasta el río Tambo. Fue aproximadamente un mes de intensa actividad volcánica en el Sur Andino, incluyendo el Altiplano del Titicaca.

Un sacerdote jesuita, escribiendo desde Arequipa el viernes 3 de marzo, informaba:

“La causa de tan grande tribulación a sido aver rebentado un bolcán del pueblo de Omate que dista de aquí diez y ocho leguas; sábese que a sido de grandíssimos fuegos y piedras con lo qual se an undido y asolado cinco o seis pueblos que están en su cirqüito. Ase dicho por cosa cierta que en doze días y más a sido siempre en aquel paraje noche obscuríssima (…); dízese que en el pueblo de Omate, que es junto al mismo bolcán quatro leguas distante, an caído piedras de cinco y siete libras y que an perecido asta sesenta personas del dicho pueblo, quedando las cassas dél sepultadas en la arena y ceniza. De los demás pueblos comarcanos al dicho bolcán no se sabe cosa cierta”.

Y, sobre el alcance de los efectos de la erupción, añadía:

nueva a llegado que cunde la ceniza por la parte del Collao asta Chungara [La Raya-Santa Rosa] y Chuqüito, y por la parte de la costa donde mayores daños a hecho entre más de quarenta leguas (…). Después de todo esto huvo nueva cierta que la ceniza avía llegado asta la ciudad de Chuquisaca [hoy Sucre, Bolivia], que está de Arequipa hazia el otro polo, más de ciento y treinta leguas, y que allá se havían oído también aquellos temerosos sonidos (…); en Juli y Chuquiabo [La Paz] y la demás tierra intermedia cayó también la ceniza y se oyeron los sonidos a manera de piezas gruesas de hartillería“.

El Virrey don Luis de Velasco, escribiendo del Callao el lunes 8 de mayo, decía:

A los 19, 20, 21 de Hebrero [= febrero] se oyeron disparar por la costa arriva [al Sur] donde estava la armada esperando los enemigos [corsarios holandeses] y todos afirmaron que heran [disparos] de artillería y que devían de estar peleando con ellos, que causó mucho contento, (…) y a los 5 de Marzo tuve aviso de cómo en las provincias de Camaná y sus valles havía caído y llovido tanta ceniza que casi cegava la gente y que no se v[e]ían unos a otros con la oscuridad grande que hacía y se oyeron tantos tiros en distancia de 90 y 100 leguas de costa arriva [al Sur] y abajo [al Norte] en mismo tiempo, que ha causado mucha admiración”.

El fraile carmelita Vázquez de Espinosa, quien visitó la región en 1618, escribió:

cuando reventó el volcán que estaba en la provincia de los Ubinas 12 leguas de la mar río arriba, que era un cerro pequeño que estaba en medio de una sierra el año de 1600 arrojó de sí tanto fuego y ceniza que alcanzó la ceniza más de 200 leguas por todas partes, y cayó en los navíos que navegaban por la mar; al presente hay mucha ceniza a cabo de tanto tiempo por espacio de más de 150 leguas como la vi cuando caminé por aquellos llanos”.

Cuenta que en Arequipa, en 1615 el cronista indio Guamán Poma afirmaba:

Le fue castigado por Dios cómo rreuentó el bolcán y sallió fuego y se asomó los malos espíritus y salió una llamarada y humo de senisa y arena y cubrió toda la ciudad [de Arequipa] y su comarca adonde se murieron mucha gente y se perdió todas las uiñas y agiales y sementeras. Escurició treynta días y treynta noches. Y ubo proceción y penitencia y salió la Uirgen María todo cubierto de luto y ancí estancó y fue seruido Dios y su madre la Uirgen María. Aplacó y [a]pareció el sol pero se perdió todas las haziendas de los ualles de Maxi [Majes]. Con la senisa y pistelencial de ella se murieron bestias y ganados”.

Al dibujar Guamán Poma la ciudad de Arequipa y la villa de Arica, ambas aparecen cubiertas de nubes, con lluvia de cenizas y una procesión en la plaza principal.

El jesuita Cobo, escribiendo en 1653, indica:

no se cogió en los seis años siguientes gota de vino”, el principal producto comercial arequipeño de la época. Sin embargo, ya para 1618 el carmelita Vázquez de Espinosa vio una recuperación de la economía agrícola regional: “ya ha vuelto sobre sí y está tan pingüe y gruesa, como antes”.

El agustino Calancha explicaba en 1638:

abrasó la ceniça las raízes de las cepas [de vid]; pero si antes davan las sementeras ocho [f]anegas por una, dieron con la ceniça treynta por dos, piedad del castigo, multiplicando el pan lo que quemava al vino la fertilidad de la tierra; fue cobrando fuerças aunque la sugetavan en partes las ceniças, pero poco a poco recobró su fecundidad”.

El ciclo natural se había cumplido y, tras una década, la actividad humana se había más que recuperado luego de la catástrofe del año 1600.

Lima, domingo 25 de marzo de 2007

ÉPOCA DEL VIRREINATO

10virreydelPerí.DonGaspardeZúñigaAcevedoyFigueroa,condedeMonterrey.(1604-1606)

Gobernaba, Don Gaspar de Zúñiga Acevedo y Fonseca, Quinto conde de Monterrey. (1604-1606)

Encontramos interesante el terrible acontecimiento de la naturaleza, que hemos glosado de dos principales fuentes, y oportuna la ocasión, además, para narrar algunos hechos del señor conde de Monterrey, X virrey del Perú, en cuyo breve ejercicio tuvo lugar este notable hecho.

Nació en Monterrey, Galicia. Se educó con los padres jesuitas.

Felipe II lo nombró virrey de la Nueva España, 1595. Sucedió a don Luis de Velasco quien había sido promovido al virreinato del Perú. En setiembre de 1603 quedó enterado de su nombramiento al virreinato del Perú.

Su viaje desde Veracruz hasta el puerto de Paita se hizo en tranquilidad. Permaneció por razones de su precaria salud en dicho puerto del cual zarpó, con rumbo al Callao pero por efectos de un temporal la nave retornó al punto de zarpe donde se dispuso, una veintena de días después hacer el viaje por tierra, recorrido largo y bastante penoso dado lo quebrantado de la salud que traía el regio funcionario gallego.

Finalmente, hizo su tan esperada entrada en Lima, el 28 de noviembre de 1604 después de más de cinco meses de viaje con descansos prolongados.

Su relación con los naturales, de la muy varia del virreinato de Nueva España, fue ejemplo de prudencia y caridad al extremo que su retiro hizo motivo de congoja muy sentida.

Esta singular conducta la repitió en el Perú donde, desgraciadamente, su permanencia fue breve pues falleció antes de cumplir el tercer año de su gobierno.

• En su ejercicio, se levantó la iglesia de la Soledad, primera sede de los padres franciscanos en Lima quienes posteriormente erigirían la contigua y monumental Iglesia de San Francisco, cuya portada en piedra gris, se reputa como la mejor de estilo barroco de América.

• Diego de Padilla, fundó en 1604 la ciudad de Oruro.

• Se erigen los obispados de Santa Cruz de la Sierra y de la Paz, en el Alto Perú.

• El arzobispo Santo Toribio de Mogrovejo, funda, en 1605, el monasterio de Santa Clara en Lima.

• Como consecuencia de su decisión se organiza en 1607 el Tribunal y Audiencia Real de Cuentas y Particiones, también conocido como Tribunal Mayor de Cuentas.

• El crecimiento de las ciudades de Lima, Cusco y Potosí dieron preponderancia a las artes manuales que empezaron ha producir mayor mercadería para la vida ordinaria y también fina artesanía como objetos de lujo, por todo lo cual los gremios adquieren importancia; se organizan aprendices a la cabeza de un experto o maestro artesano. Asocian su organización a determinada iglesia o capilla y de allí aparecen muchas de las cofradías, que han llegado hasta nuestros días.

Para el ejercicio del conde de Monterrey, se legisla respecto a los espaderos, zurrado-res y zapateros, sumándose a lo que habían hecho sus antecesores, en 1594 Dn. García Hurtado de Mendoza, con carniceros, menuderos, pasteleros, mesoneros, cereros, confiteros; en 1604, Dn. Luis de Velasco, que se ocupó de los sederos, entre otros.

• Aún predomina el recuerdo de la violentísima erupción del volcán Huaynaputina, también llamado Omate, o Morro Putina, en febrero de 1600, en plena administración del virrey, Luis de Velasco y Castilla y Mendoza, Marqués de Salinas, cuyos efectos se hicieron conocer en el planeta. Tuvo, entonces, lugar la destrucción de la ciudad de Arequipa en gran proporción.

• En Lima se le conocía al Conde de Monterrey por el Virrey de los milagros (Ricardo Palma) por los muchos y notables que se produjeron durante su presencia en la capital del virreinato.

Al terminar con el producto de sus haberes, destinado invariablemente a obra pía y para socorro de los necesitados, quedó pobre, por lo que a su muerte el 16 de febrero de 1606, se hubieron de procurar los dineros sufragándolos la Audiencia.

La caja mortuoria y ornamentos fueron colocados al lado del altar mayor de la iglesia de San Pedro donde permanecieron hasta mayo de 1607, fecha en que subrepticia-mente sus huesos fueron pasados a una pequeña urna de madera cuidándose devolver a su anterior lugar del altar el primer catafalco y así, en secreto, partieron a España portándolos el padre Messía, designado procurador a Roma y Madrid.

Posteriormente encontró sepultura en la iglesia del colegio de Monterrey, su natal Galicia, institución fundada por él.

PuertaprincipaldelaBasílicadeSanFranciscodeLima

FUENTES

Historia General del Perú. Virreinato R. P. Rubén Vargas Ugarte. S. J

INTERNET

http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008042400_18_142395__Ciencia-y-Tecnologia-gran-erupcion-volcanica-Peru-1600-provoco-bajada-temperaturas-todo-mundo

http://lsiabala-almanzur.blogspot.com/2006/12/virreyes-del-per.html

http://laicacota.blogspot.com/2007/03/huaynaputina-1600.html

Efigie del Virrey, Wikipedia.

Portada de San Francisco de Lima, foto del autor.

Publicado por Luis Siabala Valer en 22:20
Etiquetas: erupción, frío, Moquegua, Ubinas, volcán

Por los Barrios Altos de Lima

SÁBADO, 17 DE SEPTIEMBRE DE 2011

Para mi hijo Luis Adolfo, con especial afecto

Descalzas y Las Cruces.

 Convento de Las Descalzas e inicio de la calle de Las Cruces
En horas de la tarde, cualquier día al final de los años cuarenta

Esquina de Las Cruces con subida de Santa Clara. El olor de la tienda de chino era peculiar para una pituitaria con escasos doce años entre los mortales de este antiguo barrio limeño: era uno cargado -el que provenía de la exótica especería oriental- que difería de los olores de pulpería de italiano o de las panaderías, por entonces a cargo de japoneses.

La tienda de chino, aledaña a la esquina de mi casa, sumaba al olor añejo algo del penetrante aguardiente de caña o de uva, que se expendía en la discreta trastienda donde no faltaban furtivos y constantes parroquianos. El oriental vendía de todo, generalmente al menudeo y eran moneda corriente las pesetas, los chicos y los gordos, cobres subsidiarios del Sol de Oro.

En diagonal, esquina de Rufas con Buena Muerte abría por entonces una panadería que horneaba, entre otras masas, un pan francés de a medio real (0.05 de sol) que era una delicia. El tradicional lunch o lonche, ese merendar antes de la cena de antaño, necesitaba de buen pan francés todavía caliente y dorada corteza, mantequilla cremosa para acompañar una taza de café con leche. Era lo tradicional en casa.

Los olores de Lima en aquel lugar de los Barrios Altos, a partir de las cuatro de la tarde se cargaban del picante aroma que traía el viento directamente de la anticuchera que sentaba plaza en la esquina cercana. De ese carretón donde una hornilla de hierro fundido alimentado con carbón avivado con abanico de mimbre, daba fuego a una extendida parrilla en la que se asaban trepidantes, entre chispas y humo, los trozos ensartados de anticucho, la pancita o los choncholíes (argentinismo que los limeños han trocado del porteño chinchulines) Todo amorosamente adobado, untado mediante unas brochas vegetales con los jugos mágicos y olorosos de fuerte especiería donde resalta el comino; las papas, generalmente arenosas y camote amarillo doraban en otra sartén en su baño de aceite borboteante; y, por separado, en una gran olla con la tapa cubierta con tela blanca para evitar perder el vapor, los robustos choclos que sirven de guarnición.

Próximo a salir la nueva hornada de pan francés, pues era obligado el pan caliente, los parroquianos aguardábamos y, entretanto, la avecindada anticuchera vendía que daba gusto a su numerosa clientela harto conocida.

Había de los que se servían sentados en las cortas bancas que ofrecía la simpática mujer -una robusta mulata- o en su caso el viandante se llevaba en pancas de choclo, luego de pagar unos pocos centavos, colocar ritual y diligente algo del sabroso ají para enrostrar entonces con fruición ese apetitoso anticucho, la fina pancita o los deliciosos choncholíes. Tampoco faltaban los dorados y crocantes picarones con aquella miel de caña que les hace tan particulares y limeños.

Dos horas después quedaba solitaria nuestra vivandera, aquella negra, con los últimos rezagos de sus delicias entre las chispas que alumbraban su moreno rostro donde destacaban por contraste unos blanquísimos dientes, a la mortecina luz de un elevado poste del que pendía un foco que tenía por guarda un disco de metal aporcelanado.

Espectar la noche desde una de las ventanas de la casa en Las Cruces, era no menos interesante: por la izquierda, esto es el Sur, la alumbrada Plazuela de Santa Ana y la torre de la Iglesia de las Descalzas al final de la larguísima calle. En aquella amplia y larga plazuela se acomodaban por entonces los cine-teatro Mazzi, que ofrecía generalmente a la numerosa colonia china películas y, al frente, Francisco Pizarro de moderno corte con frescos laterales al relieve del pintor y escultor Rossi en la amplia sala; la Dirección General de Gobierno y Policía con aquel imponente techo versallesco y el referido convento de las Descalzas, en diagonal con la igualmente imponente Iglesia de Santa Ana. En el extremo se levanta la estatua del sabio Antonio Raymondi con su lupa examinando alguna exótica especie.

 Las Cruces que dan nombre a la cuarta cuadra del Jr. Huanta

 Las cruces que dan nombre a esta antigua calle de los Barrios Altos

A la calle Las Cruces seguían en numeración ascendente, Plazuela de Santa Ana, Sacristía de Santa Ana, Plazuela de San Bartolomé, Mestas y finalmente Doña Elvira, las seis calles que forman el Jirón Huanta.

  Grabado de Sta. Ana

 Angrand,  Leonce. Apunte a lápiz. Calle Sacristía de Santa Ana, hacia Las Cruces y el cerro San Cristóbal. S XIX

Por la derecha, el Norte, la primera cuadra de aquel jirón, la muy larga calle Rufas con el fondo del San Cristóbal y su gran cruz; en la vereda subiendo hacia Viterbo se puede ver, algo oculta, la puerta de la Logia Cordano que luce en su frontis greco-romano el curioso cuando no paradójico lema: La más honrada de las logias de Lima (Consecuencia de algún cisma masónico de vieja data)

Al frente, por encima de los techos planos, las torres de las iglesias Trinitarias y las de la Buena Muerte con su hospital de los padres de la Orden de los Betlemitas o San Camilo, sacerdotes destinados al bien morir o para asistir a los moribundos en sus postreros momentos. Por entonces tañían las campanas en la ciudad con sones peculiares y regulares.

Raras veces se daba plenilunio o algún cielo estrellado, lo común era el característico color del cielo de Lima, blanco panza’e burro como solía escuchar de algunos criollos del barrio y, en el largo invierno, la fina garúa o remedo de lluvia que no llega a ser.

Lima, sábado, 17 de septiembre de 2011.

 ¨lazuela de Santa Ana o Plaza Italia

 Antigua Plazuela Italia, foto de comienzos del SXX

Anticuchera limeña

Anticuchera limeña

Publicado por Luis Siabala Valer

Fotos de INTERNET

Foto, las tres cruces de Las Descalzas, del autor

Variaciones sobre un tema de Valery Vasilevskiy

Velero en el Antártico

¡Ohh…! ¿Qué belleza exótica tengo a la vista? la producen esos témpanos y montañas gélidas de la Antártida; más aun, ha sido registrada desde un bote que se alejó intrépido desde su nave nodriza, el brickbarca holandés Europa, para retratarla a la distancia, conforme ya se suponía aparecería: una impresionante expectación y se la quería incluir -al pairo- en aquella ensenada.

Hay, sin embargo, en esa belleza de magistral panorama mucho de sobrecogedor; ¿Será acaso por la desértica expresión que la vida estaría yerma y oculta en esa desoladora exposición de los hielos eternos?, ¿Tal vez por el sentimiento de orfandad que me aflige, acostumbrado como estoy a climas más bien templados?, ¿O, quizás, a la incierta situación de lo que pudiese sobrevenir tal un enigma o, quién sabe, el fatal letargo tan propio de los intensos fríos…? como quiera ser, mi apabullada imaginación asocia mil y una situaciones ante aquella hipnótica escena.

La tonalidad, propia de la lejanía y persistencia del sol en esas latitudes, donde atardece en horas insólitas, cuando en otras la noche está avanzada, descansa el cuerpo y la mente tiene visiones de ensueño… en éstas la luz es diáfana, constante y pintada de matices suaves del asalmonado.

Los intrépidos y rudos capitanes de veleros que se aventuraron por estos páramos, tengo la persuasión, que rompiendo la rutina asentaron en sus bitácoras más de un expresión poética junto a su pragmática, objetiva y seca anotación de reglamento…

Es entonces que el adagio para cuerdas de Barber, viene a mi mente y cobra importancia…

Dramatis personae

Valery Vasilevskiy
Valery VasilevskyEstupendo fotógrafo, autor del registro motivo de este artículo. Uno de los tripulantes de la brick barca Europa, velero-escuela mercante de bandera holandesa que hace su prolongado recorrido de instrucción por el mundo. Es natural el grado de inspiración del señor Vasilevskiy con los hielos de la Antártida. Foto tomada de la página del señor Valery Vasilevskiy en Facebook.
Samuel Osmond Barber
Samuel O. BarberNació en West Chester, Pensilvania, en 1910. Considerado como un niño prodigio, comenzó a tocar el piano a los seis años y a componer a los siete. Cursó estudios en el Curtis Institute of Music de Filadelfia. Algunos compañeros destacados en Curtis fueron Leonard Bernstein y Gian Carlo Menotti, siendo Menotti quien realizó el libreto de la ópera más famosa de Barber, Vanessa, la cual fue estrenada en 1958 en la Metropolitan Opera House de Nueva York. Foto de Wikipedia
Su Adagio para cuerdas (1936) se ha ganado un lugar permanente en el repertorio de conciertos de las orquestas. Fue galardonado con el Premio Pulitzer de Música en dos ocasiones: por su ópera Vanessa (1956-1957) y para el Concierto para piano y orquesta (1962). Datos de Wikipedia.
Nota sobre la Orquesta Sinfónica de Detroit:
Leonard StatkinLeonard Slatkin conduce el Adagio de Barber para cuerdas, en memoria del fallecido James DePreist, gran director norteamericano y viejo amigo de la Detroit Symphony Orchestra. YouTube
Brickbarca Europa
Veleros, uno de ellos Juan Sebastían ElcanoAcoderado a un molón de la Base Naval del Callao con ocasión de la arribada por la regata internacional de grandes veleros “Velas Sudamérica 2010″, en mayo del año 2010. Uno nuevo se produjo en el 2014 y se espera repita en el año 2021. Foto del autor, publicada en mi blog Harun-al Rashid y en mi página de Flickr.

Lima, 20 de junio, 2015

Ancla Navío

Grabado tomado de la galería Facebook, del señor José González Spaudo. Su autor, señor Valery Vasilevskiy.

Las Memorias Grabadas

PERÚ
EL BORROSO RASTRO DE LA NAVEGACIÓN HISTÓRICA 

少年心に焼きついた帆印)

Exp. KonTiki

Escribe Tetsuji IDA, del Kyodo News, Tokyo, Japan

La imagen de la vela que se quedó grabada en el corazón del niño…

Por entonces, yo tenía 8 años. Apoyándome en la baranda que existía aquí, me quedé durante horas observando la pequeña balsa remolcada lentamente por un buque de la Armada, hasta que desapareció en el horizonte.”

Callao, ciudad naviera adyacente a la capital del Perú, Lima.

En la playa donde vuelan las gaviotas, Luis Siabala Valer (76 años) entrecierra los ojos por la nostalgia.

El 28 de abril del 1947, el niño Luis, quien adoraba los barcos, había pedido a su madre para levantarse temprano e ir de Lima al puerto del Callao. Ese día, una balsa zarpó de esas playas al Océano Pacífico, junto con sus seis tripulantes.

El líder de los tripulantes era Thor Heyerdahl (1914-2002) reconstruyó la balsa de los antiguos habitantes de Sudamérica, basándose en los registros de antiguos libros y utilizando únicamente los materiales que podía conseguirse en la época antigua, como la madera de balsa cuya característica es su liviandad y las sogas de fuerte cáñamo. La embarcación fue bautizada con el nombre Kon-Tiki, por el dios Sol del Imperio Incaico.

Hasta ahora, Luis recuerda claramente la imagen de aquel dios Sol dibujada en la gran vela.

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Luis cuenta lo que recuerda sobre la balsa Kon-Tiki, en el mismo puerto y punto de partida, en 1947

El antropólogo noruego Heyerdahl y su esposa, recién casados, visitaron una pequeña isla del Océano Pacífico. En la isla, el científico se dio cuenta que el idioma y la cultura de los habitantes de la zona tenía mucho en común con la de los indígenas de Sudamérica. Por esta razón, Heyerdahl dedujo que los antiguos sudamericanos navegaron el océano, aprovechando la corriente, hasta la lejana Polinesia. Él sostenía que, como los sudamericanos de esa época no contaban con grandes embarcaciones, navegaron en balsas de madera. Esta teoría, que para muchos era demasiado extravagante, apenas fue tomada con seriedad. Sin embargo, Heyerdahl logró convencer y conseguir el apoyo a través del ejército estadounidense y el gobierno peruano; trasladar la madera de balsa, talada en la selva ecuatoriana, hasta el Callao; y, por último, reconstruirla en los astilleros de la Marina de Guerra, sin usar un solo clavo ni alambre, fiel a la crónica antigua.

Luis apunta una dirección y comienza a rememorar:

La balsa zarpó más o menos, por aquella zona…

Me acuerdo que la pequeña embarcación se veía tan frágil cuando era tirada por un gran remolcador de la Armada; que muchas personas se reían diciendo “la soga se romperá y la balsa se desarmará… que aquello era un reto imposible”. Pero, yo tenía la certeza de que zarparía con éxito…

Luego de 101 días de navegación, la Kon-Tiki, tal como previó Heyderdahl, llegó a una pequeña isla de la Polinesia distante 8,000 kilómetros del Callao.

Aun así, la teoría de Heyerdahl es negada por la mayoría de las investigaciones posteriores.

Sin embargo, el libro “La Expedición Kon-Tiki” ha sido un best-seller que fue traducido en 70 idiomas, y la película documental “Kon-Tiki” ganó el premio Oscar.

La idea de que los indígenas de Sudamérica hubiesen poseído gran capacidad de navegación y llegaran hasta el sur de Océano Pacífico, fascinó a mucha gente. Hasta el Presidente de la República ordenó a la Armada dar pleno apoyo al emprendimiento de    Heyerdahl”. Cuenta el director del Museo Naval, Contralmirante Fernando Casaretto (75 años), mientras muestra la foto que se tomó con el mismo Heyerdahl, posteriormente, con ocasión de otra expedición.

P1020943

Sin embargo, actualmente, no hay nada que conmemore el zarpe de la Kon-Tiki en el puerto de Callao. Además, quedan pocas personas que vivieron aquel acontecimiento. El semblante de Luis, quien narraba entusiasta aquella historia de hace aproximadamente 70 años, de repente mostró algo de tristeza.

La verdad es que en esta playa no hay a la vista panel alguno, o una placa conmemorativa en aquel muelle, que mencione los detalles y fecha del zarpe de la frágil nave. Ha pasado tanto tiempo y los intereses de las personas han cambiado. Así, aquella histórica partida está condenada al olvido…

La edición del libro “La Expedición Kon-Tiki”, que había sido best seller en el Perú, también se agotó hace mucho tiempo.

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La balsa en plena construcción, en el puerto de Callao (Fotografía del Instituto de Estudios Marítimos del Perú, ofrecido por el comandante Fernando Rubio)

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Itinerario y derrota de la balsa publicadas en Japón

Actualmente, aquella balsa que realizó la histórica navegación, se encuentra en el “Museo Kon-Tiki” situado en un suburbio de la ciudad de Oslo, la capital de Noruega, país natal de Heyerdahl. El Dios Sol, dibujado en la gran vela, mantiene una mirada serena en la sala de exposición, con iluminación de baja intensidad que crea un ambiente misterioso.

El ex director del museo Thor Heyerdahl (76 años) quien es el primogénito del antropólogo Heyerdahl, tenía 8 años de edad, cuando zarpó la Kon-Tiki. La misma edad que tenía Luis, el testigo del zarpe.

Como mi madre estaba tan convencida de que mi padre nunca perdería su vida en el mar, yo también no dudaba que la expedición se llevaría cabo con éxito.” comenta, con el mismo tono que Luis.

Según Thor, lo que su padre más detestaba era ser considerado como “explorador”. Recuerda que cada vez que finalizaba una navegación, su padre siempre se sentaba a escribir un gran volumen de textos.

Mi padre era verdadero hombre de ciencia. Hoy en día, hay pocos científicos como él que tienen el coraje de comprobar sus teorías a costa de todo. Percibo que, en medio de la abundancia de Internet, de las películas de ciencia ficción y los aparatos electrónicos, etc, la gente está perdiendo interés hacia el mundo real.

 Thor Heyerdahl jr.

                 Thor Heyerdahl Jr. En Oslo

Desde el año pasado, conmemorando los 100 años del nacimiento de su padre, Thor empezó a visitar varios países para trasmitir a los niños y jóvenes del mundo el pensamiento de su padre y el legado de Kon-Tiki.

Apaguemos los televisores y las computadoras. Miremos la naturaleza de nuestro alrededor y el mundo exterior. Allí, aun hay mucho que no conocemos y tantas fronteras por descubrir.

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La balsa Kon Tiki en el Museo Kon Tiki en Oslo. Aun conserva su vela con la imagen del Dios Sol

Nota del autor (señor Tetsuji Ida)

P1020948El amante del mar, Thor Heyerdahl, escribe en su libro que el mar no separa sino traslada y une a la gente. Luego de Kon-Tiki, él emprendió otras expediciones en los botes Rá y Tigris en los océanos Atlántico e Índico, y se dio cuenta de la contaminación ambiental que genera el petróleo que flota, formando pequeñas manchas en medio del mar, por derrame de los buques petroleros. En el Museo Kon-Tiki, Thor dijo estar orgulloso de los logros y las actividades de su padre, quien trabajó en los proyectos internacionales para remediar la contaminación petrolera en el océano, y clamó la importancia del mar como el patrimonio de toda la humanidad, izando la bandera de la ONU en su embarcación. Me quedo pensando, qué diría y qué acción tomaría Thor Heyerdahl, si viese la situación actual del mar, tan maltratado por la pesca abusiva, la contaminación marina y el calentamiento global.

Siabara san 1

  Siabara san 2

Página de un par de los diarios que reprodujeron el artículo del señor Tetsuji Ida
 Taller de investigación en el Museo Naval del Perú

P1020941

   Traductora señora Yuko Murai, y señor Tetsuji Ida con documentos históricos

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            Comandante BAP (R) Fernando Rubio lee un diario de la época
                                                  

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Dios Tiki

 

La Biblioteca Nacional del Perú y la tesis del botín justificado

Lunes 9 de abril de 2007

José Toribio Medina, Chile

Don José Toribio Medina Zavala, bibliotecario chileno
Este artículo, otro, La protesta de un bibliotecario y uno más se vinculan con la política devolutiva de libros de Chile al Perú que se promovió al comenzar está primera década, tarea que se cumplió posteriormente y que los ajustes por saldos pendientes, sean por búsqueda en ejecución o por no haberlos habido, dado el considerable tiempo, son asuntos de reparación que dice bastante del nivel con que trataron el asunto las partes que atendieron este laudable propósito.

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En octubre de 1996, visité el local la Biblioteca Nacional en Santiago de Chile; me proponía leer determinado manuscrito virreinal en los altos del espacioso edificio de la Alameda O’Higgins, allí se ubica la Biblioteca Americana José Toribio Medina, y en él se guardaba aquel documento perteneciente a la Biblioteca Pública  de Lima, como se llamó en un tiempo la Biblioteca Nacional del Perú.

Mi llamada a la puerta de cristales con visillos de esta estupenda edificación, antigua pero muy bien conservada, fue atendida por el bibliotecario de turno, vestido con un sencillo guardapolvo color celeste. Era un empleado ya mayor que peinaba canas.

Al conocer mis señas y que era peruano me franqueó la entrada y me condujo por el largo pasillo de la sala Medina, hasta la oficina principal donde destacaba un escritorio con una carpeta y útiles que acusaban profuso y constante uso. Los libros se mostraban de los costados de las altas paredes en una sala con techo iluminado y pinturas al fresco; amplio ambiente con predominio de la madera, en estantes, paredes y techo. Un precioso ambiente de estudio.

Me invitó a tomar asiento y expresó con amabilidad que lo hiciera en el sillón y al mismo escritorio del señor Toribio Medina, acto simbólico de especial significación. Al inquirir mi deseo de lectura expliqué que me proponía leer las memorias del Virrey Don Pedro Fernández de Castro, conde de Lemos (1666-1672), para conocer de su propia pluma el informe que elevó al Rey con los resultados de su incursión en Laycacota para develar el movimiento de José Salcedo levantado contra la persona del virrey del Perú, hecho que el señor de Lemos logró con gran suceso y cuyos detalles me encontraba investigando en la Biblioteca Nacional en Lima, pero que siguiendo la suerte de las fuentes estas me habían traído a Santiago de Chile.

Me alcanzó diligente el Gran Índice, bastante deteriorado y pronto dimos con el documento buscado. Me facilitó de inmediato una copia en microfilm. Poco después obtuve también las ampliaciones en papel del buscado informe que ahora conservo en mi poder. Las memorias constituían uno de los volúmenes de la cuantiosa biblioteca trasladada a Chile consecuencia de la ocupación de Lima, interregno del 17 de enero de 1881 hasta el 20 de octubre de 1883. El libro muestra el sello de la Biblioteca Pública de Lima y el sobresello de la Biblioteca de Chile. (Ver fotocopia la final del artículo)

Respecto a los anuncios tan voceados que se están haciendo en estos días (abril 2005) de la inminente devolución de libros llevados a Chile por acción de aquella ocupación de Lima, es necesario dar a conocer algunos detalles que llenen los vacíos que no se han dicho sobre algunos asuntos.

Antecedentes

En diciembre de 1880, fue editada en París la Historia de la Guerra del Pacífico – 1881, escrita por el historiador chileno Diego Barros Arana, con el propósito de formar la conciencia del lector extranjero distorsionada por la propaganda peruana, según lo expresa el editor, respecto de los abusos y exacciones de las tropas invasoras, amén de aclarar lo concerniente a la verdad de las operaciones militares y desvirtuar o justificar las presas y botín capturados.

En efecto, el señor Barros, en uso de una fácil y clara prosa exhibe toda suerte de pruebas, y para cumplir su cometido, expresa:

Cuando el gobierno de Chile adelantaba los aprestos de que hemos hablado en el Capítulo anterior, no había perdido la esperanza de hacer entender al enemigo que era llegado el caso de poner término a una guerra tan funesta ya para la alianza Perú – boliviana. Creía entonces que todavía era posible demostrar prácticamente al enemigo la imposibilidad en que se hallaba para defender el territorio peruano no ya contra un ejército numeroso sino contra pequeñas divisiones. Este fue el objeto de una expedición que las quejas, los insultos y las lamentaciones de los documentos oficiales del Perú, y los escritos de su prensa, han hecho famosa. Esta misma circunstancia nos obliga a dar algunos pormenores.

A fines de agosto de 1880 estaban listas en los puertos de Iquique y Arica las fuerzas que debían formar esta división (se refiere a la expedición de Lynch al norte del Perú). Componíanlas 1,900 hombres de infantería, 400 jinetes, 3 cañones Krupp de montaña con su respectiva dotación de soldados y oficiales, una sección del cuerpo de ingenieros militares y una ambulancia completa con sus médicos, cirujanos y sirvientes. Formaba toda la división un total de 2,600 hombres. Dos grandes transportes convoyados por las corbetas de guerra Chacabuco y O´Higgins, debían conducir estas tropas. El mando de ellas fue confiado al capitán de navío Patricio Lynch. Aparte de las indicaciones que se le hicieron sobre los puntos en que convenía operar, el capitán Lynch debía reglar su conducta a las instrucciones generales que constituían el código de guerra del ejército de Chile.

El gobierno de Chile había distribuido desde el principio de la guerra a todos sus oficiales, como dijimos en otra parte, las Instrucciones para ejércitos de Estados Unidos en campaña, a fin de que ajustaran a ella su conducta. Para que se conozca el carácter de estas reglas, nos parece conveniente reproducir aquí el juicio acerca de ellas de Bluntschli en la Introducción de su Derecho internacional codificado. Dice así:

“Aparecieron durante la guerra civil que desoló a Estados Unidos estas instrucciones que se pueden considerar la primera codificación de las leyes de la guerra continental. El proyecto de estas instrucciones fue preparado por el profesor Lieber, uno de los jurisconsultos y filósofos mas respetados de América. Este proyecto fue revisado por una comisión de oficiales y ratificado por el presidente Lincoln. Contiene prescripciones detalladas sobre los derechos del vencedor sobre el país enemigo, sobre los límites de estos derechos, etc., etc., (en una palabra, sobre todo lo concerniente a la guerra…)

Son mucho más completas y desarrolladas que los reglamentos en uso en los ejércitos europeos… (Cita los más importantes artículos):

Art. 1. Una ciudad, un distrito, un país, ocupados por el enemigo, quedan sujetos, por el solo hecho de la ocupación, a la leí (sic) marcial del ejército invasor su ocupante; no es necesario que se le expida proclama o prevención alguna que haga saber a los habitantes que quedan sujetos a la dicha leí

Art. 7. La leí marcial se extiende a las propiedades y a las personas, sin distinción de nacionalidad.

Art. 8. Los cónsules de las naciones americanas y europeas no se consideran como ajentes (sic) diplomáticos; sin embargo, sus personas y cancillerías sólo estarán sujetas a la leí marcial, si la necesidad lo exige; sus propiedades y funciones no quedan exentas de ella. Toda infracción que cometan contra el gobierno militar establecido, puede castigarse como si su autor fuese un simple ciudadano, y tal infracción no puede servir de base a reclamación internacional alguna.

Art.10. La leí marcial da al ocupante el derecho de percibir las rentas públicas y los impuestos, ya sea que éstos hayan sido decretados por el gobierno espulsado (sic) o por el invasor.

Art.13. La guerra autoriza para destruir toda especie de propiedades; para cortar los caminos, canales u otras vías de comunicación; para interceptar los víveres y municiones del enemigo; para apoderarse de todo lo que pueda suministrar el país enemigo para la subsistencia y seguridad del ejército.

Art.21. Todo ciudadano o nativo de un pais (sic) enemigo es, él mismo, un enemigo, por el solo hecho de que es miembro del Estado enemigo; y como tal está sujeto a todas las calamidades de la guerra.

Art.37. El invasor victorioso tiene derecho para imponer contribuciones a los habitantes del territorio invadido o a sus propiedades, para decretar préstamos forzosos, para exijir (sic) alojamientos, para usar temporalmente en el servicio militar las propiedades.

Art. 45. Toda presa o botín pertenecen, según las leyes modernas de la guerra, al gobierno del que ha hecho dicha presa o botín.

Esta notable tesis fue tomada al pie de la letra por la oficialidad del ejercito chileno, de ella los más conspicuos jefes, el comandante Patricio Lynch y el coronel Ambrosio Letelier. Este último, oficial de caballería, formó parte de una de las expediciones a los pueblos del centro, específicamente el valle del Mantaro y también el de Canta.

Su suerte de encontrar únicamente ancianos, mujeres y niños, por haber sido reclutados los varones en los cuerpos de resistencia de Cáceres hizo fácil su presencia de rapiña y muerte. Pero los vengativos guerrilleros, impuestos de estos excesos, fueron a su encuentro y le dieron batalla en Sangrar, jurisdicción de la provincia de Canta (que por error los historiadores chilenos llaman Sangra), dejando a las tropas chilenas en situación bastante socorrida, por lo que Letelier y los que escaparon emprendieron la fuga hacia Lima.

No descuidó llevar consigo el cuantioso botín fruto de latrocinio en personas y propiedades de la Iglesia. Es decir, el oro y plata en especie y dinero colectado fueron motivo de manifiesta codicia y dio lugar para que, llegado a Lima, y al saberse que la caja militar también había sido materia de hurto se le abriera un consejo de guerra, por disposición del propio Patricio Lynch. El consejo falló su culpabilidad y la correspondiente pena. Más tarde el gobierno de su país le exculparía, por consideraciones a sus distinguidos servicios durante la guerra.

Este oficial no hizo honor a su patria, pero como hemos visto de la tesis del profesor Lieber, recogida por Bluntschli en la Introducción de su Derecho Internacional codificado, sus actos estarían revestidos de alguna aunque discutida legalidad que la justificaría a mérito de esta disposición.

Pero corresponde a don José Toribio Medina Zavala (1852-1930) bibliófilo, investigador, coleccionista e impresor y por qué no decirlo notable polígrafo, la suerte de una figuración más importante que las citadas con anterioridad.

Su nombre se encuentra estrechamente vinculado al patrimonio cultural de Chile. No es poco el aporte a la cultura documentaria que hizo a lo largo de su valiosa vida; pues se tradujo en una abundante recopilación de obras, fuentes y documentos para la historia y la literatura colonial hispanoamericana y chilena, y en la publicación de numerosos estudios monográficos donde dio a conocer sus hallazgos. Esta significativa contribución le valió el merecido reconocimiento de sus compatriotas, pero también de todo investigador latinoamericano.

Nota bibliográfica

Don José Toribio Medina Zavala nació en Santiago el 21 de octubre de 1852, y debido a las características del empleo de su padre, durante su infancia vivió en varias ciudades del país. A los trece años se radicó definitivamente en la capital a orillas del Mapocho e ingresó al curso de Humanidades del Instituto Nacional, de donde egresó en 1869 con distinciones en latín y literatura. Luego siguió la carrera de derecho en la Universidad de Chile, se tituló en 1873 y al año siguiente fue nombrado Secretario de la Legación Chilena en Lima.

Durante la ocupación de Lima (Enero de 1881-Octubre 1883) asimilado entonces como oficial al Estado Mayor del Ejército de Ocupación actuó como Auditor de Guerra en su calidad de abogado; pero también tuvo a su cargo, o se dio el tiempo necesario para disponer el destino de la Biblioteca de Lima, que conocía muy bien de sus años de investigador y por ello sabía de las bondades del primer repositorio peruano. Nadie podría haberlo hecho mejor.

A él se debe la cuidadosa escogencia y posterior embalaje de los libros, infolios y toda suerte de documentos de vieja data, muchos de ellos únicos en su género en esta parte del mundo. Formaron, valga la verdad, parte del botín de guerra sobre cuyo derecho hace mención el teórico alemán Bluntschli que cita don Diego Barros Arana, según tenemos informado.

Dice una somera biografía chilena respecto del bibliotecario, durante los seis viajes al Perú, realizados por el erudito, el contacto con el inmenso caudal de archivos coloniales acumulados en la antigua capital del virreinato, habíale despertado la pasión por los impresos antiguos que marcaría la vocación de su vida. Más tarde, los resultados de su infatigable labor de recopilación fueron reunidos en la Biblioteca Americana y son ahora material de consulta indispensable para los estudiosos del pasado colonial hispanoamericano.

Pude leer con vivo interés, en una pequeña vitrina de la oficina de aquella Biblioteca de Santiago de Chile, la carta de ofrecimiento de venta de su colección particular de libros al gobierno chileno; hace presente don José Toribio que aquél es el único patrimonio que dejará a su familia y de no ser aceptada esta oferta se vería en la necesidad de atender la que le había hecho una de las universidades de los Estados Unidos de Norteamérica, para adquirirla. Sobre la misma carta se puede leer el decreto y la autógrafa del presidente de Chile disponiendo su compra.

Es menester expresar que la obra de José Toribio Medina, como compilador, hizo posible los significativos avances registrados por la historiografía chilena a fines del siglo XIX y comienzos del XX, puesto que la publicación, en su propia imprenta, de la Colección de Historiadores de Chile y la Colección de Documentos Inéditos para la Historia de Chile, sirvió de base documental para la obra de destacados historiadores como Diego Barros Arana y Miguel Luis Amunátegui.

La sala Medina, de la Biblioteca Americana que lleva su nombre, siempre ha estado disponible para cualquier investigador, especialmente peruano y no es del todo cierto que los libros hubieran permanecido ocultos a los ojos del lector. Yo he sido testigo de esta realidad.

Bienvenidas sean de vuelta a casa las colecciones que formaron parte de un botín de guerra, las curiosidades bibliográficas, y con ellas las Memorias de los Virreyes del Perú, además de la primera Historia del Perú de que se tiene noticia, sistematizada como tal, escrita por el español don Sebastián Lorente, que migró a nuestra tierra y se confundió con su pueblo, la cultura y su destino.

Archivo Toribio Medina. Sgo. Chile

Archivo Nacional. Biblioteca Americana José Toribio Medina. Sala Medina. Santiago de Chile. Chile

 

 Lemos y Toribio Medina

 Primera página del informe que hace el, Don Pedro Fernández de Castro, conde de Lemos (1666-1672) 19. Virrey del Perú, al Rey Don Carlos II

 Créditos

Gráficos:

José Toribio Medina, en uniforme de diplomático. INTERNET

Sala Medina, Biblioteca Americana José Toribio Medina, Biblioteca Nacional. Alameda, Santiago de Chile, Chile. INTERNET

Primera página del informe que hace el, Don Pedro Fernández de Castro, conde de Lemos (1666-1672) 19. Virrey del Perú, al Rey Don Carlos II [el Hechizado] sobre los sucesos de Laycacota y la sumaria ejecución de penas a los sublevados encabezados por Joseph de Salcedo. Copia de mi propiedad adquirida en el Archivo Medina.

Bibliografía:

Diego Barros Arana, Historia de la Guerra del Pacífico 1879-1881.- Editorial Andrés Bello; mayo de 1979. Santiago de Chile, Chile.

Don José Toribio Medina Zavala y su presencia en Lima

http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Toribio_Medina

Notas biográficas del famoso bibliotecario

http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-663.html

Hora 06:48:00 AM Publicado por Luis Siabala Valer

Mal de Hansen y Shushupe

 A don Pablo Livia Robles.
A los ingenieros, don Carlos Urquizo Bolaños, y don Jaime Sandoval Espinoza.

(Relato y testimonio de un caso de ciencia nativa y singular cura de la lepra)

 
Yarinacocha
Laguna de Yarinacocha, Pucallpa-Perú

Nota introductoria

Pucallpa, (Collaría), febrero de 1945.- Una pequeña aldea de tierra roja arcillosa, de allí su nombre tomado del quechua; predominaba en el ambiente el penetrante y sostenido ruido de afilados dientes de cintas y discos de los aserraderos.

Con la toma del tronco, en cuyo grueso cuerpo se clavaban aquellos agudos filos de acero, se iniciaba el monótono sonido que empezaba agudo, finamente agudo, alargándose in crescendo hasta alcanzar elevadas notas para silenciar en seco, por un instante, con el reacomodo de la pieza o el seccionamiento de otra nueva… y así, hasta finalizar la jornada reglamentaria… desesperante actividad sonora la que sufríamos bajo el calor húmedo y la picadura de insectos, aunque de esto último ya teníamos experiencia, adquirida durante dos años en la selva y sabíamos paliar, mas no aquel ruido que dominaba el sofocante ambiente que impotentes terminábamos por aceptar.

El Ucayali, gran barco de la compañía Morey, que hacía la carrera Iquitos-Pucallpa, nos había conducido de surcada desde la ciudad de Iquitos a este pequeñísimo puerto fluvial ubicado en una planicie algo elevada con relación al caudaloso río; esperaríamos aquí los transportes para la primera jornada por senda de tierra virgen que nos llevaría hasta Aguaytía, de allí a Huánuco y Cerro de Pasco, para culminar el último y largo tramo en el Ferrocarril del Centro, hasta Lima.

Los enormes troncos que formaban balsas se acumulaban a la orilla del río y eran subidos por rampas, halados por cadenas que tiraban malacates o grúas, hasta la plataforma de corte de aquellos devoradores de madera… para formarlos en tablas. Un fuerte olor a viruta predomina en el ambiente. Completo de esta forma la descripción de aquella fabril actividad en ese embarcadero del distrito de Collaría, posteriormente Pucallpa, que hacía de puerto en la provincia de Coronel Portillo, por entonces de reciente fundación, hacía algo más de año y medio, en julio de 1943.

Ahora, la ciudad de Pucallpa, con una elevada población de 180,000 habitantes (2015) y comercio pujante es la capital del departamento de Ucayali, por entonces una lejana provincia de Loreto. Es la segunda ciudad más importante de la Amazonía peruana, después de Iquitos. Algunas de las principales actividades económicas de los pobladores son la pesca, la agricultura, la ganadería y la extracción maderera; posee, además, una pequeña refinería de petróleo y otra de gas, ubicado en el distrito de Curimana.

Regresábamos, decía, después de dos años; mi padre, oficial de la Guardia Civil, con esposa e hijo de vuelta a Lima; dos años de dura, exótica e inolvidable vida en Iquitos, la capital de la provincia de Maynas y del departamento de Loreto –con naturales privaciones en cuanto a los alimentos, el habla y las costumbres- que así de diferente era la vida en la selva amazónica. Había empezado mis estudios primarios en el colegio San Agustín y llevaba el eco de aquellas lecciones aprendidas coercitivamente de memoria, al más puro estilo de aquella orden de sacerdotes españoles, método de vieja escolástica que jamás pude asimilar.

Para conocer la región mi padre decidió, en lugar de la vía aérea, el viaje mixto de navegación por río y carretera. Se acababa de terminar la ruta o trocha que unía Pucallpa con Aguaytía y de allí con Huánuco. Deberíamos aguardar unos días la llegada de dos vehículos de la Fuerza Aérea para transportarnos a quienes por entonces ya formábamos pasaje algo numeroso.

Aquellos transportes, relucientes adquisiciones durante la segunda guerra mundial en sus etapas finales -Alemania se rendiría en mayo de aquel año, pero las acciones de guerra se trasladarían al Pacífico donde Japón se mantenía en activa beligerancia- tenían tracción a las cuatro ruedas y toldo; ofrecían, por todo acomodo, los asientos de la tropa de los lados del barandal y para maletas y bultos el espacio del centro.

Pero las peripecias de aquel viaje a Lima, algo más de 850 kilómetros en cerca de 19 días por sendas sin asfaltar, por tierras de selva aún virgen con largos tramos de lodazales y, en los mejores, un pobrísimo afirmado, pudiera ser materia de otro relato. Me concretaré por ahora al episodio del cual fui testigo privilegiado y que hoy tengo el ánimo de relatar por su singularidad, un hecho que pese a los años he rememorado a uno que otro amigo y que ahora muestro disposición de darlo a conocer.

Al promediar un día en espera de los transportes, salimos a tomar los alimentos al restaurante o cabaña que hacía las veces de tal. Nos acomodamos como siempre de vista al río. Algunos comensales ocupaban, dispersos, algunas mesas. Era esta una cabaña levantada en palafito, es decir sobre postes en seco, en previsión de la inundación que siempre suele ocurrir, sencilla pero amplía sala con un techo de hojas de palma.

De pronto un hombre relativamente joven, vestido de blanco y sombrero de paja se acercó cuidadoso y decidido a nuestra mesa y en actitud y porte militar se dirigió a mi padre respetuosamente:

El relato

Con su permiso mi teniente, permítame presentarme, soy el guardia NN, no sé si me recuerda…

Mi padre hizo un esfuerzo y de pronto contestó:

Guardia NN, qué hace usted aquí tan lejos de su destino. Claro que lo recuerdo, usted fue dado de baja por haber contraído la lepra y confinado en el lazareto de San Pablo… ¿Se curó o ha desertado…?

-Nunca llegué a ese destino mi teniente. Permítame relatarle los hechos y luego quedaré a su disposición.

-Bien, tome usted asiento, le presento a mi esposa y a mi hijo… cuente su presencia en este lugar.

Ni madre y yo estábamos absortos y extrañados. Trataré de ordenar aquella narración con mejor lenguaje de aquel que mis oídos de niño escucharon en tal ocasión:

Recuerdo –empezó el inesperado interlocutor- aquel día que pasaba la revista médica de rutina y estaba en espera de mi turno; usted, mi teniente observó que la colilla de cigarrillo que estaba fumando me estaba quemando los dedos y yo no lo sentía. Avisado el médico me hizo algunos  hincones en la espalda, hombros y pecho que fueron del todo insensibles para mí. Estaba en una de las fases avanzadas de la temida lepra. Susto y desconsuelo.

Recuerdo también que se dispuso mi baja del cuerpo de policía y otorgarme, en vida, la correspondiente derrama, como si hubiese muerto. Con ello también, la necesidad ineludible de que se me internara en el leprosorio de San Pablo donde debería permanecer por causa de la enfermedad; en esa colonia numerosa de enfermos que allí pasa el resto de sus vidas.

Yo era joven y no me resignaba a semejante situación. Al fin de cuentas era soltero y mis padres, naturales de la región, eran los únicos seres por los que debía velar. Decidí, en la primera oportunidad que se me presentara evadirme de esta pesadilla y la conseguí río abajo de Iquitos. Ensayando la persuasión con mi escolta para dejarme ir, ya fuere por convencimiento o bajo la amenaza de contagiarlo: Así fue; el batel, con motor fuera de borda se acercó a la orilla y salté con mi bolsa de reglamento para internarme de inmediato en la selva, lo más rápido que pude.

Caminé presuroso conforme la naturaleza lo permitía y así, sorteando peligros seguí la vereda de la selva conforme esta se abría a mi paso. Caminé muchas horas y se hizo de noche para lo cual busqué un lugar aparente para dormir. Desperté con los rayos del sol que se filtraban por la espesa arbolada y pude ver a un hombre, un nativo, que me observaba cuidadoso apoyado en una corta lanza que tenía por arma. ¿bora… ? ¿yagua…? ¿campa…? Por allí esas familias nativas son frecuentes. Llegado el momento me hizo señas para que le siguiese y al tener por acompañante un extraño que se mostraba obsecuente o nada belicoso confié en su paso y le seguí.

Poco tiempo de caminata y llegamos a una aldea en un claro del bosque; para entonces una multitud de niños nos hacía compañía en medio de un agudo vocerío. Mi captor me condujo hasta una cabaña solitaria y me ordenó ingresar en ella. Poco después me visitó el hechicero quien después de observarme me dio a beber de un mate una sustancia amarga. Fue aquella bebida mi único alimento durante varios días.

Una mañana, mi captor y amigo me despertó y me dijo que lo acompañase.

Caminamos por algún lado muy espeso y de vez en cuando mi conductor usando su lanza hurgaba entre las hojas. De pronto dio un paso atrás, lo que buscaba lo había encontrado: una gran serpiente de tonos marrones y amarillos en figuras de rombo se había erguido lista para atacar. Un tramo de su enroscado cuerpo se elevaba. Algo aterrador, si se tiene en cuenta todo lo que se dice de la Shushupe, que era una de gran tamaño. Sin perder tiempo mi guía me ordenó que me acercara al animal y lo indujo bajo amenaza de su lanza.

El terror me paralizó, pero un violento empujón me arrojó sobre aquella bestia que mordió mi brazo una y otra vez; fue demasiado para mi… perdí el conocimiento.

Cuando desperté después de algunas horas, o días, no puedo precisarlo, estaba curado y había recuperado la sensibilidad. Mis bienhechores celebraron el acontecimiento, y acogido dentro de aquella buena gente, encontré hogar y ahora vivo con ellos. Vine a Pucallpa donde me desempeño como guía para los buscadores de madera y de ello vivo. Esa es la historia mi teniente”

El informe que mi padre posiblemente pasaría a la superioridad por semejante acontecimiento, ignoro si causó algún efecto; igual suerte habría seguido la recomendación que de seguro incluiría las investigaciones necesarias para conocer aquella singular cura de la enfermedad bíblica, por una no menos eficaz pero terrible forma de administrar veneno, el cual cuidadosamente dosificado y paliadas sus mortales consecuencias, mediante el antídoto que suministró el hechicero a nuestro leproso, contrarrestó la muerte curándole de la lepra por acción de la mordedura de la letal Lachesis Muta, serpiente Bushmaster, o  la muy temida Shushupe como se le conoce en nuestras selvas del Amazonas, una especie de serpiente de la familia Viperidae que resulta ser la víbora más larga del mundo, y posiblemente la segunda serpiente venenosa más grande, tan solo superada por la cobra real, pero que aquella familia tribal sabía administrar maravillosamente.

 Lachesis muta (Shuishupe)

Shushupe (Lachesis Muta)

Antigua embarcación del Amazonas

Barco típico de los ríos amazónicos

La lepra es una enfermedad infecciosa de nula transmisibilidad, producida por la bacteria Mycrobacterium leprae, descubierta por el médico noruego Gergard Henrick Armauer Hansen, (1841-1912) debido a lo cual se denomina enfermedad o mal de Hansen. Fue históricamente incurable, mutilante y vergonzante.

En Lima, la iglesia de San Lázaro, en el Rímac, fue lazareto, y la lejana Isla de Pascua en los mares del Sur, el remoto confín virreinal donde se condujo enfermos del terrible mal. En Iquitos aún existe la colonia de San Pablo.

Han pasado sesenta y nueve años de este singular acontecimiento y todavía, al reproducirlo, siento algún estremecimiento.

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Preciso instante que el guardia civil NN recibe la derrama de la junta correspondiente.  Mi padre, el primero de la izquierda. Foto del archivo paterno

Fuentes anexas:

Fotos de INTERNET

Pucallpa, Wikipedia:

http://wiki.eanswers.com/es/Pucallpa?ext=t&cid=5062

Lepra o Mal de Hansen:

http://wiki.eanswers.com/es/Lepra?ext=t&cid=5062

 

 

El Sol del Perú en el Palacio de Miraflores de Caracas

A los señores Jorge Bejar Aybar,  y Guillermo Guaina Meneses

Oro del Peru 1 [Máximo Ancho 640 Máxima Altura 480]

Oro del Perú

Notas sobre un obsequio de oro puro en pasta

Exordio

Los detalles que aquí consigno fueron tomados de la información que se nos ofreció en la visita a Palacio de Miraflores en abril de 1974. Tanto el peso en oro puro como los datos precisos de su envío a Venezuela son materia de investigación. Resultará, con toda seguridad para peruanos y venezolanos, un asunto desconocido. Responde a la pregunta sobre la razón de ese nombre a uno de los amplios y suntuosos salones del Palacio de Miraflores, sede del gobierno de Venezuela.

Palacio de Miraflores

En abril de 1974 llegué a la ciudad de Caracas. Formaba parte de la comitiva de graduados en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Federico Villarreal de Lima, portadora de una alfombra de fina artesanía ayacuchana mandada tejer especialmente para obsequiarla al presidente de Venezuela, ciudadano Carlos Andrés Pérez, quien había aceptado ser padrino de aquella promoción. Yo no pertenecía a ella pero la integraba por invitación del catedrático jefe de la delegación.

El alojamiento tuvo lugar en un hotel de la Av. Urdaneta, precisamente al frente del Palacio de Miraflores, sede del gobierno. En la mañana siguiente al arribo y atendiendo la agenda, pasamos al palacio y fuimos recibidos por el edecán del mandatario quien era portador de las disculpas del presidente para recibir a la delegación en audiencia ese día. No se había ajustado con oportunidad este punto en agenda y no fue posible la entrevista.

Se nos invitó a un recorrido por los amplios y antiguos recintos de aquella casa, mientras el coronel que hacía de cicerone explicaba con claro dominio los detalles de la mansión y de cada uno de sus amplios recintos.

Las épocas, desde su erección por el general Joaquín Crespo (1841-1898) que ordenó su levantamiento como casa y posteriormente como sede gubernamental, tienen marcados los hitos históricos de sus moradores. Por ejemplo, resulta admirable y suntuoso el gran comedor de gala donde el presidente, general Juan Vicente Gómez (1857-1936) daba banquetes de lujo. Muebles y jarrones de la más preciada factura italiana, cristalería de Sevres, oleos de marcada belleza lo decoran. Era entonces conocida como La Casona.

Pero el salón Ayacucho, Sol del Perú o también Oro del Perú es el que llamó la atención de los visitantes, especialmente de quien tiene el gusto de narrar este asunto.

Tito Salas y su Bolivar en el Chimborazo

El célebre cuadro de don Tito Salas

Un gran asiento colocado dando la espalda al clásico cuadro de Bolívar en el Chimborazo, del estupendo pintor venezolano Británico Antonio Salas Díaz, conocido como Tito Salas (1887-1974) resulta ser el solio del Libertador y que ocupa el mandatario que preside las ceremonias oficiales en los grandes acontecimientos nacionales. Domina el extremo o cabecera de aquel recinto. Al frente hay acomodo para considerable audiencia.

Efectivamente, la riqueza decorativa de aquel recinto para las grandes ocasiones, de ellas la entrega de las insignias del mando al nuevo presidente de la nación, asombra a la par que agrada. Largo y hermoso, decorado con cornisas doradas, luce un techo donde se muestran, al fresco, pinturas alusivas a los hechos históricos de Venezuela. (En este punto resulta igual de admirable el Salón Elíptico del Parlamento o Congreso Nacional en el Parque Bolívar. Un techo que es una joya con los frescos y la policromía, al estilo Imperio, también de los pinceles de don Tito Salas, el pintor de los hechos históricos de Venezuela)

Sol del Perú

Sol del Perú

Al centro una decoración enmarcada dentro de una estrella muestra un gran sol naciente entre montañas y nubes. Esculpida en oro puro esta joya da el nombre a la más importante sala de palacio. Labor en oro laminado y cincelado. Salón Oro del Perú, también Salón Sol del Perú o Salón Ayacucho. Esta sala forma parte de la obra del arquitecto italiano conde Guissepi Orsi de Mambello que lo inició a pedido de don Joaquín Crespo en 1884. Pero es en 1900 cuando lo inaugura como palacio de la república don Cipriano Castro. Sería en épocas de don Antonio Guzmán Blanco cuando se colocaría aquel oro labrado en el techo.

Durante el segundo gobierno del general Andrés Cáceres (1886-1890) se habría producido el obsequio de este oro en bruto o pasta -unos 25 kilogramos- al mandatario general Antonio Guzmán Blanco por su apoyo moral al Perú durante la Guerra del Salitre (1879-1883). Se le hubo colocado como motivo principal en este techo del salón más importante de palacio de Miraflores. Una joya de altísimo valor intrínseco pero, además, importante valor heurístico.

En su Mensaje presentado al Congreso, correspondiente al año 1881, el general Guzmán Blanco expresó como sigue:

Nada me he atrevido a hacer oficialmente para impedir el escándalo inaudito de la guerra entre Chile, Bolivia y el Perú. He temido un desaire ofensivo a nuestra dignidad, del que no hubiéramos podido vindicarnos por la distancia y las dificultades materiales que nos interceptan. Desgraciadamente Chile ocupa ya Lima, después de una gran batalla, más que grande, sangrienta.

El pueblo peruano ha luchado y lucha todavía heroicamente, con honor para el patriotismo de Sudamérica. Os doy el pésame por la violación del gran principio de la fraternidad americana.

Y como Jefe del Gobierno de Venezuela, denuncio en este documento la reivindicación del derecho de conquista y pido al Congreso, representante directo de la Nación, levante una protesta digna de nuestra historia, de nuestra gloria, y de la memoria de El Libertador.

Aquí en resumen datos biográficos de este ilustre mandatario venezolano.

Gra. Antonio Guzmán Blanco (1829-1899)

Antonio Guzmán-Blanco (1829-1899)

Militar, estadista, caudillo y político venezolano; presidente del país en tres ocasiones (1870-1877; 1879-1884, y 1886-1887).

Liberal a ultranza, Antonio Guzmán Blanco procedía del seno de una familia acomodada con importantes contactos políticos; hijo de Antonio Leocadio Guzmán, fundador del Partido Liberal y de Carlota Blanco Jerez de Aristiguieta, descendiente del libertador Simón Bolívar por parte de sus hermanas era, además, miembro de la aristocracia. Sus padres llevan origen andaluz, vasco y canario.

Licenciado en Derecho por la Universidad Central de Venezuela pasa a ejercer cargos diplomáticos ante los Estados Unidos de Norteamérica y Francia.

Desde el momento en que Venezuela se había separado de la Gran Colombia (1830), el país había sufrido clara discrepancia política determinada por los conservadores, quienes respaldaban mantener el orden colonial; y los liberales, quienes, como lo detalla la historiografía de Hispanoamérica promovieron en común la necesidad de cambios radicales. Este era el bando en el que tenía importante participación don Antonio Guzmán Blanco.

En 1859, las tensiones dieron paso a los conflictos y los irreconciliables rivales se confrontaron en una guerra de guerrillas. Es cuando Guzmán Blanco asumió la responsabilidad de llevar a las tropas liberales a lo largo de una serie de batallas y maniobras exitosas.

Depuesto, en algún tramo de la historia el presiente liberal, Guzmán Blanco en su calidad de vicepresidente se retira a Francia, de donde retornará dos años después a Venezuela, esta vez armado con un importante ejército. Depone al gobierno conservador y como resultado es reconocido supremo líder. Vuelto el liberalismo vuelve Guzmán Blanco como nuevo presidente del país, su hegemonía empieza.

Primer Gobierno (1870-1877)

Segundo Gobierno (1879-1884)

Tercer Gobierno (1886-1888)

En su tercer y último gobierno ganó la presidencia en las elecciones de 1885 para gobernar el bienio de 1886 hasta 1888. En 1887 enferma de gravedad y es llevado a París para ser examinado, queda provisionalmente en el poder al vice presidente Hermógenes López, pero Guzmán Blanco gobierna indirectamente desde París.

De su gobierno resaltan la creación del Bolívar como moneda nacional; la instauración del Himno Nacional; el segundo censo nacional; la creación de la Gaceta Oficial; el ferrocarril entre Caracas y La Guaira; la fundación de la Academia Venezolana de la Lengua; el servicio telefónico entre Caracas y La Guaira; el fomento a la agricultura y a la educación; el estímulo al comercio; importantes obras públicas, entre ellos el Panteón Nacional, el Palacio Federal Legislativo, el Teatro Municipal, el Parque El Calvario, el Templo Masónico de Caracas, la Basílica de Santa Teresa, la Santa Capilla, la estatua ecuestre del Libertador en la Plaza Bolívar, la Plaza El Venezolano así como las fachadas del Palacio de las Academias y el Palacio de la Exhibición, Palacio Arzobispal de Caracas y la Iglesia de San Francisco entre otras edificaciones y obras civiles.

Su respaldo al Perú

Durante su gestión gubernativa expuso con claridad su posición frente a la invasión de Chile al Perú y su renuencia para aceptar la posición diplomática chilena muy en giro por Latinoamérica para la cesión de la provincia peruana de Tarapacá. Fue el único presidente latinoamericano que expresó su rechazo rotundo al llamado “derecho de conquista” que alegaba Chile para anexarse aquel territorio tomado durante la Guerra del Salitre (1879-1883).

El obsequio de pasta de oro durante la presidencia del general Andrés A. Cáceres (1836-1923), quien gobernó el Perú en tres períodos (1884-1885), (1886-1890) y (1894-1895) representa el reconocimiento de aquel amigo del Perú, testigo contemporáneo de la conflagración del Salitre entre 1879 y 1883.

Oro que luce espléndido en el salón que hemos detallado. Una importante avenida de Lima lleva su nombre, Avenida general Guzmán Blanco.

Muere en París en 1899. En agosto de 1999, luego de haberse cumplido un siglo de su fallecimiento, sus restos son llevados al Panteón Nacional de Venezuela.

OERO DEL PERU

Salón Oro del Perú en restauración

La gran sala se muestra, en momentos de su refacción en junio del año 2007, gráfico tomado del Blog CONSTRUARTE 065, que administra don Guillermo Guaina Meneses, al igual que los demás grabados que ofrecen al gran salón.

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Foto reciente

Fuentes y créditos

Notas de Viajes del autor
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Guzm%C3%A1n_Blanco,_1876.jpg
http://lascosasderosa.blogspot.com/2008/02/tito-salas-pintor-de-la-historia-de.html
http://construarte065rl.blogspot.com/2007_10_01_archive.html
Palabras del general Guzmán Blanco.- Memorias del Cautiverio. Francisco García Calderón. Librería Internacional del Perú. Lima, 1948. pp. 61
General Guzmán Blanco, tomado de Wikipedia y editado  para este Blog

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Publicado la primera vez en Blogger Siabala el 12/12/2010 05:36:00 AM, trasladado después a Harum al-Rashid, de WordPress

 

La primera lanza de Colombia

MARTES, 10 DE JUNIO DE 2008

 Operaciones militares de la guerra con la Gran Colombia (1828-1829)

Lanceros de la sabana

El llanero grancolombiano José María Camacaro desafía al peruano que se atreviera a tomarle el reto de duelo a lanza en Portete de Tarqui (Cuenca, Ecuador, 27 febrero 1829)

Emblema 2 [Máximo Ancho 640 Máxima Altura 480]

[…] de esa forma, agrega el oficial de caballería grancolombiano que llegó al campo peruano con bandera de parlamento, si el contendiente peruano resulta vencedor las tropas colombianas, que son en mayoría, dejarán a las peruanas la retirada y podrá evitarse la derrota que de seguro sobrevendrá sino no se acepta el ofrecimiento que hace mi comandante Camacaro, la primera lanza de Colombia, de batirse a caballo y lanza con quien se atreva a aceptar este reto […]

Los llaneros del Apure

Eran los días cuando el gobernador español Domingo de Monteverde se enfrentaba a las tropas de Simón Bolívar, que el criollo y realista José Tomás Boves, en la llamada guerra a muerte, feroz enemigo de los independentistas grancolombianos, tenía reclutados a los peones de las estancias ganaderas de las sabanas a orillas del Apure, en la jurisdicción de San Fernando del Apure, gran río tributario del caudaloso Orinoco, en la actual Venezuela.

Con ellos las victorias sangrientas y sin cuartel se sucedían. La independencia debería esperar hasta la batalla de Carabobo en 1820. Aquel día los llaneros de José Antonio Páez darían cuenta de su ferocidad dentro de las tropas realistas.

Desde las épocas más remotas los españoles habían confiado la crianza de sus preciados bovinos que pacían de los grandes espacios de la cálida llanura a estos habilísimos jinetes vestidos con el blanco liqui-liqui que su nombre proviene del francés liquette que así llamaban en Francia a una guerrera inspirada en la casaca inglesa y que llegó a Venezuela de las manos de unos viajeros caribeños.

Este atuendo es el traje típico nacional venezolano, como que lo habían heredado de los grancolombianos. No olvidar que Ecuador, Colombia y Venezuela vienen a tomar esas denominaciones recién en 1830 después de la revolución de José Antonio Páez, levantado contra Bolívar, cuando se subdivide la Gran Colombia.

Usado por los llaneros gracias a su frescura y duración consiste en un traje completo, generalmente elaborado con lino o dril valenciano, de color claro, beige o blanco, con pantalón y la camisa holgada de cuello redondo que se mantiene cerrada con una yunta o mancuerna. Cuatro bolsillos dispuestos simétricamente completan el conjunto que le da al llanero una discreta elegancia.

Un sombrero de cogollo o de pelo’e guama, identifican al criollo que viste de fresco liqui-liqui con el que mitiga la inclemencia de las llanuras venezolanas.

Jinetes de hermosos caballos de origen andaluz, expertos desde la más tierna infancia en los secretos de la doma y la ganadería no requerían de botas pues confiaban en sus pies descalzos donde una costra poderosa suplía a la mejor suela y desdeñaban las cómodas monturas para realizar su cotidiana faena. Sus largas perchas, garrochas, picas o lanzas, eran su herramienta, con ella azuzaban a las reses la obediencia y el arreo, con ellas estos centauros también zanjaban sus diferencias y acudían al combate.

La guerra los había reclutado de ambos bandos. Pero sin duda, eran el general José Antonio Páez, vencedor de Carabobo y José María Camacaro lo mejor en asuntos de lanza y caballo.

Simón Bolívar Palacios

Simón Bolívar, por José Gil de CastroCon las victorias de Junín y Ayacucho el ex Perú colonial pasaba ahora a confrontar las consecuencias de su independencia. La ocupación del Perú, en su mayoría, de las tropas grancolombianas y la directa injerencia del Libertador en los destinos y determinación territoriales, premunido para esto de poderes suficientes del Congreso nacional, acarreaban problemas.

No se lograba, de un lado, con el escaso –por no decir ningún erario nacional- partida alguna que no fuese la proveniente de empréstitos para solventar el cuantioso mantenimiento de tropas y bestias y, de otro, los asuntos de gobierno no armonizaban entre quienes asumieron el mandato a la salida del Perú del Protector don José de San Martín, con los del Libertador grancolombiano.

La tirantez entre Riva Agüero y Bolívar iba en aumento. El célebre general caraqueño no las tenía todas consigo, su epistolario de aquella época así lo muestra. Además, sumamos lo dicho a las intrigas de quienes habían quedado al mando de Colombia, fueron finalmente estos los motivos principales de la salida de Bolívar del Perú.

Antes, el gobierno peruano votó el pago de una cuantiosa suma en moneda de oro para gratificar los exitosos esfuerzos del encumbrado jefe, de sus comandantes y tropa en general. Asumía entonces el Perú una deuda pactada con la colonia británica que habría de honrarla con dificultad y mucho apremio.

No había gustado a la clase conservadora peruana, la directa decisión de Bolívar, comunicada al mariscal Antonio José de Sucre y Alcalá, a la sazón en el Alto Perú, para que haciendo eco de los movimientos separatistas seccionara el sur peruano con el nombre de República de Bolívar. De esta forma nuestros viejos límites con Chile por la orilla del Paposo o Salado se retraían a las orillas del Loa dando paso de esta mutilante forma a la provincia litoral de Atacama jurisdicción de la naciente república del Ande.

Tampoco su directa intervención para que Guayaquil, que había sido peruana siguiera siéndolo, al igual que Jaén y Maynas. Es decir, las escisiones territoriales no cuadraban, como era natural, a ningún peruano.

Molesto por estas circunstancias y dado el hecho que José Domingo de La Mar, Mariscal Jose de La MarPresidente del Perú había organizado dos ejércitos, el uno para marchar al sur y recuperar el Alto Perú a cargo del general Gamarra y el otro, a las órdenes del general Necochea, partiera al norte para asegurar o evitar la segregación anunciada del territorio nacional, Bolívar optó por la declaratoria de guerra, en julio de 1828.

La Mar, al frente de las tropas, se encaminó entonces con dirección al Ecuador, departamento de Colombia. El 28 de noviembre de 1828 penetró y ocupó Loja y todo el departamento de Azuay; posteriormente también Guayaquil, puerto que fue evacuado por el general colombiano Juan Illingworth a la espera de refuerzos.

Antonio José de Sucre, el mariscal de Ayacucho, entonces de vuelta a Quito tras renunciar a la presidencia de Bolivia, obligado por Santa Cruz, se unió al general Juan José Flores, gobernador del departamento del Ecuador, concentró el ejército del sur de Colombia cerca de Cuenca para presionar a las tropas peruanas, que el 10 de febrero de 1829 la habían ocupado. Dígase de paso que el mariscal La Mar era natural de Cuenca y se sentía peruano sin la menor duda.

Batalla del Portete de Tarqui

El 27 de febrero de 1829 en el llamado Portete de Tarqui, a pocos kilómetros de Cuenca, tropas de la Gran Colombia, comandadas por Antonio José de Sucre y Juan José Flores enfrentan a las peruanas de José de La Mar, presidente del Perú en campaña.

La mañana del día 27 y después de una larga marcha que duró toda la noche anterior, el mariscal Sucre consiguió situar la 1ra División colombiana de 1600 hombres compuesta por tres batallones y un escuadrón al norte de la llanura de Tarqui en posición ventajosa, mientras esperaba la llegada de la segunda división.

Mientras tanto, en cumplimiento de las órdenes de La Mar, la vanguardia peruana del general Plaza fuerte de 900 infantes avanzaba sobre el portete.

La batalla dio inicio cuando la avanzada peruana de reconocimiento del capitán Uria tropezó con la grancolombiana del capitán Piedrahita; trabase entonces un sangriento combate que comprometió al batallón Cedeño, comandado por el célebre y temido lancero, José María Camacaro y al resto de la División peruana de Plaza. El desorden inicial de la batalla y la falta de visibilidad hizo que estos batallones se enfrentaran entre ellos.

El general Juan José Flores, por su lado, consiguió penetrar los bosques que le separaban del enemigo y organizar un ataque conjunto de los diversos batallones.

Superado en número y con las municiones agotadas el general Plaza ordenó el repliegue en busca del grueso del ejército peruano y encargó proteger la retirada al coronel Quiroz quien fue de inmediato acosado por la infantería y caballería grancolombianas.

Cuando a las 7 de la mañana el resto del ejército peruano de La Mar arribó al campo ya la división de Plaza había sido batida y el enemigo ocupaba su posición. El batallón Pichincha que protegía el flanco de La Mar fue obligado a retirarse no sin sufrir fuertes pérdidas mientras que los dispersos de la división Plaza impidieron que el comandante Salaverry se posicionara en el desfiladero.

Viendo que el Portete de Tarqui ya había sido tomado por el ejercito grancolombiano La Mar dispuso la retirada del ejército hacia Girón, posición un tanto a la retaguardia. Entonces la caballería grancolombiana del coronel O’Leary intentó cortar la retirada de la infantería peruana, en vista de ello el general argentino Mariano Necochea al frente de los Húsares de Junín comandó una carga de caballería que consiguió desbaratar a la caballería contraria y detener el avance de su infantería protegiendo de tal manera la retirada de la división peruana.

La historia ha recogido en este momento el célebre duelo a lanza del coronel peruano Domingo Nieto, jefe del primer escuadrón de los Húsares de Junín con su valiente retador comandante Camacaro que mandaba al escuadrón Cedeño.

Duelo a lanza, Camacaro – Nieto

Escuchado el parlamento colombiano, según el exordio con que empezamos este artículo, el coronel Nieto aceptó el desafío confiado que las condiciones eran caballerosas y de esta forma podría evitarse derramar más sangre y una retirada sin mayores consecuencias.

Se hizo la liza en el propio campo; los lanceros de los llanos vivan de anticipado el triunfo de la primera lanza de Colombia, pues bastante muestra de ello había ofrecido Camacaro con los numerosos enemigos que había dejado muertos en todas las batallas, asunto que lo hizo famoso y temido por lo certero de su lanza:

Las tropas contendientes espectaron con subido interés las evoluciones de aquellos caballeros que afianzando sus cabalgaduras y con sus lanzas en ristre se acometieron al galope.

El choque fue contundente, para sorpresa de los más que hicieron sepulcral silencio, Camacaro fue atravesado y levantado en vilo de su silla por la diestra lanza de Domingo Nieto quien de esta forma puso fin a los días del invicto llanero de la sabana. Las condiciones pactadas no se cumplieron y los colombianos con furor vengativo atacaron en masa.

Necochea cargó entonces con sus Húsares de Junín.

El grueso del ejercito grancolombiano consideró prudente conservar su posición mientras que el peruano logró replegarse en orden y formar sus divisiones en la llanura.

Las bajas del Portete de Tarqui fueron considerables para el ejército peruano que dejó 1000 hombres entre muertos y heridos y 300 prisioneros mientras que el grancolombiano confesó 400 bajas en combate, a los que hay que agregar 600 reclutas desertores.

Firmado el Tratado de Girón, La Mar aceptó las condiciones de Sucre. Las fuerzas peruanas se habrían de retirar del departamento de Azuay y abandonar todas las plazas ocupadas. Si bien las fuerzas derrotadas se retiraron, La Mar se negó a entregar Guayaquil y se preparó para iniciar una nueva ofensiva.

Durante cinco meses la guerra se estabilizó pues la armada peruana aún continuaba dueña del mar y bloqueando el principal puerto a orillas del Guayas; el ejército grancolombiano no se hallaba en condiciones de intentar rescatarlo. Finalmente el mismo Bolívar se había desplazado hacia el sur para dirigir la campaña y recuperar Guayaquil.

La guerra acabó con un inesperado golpe de estado en Lima que encabezó el general Agustín Gamarra que de esta forma derrocó al gran mariscal José de La Mar Cortázar y lo deportó, innecesariamente, a Costa Rica donde algún tiempo después murió. El nuevo gobierno de Gamarra cesó las hostilidades y entregó Guayaquil el 20 de julio.

El 22 de septiembre de 1829 se firmó un tratado de paz en Guayaquil y se preparó una comisión mixta para fijar definitivamente los límites entre ambos países.

No obstante la disolución de la Gran Colombia pocos meses después dejó unas conclusiones poco claras, en gran parte por un desacuerdo sobre la cédula real de 1802, que señalaba los obispados de Maynas y Quijos como parte del virreinato de Lima, en lugar de la Real Audiencia de Quito, donde habían pertenecido hasta entonces.

Este fue el origen del largo conflicto fronterizo entre Ecuador y el Perú.

Mariscal Domingo Nieto Marquez

Domingo Nieto y Márquez, prominente hombre de la caballería peruana, había nacido en el puerto de Ilo, Moquegua, el 15 de agosto de 1803. Descendía de los condes de Alastaya. Fue presidente provisorio de la república de 1843 a 1844; falleció en el Cusco, el 27 de febrero de 1844; recibió en vida el seudónimo de El Quijote de la Ley.

El Regimiento de Escolta Mariscal Nieto fue la escolta presidencial hasta el primer gobierno del actual mandatario del Perú quien, relegándolo, lo entregó a los Húsares de Junín. Empero, el actual presidente Ollanta Humala Tasso ha restituido al Regimiento Escolta del Presidente, Mariscal Nieto, a su antigua posición en palacio.

Fuentes

Historia Militar del Perú. Tomo II. Carlos Dellepiane. Teniente coronel de caballería. Lima, 1931

Historia de la República del Perú. Octava edición Jorge Basadre

Formación de la República. Reynaldo Moya Espinoza.

Efigie de Domingo Nieto, de Wikipedia

Llaneros de la sabana Internet

Presidentes del Perú

http://lsiabala-almanzur.blogspot.com/2008/02/presidentes-del-per.html

Publicado por Luis Siabala Valer

Artículo refernte. Wikipedia:

https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Camacaro

Pablo Alberto Livia Robles dijo…

Mi siempre querido y siempre ponderado Lucho:

La lectura de esta tu reseña y de las otras que he tenido el privilegio de leer anteriormente, creo me permiten manifestar mi complacencia y agrado en la forma tan interesante de ilustrarnos.

Siempre a tus órdenes.

Pablo

 

Los silencios de la plaza

A la memoria de don Fernando Marcet Salazar; y dedicado con especial afecto para don José Ruiz Ramos, estupendo amigo cordobés

Por todo lo alto

Cuando los terrenos del toro se mezclan con los del torero, ronda la muerte. Gregorio Corrochano

Séame permitido ensayar sobre este puntual asunto, lo recogí de un entrañable amigo que ya no está entre nosotros, que había comparado en iguales situaciones, aquello de los silencios que no lo eran del todo ni en la maravillosa Real Plaza de la Maestranza de Sevilla ni tampoco en la matritense de Las Ventas, pero si en Lima; el me contó y yo quisiera interpretarlo.

El arte del toreo es asunto de pocos, pero tema de muchos. Es conciencia cargada de sangre, miedo, fuerza, olor, color, ovación y música… pero también de silencio… uno sepulcral como el que suele producirse en notables tardes en la longeva de la ducentésima cuadragésima octava de existente Plaza de Acho, nuestra vieja y querida Plaza firme del otero de Acho; silencio premonitorio de pinturera suerte o en fatal extremo, violenta muerte.

Es producto de la cita del destino de la pareja singular que hacen hombre y bestia con la compañera muerte, la infaltable chaperona que simboliza el luto, por muerte forzosa del toro o en ocasiones la del torero, que también la hubo de ambos, entonces se dijo que se murió matando, he aquí lo épico del drama.

Correr los toros lleva inmersa estas potenciales condiciones. Así fue siempre y así lo seguirá siendo. El primitivo ser que mora dentro del aficionado de todos los tiempos y latitudes lo sabe y así lo espera. Se dice que el arte de la lidia resulta de la mezcla de los miedos del toro y los del torero; sumados a los del expectante público, añadimos.

Es muy cierto aquello que se murmura o dice quedo: Cuando los terrenos del toro se mezclan con los del torero, ronda la muerte. Esas son las ocasiones que se hacen los silencios…

Los terrenos del toro son defendidos por el burel que no tolera invasión alguna, asunto que conoce el matador. Será necesario en ocasiones, empero, tentar al destino y para lucir aquella suerte habrá de invadir esas áreas que le son vedadas: entonces dentro, en terreno ajeno… paso a paso, medio paso, tendida y templada la muleta citará y cargará la suerte; se hará entonces aquel silencio, luego el astado instintivo y bravo, arrancará para hacer la historia y cumplir el destino.

Los conocedores quedan suspensos en los tendidos y el tiempo parece detenerse durante aquellos instantes… y la muerte, conspicua acechadora de los ruedos, espera su momento, aguarda calculadora; es lívida dama de blancos y largos tules que empuña la guadaña con un negro crespón, la que siempre acompaña a los rivales en la lidia: el uno, pletórico de instinto, poderosa acometida, armada cornamenta y gran musculatura; el otro, debilísimo de estructura, dotado tan solo de su acusado juicio, experta mano y un valor que ya rezó sus oraciones.

Está sonando el clarín señal del cambio de tercio, el último tercio. El sol va picante; aquella mujer del tendido de sombra, la de sedosa cabellera, mordisquea nerviosa el tallo de un clavel…

Ya se dejó la muleta, es el turno del estoque de matar… un extendido rumor recorre la plaza…

Logotoro

Publicado originalmente el SÁBADO, 9 DE ABRIL DE 2011 [0:48] por Luis Siabala Valer

El maletilla

LUNES, 30 DE JUNIO DE 2008

A don Fernando Marcet Salazar, don Fernando Díaz Tenorio, y mi amigo de Melilla, España, don Curro Vásquez

Maletilla

Maletilla. (De maleta, mal torero). com. Persona joven que, desasistida de medios y de ayudas, aspira a abrirse camino en el toreo comenzando a practicarlo, a veces, en las ganaderías o procurando intervenir en tientas, capeas, becerradas, etc. (RAE)

Bragado

– ¡Salió la luna! Ahora a lo nuestro… ¡Vamos!, ¡Un momento…!, ¡Alto, aguardad que alguien viene!

Una pareja de guardias civiles se acerca al paso de sus cabalgaduras, los sables colgados del tahalí, las tercerolas en las fundas junto al morral; tocados como siempre de ese castizo sombrero de dos picos que semeja montera de torero; una mano a las riendas y un brazo en jarras… pronto se pierde la ronda en los recodos del camino.

– Me gusta, hombre, algún día me metería a guardia civil… ¡Vamos, seguidme! susurró con mando el oculto mozalbete.

Del matorral cercano, al plenilunio, sigilosos aparecen tres pillastres de formas, hablar y similar aspecto de nuestro amigo. Se le unen y desvisten cuidadosos. Todo un rito, luego con el hatillo de sus pobres ropas en alto ingresa la tropilla a las frías aguas y ensaya el largo vado que aunque de poco caudal presenta considerable fondo…

– ¡Qué hermosa luna y que bellos esos toros, especialmente aquél que está atento de nosotros… !

Quien así divaga entre susurros y pensamientos es un mozalbete algo mayor de diez años, delgado y vivaz, con aquellos ojos y pelo negros como los hay muchos por Andalucía.

De la orilla del frente una cerca deja entrever algunas reses que otean la presencia humana… un mozuelo termina de cruzar el vado y oculta el bulto…, otro también y así, de uno en uno llegan en experta acción encubierta por aquel recodo algo más allá de la orilla; de allí hasta la cerca de espinosa y crecida zarza hay muy corta distancia a los potreros. Del otro lado, se extiende la pastura y las suaves colinas donde se guardan, con celo y cuidado, los valiosos erales para la Feria de Córdoba que se da en mayo, cuando viste de gala el coso de Los Tejares.

Con marcado tino Juanete, como le apodan sus compañeros de aventura, salva con habilidad por el mejor sitio aquella P1030371cerca protegida con el seto de espinos, y luego de salir de esos agudos embarazos escoge un magnífico burel, mejor dicho aquél que receloso permanece atento de la evolución de los intrusos y que ahora, con algún mugido, codicioso escarba el pasto… nuestro furtivo aprendiz se coloca en suerte, extiende el trapo que hace de capote y cita al astado.

Arrancase éste con el estrépito de su gran peso y el niño lo recibe con una navarra de pintura. Un oleé… forzadamente sordo deja escapar el menudo público siempre protegido del otro lado del cerco que improvisa un burladero… un ruido mayor del necesario y acudirían los peones armados con sus trabucos de boca acampanada, gran calibre y con sus perros… la cosa tornaría peligrosa y la vida estaría entonces en juego, sea por el toro bravo, las tarascadas de los fieros canes acostumbrados a saltar a la yugular, o las postas de aquellas armas… pero, ¿Acaso no valieran la pena ¡hombre! todas esas simplezas por unos instantes de toreo? ese afán de lidiar tan marcado, era irresistible. La ocasión se pintaba sola y ahora conjugaban luna, buen ganado y el sabor de la aventura… perder la vida pareciera negocio secundario.

Los toros aprenden rápido y resulta criminal llevar a la plaza toros capeados… de allí que la prohibición de hacerlo apuntaba directamente a los menudos y pobretes hijos del pueblo, a los maletillas que jugándose el pellejo malogran al toro bravo; pues orden había para disparar a matar de saberlos toreando, mejor dicho cuando hurtaban al destino un lindo toro.

Una considerable parte de los peones, como siempre, hacía la guardia y estos mozuelos como en todos los tiempos y ocasiones en la vasta cuenca del Guadalquivir se daban maña para torear en clandestino. ¡Cuántos habían pagado cara su afición! Si esta desdicha sucedía el llanto de las madres en los depósitos de cadáveres y los velorios era conmovedor… Pero la ley establecía con rígida severidad la suerte de los maletillas y nada abogaba en favor de este socorrido oficio que era un paso a la muerte por doble partida… ¡Otra navarra y cambio de capa a muleta; recibe al cárdeno por naturales y remata de pecho! ¡Olés! y aplausos sordos.

La luna brilla por todo lo alto, es la dicha…

De pronto unos ladridos, voces de alarma, un tropel que se acerca y nuestra menuda granujería pone pies en polvorosa buscando el socorro del río cuya orilla está cercana…

Juanete quiere una suerte más y no escucha o no quiere escuchar las voces de los que arrancan y, por el contrario, se prepara para otro lance… los perros ya están cerca, siguen a la jauría un par de peones con sus armas listas…

-¡Que te pillan Juanetillo, salta hermano, salta yaaa … !

Firme el muchachito con galanura tiende la pañosa, tiempla y carga la suerte… se arranca el toro; … ¡fatal resuena un estampido! hay un revuelo de cuervos y lechuzas en el matorral y entre jirones de negros nubarrones la luna al ocultarse, parece que se conduele…

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Logotoro

Los Tejares

Autor: Luis Siabala Valer.- Pando; 29/VI/2008
Publicado originalmente a las 12:27
Grabados
La Fiesta Nacional, El libro de oro de la tauromaquia. Primera Edición. Ejemplar N° 2386  Barcelona MCMLI. (Toros, de D. Perea-Museo de Bellas Artes, Córdoba, España)
Niño maletilla INTERNET

Don Juan Lepiani, evocador de los grandes sucesos peruanos

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 La captura de Atahualpa. Juan Lepiani Toledo (Lima, 1864-Roma, 1932)

Resulta al parecer muy natural y espontáneo -y en este parecer nada hay de inédito- que alguna vez los destacados artistas nacionales del pincel, especialmente de nuestro pasado mediato o ya lejano, entregaran su arte como tema de sus entornos personales, que comprende familia, costumbre e historia nacionales, con maestría que enorgullece. Expreso esto para desmarcarlos, en lo posible, de aquella otra función crematística a la cual se debían profesionalmente por razones de oficio.

En este punto tenemos registradas celebradas obras que produjeron, en algún momento de su activa vida los ascetas del pincel, identificándose con temas históricos clásicos, por su significado y trascendencia, aplicado que fuera en ello peculiar arte y cultura, esplendor épico, poético y lírico de que fueron capaces, para lograr que la imaginación y conciencia públicas entendiesen, con especial sentimiento indeleble, aquellos hitos que marcaron los destinos nacionales de pasadas épocas.

Es el caso de don Teófilo Castillo quien resultó insuperable al dejar en el óleo o en la acuarela estupendas interpretaciones de las Tradiciones Peruanas de don Ricardo Palma Soriano, conforme lo tenemos escrito, en este mismo blog, bajo el título Un pintor para la evocación.

Que, rememorando los cruentos finales días del Imperio Inca y los albores del Reino del Perú, don Luis Montero pintara con dramatismo académico La muerte de Atahualpa; notable suceso el de ese enorme óleo que durante largo tiempo fuera un cuadro itinerante y que ya restaurado, tenemos a la vista en el Museo de Arte del Paseo Colón.

Tampoco puedo dejar de anotar la activa tarea de nuestro pintor mulato, en la transición del virreinato a la república, a quien dediqué el artículo El mulato retratista, de gran aceptación en Chile de la época de don Bernardo O’Higgins.

Omito deliberadamente a los escultores y otro tipo de artista que también han seguido este sendero filosófico, para cuya obra me he permitido escribir Mármol, bronce y cincel, esta ocasión la he reservado para algunos pintores peruanos de marcada tendencia evocadora.

Con relación a nuestro biografiado, sucede que el entusiasmo que despierta el estilo, color, porte y traducción de la narrativa historiográfica con que aborda los temas artísticos don Juan Lepiani Toledo, como ningún otro, afirma el hecho histórico -puesto en el óleo- para ser grabado en el más sólido de los granitos de la mente.

Veamos con algún orden cronológico algunos de sus famosos cuadros:

Lepiani, Los trece de la isla del GalloLos 13 de la Isla del Gallo (1903)

Francisco Pizarro, decide pese a los fracasos y penurias, y fiel a su convicción de que el Sur está la meta para terminar con el infortunio, traza la célebre raya en la arena y luego de cruzarla le siguen doce aventureros del total que habían quedado en esa remota e inhóspita isla de la costa septentrional del Pacífico, el resto habría de retornar a Panamá. Este óleo de generosas proporciones, forma el patrimonio del Museo de Antropología, Arqueología e Historia del Perú, en el apacible distrito de Pueblo Libre, en Lima

El asesinato de Pizarro

 El asesinato de Pizarro (Boceto)

Tremenda la decisión del momento, pero la necesidad suele ser hereje: la pobreza en la que había quedada sumida la derrotada y humillada hueste de Almagro, después de la derrota que sufrieron en la batalla de Salinas (6 de abril de 1538) que puso fin a la guerra civil entre los conquistadores, hizo que los conjurados, cansados de las necesidades de todo orden y también de alternarse la capa, (Ricardo Palma, Los caballeros de la capa) la única con que contaban para salir a la calle (no era posible eludir tan importante prenda de vestir en aquellos siglos) decidiesen, encabezados por Juan de la Rada, viejo maestre de campo almagrista, ir a palacio y terminar con el responsable de tales penurias, acabar con el odiado marqués-gobernador del Perú, hacerse del poder y dárselo a Almagro el Mozo, para luego disfrutar la suerte de los victoriosos. Cumplieron con dar muerte a Pizarro, quien pese a sus años se batió bizarramente aquel domingo 26 de junio de 1541 y fue muerto mediante bajos recursos por feroz estocada al cuello. Aquella victoria, producto de esta suerte de magnicidio, no habría de durar mucho tiempo.

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La proclamación de la Independencia (1904)

El general San Martín, investido de los poderes suficientes proclama la Independencia del Perú en la Plaza Mayor de Lima, el 28 de julio de 1821.

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La entrevista de La Serna y San Martín

Fracasada la entrevista de Miraflores, la primera de las destinadas a evitar la transición cruenta que habría de producirse entre las bien equipadas tropas del virrey La Serna y las patriotas que aguardaban entre Huaura y Ancón, se decide por otra, a cinco leguas al noreste de Lima, en Punchauca, evento al que se presta un hacendado español quien brinda su casa para sede de las entrevistas, que se realizaron entre el 4 de mayo y el 2 de junio de 1821. Las conferencias, donde no faltó el protocolo, la elegancia y la buena mesa, al igual que la anterior de Miraflores terminaría en fracaso: el virrey La Serna sabía que, pese al deseo de San Martín de prolongar la monarquía bajo términos constitucionales para dejar el Perú libre de la tutela española y sin el empleo de las armas, jamás sería aceptado por España. El Perú era, en mucho, la pieza más preciosa del joyel de la Corona. En consecuencia, ambos jefes se prepararían para la lucha.

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La entrada de Cocharcas (1903)

Don Nicolás de Piérola Villena, al frente de la coalición partidaria que se opuso a la continuidad del gobierno del general Andrés A. Cáceres, el célebre Brujo de los Andes, irrumpió en la capital por los Barrios Altos la madrugada del 17 de marzo de 1895, franqueando la puerta de Cocharcas para dar lucha sin cuartel al mandatario que opondría feroz resistencia en las calles de Lima hasta el 19, que tuvo lugar un armisticio. Persuadido Cáceres que estaba en juego el prestigio ganado por sus hazañas con los bravos breñeros, durante la resistencia contra el invasor chileno, accedió poner fin a la pelea y abandonar el País. Lepiani, testigo de aquellos luctuosos hechos tenía por entonces 30 años. Ha hecho célebre el episodio con este cuadro que conserva el Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia.

La Respuesta La respuesta de Bolognesi (1894)

La respuesta de Bolognesi, al parlamentario, mayor Juan de la Cruz Salvo, emisario del general en jefe chileno que tenía rodeada la plaza de Arica, y que en virtud de la superioridad de recursos materiales y humanos ofrecía la honorable rendición del jefe peruano y el de su Estado Mayor a cambio de respetar sus vidas, que tuvo por respuesta, confirmada por cada uno de sus estupendos capitanes, de pelar hasta quemar el último cartucho.

Batalla del Morro de Arica, 07061879

El último cartucho (1894)

 Extraordinario lienzo que lleva la fecha de factura, año de 1894 y la firma Juan Leppiani, que forma el valioso patrimonio de la casa natal del coronel Bolognesi, hoy Museo de los Combatientes del Morro de Arica, cuya descripción la remito al artículo Una casa de la calle de Afligidos.

Alfonso Ugarte

Alfonso Ugarte

El coronel Alfonso Ugarte Vernal, en su salto a la inmortalidad al quedar diezmada la guarnición del Morro y cuya estampa Lepiani ha dejado para eterna memoria.

Miraflores, enero 15, 1881
El tercer reducto (1891)

Uno de los mejores de nuestro artista; dramático el panorama de Miraflores la mañana del 15 de enero de 1881. En primer plano, confundidos con tropas regulares la Reserva se prepara para soportar el asalto de la numerosa hueste enemiga que tiene por fondo al Morro Solar, decisivo ataque para tomar Lima. El detalle casi fotográfico de altísima factura no requiere mayor explicación. Obra maestra de don Juan Lepiani.

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Juan Lepiani Toledo (Lima, 1864, Roma, 1933)

Algo de su biografía

José Juan de Dios Mateo Osbaldo Botaro Lepiani Toledo, nació en Lima, el 20 de septiembre de 1864, hijo de los limeños don Melchor Botaro Lepiani Loyola y doña Manuela Toledo. Casó en 1891 con María Josefina Grossberger, con la que tuvo cinco hijos. Solía firmar sus obras como Leppiani.

Gobernaba por entonces el general Juan Antonio Pezet, etapa en la que se produjeron los luctuosos hechos de Talambo (Piura), que habría de conducir al enfrentamiento del Perú con el gobierno de España, ejercido por Leopoldo O’Donnell y Jorís, presidente del Consejo de Ministros, durante la monarquía de Isabel II y como consecuencia el ominoso Tratado Vivanco-Pareja, la captura de las Islas Chincha, el combate de Abtao, el bombardeo de Valparaíso, y finalmente el célebre combate de 2 de Mayo en la rada del Callao, antecedentes estos que formaban parte de la tierna etapa infantil y muy posible referentes de la juventud y madurez del artista limeño.

También la Guerra del Salitre habría de tenerlo como testigo por lo que sus cuadros de esta etapa son populares por su gran realismo.

Alguna vez ejerció como pagador en la línea del ferrocarril central, pero seducido por su naturaleza observadora y artística, estudió pintura en Lima y al efecto recibió lecciones de los maestros, el español Ramón Muñiz y el peruano Francisco Masías.

Para los años finales del S XIX y principios del S XX realizó sus grandes obras de carácter histórico y patriótico.

En 1903 viajó a Europa, para tomar contacto con museos y exposiciones. Instalado en Roma, ocupó su tiempo a la copia de las pinturas de grandes artistas, de ellos Rafael y Tiziano, reproducciones que le permitió vivir con relativa holgura durante varios años Su trabajo destacaba por la pulcritud y maestría con que estaban ejecutados. Fue testigo de la Primer Guerra Mundial y las tragedias que derivaron de la gran conflagración que acaba de celebrar su primer centenario (2014).

En 1928, ya anciano y casi ciego por el severo y exigente trabajo al que se había sometido, retornó al Perú, pero casi de inmediato decidió regresar a Europa. Allí, le sorprendió la crisis mundial de 1929, que sumada a su precaria economía y quebrada salud le produjo la muerte. Falleció en Roma en 1933. En esta ocasión, entrevistado por la revista Mundial de Lima se registró esta que sería la última fotografía del pintor:

Sin título

Pese a que la crítica especializada peruana le habría sido mezquina o haberlo ignorado, las obras de Lepiani atraen por su realismo y la emoción patriótica con que han sido tratadas, lo que dice bastante de la penetración de los sentimientos que produce contemplar aquello hechos inmortalizados en sus lienzos.

De ellos los inspirados en episodios de la guerra del Pacífico:

También halló su inspiración en otros periodos de la historia peruana, como hemos visto la conquista (Los 13 de la Isla del Gallo, La captura de Atahualpa, El asesinato de Pizarro, en boceto y la emancipación (La entrevista de La Serna y San Martín en Punchauca, La proclamación de la Independencia). Los sucesos contemporáneos no escaparon tampoco a su pincel, tal como lo prueba otra de sus obras maestras, La entrada de Cocharcas, que representa al caudillo Nicolás de Piérola, montado a caballo ingresando a Lima por la portada de Cocharcas, durante la guerra civil de 1894-1895, cuando Lepiani tenía 64 años de edad.

Fuente principal:

https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Lepiani

Grabados, en su mayoría tomados de INTERNET

El Tercer Reducto, tomado de Historia General del Perú, La República (1879-1884). Tomo III. Rubén Vargas Ugarte. S.J. Ed. Milla Batres, Lima, 1971. Primera Edición

Asesinato de Pizarro, en boceto. Museo de Arte de Lima. MALI

Coronel Alfonso Ugarte, La entrada por Cocharcas, fotografías del autor tomadas en el Museo de Combatientes del Morro, 2013, y en el Museo Nacional de Antropología, Arqueología  Historia, 2013.

Fotografía del pintor en 1928, Revista Mundial, Hemeroteca, Biblioteca Nacional del Perú.

Mármol, bronce y cincel

DOMINGO, 3 DE DICIEMBRE DE 2006

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¿Alguna vez, amable lector, se detuvo usted en la plazoleta donde abre su puerta el templo de La Merced, atraído por el bronce del mariscal Ramón Castilla Marquesado?

Su autor, el escultor peruano David Lozano Lobatón (1865-1936), no sólo captó a golpe de cincel los rasgos mestizos del viejo soldado tarapaqueño, usando la escala natural, sino que en los cincelados ojos quiso expresar el carácter del vencedor de Yungay, al vengador de cerro Barón en Valparaíso; al creador de los ministerios públicos; el archivo y armada nacionales; al magnánimo vencedor de Mapasingue; al autor de las leyes de endeudamiento y presupuesto públicos; del promotor del mercado de abastos; de la penitenciaría de Lima; etc., etc., en suma, al constructor de la moderna República del Perú.

Se muestra en uniforme de gran parada, capote largo, descubierta la cabeza, banda de presidente, bastón de mariscal, sable pendiente del tahalí con dragonas trenzadas, calzando botas granaderas con espolines, que avanza el paso con dirección al templo fronterizo con una velada sonrisa socarrona y algún malvado pensamiento que ya urde para ensayarlo en honor de sus enemigos políticos.

Reconforta su presencia en la estatua, más aún en estos tiempos que la manoseada democracia nos depara cada suerte de mandatario tan distante del viejo mariscal, varias veces presidente de la república (1845/51; 1855/57; 1857/62)

Sin duda, Lima registra esta efigie como ejemplo de arte escultórico sin par; proporcionada en sus formas, ademán natural, expresión legítima y gracia estupenda.

Vale la pena una sostenida mirada; para ello nada mejor que detenerse y contemplarla. Representa también el pundonor, el carácter varonil y la resolución capaz; la sagacidad, la previsión y la oportunidad.

Otro monumento, con la belleza de las proporciones y los nobles rasgos de su dueño, es el de don Manuel de Candamo Iriarte. Presidente de la República (1895, 1903/1904) ahora en su nuevo emplazamiento dentro de los jardines inmediatos al Centro de Estudios Histórico Militares y el Instituto Libertador Ramón Castilla, del paseo Colón. El fundador del Partido Civil que habría de fallecer en los albores de su gobierno, elegante caballero vestido de levita; posiblemente nos siga con la mirada sorprendido de nuestro extraño atuendo.

 Manuel Candamo Iriarte

Lima ha consagrado en el bronce a dos militares extranjeros con las galas de la monumentalidad y el esplendor: al generalísimo José San Martín Matorras cruzando los Andes, jinete del típico criollo cabeza de carnero, tan útil en las pampas y el rodeo, bestia leal y resistente del gaucho y del arriero. Singular conjunto ecuestre que se yergue desde 1921 en un espacio que antes abrigaba la estación de trenes de San Juan de Dios, hoy Plaza San Martín y muy cerca de la desaparecida plaza de Micheo.

El primer Congreso Constituyente convocado en el Perú, contemplaba en su histórica primera agenda -22 de septiembre de 1822- la solicitud de renuncia al cargo de Protector del Perú del General San Martín, tema que debate y aprueba, igualmente, sin mayor oposición, que el Perú sería república. Se habría de contrariar de esta manera el caro deseo del generalísimo quien abogaba, sin dislates, por la monarquía constitucional como el medio apropiado para gobernar el Perú. No en vano se habían sucedido en el mando del imperio y del virreinato, catorce incas y cuarenta virreyes. La república democrática olía a novedad y anarquía. El olor se ha extendido hasta nuestros días, pero algo más cargado de anarquía que de novedad.

Educado desde temprana edad como cadete de las tropas isabelinas en España, San Martín, templado por las luchas contra el yugo de Napoleón, y las permanentes contra las tribus del Marruecos español sumado a su acuartelamiento en Cádiz, pronto sustituyó su acento argentino, para adaptar el contagioso dejo andaluz que mutila la última letra de las palabras y; de paso, arrancar con la guitarra fandangos, rumbas y bulerías. En Lima causó sensación en los círculos sociales el militar argentino, de tez morena y hablar gaditano.

San Marín, Lima

La hermosísima estatua ecuestre, levantada en memoria del mariscal Libertador del Perú, (1824/25) Simón Bolívar Palacios, grancolombiano, nacido en Caracas, actual Venezuela, es un modelo de proporciones. La grandeza pública del marcial jinete sólo fue eclipsada por las ansias de poder vitalicio que le embargaban.

Irónicamente, la erección de este monumento fue aprobada, año después, por quien alguna vez sufrió arresto por directa orden del Libertador al devolverle respuesta digna: el coronel Ramón Castilla. Una reproducción de esta figura ecuestre luce orgullosa en la ciudad de Caracas. El original, notable trabajo de la más fina factura, en bronce y mármol, obra de los escultores, el italiano Adán Tadolini y el alemán Müller, superintendente de la fundición de Münich, y el pedestal del italiano Felipe Guacarini se levanta en la Plaza del Congreso, antaño plazuela del Estanque, de la Caridad, de Rivera el Mozo, de la Recova, de la Universidad, de la Constitución, de la Inquisición y Plaza Bolívar, que predomina.

Bolívar, en Lima

El Libertador había de ser notable con la espada y la pluma, en ambas diestro, su rasgo importante radica empero en su atildada prosa y rico vocabulario. José Antonio de Sucre y Alcalá, el Mariscal de Ayacucho, sería el realizador de la grandeza de Bolívar. Grupo ecuestre que inmortaliza al general cumanano, brazo derecho del Libertador caraqueño, se yergue magnífico dentro de aquella plazoleta del área del Parque de la Exposición. Copia de ese monumento a Sucre luce la Plaza Mayor de la ciudad de Huamanga. Fue asesinado en las montañas de Berruecos, en el Ecuador.

Escondido entre las verjas del Parque de la Exposición, raudo, como si quisiera alcanzar la calzada de la Avenida Arequipa, con su típico caballo de paso peruano, vestido con el poncho, pañuelo al cuello y aprestos costeños, el puertorriqueño don Fermín Tangüis, borincano de nacimiento y peruano de corazón, lleva suave la rienda y la mirada digna y calma mientras su jaca de fina ambladura le transporta en eterna actitud. En su fundo Urrutia, de los campos de Pisco se cultivaba, a salvo de las plagas, el injerto del estupendo algodón peruano que los expertos de Liverpool bautizaron con su apellido germano en 1910.

Fermin Tangüis

Nada más representativo en los barrios altos y la plaza Santa Ana que el milanés Antonio Raimondi Dell’Accua; viajero conspicuo del Perú del ochocientos; no se cansa permanecer de pié -investiga algún espécimen- la mirada fija con la lupa ante los ojos.

 Raymondi

Sus preciosos tomos El Perú y Atlas del Perú, esperan olvidados en busca de algún mecenas para su reproducción y divulgación. ¿Qué nos pasa señores?

Militares, más que civiles tienen asegurada la memoria ciudadana en el mármol y en el bronce, por lo menos en Lima. Pero nadie escatimará que en su tiempo los hechos que produjeron fueron paradigma que les ha reconocido la posteridad de un monumento.

El protomédico ariqueño, don Hipólito Unánue Pavón, editor de El Mercurio Peruano, célebre periódico que llegaba a sus suscriptores por entregas en el formato de cuartilla, fue en los albores coloniales y todavía lo es, fuente de conocimiento del Perú. El mármol que perenniza al sabio lo muestra en actitud sedente en el precioso patio de la Facultad de Medicina San Fernando, a la vera de la remozada Av. Grau.

En bronce y sobrio pedestal de mármol de fina factura, se luce don Bartolomé Herrera, sentado de espaldas al antiguo local de la Universidad Mayor de San Marcos en el Parque Universitario; el eminente e ilustrado clérigo arequipeño nacido en 1808 y fallecido en 1864, con un ademán de la mano expone… educado en el célebre Convictorio de San Carlos, fue esclarecido pensador, conservador ultramontano por esencia, y consecuente antiliberal.

Del lado del Hotel Lima Sheraton, por la Avenida Wilson, el mestizo cusqueño Inca Garcilaso de la Vega contempla la Lima bullanguera, cargada de hollín, tráfago de vehículos y ambulantes. Posiblemente medita este desconcierto en su fresca y acogedora casa en la lejana Córdoba, preocupado por qué el Perú aún no la ha adquirido. Prepara en tanto, subido sobre su pedestal en Lima, algunas notas para sus Comentarios

Garcilaso

Una fontana con el dios Neptuno, tridente, peces y ninfas luce espléndido; es la única muestra de ese tipo a la romana en todo el Perú, se ubica dentro del área cercada del parque Neptuno en la Av. Wilson. ¿Nuestra Fontana Trevi?

Otro, totalmente en mármol, obsequio de la colonia China por el primer centenario de la Independencia del Perú, se levanta a un lado del Palacio de la Exposición o Museo del Arte, en el Paseo Colón. El agua que vierte de un cántaro un niño desnudo puede tener efectos hipnóticos si se sostiene la contemplación.

Entre el bosquecillo de ficus, con borde a la Avenida a la que ha prestado su nombre, la Patria agradecida extiende la mano al almirante Berguesse du Pettit Thouars. Mármol y bronce ricamente trabajados. La decidida conducta del comandante de la escuadrilla francesa, surta en el Callao, desalentó al engreído vencedor de San Juan y Miraflores de la destrucción de Lima después de los luctuosos 13 y 15 de enero de 1881.

El porte militar, jinete de buena monta, del mariscal Andrés Avelino Cáceres Dorregaray es el motivo principal de una plaza en Jesús María. El Brujo de los Andes, dolor de cabeza del invasor chileno, fue admirado -y de hecho se constituyó en constante invitado- en la Prusia del Kaiser Guillermo I. El mariscal quien representó al Perú en Berlín solía acudir con alguna regularidad por invitación del emperador al Schloss aus Charlottenburg, para narrar al monarca episodios de la campaña de la Breña. Servía de intérprete a tan distinguidos personajes el coronel cajamarquino Julio C. Guerrero, ayudante del mariscal. (Ver)

Cáceres

Alegórico más que expresionista, lanzado su caballo hacia el espacio, no permite que la enseña patria sea presa del enemigo quien, por antonomasia, es el portaestandarte del Perú. Muy lejos de su casa solariega de la quebrada de Aroma en Tarapacá, donde transcurrió su infancia, el bizarro coronel Alfonso Ugarte Vernal, ahora cabalga en la limeña Av. Javier Prado. Ese salto del Morro, que inmortalizó en Arica la mañana del 7 de junio de 1880, es tema que no se olvida y su impronta grabada en acero retempla el alma de todo peruano, pero aún más si se trata de cualquier ex alumno del colegio que lleva su nombre.

 

Alfonso-Ugarte

José Santos Chocano, dice de Alfonso Ugarte:

“………………………………………………”

“De pronto en un corcel, entre el tumulto

que arrolla el invasor, rápido avanza

Alfonso Ugarte; esgrime un meteoro.

Tal en las sombras del dolor oculto

brilla, a veces, un rayo de esperanza…

Es blanco su corcel (cascos de oro

y pupilas de Sol). Rasga la bruma

como flecha veloz; y sobre el alta

cumbre, erguido en dos pies, salpica espuma

con relinchos de horror… ¡y luego salta!

Estrellóse, por fin, en la ribera,

y la ola, al besarlo, lastimera,

lo envolvía en la mortaja de su espuma;

mientras un solo instante, uno tan sólo,

detuvo su fragor la lucha fiera;

que todos, todos, con sorpresa suma,

parecían mirar entre la bruma

el rayo aún de esa veloz carrera…

Muy próximo al monumento del coronel Ugarte se alza el de otro distinguido militar en la avenida Javier Prado en el crucero con la avenida Pershing, es la magnífica estatua ecuestre del general argentino Mariano Necochea, tantas veces herido por lanza y sable pero vencedor de la Independencia.

 

Mariano Necochea

Las estatuas de Lima, pálidamente descritas, son trasunto de nuestra historia, algunas de ellas producto del cincel de maestros sin par.

Fuentes gráficas:

Monumento al Generalísimo San Martín.- Fotografía del señor Pedro José Abad.  http://accidentetranvia.blogspot.com/

Bolívar.- Internet

Pando, 19 de abril, año 2004.

Publicado por Luis Siabala Valer Etiquetas: ayudante, Cajamarca, Cáceres, Guillermo, Kaiser, Prusia en 4:39

Uno de los capitanes de Bolognesi

JUEVES, 22 DE ABRIL DE 2010

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General Roque Sáenz Peña Lahitte (Buenos Aires 1851 – 1914)

 Héroe del Morro de Arica

Presidente de la Argentina

Personajes de la Guerra del Salitre

 Infantería

El monumento que se levanta en Lima en el distrito de San Isidro, muy cerca de la intersección de la avenida Javier Prado con Camino Real, conserva la memoria de un personaje militar atado a la historia nacional con los vínculos de la sangre derramada en Tarapacá y Arica, se trata del capitán argentino, teniente coronel y posteriormente general del ejército peruano, don Roque Sáenz Peña Lahitte, uno de los pocos sobrevivientes del asalto chileno al Morro de Arica el 7 de junio de 1880.

 Asalto al Morro de Arica

El asalto al Morro de Arica. Juan Lepiani (1895) Museo de los Combatientes del Morro. Lima

En la batalla de Tarapacá (27 de noviembre de 1879) sirve bajo el mando del coronel Andrés Avelino Cáceres, cuando se obtiene un triunfo aplastante aunque transitorio sobre las tropas de Chile.

Uno de los lados del pedestal de su monumento en Lima registra el mensaje que expresa la razón por las que nuestro actor hizo las armas por el Perú en horas de guerra:

Palabras de Roque Saenz Peña_picnik

Placa en el monumento al General Roque Sáenz Peña, Lima, Av. Javier Prado

7 de junio de 1880.- Producida la pérdida del Morro después que el puñado de hombres de Bolognesi vendiera caras sus vidas, en medio del tropel y el tráfago de los instantes postreros, Sáenz Peña, herido en el brazo derecho, contempla el tendal de cadáveres entre los que destaca el del anciano jefe de la plaza y sus comandantes; de inmediato el capitán argentino y comandante peruano, segundo jefe del batallón Iquique es tomado prisionero. Su primer jefe, coronel Alfonso Ugarte, pocos instantes atrás se había lanzado del morro bandera en mano jinete de su brioso alazán, para pasmo de propios y extraños (Ver).

Ajeno a cualquier pedido por salvar la vida mantiene el porte militar ante su captor, con la dignidad de un soldado que acaba de ser vencido pero contagiado del valor de subordinados y camaradas que han muerto firmes en el cumplimiento de su deber. Viste levita azul negra, como de marino; el cinturón, los tiros ausentes del sable, encima de la levita; pantalón borlón, de color un poco gris; botas granaderas y gorra. A primera vista se descubre al hombre culto, de mundo. Antes de abrigar la carrera de las armas se había recibido de abogado.

Así, consideraciones de esa naturaleza de dignidad, valor y el de su nacionalidad argentina le alejan del pelotón de fusilamiento y pasa como prisionero, entre los poquísimos que quedaron con vida en aquella valiente jornada en las alturas de la histórica mole al sur de Tacna. Más tarde será entregado a la superioridad militar que lo deposita en la Aduana y después embarca en el vapor Itata.

Roque Sáenz Peña queda sometido a un consejo de guerra y se le confina cerca de Santiago de Chile. Puesto en libertad luego de tres meses, a instancias de su familia y del gobierno argentino, regresa a Buenos Aires en septiembre de 1880. El Congreso de la Nación Argentina, en voto unánime, le devuelve la ciudadanía argentina, que había perdido de jure al incorporarse al ejército peruano.

 Bolognesi y sus comandantes

En la foto (junio 1880), Roque Sáenz Peña (primero de derecha a izquierda) junto a los oficiales del coronel Francisco Bolognesi, previa a la batalla del Morro. Existe duda con relación a que el grupo de los distinguidos jefes del staff que aparecen con el ínclito coronel Bolognesi fuere quienes posaron para esta toma pues su autenticidad no estaría certificada. Como quiera que se trata de la foto que se exhibe en la Casa de la Respuesta en el puerto de Arica la coloco en esta crónica con la recomendación que sea efectuada o expresada tal verificación, pues la verosimilitud merece un estudio de expertos en historia del arte y aquellos que tienen jurisdicción y competencia para ello en materia fotográfica, asunto que me permito recomendar sea atendido por la autoridad competente

Buenos Aires, 19 de marzo de 1851.- Nace Roque Sáenz Peña, hijo de Luis Sáenz Peña, presidente de la nación de 1892 a 1898 y Cipriana Lahitte de Sáenz Peña. Provenía de una familia partidaria de Juan Manuel de Rosas; sus abuelos paterno y materno, Roque Julián Sáenz Peña y Eduardo Lahitte, habían sido diputados de la Legislatura durante el gobierno de aquel. Después de la derrota de Rosas en la batalla de Caseros, la tradición federal de los abuelos y del padre, que no cambiaron sus convicciones, los mantuvo alejados de la función pública.

Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires. En 1875 se graduó de doctor en Derecho.

Durante la Revolución de 1874 defiende a las autoridades de la nación como capitán del regimiento N° 2. Vencida la revolución, es ascendido a Segundo Comandante de Guardias Nacionales, pero solicita ser relevado de filas. Opositor a Mitre, milita en el Partido Autonomista y en 1876 es elegido para una banca de Diputado en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires. Llegó a desempeñar la presidencia del cuerpo a los 26 años, siendo así uno de los presidentes más jóvenes de la Cámara. En 1878, a raíz de las disidencias producidas dentro del autonomismo con motivo de la política de conciliación iniciada por el presidente Avellaneda a la que Sáenz Peña se oponía, renunció a su cargo y terminó por abandonar transitoriamente la política.

Al declararse la guerra entre Chile y Perú, en 1879, se ausenta silenciosamente de su país y viaja hacia Lima. Ofrece sus servicios al Perú, que le otorga el grado de Teniente Coronel (Comandante). Con este grado pelea en San Francisco, Tarapacá y el Morro de Arica.

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 Como Jefe de Línea, en uniforme de general de brigada, desfila por Lima en junio de 1905

Lima, miércoles 7 de junio de 1905.- En esa fecha, veinticinco años después de la famosa gesta, huésped del Perú en reconocimiento a su actuación durante la guerra del Salitre, es invitado oficialmente para inaugurar el monumento al héroe peruano Francisco Bolognesi Cervantes en la amplia plaza de su nombre. Es el primer gobierno del doctor José Pardo y Barreda (1904/08) Pronuncia un encendido discurso, pieza elocuente de épica retórica que ahora reproducimos; recibe la medalla de oro que se le otorga por ley del Congreso y los galones de general de brigada del ejército peruano.

 Bolognesi, por Querol BN

 Detalle del magnífico monumento al Héroe del Morro, del escultor español Agustín Querol y Subirats, ahora en el castillo del Real Felipe, Callao

Su discurso:

Coronel Bolognesi: uno de tus capitanes vuelve de nuevo a sus cuarteles, desde la lejana tierra atlántica, llamado por los clarines que pregonan tus hechos esclarecidos… llegamos a honrar sus actos que te dieron el renombre en la hora justa y en su momento histórico cuando ya no gravitan sobre la tierra sino escasos eslabones de tu generación.

Señores: le conocí batallando sobre el Cerro de Dolores… llegó a Tarapacá y conquistó el laurel marcial… fue en Arica donde me honró con su amistad, en esa relación íntima de una guarnición bloqueada.

Pelearemos hasta quemar el último cartucho, soberbia frase de varón, con digno juramento de soldado… y el juramento se cumplió por el Jefe y por el último de sus soldados.

Coronel Bolognesi: tus sobrevivientes te saludan, todos rodeamos tu monumento, no falta a esta cita ninguno de tus soldados y todos venimos a refrescar en el recuerdo las horas gratas de tu dulce amistad y a sentir las emociones y regocijo de tu pueblo en esta fecha nacional, porque a los muertos ilustres no se lloran: se saludan, se aclaman y se veneran…

En 1906 el gobierno de José Figueroa Alcorta lo designa representante extraordinario para asistir a los actos de la boda de Alfonso XIII de España. Allí es nombrado enviado extraordinario y ministro plenipotenciario ante España, Portugal, Italia y Suiza. De regreso a la Argentina, en 1907 es nombrado para encabezar las misiones diplomáticas en Suiza e Italia. Llegado a Roma, recibe instrucciones de su gobierno para representar al país en la segunda Conferencia de Paz de La Haya; allí sostendrá una posición favorable a la creación de un tribunal internacional de arbitraje.

En 1909 forma parte del tribunal arbitral que lauda las diferencias entre Estados Unidos y Venezuela. Su misión diplomática ante los gobiernos italiano y suizo se prolonga hasta 1910; en Italia se enterará de su proclamación como candidato a Presidente de la República. Su candidatura era apoyada por los partidarios de incluir a las minorías en el sistema político.

Presidente de la Nación.- El comicio electoral de 13 de marzo de 1910, lo elevó a la primera magistratura. Asumió la presidencia el 12 de octubre de 1910.

Bajo su mandato se vota la ley electoral basada en tres elementos clave: el voto secreto, obligatorio y universal, utilizando el padrón militar. La ley fue un gran avance en su tiempo ya que permitía a grandes masas participar del acto electoral, aunque aún distaba de ser completamente universal: las mujeres y los extranjeros (que por entonces eran una gran parte de la sociedad) aún no tenían derecho a voto. Además, aunque los extranjeros no votaban, en cambio eran tenidos en cuenta al determinar la población de los distritos y la cantidad de diputados que podían elegirse por cada uno. Esta sería proclamada el 10 de febrero de 1912 como Ley N° 8871, conocida desde entonces como “Ley Sáenz Peña”.

Fallecimiento.- Desde el momento de su asunción como presidente, su salud no era buena, pero empeoró sensiblemente a partir del año 1913. Finalmente delegó el mando presidencial en su vicepresidente Victorino de la Plaza.

Murió el 9 de agosto de 1914, dos años antes de terminar su mandato. Yace en el cementerio de la Recoleta de la capital bonaerense.

Su figura es recordada en el Perú, algunas ciudades de han dedicado una calle con su nombre o levantado monumento en su memoria. El puerto del Callao tiene por avenida principal la céntrica Sáenz Peña.

General Roque Saenz Peña

Monumento al general Sáenz Peña en la Av. Javier Prado, Distrito de San Isidro, Lima

Fuentes:

Wikipedia, la principal.

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/saenz_pena.htm

Fotos:

Internet

Mármol y monumento en la Av. Javier Prado, del autor.

Publicadas por Luis Siabala Valer Hora 1:33:00

Etiquetas: argentino, Arica, brigada, Buenos Aires, capitán, general, Javier Prado, monumento, Tarapacá

Baldomero Espartero en el Perú

LUNES, 24 DE MARZO DE 2008

 Baldomero Espartero, Wikipedia

 Notas sobre un militar afortunado

Eran los días cuando la independencia de las lejanas colonias españolas de América meridional germinaba efervescente; las juntas de gobierno, al igual que en la metrópoli, brotaban por doquier en las vastísimas extensiones del dominio español y el virrey Fernando de Abascal, desde el Perú, sofocaba los levantamientos con hábil eficacia y denodado esfuerzo.

La presencia de Napoleón en España, que había colocado en el trono hispano a su hermano José y al legítimo rey Fernando VII al otro lado de la frontera de los Pirineos, mantenía ocupados a los españoles en los esfuerzos de la resistencia.

La historia estaba a punto para decantar a un personaje.

Joaquín Baldomero Fernández Espartero Álvarez de Toro, Conde de Luchana, Duque de la Victoria, Duque de Morella, Vizconde de Banderas y Príncipe de Vergara, nació en Granátula de Calatrava, Ciudad Real, el 27 de febrero de 1793. Así recoge la biografía oficial los títulos nobiliarios y los datos del nacimiento de este personaje.

De humildísimo origen; de joven, fiel a la inveterada costumbre española, se le había destinado para sacerdote, pero bien pronto supo que su vocación por las armas era de mayor fuerza que por la de la sotana. Tomó plaza desde temprano en los regimientos de línea y asistió a todos los combates que libraron la guerra de independencia contra los franceses, de feliz corolario con la victoria de Bailén.

Para reforzar al virrey del Perú, la corte de Fernando VII había conseguido desplazar a ultramar a seis regimientos de infantería y dos de caballería, a las órdenes del general Miguel Tacón y Rosique; entre los oficiales de aquella expedición venía Espartero en septiembre de 1814, con en el grado de teniente del Regimiento Extremadura, embarcando en la fragata Carlota hacia América, el 1 de febrero de 1815, para reprimir la rebelión independentista de las colonias. Así, el joven oficial quedó integrado en una de las divisiones que se dirigieron hacia el Perú desde Panamá.

Llegaron las tropas al puerto de El Callao el 14 de septiembre y se presentaron en Lima; venía con ellos la orden que disponía sustituir al virrey del Perú, Fernando de Abascal, Marqués de la Concordia por el general Joaquín de la Pezuela, flamante Marqués de Viluma.

Bien pronto veremos a Espartero en acción exitosa; forma parte del comando del brigadier Jerónimo Valdez que opera en Torata con base en Moquegua. Su carácter fuerte y templado en el combate le hacía eficaz, astuto y cruel con el vencido. Se trataba de evitar la penetración al Perú de fuerzas hostiles procedentes de Chile y las Provincias Unidas del Plata, al mando del general José de San Martín.

Para obstaculizar aquellos movimientos, se fortificaron Arequipa, Potosí y Charcas, tarea que emprendió Espartero con energía y acierto, gracias a sus dos años de formación en la escuela de ingenieros. Entonces le llegó el ascenso a capitán el 19 de septiembre de 1816 y, antes de cumplir un año en ese servicio, el de segundo comandante. En 1823 era ya coronel de Infantería a cargo del Batallón del Centro del ejército del Alto Perú. El 9 de octubre de 1823 el victorioso comandante fue ascendido a brigadier otorgándosele el mando del Estado Mayor del Ejército del Alto Perú.

Es en Arequipa, bella ciudad del sur en la que el militar español se labraría un afecto reciproco con miembros de la sociedad. Allí encontraría en una bella joven de la aristocracia local espacio para los sentimientos.

Gobernaba ya el Perú, el virrey don Joaquín de la Pezuela, inteligente militar del arma de artillería en quien el virrey Abascal había cifrado su mayor confianza y no se había equivocado. Fue enviado al Alto Perú para contener a los rebeldes bonaerenses que victoriosos en La Plata querían extender sus éxitos por los altos páramos del sur del Perú. De la Pezuela, al mando de las tropas coloniales peruanas, obtuvo sendas victorias sobre Belgrano en Vilcapuquio y Ayohuma, y la más importante en las punas de Sipe Sipe, en Viluma, sobre las fuerzas argentinas de Rondeau. La recomendación de Abascal, por esta meritoria conducta, hizo que se elevase al brigadier al rango nobiliario de marqués de Viluma, como jefe del Ejército del Alto Perú.

Pronto reemplazaría al propio Fernando de Abascal, el marqués de la Concordia, en el elevado cargo de virrey del Perú, conforme los hechos y las circunstancias que hemos narrado.

Pero los jóvenes brigadieres españoles llegados al Perú, sobre los que ejercía predominio don José de La Serna e Hinojosa, veían en el virrey un militar anticuado en sus procedimientos y por demás tolerante con los criollos, política que había heredado del sagaz Abascal, gracias a lo cual se le había conferido el apropiado título de Marqués de la Concordia. Ellos mismos eran de esa nueva casta, que como Espartero habían sido testigos de las bondades del liberalismo constitucional votado en Cádiz y por lo tanto les resultaba el virrey, amén de lo dicho, un conservador a ultranza.

A poco se confabularon para derrocarlo, hecho que siguió del llamado motín de Aznapuquio, que tuvo lugar en una hacienda cercana a Lima, el 29 de enero de 1821.

El depuesto de la Pezuela dejó palacio y marchó con su familia y escolta a su bella residencia de la Magdalena, villorrio al oeste de la capital, de clima benigno, estancia apacible y confortable. Poco después el marqués embarcó para España. Al expresar su informe al rey, de inmediato quedó investido de honores amén de un elevado cargo militar.

Naturalmente, el pronunciamiento de La Serna al deponer al legítimo gobernador, había quedado en cuestión. Para evitar males mayores urgía poner al rey al tanto de las circunstancias que dieron motivo a esta destitución. Se decidió entonces enviar a España a un emisario. No se encontró mejor persona para ello que la de don Baldomero Espartero.

Entonces el joven brigadier dejó Arequipa y embarcó para España desde el puerto de Quilca, el 5 de junio de 1824, en un barco inglés. Llegó a Cádiz el 28 de septiembre y se presentó en Madrid el 12 de octubre. A las calidades de resuelto amador y empedernido jugador, sumaba Espartero un hábil trato; consiguió de Fernando VII el crédito suficiente para que La Serna quedase confirmado en el gobierno del Perú y en posición de tan buenas nuevas inició su retorno. Embarcó en Burdeos camino de América el 9 de diciembre, coincidiendo la fecha con la pérdida del Virreinato del Perú.

Un viaje largo, por supuesto, lo suficiente para que en la vieja colonia ocurriesen hechos notables. Es así, que durante su ausencia se había dado la victoria de Ayacucho y los ejércitos aliados comprometidos en esa justa dominaban el Perú ya independiente.

Pero Espartero no lo sabía y al tocar tierra en Quilca el 5 de mayo de 1825, sin noticias del desastre de Ayacucho, es tomado prisionero por lucir uniforme español y portar armas, hecho proscrito en las Capitulaciones firmadas por Canterac en Ayacucho, que prescribían la pena de pasar por las armas al infractor sorprendido en tal estado. En consecuencia se le condujo prisionero con escolta a la ciudad de Arequipa, lugar de las preferencias sentimentales de tan importante reo, pero donde a la sazón también se encontraba el generalísimo Simón Bolívar Palacios.

Leídos los despachos relativos a la captura de Espartero, Bolívar dispuso su fusilamiento. Pero es aquí donde la suerte, esta vez en forma de bella mujer, abogara por su vida. La joven amante se presentó ante el caraqueño para rogarle redimir semejante pena; el generalísimo tampoco era del todo indiferente con las hijas de Eva.

Muy temprano por la mañana del día siguiente el carcelero recibió una nota con la orden del Libertador para que, en el término de la distancia, embarcara el preso para España, desterrado a perpetuidad. El afortunado, reo en capilla, había pasado la noche jugando en firme y logrado ganar una considerable fortuna, que los perdedores suponían jamás habrían de hacerla efectiva. Veleidades del destino, se equivocaron. Suerte en el amor y en el juego.

Llegado a España, se le consideró a Espartero uno de los ayacuchos, mote con los que el pueblo quería afear a los generales españoles vencidos en la pampa de Quinua y que en puridad de verdad no le correspondía, por cuanto, como hemos puntualizado, había salido del Perú antes de estos trascendentales acontecimientos rumbo a Madrid.

La fortuna seguiría sonriéndole, pues algún tiempo después de su llegada durante la cual optó por esposa a una acaudalada dama que lo convirtió en terrateniente, fue llamado por la regente, doña María Cristina, para colocarle al frente de los ejércitos isabelinos enfrentados en la primera guerra carlista, promovida por don Carlos Isidro de Borbón quien había levantado bandera contra la pequeña Isabel II fundado en consideración a normas sucesorias por las que reclamaba el trono para sí.

Nombrado Comandante General de Vizcaya en 1834, bajo las órdenes de un antiguo jefe suyo, el general Jerónimo Valdés, participó así en el frente norte durante la Primera Guerra Carlista, desempeñando un destacado papel, no sin antes haber puesto en fuga distintas partidas carlistas.

Espartero, retomó a las viejas tácticas de astucia y dureza excesiva contra el nuevo enemigo y con excepción de una batalla perdida consiguió con el Abrazo de Vergara, cerca de la ciudad vascuence de Vitoria, concordada con otro ayacucho el general Rafael Maroto, poner fin a esa primera sangrienta etapa de la guerra secesionista. Reanudada más tarde con mayor vigor, siguió su notable actividad distinguiéndose en esta lucha fratricida. En 1834 ascendió a Mariscal de Campo.

Esto le valió para ser nombrado Duque de la Victoria y luego Regente, en reemplazo de doña María Cristina.

Sin embargo, los vaivenes de la política le llevarían a notables cambios, uno de los cuales fue su alejamiento de la corte y su refugio en Inglaterra, para años después retornar a España y finalmente alejarse a la soledad de su casa en Logroño, localidad de La Rioja.

En esta situación, con ocasión de la revuelta del pueblo contra Isabel II, una comisión de notables se acercó a su retiro para rogarle aceptase el trono de España habida cuenta del gran vacío que había acaecido con el destronamiento de la reina, y de esta forma poner fin a los problemas de sucesión. Peligraba pues la corona. Espartero rechazó la tentadora oferta de ser rey de España, en parte por su avanzada edad y también a consideraciones políticas.

Elevado al trono el príncipe italiano Amadeo de Savoya como rey de España con el nombre de Amadeo I y primer Duque de Aosta, quedó temporalmente resuelto el problema sucesorio y el nuevo monarca concedió a Espartero el título de Príncipe de Vergara, el 2 de enero de 1872, con tratamiento de Alteza Real, un caso sin precedentes en los anales de la monarquía española.

Así, don Joaquín Baldomero Fernández Espartero Álvarez de Toro, Conde de Luchana, Duque de la Victoria, Duque de Morella, Vizconde de Banderas y Príncipe de Vergara, alcanzó la provecta edad de 86 años y falleció en Logroño, el 8 de enero de 1879, en poder de considerable fortuna pero sin sucesor directo pues no había dejado descendencia.

 

Borbones, FernandoVII, el Deseado

Publicado por Luis Siabala Valer en 5:56

3 de abril de 2008, 1:09

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Luis Montero y los Funerales de Atahualpa

DOMINGO, 21 DE NOVIEMBRE DE 2010

Para don Pedro José Abad

 

Los Funerales de Atahualpa. Luis Montero

 Interesante trayectoria de un cuadro itinerante

El paso fugaz por la vida y la construcción de una celebridad, son las dos características de don Luis Montero Cáceres, pintor piurano, hijo de un comerciante de San Miguel de Piura, quien solicitó al quiteño José Anselmo Yáñez impartirle sus primeras lecciones de pintura. A los once años, en 1837, las recibe también del dibujante Robert Tiller, francés que purgaba delito por falsificación de moneda en la cárcel local.

Nuestro biografiado, aficionado temprano a las bellas artes, llegó al mundo en 1826 y lo dejaría 43 años después, una temprana partida en 1869 que si bien truncó para las artes nacionales la tarea de un productor excelso, no fue óbice para que legara aquella importante obra que ahora nos ocupa.

Es para 1843 cuando ingresa en la Academia de Dibujo y Pintura que regentaba en Lima desde fines de 1840 su paisano y notable maestro, don Ignacio Merino tan solo durante un semestre; Merino fue su primer maestro de pintura, lo fue también de Ipinza, Laso, Masías y Torrico. Pero la necesidad de recursos hace que Montero se dedique al comercio; es así que torna dependiente de una tienda de Lima y para 1847 dirigía un negocio en Ica.

Resulta anecdótico, cuando no verosímil, que aquel retrato que hizo en miniatura del general Ramón Castilla Marquesado, en 1848, entonces elevado como jefe de la junta de gobierno en 1844, fuera el origen de una beca para Montero. Mostrada, la diminuta pieza causó sensación por la precocidad artística de su autor y la fidelidad.

Se dispuso el monto de cuatrocientos soles mensuales y su partida a Italia para estudiar en firme las bellas artes. En Florencia, la medieval y legendaria ciudad toscana, ingresó en la academia de los maestros Guiseppe Bezzuoli y Benedetto Servolini.

En 1852, el Presidente José Rufino Echenique, sucesor de Castilla, posó para sus bastidores, esto es durante el gobierno que inició en 1851 y entonces renovó la pensión del artista. De esta forma Montero regresa por segunda vez a Europa, nuevamente a Florencia y pasa después a Francia; pero aquel beneficio culminó abruptamente con la batalla de La Palma (5 enero, 1855) la derrota de Echenique y su inmediata deposición por el victorioso jefe de la Restauración, el mismo general Castilla. Montero queda entonces sin recursos y retorna a Lima en 1856.

Su fama acreció en la capital peruana con la factura de retratos de personajes de la sociedad y temas de extracción clásica. No fue vasta la producción de Montero, por el contrario resultó escasa. En 1860 se realizó en Lima la primera exposición de pintura, y el artista participó presentando 19 cuadros que le valió una nueva beca del gobierno para que continuara sus estudios en Italia y Francia; radicó en Florencia, después viajó a Cuba, donde estableció un concurrido estudio en La Habana. Había vuelto por tercera vez a Europa.

Los Funerales de Atahualpa

En Florencia emprende su famosa obra, es allí donde con tesón y acusado acento academicista se ocupó de trasladar al lienzo y al óleo, en proporciones generosas, (350 x 430 cm) uno de los momentos dramáticos de la conquista del Perú: aquél cuando habrían tenido lugar las exequias del emperador inca para quien Pizarro ordenó vil garrote, pese haber obtenido el codicioso conquistador extremeño cuantioso rescate en oro, impresionante recaudo, posiblemente uno de los mayores que haya pagado cautivo alguno desde la más remota antigüedad.

El cuadro de proporciones generosas, hermosamente enmarcado, decorado en pan de oro lleva el nombre del acontecimiento histórico: Los Funerales de Atahualpa.

Ejecutado con factura académica de marcado dramatismo, conforme lo aseguran los expertos, efecto que tampoco pasa desapercibido para los profanos, resulta la versión histórica dada a conocer por cronistas de la conquista y explicados literariamente por Guillermo Prescott; pero usando, con libertad o licencia, de los cánones de la historia del arte elementos no correspondientes a la cultura inca ni ajustados a la raza cobriza del pueblo conquistado.

Con relación a estos mortales despojos imperiales, describe el hecho el historiador norteamericano Prescott en La Conquista del Perú:

[…] “indígenas” lloran y tratan de acercarse al cadáver del Hijo del Sol. Los soldados contienen al desordenado tropel de mujeres que interrumpen la ceremonia religiosa. Se celebraron sus exequias con gran solemnidad. Pizarro y los principales caballeros asistieron de luto, y las tropas escucharon con devota atención el oficio de difuntos, que celebró el padre Valverde. Interrumpieron la ceremonia muchos gritos y sollozos que se oyeron a las puertas de la iglesia, las cuales abriéndose de repente, dieron entrada a gran número de indias esposas y hermanas del difunto, que invadiendo la gran nave, rodearon el cuerpo diciendo que no era aquél el modo de celebrar los funerales de un inca y declarando su intención de sacrificarse sobre su tumba… Después las intimaron que se saliesen de la iglesia, y muchas de ellas al retirarse se suicidaron con la vana esperanza de acompañar a su amado señor en las brillantes mansiones del sol […]

De ello habría resultado esta versión pictórica que presentamos en dos partes, para ensayar alguna descripción por separado:

Las concubinas de Atahualpa

  LAS CONCUBINAS, MUJERES Y HERMANAS DE ATAHUALPA

Con excepción del monarca, exangüe en su litera con ropajes ajustados al atuendo inca, con grilletes, aherrojado a su lecho mortuorio posiblemente para mantenerlo a salvo, las mujeres que plañen con desesperación son modelos latinas con atuendos latinos tomadas de la pintura en boga del siglo XVI. También las columnas, de forzada hechura contrastadas con los muros de clásicas hornacinas trapezoidales incásicas, son producto de imaginación y composición venidas en socorro.

Resulta justificada la necesidad de improvisar que tuvo Montero, dado que el conocimiento de la cultura inca no había alcanzado por entonces los niveles que hoy son de dominio general. Destacan otros aspectos sin embargo: Soberbio el porte de Pizarro, caballero de larga y canosa barba, que acusa la gravedad del momento vestido de oscuro, sombrero en mano; mientras activos y expresivos tonsurados dominicos rezan el responso; tan elocuente el gesto del prior Valverde que trata de convencer a una aflictiva concubina como enérgico el de los alabarderos para contener el tumulto que pugna por llegar al catafalco.

Pizarro y Aahualpa

PIZARRO Y ATAHUALPA

Deseoso de exponer su obra, posiblemente bien calificada por la exigente y entendida critica florentina, Montero decide llevarla al Perú en 1867. Emprendió el largo recorrido desde tierra toscana por el Mediterráneo, con posible partida, lo decimos usando imaginativamente de algún lógico itinerario que tiene por partida Génova y escalas en Marsella, Barcelona y Cádiz para cruzar luego el proceloso Atlántico y tocar en Río de Janeiro donde, precedido de la fama, hubo de exponerla en el Teatro San Pedro con gran suceso y homenaje ofrecido por la colonia italiana. En Buenos Aires se exhibe el lienzo desde octubre de 1847 hasta febrero del siguiente año, allí se mantuvo el mayor espacio de tiempo registrado de ese lado de América del Sur; pasa luego a Montevideo. La recaudación ayudó en mucho a la transportación hasta el Pacífico y el puerto del Callao, donde arriba en septiembre de 1868.

La muestra en Lima tiene lugar en la Escuela Normal que registra la vista poco frecuente de 15 000 personas en muy corto tiempo.

Montero retribuyó la beca concedida por el Congreso de la República obsequiando el cuadro a esa corporación parlamentaria. Le fue otorgada una medalla, el premio de veinticinco mil soles y la pensión vitalicia de dos mil anuales.

Se dispone entonces la exhibición permanente de Los Funerales de Atahualpa en uno de los impresionantes espacios del Palacio de la Exposición. Allí, en ese recinto expresamente diseñado en Francia para la Exposición de Balta que tuvo lugar en Lima en 1872, quedaría fincada desde entonces su remota sede y registrado su detalle en inventarios.

En 1869, nuestro pintor preparaba su cuarto viaje a Europa; tenía en mente otro gran lienzo sobre otro tema de historia, La Rendición de Rodil, dramático episodio que tuvo como actor principal al brigadier español José Ramón Rodil y Gayoso en los albores de la independencia -militar que mantuvo firme la bandera española en los Castillos del Real Felipe dos años más allá de la batalla de Ayacucho- es en tales circunstancias de su partida cuando el artista es contagiado de la peligrosa y letal fiebre amarilla que azotó la costa peruana y el puerto del Callao.

Don Luis Montero Cáceres fallece produciendo consternación.

Pero aquel lienzo nacido en talleres florentinos por hábiles manos peruanas estaba destinado a otro viaje, esta vez uno forzado en hora aciaga para el país. En 1881, durante la ocupación de Lima, que habría de durar, desde el 17 de enero de 1881 hasta el 20 de octubre de 1883, la ciudad se vería despojada de importante acerbo patrimonial, entre ello el famoso cuadro que toma rumbo hasta Santiago del Nuevo Extremo, que es el nombre con que bautizó Valdivia a la capital de Chile.

Don Ricardo Palma Soriano, convertido en reconstructor por entonces de la Biblioteca de Lima, ahora Biblioteca Nacional, acude al criterio del presidente de Chile, Domingo Santa María con el que guardaba amistad y consigue la devolución del cuadro de Montero cinco años después de aquella forzada partida.

Ahora, 146 (2010) años después del viaje desde la lejana Florencia el óleo sobre lienzo, clasificado dentro del género conocido como pintura de historia, está sometido a una cuidadosa restauración por mano experta con la contribución internacional, en el Museo del Palacio de la Exposición, hoy Museo de Arte de Lima (MALI) que utiliza tecnología del momento y aceptando vistas del público. En mis años escolares aquel cuadro, o la única copia oficial que se ordenó, pendía, si mal no recuerdo, de la pared de la escalera que conducía a la hemeroteca ubicada en el sótano de la anterior sede de la Biblioteca Nacional en la avenida Abancay. Resultaba impresionante.

Notas académicas tomadas del brochure oficial:

* En el siglo XIX la pintura de historia, el género más prestigioso en la jerarquía de las artes plásticas, había ampliado su rango más allá de las tradicionales escenas de la Biblia o de la antigüedad clásica para abarcar episodios de otros períodos y lugares.

* El pintor Luis Montero (San Miguel de Piura, 1826 – Callao, 1869) fue uno de los primeros artistas americanos en intentar representar la historia local en su obra Los funerales de Atahualpa, cuya compleja composición integra de manera eficaz treinta y tres figuras.

* Esta gran pintura es reconocida así como una pieza inaugural de la pintura de historia en América del Sur.

* Por su enorme formato, su inédito tema local y el dramatismo de la escena representada, el cuadro cautivó a la crítica europea y americana. En el largo recorrido que la trajo de Florencia a Lima, dejó una amplia estela de influencia que tendría una importante repercusión en tanto en el desarrollo de la crítica de arte como en la de la pintura de historia de la región. Esta exposición, organizada con el Congreso de la República del Perú, busca conservar esta obra y recuperar su compleja historia. Un equipo internacional de investigadores trabaja ahora en Argentina, Brasil, Italia y Uruguay para dar forma a un libro documentado sobre esta pintura.

* Luis Montero Inspirados por una nueva concepción estética, los artistas nacidos tras la Independencia buscaron marcar una ruptura con la tradición del arte virreinal, para inscribirse en el ámbito cosmopolita de la pintura europea. Al igual que otros pintores de su época, como Francisco Laso o Ignacio Merino, Montero viajó a Europa en busca de la formación profesional que no podía recibir en su propio país, donde no existían entonces ni academias ni museos.

* Con el apoyo del Gobierno, entre 1848 y 1850 realizó sus primeros estudios en Florencia con los maestros Guiseppe Bezzuoli y Benedetto Servolini. A su retorno al Perú en 1851 presentó El Perú libre, obra que obsequia al gobierno peruano, y La matanza de los inocentes, grandes lienzos que señalaban ya su madurez como pintor. Un segundo viaje lo lleva nuevamente a Italia, de donde pasa luego a La Habana, antes de regresar al Perú en 1859. Hacia 1862 emprende su tercer viaje a Italia. Montero solo volverá a Lima en 1868 para presentar lo que sería su obra maestra, el enorme lienzo de Los funerales de Atahualpa, que le consiguió la consagración definitiva. Poco después fallece en el Callao, víctima de la fiebre amarilla. Estaba por emprender nuevamente viaje a Europa, para realizar otra gran pintura de historia, La rendición de Rodil, una escena emblemática del fin del dominio español en América

* La escena representada La elección del tema es el primer asunto que determina el éxito de un cuadro de historia.

Síntesis de la cronología del viaje del famoso cuadro

 * Abril, 1867.- Los Funerales de Atahualpa se exhibe en el taller del pintor en Florencia. Poco después emprende el viaje a América del Sur.

* Agosto, 1867.- Se exhibe en el salón del teatro San Pedro en Río de Janeiro. La colonia italiana ofrece un banquete al pintor.

* Octubre, 1867.- En Buenos Aires se exhibe en el almacén de Fusoni Hnos. hasta fines de febrero del año siguiente. Pasa entonces a Montevideo.

* Septiembre, 1868.- Montero llega a Lima. Su cuadro se exhibe en la Escuela Normal hasta fines de octubre. Se estima que 15 000 personas visitaron la muestra.

 * Noviembre, 1868.- Montero obsequia su cuadro al Congreso de la República.

* Julio, 1872.- Junto con otras obras procedentes de la Biblioteca Nacional la obra se instala en el Palacio de la Exposición. La imagen del cuadro ilustra el billete de 500 soles emitido por el Banco Nacional.

* 6 de junio, 1881.- El Alcalde de Lima, coronel Rufino Torrico, en oficio expresa: […] Lima, 6 de marzo de 1881.- Señor D. D. Melitón Porras. Director del Hospital de la Exposición. En sesión de la fecha y atendiendo a que la Municipalidad carece de fondos que se requieren para subvenir a los gastos que demanda el Hospital de Sangre de la Exposición; y que es de imperiosa necesidad procurar esos fondos, pues así lo exige un deber humanitario y patriota: se resuelve, acéptese la idea propuesta por el Sr. Dn. Pedro Bartinelli, director de dicho Hospital en el oficio que se acompaña y en consecuencia autorizase la venta del cuadro al óleo que representa la muerte de Atahualpa que existe en el local de la Exposición, para con su producto atender a dichos gastos pagando de preferencia las deudas que existen pendientes. Que me honro comunicar a UD. para su inteligencia y cumplimiento. Dios que a UD. (Firmado Rufino Torrico.) […]

* Julio, 1881.- Lima, ocupada por tropas chilenas. El cuadro, junto a otras obras del Museo Nacional incluyendo El Perú Libre, de Montero, es llevado a Chile.

* Enero, 1885.- Es devuelto al Perú por el presidente Domingo Santa María y la gestiones del jefe de la Biblioteca de Lima, don Ricardo Palma Soriano.

* Junio, 1885.- Se traslada temporalmente a la Biblioteca Nacional para ser copiado a tamaño original por el pintor belga W. Faget. En este lugar lo vería Rubén Darío, durante su visita a Lima en 1888.

* 1906.- Con otras piezas que integran la Galería Municipal de Pintura, se instala en una de las salas del Museo Nacional establecido en el Palacio de la Exposición donde permanece hasta hoy.

* 1935.- Se emite el sello postal con motivo del IV Centenario de la Fundación de la ciudad de Lima (Enero 18 1535 – 1935) con la estampa de los funerales.

* 2010.- MALI, Una Historia Recuperada: Los Funerales de Atahualpa de Luis Montero. Del 22 de octubre de 20 10 al 1 de mayo de 2011.

Dos muestras de la escasa producción de Montero:

Retaro de Anciano. Luis Montero

 RETRATO DE ANCIANO

 Venus Dormida, L. Merino

VENUS DORMIDA

Créditos y Fuentes

La Conquista del Perú (1851). De Guillermo Hickling Prescott (1796–1859) Historiador norteamericano nacido en Salem, Massachusetts. Su abuelo Guillermo Prescott servido como coronel durante Guerra revolucionaria americana. Con problemas en un ojo por un accidente en la Universidad de Harvard, donde se graduó en 1814. Realizo un extendido viaje por Europa y a su vuelta se casó, abandonó la idea de la carrera legal para dedicarse a la literatura. Después de diez años del estudio, publicó en 1837 su Historia de Ferdinand e Isabella, que lo colocó de inmediato en un alto lugar dentro de los historiadores. En 1843 siguió con la Historia de la conquista de México, y en 1847 por la Conquista de Perú. Su obra en tres tomos sobre Felipe, III volumen apareció 1858, fue dejada inacabada. Un ataque de apología en 1859 fue la causa de su muerte.

Sus severos trabajos de investigación, le caracterizaron por una energía narrativa admirable, basados en sus propias investigaciones sobre documentos inéditos en archivos de España. Prescott era un hombre del carácter amable y benévolo; gozó de la amistad de muchos de los hombres más distinguidos de Europa así como de América. Su biblioteca especializada llegó a sumar millares de libros.

Trabajos publicados

La historia de Ferdinand y de Isabella

La conquista de España

La conquista de México

La conquista de Perú

La historia de Philip II

Diccionario Enciclopédico del Perú. Tomo III, Juan Mejía Baca. Lima, 1966.- Montero, Luis.

Diccionario Histórico Biográfico Peruanos Ilustres, Camila Estremadoyro Robles, Lima, 1987.

Internet

MALI (Museo de Arte de Lima)

http://www.mali.pe/agenda_detalle.php?id=8

http://www.jdiezarnal.com/artepinturafuneralesatahualpa.html

http://www.slideshare.net/ETNILUMIDAD/zz-2-15-luis-montero-caceres-pintor-peruano-n-30

http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/publicaciones/alma_mater/2000_n18-19/retrato.htm

http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/publicaciones/alma_mater/2000_n18-19/retrato1.htm

http://galeon.com/piuraylaconquista/atahualpa07.htm

http://www.ccsm-unmsm.edu.pe/arte/expo_miguel_garcia.htm

http://blog.pucp.edu.pe/item/115713/la-toma-de-cajamarca-y-la-captura-del-inca

Publicado por Luis Siabala Valer

Crónica de un viaje complicado

MIÉRCOLES, 23 DE JUNIO DE 2010
A don Pedro Li Ormeño

Mariano Ignacio Prado Ochoa

 General Mariano Ignacio Prado Ochoa, Presidente de la República
(Huánuco, 18 julio 1826-París, Francia, 1901)
 Fleca

 Por lo visto el viaje de Prado en momentos cruciales de la guerra del Salitre aún no termina… 131 años después de su partida sigue la discusión (2010)

El diario El Comercio, el día 19 de diciembre de 1879 en su nota editorial, expresó con relación a este famoso viaje ésta que aquí se glosa:

Asombro, por no expresar indignación ha causado en todos los círculos la partida del general Prado, quien con el alba, ocultando los alcances de tan deplorable conducta, en la mañana de ayer y a bordo de una fragata de bandera norteamericana, ha zarpado del puerto de Pisco, con rumbo a Europa. Las circunstancias de este censurable viaje que ha contado con la permisión del congreso no pueden dejar de considerarse en las actuales circunstancias que el país confronta una guerra, un acto de deserción de la primera autoridad nacional. Su condición de militar, además de general en jefe del ejército aliado le obligaban a permanecer al frente de los destinos nacionales y no optar por la dejación de esos sagrados deberes escudándose en el pretexto que su presencia habrá de favorecer los créditos en los Estados Unidos y en Europa, para adquirir las armas necesarias que urge la nación para la consecución de la guerra. Consideramos que para el caso suficiente garantía y solvencia moral la tienen las comisiones Althaus y Canevaro, designadas para atender este servicio y que ya se encuentran operando en esas plazas […]”

¡Qué pasó, por qué razón el decano de la prensa nacional se mostró tan molesto e inquisitivo en aquella oportunidad!

Hoja de vida del general Prado, en síntesis:

1826 18 de julio, Nace en Huánuco, segundo hijo de don Ignacio Prado Marín y de doña Francisca Ochoa Tafur, miembros de una destacada familia criolla de Huánuco.

1837-1845 Estudios de filosofía y matemáticas en Huánuco. En Lima, Convictorio de San Carlos. Interrumpe sus estudios por la muerte de su hermano mayor y se aboca a los asuntos agrícolas de las tierras patrimoniales.

1853 Se traslada a Lima. Cuenta con 27 años de edad.

1854 Capitán de la Guardia Nacional, es apresado el 1 de enero por exponer su crítica de los asuntos hacendarios, especialmente marcados por el pago de la llamada Deuda de la Consolidación, en pleno ejercicio del gobierno de don Rufino Echenique. Es desterrado a Chile el 29 de marzo pero logra desembarcar en Arica y se presenta ante Castilla en Arequipa el 20 de mayo.

Promovida la revolución liberal es enviado a Huancavelica, Acobamba, para hostigar a las tropas del gobierno. Sostiene con valor, el 2 de agosto durante 12 horas, el ataque de las fuerzas del gobierno deseosas de pasar el puente de Izcuchaca, Tayacaja, dando tiempo a que los revolucionarios consoliden sus posiciones y aprovechen de esta coyuntura táctica para tomar rumbo a la capital.

Por esta acción de armas es ascendido a sargento mayor. Tiene 28 años de edad. Luego se bate en Chongos, Chupaca y Llocllapampa; en Yauli captura parque y caballos a las tropas leales al gobierno, el 19 de octubre, acción que le promueve a teniente coronel. Los ascensos vienen rápido.

1855 El 5 de enero toma parte de la batalla de La Palma que pone fin al gobierno del general Rufino Echenique Benavente (1851-54 1854-55) quien busca asilo en la legación de Estados Unidos.

Llamada la Convención Nacional, Prado es elegido diputado por Huánuco.

1856 Se encuentra en el servicio activo al mando del regimiento Lanceros de la Unión.

1857 Contribuye a la reacción de Trujillo contra el movimiento iniciado en Arequipa del general Manuel Ignacio de Vivanco y de esta forma consolida el norte a favor de Castilla.

En Lima protesta por la violenta disolución de la Convención Nacional. Castilla lo envía a romper las defensas que había construido Vivanco en Arequipa.

1858 Participa en decidida acción en el asalto a la ciudad de Arequipa, el 6 de marzo, cuyo pueblo había asumido partido por Vivanco; se pelea calle por calle y casa por casa con gran pérdida material y humana. Tomada la ciudad del Misti Prado asciende a coronel.

1858-1859 Prefecto de Tacna y Prefecto de Arequipa, al restablecerse la categoría de departamento que le había sido suprimida a la Blanca Ciudad por su rebelión contra el régimen constituido.

1859 Toma de Guayaquil, el 29 de diciembre, por la declaratoria de guerra con la Gran Colombia. Manda el regimiento Lanceros de la Unión.

1862 Termina su acantonamiento en Piura y pasa a Chiclayo.

1863 Prefecto de Tacna.

1864 Prefecto de Arequipa.

1865 Encabeza el movimiento Restaurador para poner fin al gobierno del general José Antonio Pezet y el infame Tratado Vivanco-Pareja.

El 25 de junio con el pronunciamiento de Puno adopta el título de Jefe Supremo Provisorio, pero reconoce al general Pedro Diez Canseco sucesor legal del presidente depuesto y coloca a sus órdenes el Ejercito Restaurador en Ayacucho el 24 de junio.

El 6 de noviembre ocupa Lima y apoyado por el ejército asume la dictadura el 28 de noviembre. Abre campaña contra la escuadra española en aguas del Pacífico, enviada por la reina Isabel II con la mal disimulada intención de recuperar sus viejas colonias de América Meridional.

Promueve con este propósito y suscribe la Cuádruple Alianza con Chile (5 de diciembre), Ecuador (30 enero de 1866) y Bolivia y declara la guerra a España el 14 de enero de 1866.

1866 El 2 de mayo, el pueblo del Callao, sólidamente reforzado por peruanos y extranjeros, expulsa a la escuadra española de aguas del Pacífico después de un nutrido y severo duelo de artillería. Prado ya tenía 40 años de edad.

1867 El 28 de agosto convoca al Congreso Constituyente para dar fin a la dictadura.

El 31 de agosto se vota la nueva Constitución y es proclamado Presidente de la República.

El 22 de septiembre estalla la revolución en Arequipa y el 6 de diciembre en Chiclayo. Derrotadas sus fuerzas renuncia el mando por presión del Congreso.

1868 Viaja a Chile.

1872 Al asumir el mando el partido civil con Manuel Pardo Lavalle, nuestro biografiado retorna y alcanza el grado de general de brigada a los 46 años de edad.

1874 Diputado por el Callao. El presidente Pardo lo envía a Europa para negociar con los tenedores de los bonos de la deuda externa.

1875 El 7 de julio queda restablecido el crédito del país.

1876 El 2 de agosto, por elecciones, asume la presidencia de la república.

1877 Mariano Ignacio Prado tenía en arriendo perpetuo una propiedad de Guillermo Gibson Délano. Esta hacienda llamada Maquehua se encontraba en Arauco, en el río Carampangue en Chile.

Prado pagaba 50 centavos por cada tonelada de carbón. Al fallecimiento del propietario, ese año, compra subvaluado el fundo Maquehua a la familia de Guillermo Gibson Délano quien era concuñado y deudor de Agustín Edwards Ossandón político chileno y prominente prestamista “habilitador” de mineros. [1]

1879 El 5 de abril, Chile declara la guerra al Perú.

El 18 de diciembre, perdido el Huáscar en Angamos (8 de octubre) e invadida Tarapacá, luego de la toma de Pisagua (11 de noviembre), con anuencia del Congreso de la República, cuya mayoría civilista le es adicta, viaja a Los Estados Unidos en una fragata de ese país, por el puerto de Pisco.

Sería portador de un importante caudal producto de erogaciones con el propósito de adquirir pertrechos, en especial una nave de reemplazo del glorioso monitor de Grau. Los datos de esta erogación se habían publicado, día a día, con detalle del monto y la especie.

1880 Enterado de lo impopular de su partida lanza una proclama desde Nueva York donde puntualiza las razones de su salida. Depuesto el vicepresidente general Luis La Puerta de Mendoza. Vicepresidente del Consejo, encargado del mando (1879, 1867-68, 1879) por el caudillo Nicolás de Piérola Villena, el nuevo gobierno declara a Prado traidor y le suprime el grado de general y la ciudadanía.

1883 El 20 de octubre se firma, por plenipotenciarios chileno y peruano, en la caleta de Ancón, el tristemente célebre Tratado que lleva el nombre del balneario, mediante el cual se termina la ocupación del Perú y se accede a la cesión de los territorios de Tarapacá hasta Tacna.

El Perú no recibe adquisición o pertrecho alguno proveniente del general Prado.

1887 Luego de permanecer en Guayaquil retorna al Perú y poco después es miembro prominente de la empresa de fuerza eléctrica de Lima y posteriormente la Cia. de Tranvías. [2]

1901 A la edad de 75 años fallece en París, Francia.

Había estado casado con la dama arequipeña doña Magdalena Ugarteche Gutiérrez de Cossío; y mantuvo compromiso con Casilda Lunares y María Avelina Gutiérrez.

Sus tres hijos mayores que tomaron parte activa en el teatro de guerra fallecerían, el capitán Grocio Prado en la batalla de Tacna, Justo Prado, de tuberculosis durante la cruda campaña de la Breña, mientras que Leoncio Prado encontraría gloriosa muerte tras la batalla de Huamachuco al ser fusilado por el ejército chileno a órdenes del coronel Alejandro Gorostiaga; antes de morir escribiría la siguiente carta a su padre:

“Huamachuco, julio 15 de 1883. Señor Mariano Ignacio Prado. Colombia. Queridísimo padre: Estoy herido y prisionero; hoy a las a las 8:30 debo ser fusilado por el delito de haber defendido a mi patria. Lo saluda su hijo que no lo olvida. Leoncio Prado”

Un movimiento, iniciado en 1945 ha tratado, sin éxito, de limpiar las graves dudas que pesan sobre quien habiendo cosechado triunfos militares, al lado de su protector el benemérito Libertador Mariscal Castilla, dejó el país en momentos difíciles, permitiendo de esa forma que el mando de los ejércitos aliados pasare a manos del presidente de Bolivia, conforme se había estipulado en el Tratado defensivo de 1873; las consecuencias de una derrota y el estigma de un acto de corrupción, jamás probado pero tampoco esclarecido en la jurisdicción de los tribunales.

2010 Hasta la fecha, no se conoce, salvo conjeturas, o la propia comunicación del presidente a un amigo en Lima, según se puede ver de uno de los documentos “inéditos” “hallados” y publicados por Luís Humberto Delgado Coloma. (Guerra entre el Perú y Chile – 1879. De la historia del general Mariano Ignacio Prado con documentos originales e inéditos Lima: Editores Ariel S. A. tercera edición, 1965. pp. 335-336) [3] qué suerte habría corrido el monto del caudal que se le habría confiado.

El Perú ha tenido a la vista el caso de una familia que con el tiempo formaría el poderoso Imperio Prado [4] que únicamente declinó con la llegada al poder del general Juan Velasco Alvarado y su frustrada revolución jamás definida ni consolidada.

Historiadores de crédito [5] y algunos que merecen cuestionamiento [6] han tratado, en sendas publicaciones, justificar la ausencia en mala hora del general Prado y el hecho, no probado, que jamás habría dispuesto monto alguno procedente de erogaciones o del erario nacional.

Sin embargo, la condenación pública siempre dispuesta a juzgar prima facies y con ese objetivismo primitivo no exento de certeza (Vox populi, vox Dei), pesaría sobre estos inteligentes intentos de escritores y periodistas.

Es el clásico juicio de la Historia por hechos jamás ventilados en causa pública. Hay otros tristes ejemplos.

 

Fragata Novara, 1850

Creditos y notas

Diccionario Enciclopédico del Perú. Tomo II, Alberto Tauro. Edi. Mejía Baca. Lima, 1966

[1] Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Agust%C3%ADn_Edwards_Ossand%C3%B3n

Mazzei de Grazia, Leonardo (2000). Gestiones empresariales de un norteamericano en Concepción en el siglo XIX: Guillermo Gibson Délano. Santiago de Chile: Universidad de Concepción.

[2] […] Historia de la electricidad en Lima. Internet.

La electricidad llegaría a Lima en la penúltima década del siglo pasado luego de una historia de iluminación en base a hachones de madera untados con grasa, lámparas de aceite, mecheros de kerosene y, a partir de 1857, iluminación a gas. De esto ya hace más de 110 años.

Por concesión municipal, el 15 de mayo de 1886 se inauguró el alumbrado público eléctrico que iluminó la Plaza de Armas, los jirones Unión y Carabaya, el puente, la bajada del puente y la Plaza de la Recoleta. La corriente procedía de una planta a vapor de 500 h.p. instalada frente al Parque Neptuno, hoy Paseo de la República.

Hacia 1895 se instaló la Empresa Transmisora de Fuerza Eléctrica, con planta en Santa Rosa de la Pampa, en la margen izquierda del Río Rímac. La primera transmisión se efectuó el 6 de agosto a las once de la mañana. Posteriormente, la Sociedad Industrial Santa Catalana absorbió los capitales constitutivos de la Empresa Transmisora y la compañía asumió el nombre de Empresa Eléctrica Santa Rosa bajo la dirección de Mariano Ignacio Prado.

En 1899 había formado la Sociedad de Alumbrado Eléctrico y Fuerza Motriz, con la planta y Piedra Lisa a la margen derecha del río Rímac. En abril de 1900, Santa Rosa se comprometió a la instalación de 4,500 lámparas. Para 1901, el alumbrado comprendía 1800 postes y el servicio particular, 8500 luces.

En 1902 su número llegó a 10 mil lámparas destinándose gran parte de la producción hacia Miraflores, Barranco y Chorrillos. En ese mismo año se instaló la Planta Térmica en Lima tambo para el primer ferrocarril eléctrico del Perú, el de Chorrillos inaugurado en 1904. […]

[3] Aquí el tenor del “descubrimiento” de Luis Humberto Delgado: New York, julio 10 de 1880 Sr. Don Manuel Barinaga. Muy señor mío: Por diferentes conductos he sabido, que Ud. y su compañero don Miguel Iglesias, de secreto en secreto van propalando por todas partes que Piérola tiene documentos que prueban haberme valido yo del Gobierno argentino para que mediase con el de Chile a fin de ajustar la paz. Y que lo hice por consideración al Presidente de Chile, que es mi compadre.

Sólo Piérola en su empeño de engañar al pueblo disculpándose conmigo, es capaz de imposturas tan ridículas. Él jamás presentará hechos, ni documentos que obren contra mí, como Director de la Guerra, ni como Presidente de la República. No me he valido de Gobierno alguno para ajustar la paz, ni el Presidente de Chile es mi compadre, ni mi amigo; lejos de eso, en las elecciones para Presidente, mis simpatías manifestadas por la prensa fueron a favor de don Benjamín Vicuña Mackenna.

El tal Piérola y sus secuaces dicen también, que después de haberme locupletado con la Hacienda Pública, me traje del Tesoro £ 180,000. Esta suposición es tan ridícula como las demás. Nunca tomé del Tesoro un peso más de mi sueldo, ni especulé con el destino, ni hice con alguien arreglo, combinación o negocio alguno, por el que reportase yo la más mínima utilidad. Faculto a cualquiera que me afronte lo contrario.

Como todos pueden tener seguridad de que cuanto Piérola diga o haga decir contra mí, es indebido y calumnioso: que en mi vida pública no he hecho otra cosa que servir a mi Patria con absoluta abnegación y pureza, y en fin, que la habría salvado indispensablemente, sin la fatal revolución que ese desgraciado hizo.

No me extraña que por disculparla, recurra a semejantes medios: lo que me extraña es que V. V. de cualquier modo que sea, con inocencia o sin ella, secunden a ese farsante en su ruin intento.

¿Qué dirá V.V. si después de la inculpación que me hace, después de tantos ofrecimientos y bravatas para vencer y acabar con el enemigo, si después de prometer cortarse la mano antes de firmar la paz, resultase firmándola él mismo?

¿Qué dirán todos, si al efecto, se valieron como acostumbra, de una farsa para aparentar que el pueblo le pedía y lo obligaba?

Ya lo veremos… Mientras tanto me suscribo a Ud.

Atento S. S.

MARIANO I. PRADO

[4] Felipe Portocarrero S. “El imperio Prado”, 1890-1970

[5] Jorge Basadre, Mariano Paz Soldán y Sir Clement Markham, consideran estas acusaciones como calumniosas aunque critican el actuar de Prado al decidir ausentarse del país en un momento tan sensible para la opinión pública por muy nobles que fueran sus objetivos.

La defección de Hilarión Daza, presidente de Bolivia, por la cañada de Camarones que dejó sin refuerzos a los aliados en San Francisco (Noviembre de 1879), le costó el mando y pagaría años después esa traición con la vida, a su retorno de Europa a manos de un sicario boliviano en las frías punas de Uyuni, al intentar retornar a su patria de incógnito.

[6] Luis Humberto Delgado Coloma. Historiador y periodista nacido en Sullana 1899. Fallecido en Lima. Empleado del Congreso de la República; de fecunda imaginación y recursos; en 1946, lo designan delegado del Perú ante la UNESCO. Autor de más de veinte obras. Hábil para escribir a solicitud, de ellas para el alcalde don Isaías Garrido Ugarte al conmemorar la provincia de Sullana 25 años de creación política, “El Terruño, historia de Sullana”, con un apéndice sobre la ciudad de Piura (1936). “Fuego y sangre” (novela). “Vida de José Enrique Rodó”. “América trágica”. “Historia Republicana del Perú.” “La obra de Francisco García Calderón”. “Historia de Grau”. “Visión del Cuzco y canto a Lima”. “Poema triunfal”. “El suplicio de Ariel”. “La vida de Víctor Hugo” publicada en El Comercio, mayo de 1935. “Italia en África”. “Símbolo de la muerte”. “Fin de la guerra en África”. “Las guerras del Perú”. “El drama del matrimonio”. “Historia del Senado del Perú 1829 a 1929”. “Ella y yo”. “La cama 19”. “Mi divorcio y mis hijos”. “El hombre de dos caras”. “Vida de Jesucristo”, Guerra entre el Perú y Chile- 1978. De la Historia del General Mariano Ignacio Prado, con documentos auténticos e inéditos producto de una intensa búsqueda a tenor de su prologo; es uno de los demitificadores de Mariano Ignacio Prado.

Publicadas por Luis Siabala Valer Hora 18:02:00

Tienta de utreras

 

Armas de los Borbones

 

Carta, de los días de  la invasión de Napoleón a España; respuesta a Los del Jaral, escrita para quienes gustan de la tauromaquia y también, con todo respeto, para los que la repudian o la desconocen

Toro bragado

Señor de Noblecilla, entrañable marqués y amigo:

Que placer leeros y saber de vuestras peripecias en Madrid.

Por estos días de luto y congoja noticias como la vuestra son linimento y cura para los males. Vaya yo a saberlo y sentirlo. No tengo en mi haber mejores informes que aquellos de la valiente prueba de los jiennenses de nuestra amada Andalucía dando muestras de su coraje sobre los franceses; siempre lo fueron, tanto osados como valientes, no en vano reza el refrán: “Para los toros del Jaral, los caballos de allí mismo” si de alguna forma debemos entender a nuestro pueblo será respetando sus tradiciones. ¿Que no se les permita un encierro?, ¿Que quiera limitárseles a esos duros aldeanos de las Alpujarras la dicha de los capotes? ¡Inconcebible señor mío!

Una avanzadilla del general Jean de Dieu Soult, que es la que me aseguran se aventuró por Jaén y alrededores, se hizo presente por Badajoz con dirección a tierras lusitanas, va ya para un mes y ahora me explico la cautela con que lo hizo. Se tiene conocimiento que guerrilleros a las órdenes del tan buscado Juan Martín a quién apodan El empecinado le habían tendido una emboscada por los desfiladeros de Despeñaperros en Sierra Morena con fuertes bajas para ese invasor. – Mon Dieu, ces paysans terribles!

Por noticias de los sucesos de Bayona, traídas entre tropezones y ocultamientos, he podido conocer que su majestad Fernando, ahora prisionero en Valençy, pasa sus larguísimos días ocupado como siempre con las agujas del crochet dándole a la calceta. ¡Regia ocupación! Que si alguien lo hace mejor, nadie como él. No creo que sea desconocido para Vd. que las cartas de don Manuel Godoy, el defenestrado favorito del rey Carlos IV, son las que me tienen al tanto de estos detalles, gracias a la vieja amistad que nos acerca.

También tengo por conocido que no deja de preocupar a su majestad menudo asunto, aquel de los movimientos del pueblo en su ausencia. Me lo han asegurado, y claro que el motivo de preocupación para tan excelsa persona lo tiene que ser también para nosotros, como que los grandes de España y los primos del rey, sentimos igual desasosiego, no tanto por la presencia francesa, que sí por las llamadas juntas generales, que a la sola insinuación de algún alzado se están formando en todos los pueblos. ¡Pretextos, amigo mío, únicamente pretextos! Pero también por la de aquellos diputados a las Cortes de Cádiz, venidos desde las provincias de ultramar, que los hay del Perú, de Nueva Granada, de Charcas, de La Plata, de Nueva España, con propósitos que para nuestros caros intereses nada bueno habrán de aportar, téngalo Vd. por seguro.

Pero es que el desgobierno y la anarquía, con las que el cielo ha querido castigarnos, no pueden ni podrán evitar al usurpador José I, por más bandos y fusilamientos que se proponga disponer desde Madrid, la justa reacción del pueblo. Este Bonaparte, no sólo es un intruso en nuestra tierra donde con desenfado apoya socarronamente las libertades constitucionales de los reformistas y que algunos aprovechan, sino, que los viejos y bien surtidos lagares de palacio corren peligro de secarse por el inmoderado gasto que hace del buen vino que allí se almacena; amén, como si fuera poco, por pretender secularizar aquella novedad que se la ha inventado de los tendidos de sombra, que por contraparte se deduce haberlos de sol, y este mandato para todas las plazas del reino. ¡Qué desfachatez!

Los liberales, sobre todo los que vienen de ultramar, han terminado por acaparar los principales cargos en las asambleas gaditanas, apoyadas, claro está, por los afrancesados sin disimulo alguno; se asegura que aquella chusma está dispuesta a votar una Constitución tan libérrima como le cuadra a los tiempos. Libertades e igualdades, ¡Qué va! ¡Váyase a saber el esperpento que de allí saldrá!. El cautiverio de sus majestades en tierras vascas, allende los Pirineos, muchas calamidades puede acaecer para España si se prolonga en demasía.

Pero permitidme, muy querido marqués, daros buenas noticias, que también las hay en medio de este embrollo. Preparándonos a la feria del veinticuatro de junio, como acostumbramos los pacenses, he podido, gracias a Dios, reunir las mejores utreras de mi dehesa y llevarlas al tentadero; pues recuerdo que hace algunos años tuve la fortuna de teneros como invitado, entonces pudimos alternar con muleta y capote durante toda una semana, y apuramos los tintos jerezanos que tanto gustan a Vd.

Por las restricciones habidas con los pastos, ocupados por las caballadas de las tropas gabachas, bastante estropicio y escasez estamos pasando, pero no lo suficiente para no atender con la pastura necesaria para nuestras reses bravas y cumplir los cometidos legados de nuestros mayores, que fama les asiste habernos formado entre los buenos ganaderos de estas tierras extremeñas. Mi anciano padre aún se da maña para dejar menuda protesta por asunto que no le cuadra en materia de crianza de reses que ataña a la defensa de su divisa. Severo censor el mío que no abandona las faenas del campo, y como cualquier mozalbete cabalga desde temprano arreando reses, con sus peones, desde los pastos a los abrevaderos. Bueno, Vd. lo conoce.

Algunos importantes invitados, de ellos los señores de Villanueva, vuestros parientes y vecinos de Cáceres, deseaban espectar, notablemente nerviosos, a su hijo, vuestro sobrino, el gallardo condesito Ramiro, quien, como cuadra a los novilleros tuvo su oportunidad con el capote, la muleta y una vaquilla. Notables comarcanos asistieron a la consabida tienta. ¡Qué va! El sol, el buen vino y la campiña saben disimular la guerra y todas las calamidades. Bendito sea nuestro suelo.

El joven Ramiro, quien apenas supera los dieciocho abriles, me había solicitado la primera utrera, para el día inaugural. Se la concedí gustoso, dado que a su natural compostura, desenvuelta y segura, se le agrega al mozuelo un talento especial para descubrir la nobleza, bravura y aquellas virtudes que buscamos los ganaderos en las novillas, especialmente utreras, futuras vacas madres con miras a nuestros sementales. Los lances que supo aplicar y su particular destreza nos han permitido observar las condiciones valiosas que anhelamos en nuestro ganado.

La primera que le salió de corrales, una bragada astifina, bellamente armada, buscó alegre los medios a la cita del mozuelo, quien, usando de algunos sencillos lances la llevó al picador. Había que probar su bravura. Percibido jinete y caballo, acudió la hembra arrancándose en largo, y así lo hizo una y otra vez, ausente a los puyazos o pese a ellos; ignoraba la garrocha que la hería sin amenguar su embestida; certificando con esto la casta firme de que estaba dotada, condición importante para engendrar becerros. ¡Bravura amigo, bravura!

gaonera_blogdetoros_comYa colocada en suerte la novilla, nuestro futuro espada fue a su encuentro muy quedo… paso a paso, luciendo un novísimo lance, tan elegante como temerario y que algunos suelen llamarle “de frente, por detrás”, que tiene de expectante como de pinturero, aprecie Vd.: Con la capa a la espalda le presentó el vuelo por un lado, estando la novilla frente al novillero, luego le cargó la suerte llegado a su jurisdicción para entonces embarcarla en la capa y llevarla toreando con remate hacia fuera, al tiempo que se dio vuelta para, de nuevo, presentarle la tela por el otro lado; así, repitió la suerte las veces que consideró oportuno. Aquí, un desplante. Nuevamente, esta vez con la muleta, en los límites del terreno de la hembra, nuestro jovenzuelo esperó y se dispuso por naturales… estoy seguro que los señores de Villanueva, pese a que quisieran alejar a su hijo de estos afanes, tendrán que habituarse más tarde con un futuro torero que tiene para famoso con mucha facilidad. La condesa mordiscando un pañuelo mal disimulaba su angustia de madre; el conde, atildado y sereno no perdía el trasteo de su hijo.

El condesito quiso ahondar aún más y a las veces que citó acudió pronta la bragada, todo esto en medio del obligado silencio del tentadero, pues sabido es que así lo tengo dispuesto por experiencia de ganadero, con lo fácil que cualquier ruido distrae a las novillas. En esto hay rigor y mucho cuidado. Hasta aquí puedo informaros que tratándose de acometida, búsqueda del engaño, ausencia de brusquedad y marcada codicia, fueron anotados por atributos notables los de aquella hembra, -en registros con el 97- Beltranita. Del lote aquél pocas novillas fueron descartadas, el resto pasó la estima.

Con este breve anuncio tenga Vd. conocimiento, apreciado marqués, de las calidades con que se estrenó, en la tienta de utreras, aquel joven sobrino suyo.

La familia estuvo alojada con nosotros hasta fines de mes. Con algo de cuidado por la situación nos dimos tiempo y, como es tradición, fuimos de montería en busca de perdices y ciervos de los que dimos cuenta.

Hasta aquí llego, amigo mío, me alegra reiterar que durante las festividades pude escoger para madres valiosas hembras que en su momento, de seguro, habrán de parir tan bravos ejemplares como aquellos del Jaral de tan grata recordación y que han dado que hablar por la región. Por estos tiempos el postillón no viene con la regularidad de antes, es posible que esta carta llegue a Vd. con notable retraso, añadido al que me ha tomado contestaros.

Salúdalo afectuosísimo, vuestro amigo y seguro servidor.

En Badajoz, a los 16 días de agosto del año de 1809.

(Fdo. -) El conde de la Montería

Al señor marqués de Noblecilla y Villanueva, don Felipe Baldetaro e Hinojosa.

Jaén

Fleca

Algo del vocabulario taurino, allegado y también histórico

Astifino, la cuerna con puntas agudas. Toro cuyas astas son finas desde la mazorca, continúan finas en su trayecto y termina en pitones afilados.

Bragado, aquella res que muestra alguna mancha blanca en el vientre, con relación a bragas o calzones. En Andalucía es común Abragado, desde antiguo.

Brega, la lucha o afán de habérselas con el toro bravo y en general todo lo que esta actitud representa de arrojo y también belleza.

Faena, en la plaza, las que efectúa el diestro durante la lidia, y principalmente la brega con la muleta, preliminar de la estocada.

Gaonera, lance llamado en la antigüedad, “por delante, desde atrás”, puesto en uso con notable habilidad por el diestro mexicano Rodolfo Gaona, con gran suceso. Lance en el que de frente al toro y con el capote a la espalda se le cita por uno de los dos lados y se interpreta como si de un natural o un derechazo se tratara. Ya citado por “Paquiro”, es un lance que popularizó el mexicano Rodolfo Gaona, y que, al parecer, aprendió del banderillero Saturnino Frutos “Ojitos”.

Juan Martín Díez, llamado “el Empecinado”, militar español, héroe de la Guerra de la Independencia española en la que participó como jefe de una de las guerrillas legendarias que derrotaron repetidas veces al ejército napoleónico.

Nicolas Jean de Dieu Soult, general del los ejércitos napoleónicos presente en España.

Utrera, novilla desde los dos años hasta cumplir los tres.

Por naturales, dicho de un pase de muleta que se hace con la mano izquierda y sin el estoque.

Tentadero, corral o sitio cerrado en que se hace la tienta, actividad está última para probar la bravura o condiciones de vaquillas y becerros, con fines de reproducción.

Publicado inicialmente el MARTES, 17 DE OCTUBRE DE 2006

Imágenes tomadas de INTERNET

Real Orden de Santiago

El Toisón de Oro

José de Armendariz
Don José de Armendáriz, marqués de Castelfuerte
(1724-1736) Vigésimo octavo virrey del Perú

El gran collar que luce, el señor de Castelfuerte, es nada menos que el Toisón de Oro, una de las más antiguas preseas de España y posiblemente la más importante entre las europeas. Los reyes de España lo llevan. La orden de este nombre estaba instituida desde antiguo. El único Virrey del Perú que lo poseyó.  Aquí una imagen:

Insigne Orden del Toison de Oro

Insigne Orden del Toisón de Oro

De la más fina joyería y valor intrínseco, también constituye preciado símbolo; lo son cada uno de sus hermosos y bien labrados eslabones. Lleva pendiente un cordero, fina representación del vellocino de oro, aquél sueño o quimera de Odiseo más conocido por Ulises, el legendario argonauta, héroe de Homero, vencedor de Troya, marido de la fiel Penélope, padre de Telémaco y dueño de Argos, el viejo y ciego can, único ser que lo reconoció a su vuelta a Itaca.

Había emprendido Ulises la búsqueda de aquel vellocino por el mundo de la antigüedad griega con notable suceso y cuya apasionante narración ha llegado a nuestros días.

No poca cosa podría acaecer para cualquier poseedor un cordero cuya lana de oro creciera conforme se la esquilmara… acaso fuera fiel símbolo del ideal español.

En España, las noticias de la insurrección en el Paraguay, que terminaría con la captura y ejecución en Lima de su líder don José de Antequera caló hondo en la corte y se dispuso que para virrey era necesario enviar a un militar, en reemplazo del prelado virrey que tenía el virreinato del Perú hasta entones, Fray Diego Morcillo, arzobispo de Charcas.

Este había de ser, el marqués de Castelfuerte, don José de Armendáriz, natural de Ribagorza, Navarra, el más notable militar que vino a América del Sur (Mendiburu) y el único entre los virreyes que fue Capitán General, actor, en su época de las más importantes campañas militares del reino. Condecorado por sus hechos de armas con la Cruz de Santiago.

Era el marqués de un temple y carácter notables.

Recibió su nombramiento para el virreinato del Perú, se embarcó para su destino el 31 de diciembre de 1723 y entró en Lima el 14 de mayo de 1724. Gobernó con mano firme hasta el 4 de enero de 1736 fecha que le sucedió el marqués de Villagarcía. A su paso por Panamá tomó severas acciones para desposeer a los ingleses de cualquier pretensión. Desarmó a un navío de aquella nacionalidad que potencialmente se le reputaba corsario. Nada de ingleses con él.

En este preciso punto conviene exponer que la nobleza española, en época de los Habsburgos o Austrias menores (dinastía que empezó en el S XVI con Carlos I, quien pasó luego como emperador de Alemania, como Carlos V, hasta el desafortunado Carlos II, apodado el Hechizado, al finalizar el SXVIII que se prolongó con los borbones) en lo fundamental, estaba compuesta de la siguiente forma:

Los primos del rey

Los parientes del rey

Los grandes de España

A ninguna de ellas pertenecía, sin embargo, el marqués.

Bien, luego de esta parrafada de mito, leyenda e historia veamos de repaso la importancia que tuvo el citado representante de la corona en el virreinato del Perú y su dilatada jurisdicción civil, militar y eclesiástica:

Hechos notables:

• Fueron ejecutados en Lima el oidor de la Real Audiencia de Charcas don José de Antequera, y el alguacil Mayor de Asunción don Juan de Mena, lo que había de causar un sonado tumulto en la plaza mayor con los padres franciscanos que abogaban por el perdón del reo condenado a degüello, que el severo militar sofocó con el resultado, además de las ejecuciones anunciadas, de la desgraciada muerte de dos patrocinadores de las víctimas, ambos sacerdotes franciscanos.

• Se abren las dos portadas posteriores de la Catedral, que dan a la calle de Santa Apolonia, patrona de los sacamuelas, ergo dentistas de la época, de allí las tenazas que se muestran amenazantes hasta la fecha en el arco de esa puerta. San Cristóbal lo era la otra.

• Felipe V, después de los 11 años, 7 meses y 21 días de gobierno en el Perú le condecoró con el Toisón de Oro, a su retorno a España.

Las que siguen son las sabrosas notas tomadas de La tradición peruana, Pepe Bandos, de don Ricardo Palma Soriano, por José el nombre de pila del virrey y su profusa emisión de mandatos, órdenes y demás disposiciones que se publicaban en las esquinas de viva voz o en carteles.

• D. José de Armendáriz, natural de Ribagorza en Navarra, marqués de Castelfuerte, comendador de Montizón y Chiclana en la orden de Santiago, comandante general del reino de Cerdeña, y ex virrey de Granada en España, reemplazó como virrey del Perú al arzobispo fray Diego Morcillo. Refieren que el mismo día en que tenían lugar las fiestas de la proclamación del hijo de Felipe V, fundador de la dinastía borbónica, una vieja dijo en el atrio de la catedral: «A este que hoy celebran en Lima le están haciendo el entierro en Madrid». El dicho de la vieja cundió rápidamente, y sin que acertemos a explicarnos el porqué, produjo mucha alarma. ¡Embelecos y novelerías populares! o positivo es que seis meses más tarde llegó un navío de Cádiz, confirmando que los funerales de Luis I se habían celebrado el mismo día en que fue proclamado en Lima. ¡Y dirán que no hay brujas!

• Como sucesos notables de la época de este virrey, apuntaremos el desplome de un cerro y una inundación en la provincia de Huaylas, catástrofe que ocasionó más de mil víctimas.

• Un aguacero tan copioso que arruinó la población de Paita.

• La aparición por primera vez del vómito prieto o fiebre amarilla (1730) en la costa del Perú, a bordo del navío que mandaba el general D. Domingo Justiniani.

• La ruina de Concepción de Chile, salvando milagrosamente el obispo Escandón, que después fue arzobispo de Lima.

• La institución llamada de las tres horas y que se ha generalizado ya en el orbe católico.

• La llegada a Lima en 1738 de ejemplares del primer Diccionario de la Academia Española. (Anoto aquí, de colada, que las primeras reglas de ortografía compiladas en el Diccionario de Autoridades se publicaron en 1879)

• La víspera de la ejecución de Antequera y de su alguacil mayor don Juan de Mena hizo publicar su excelencia un bando terrorífico, imponiendo pena de muerte a los que intentasen detener en su camino a la justicia humana. Los más notables personajes de Lima y las comunidades religiosas habían estérilmente intercedido por Antequera. Nuestro virrey era duro de cocer.

• A las diez de la mañana del 8 de julio de 1731, Antequera sobre una mula negra y escoltado por cien soldados de caballería penetró en la plaza Mayor. Hallábase cerca del patíbulo cuando un fraile exclamó: «¡Perdón!», grito que fue repetido por el pueblo. -¿Perdón dijiste? Pues habrá la de Dios es Cristo. Mi bando es bando y no papel de Cataluña que se vende en el estanco -pensó el de Castelfuerte-. ¡Santiago y cierra España! La infantería hizo fuego en todas direcciones. El mismo virrey, con un piquete de caballería, dio una vigorosa carga por la calle del Arzobispo, sin parar mientes en el guardián y comunidad de franciscanos que por ella venían. El pueblo se defendió lanzando sobre la tropa lágrimas de San Pedro, vulgo piedras. Hubo frailes muertos, muchachos ahogados, mujeres con soponcio, populacho aporreado, perros despanzurrados y, en fin, todos los accidentes fatales anexos al desbarajuste tal. Pero el bando fue bando. ¡O somos o no somos! Siga su curso la procesión, y vamos con otros bandos.

• Los frailes agustinos se dividieron en dos partidos para la elección de prior. El primer día de capítulo ocurrieron graves desórdenes en el convento, con no poca alarma del vecindario. Al siguiente se publicó un bando aconsejando a los vecinos que desechasen todo recelo, pues vivo y sano estaba su excelencia para hacer entrar en vereda a los reverendos. Los agustinos no se dieron por notificados, y el escándalo se repitió. Diríase que la cosa pasaba en estos asendereados tiempos, y que se trataba de la elección de presidente de la república en los tabladillos de las parroquias. Véase, pues, que también en la época colonial se aderezaban pasteles eleccionarios. Pido que conste el hecho (estilo parlamentario) y adelante con la cruz. Su excelencia, con buena escolta, penetró en el convento. Los frailes se encerraron en la sala capitular. El virrey hizo echar por tierra la puerta, obligó a los religiosos a elegir un tercero, y tomando presos a los dos pretendientes, promovedores del tumulto, los remitió a España sin más fórmula ni proceso.

• Escenas casi idénticas tuvieron lugar, a poco, en el monasterio de la Encarnación. La madre Nieves y la madre Cuevas se disputaban el cetro abacial. Si los frailes se habían tirado los trastos a la cabeza, las aristocráticas canonesas no anduvieron mezquinas en araños. En la calle, el pueblo se arremolinaba, y las mulatas del convento, que podían no tener voto, pero que probaban tener voz, se desgañitaban desde la portería, gritando según sus afecciones: «¡Víctor la madre Cuevas!» o «¡Víctor la madre Nieves!». Este barrullópolis reclamaba bando. Era imposible pasarse sin él. Repitiéndose el bochinche, entró tropa en el convento, y la madre Nieves y sus principales secuaces fueron trasladadas a otros monasterios. Esto se llama cortar por lo sano y ahogar en germen la guerra civil.

Resulta importante añadir que la provincia del Paraguay que respondía a la Audiencia de Charcas y consecuentemente al Virreinato de Lima, por su lejanía, la riqueza de su suelo, especialmente hierba mate y el hecho que las autoridades bastante relajadas en su imperio de tales, había criado hombres de libre albedrío y costumbre lejanos a la aceptación de cualquier autoridad. En semejantes condiciones el caldo de cultivo frente al primer atisbo de sujeción produjo movimientos armados en dos momentos importantes, que la historia denomina revoluciones.

Una de ellas, la primera, fue la que asoló la región y por largos años con Antequera a la cabeza.

Los jesuitas quienes habían logrado, para envidia de propios y extraños, una convivencia pacífica e industriosa con los naturales, colocándose al servicio de aquellos -todo lo contrario a lo acostumbrado, gracias a su fructífera tarea en las misiones- fueron blanco directo de Antequera. En este asunto los frailes franciscanos de la comarca habían prestado su apoyo al insurrecto, claro está que formando parte de los muchos que veían a los padres jesuitas con malos ojos.

A esto súmense las pretensiones territoriales de los portugueses del Brasil y las de conquista de la taimada Inglaterra.

Igualmente, movimientos armados de indígenas y mestizos en gran número se levantaron en Cochabamba, en el Alto Perú, movidos por el abuso de los corregidores y por asuntos de paga a los mitayos que extraían las riquezas que los virreyes cuidaban llegasen a España en la cantidad y con las seguridades del caso. Menuda tarea.

Castelfuerte, adecuadamente escogido cumplió su papel, puso celo y bastante orden en el vasto reino. En 1736 Armendáriz entregó la oficina a su sucesor, José Antonio de Mendoza, marqués de Villagarcía tercero . El ex-virrey regresó a España, se convirtió en capitán de la guardia del rey, y fue elegido Caballero de la Orden del Toisón de Oro en 1737.

Falleció en Madrid en 1740.

Fuentes

Historia General del Perú. Virreinato

RP Rubén Vargas Ugarte S.J.

Sobre los Grandes de España

http://www.blasoneshispanos.com/ROrdenesCiviles/01-El_Toison_de_Oro/OmToisonDeOro.htm

http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/00363818779947406317857/027931_000

 http://grandesp.org.uk/historia/historia.htm

Sobre el Toisón de Oro

http://es.wikipedia.org/wiki/Tois%C3%B3n_de_Oro

http://www.escriptorium.com/articulos/el-toison-de-oro/

Sobre Virreyes del Perú

http://lsiabala-almanzur.blogspot.com/2006/12/virreyes-del-per.html

Efigie del marqués, Wikipedia

INTERNET

 Publicado originalmente  por Luis Siabala Valer en VIERNES, 30 DE MAYO DE 2008 16:44

La protesta de un bibliotecario

DOMINGO, 27 DE MAYO DE 2007

 

Ejercito de Chile entra a Lima

 Tropas chilenas ingresan por el jirón de La Unión
 Cómo se produjo el despojo de la Biblioteca Pública de Lima

 

Cañon rayado La Hitte 1

Enero 17 de 1881, es miércoles, al día siguiente Lima estará de aniversario, 346 años de su fundación española pero es probable que no haya celebración. El jirón de La Unión, aquella serie de calles que resumía en dos palabras el atildado buen gusto de sus numerosas tiendas de moda, la confitería de Broggi & Dorca y las tertulias musicales en el Palais Concert que sabían de la bohemia y elegancia, ofrecía aquel día por la tarde un sombrío y triste espectáculo: tropas chilenas desfilan por su calzada rumbo a la Plaza Mayor para alcanzar su objetivo en el Palacio de Gobierno.

Eugenio Courret, el fotógrafo francés, tocado con su clásica gorra asoma al retorcido balcón de su estudio al estilo Art Noveau; había dejado de imprimir hacía varios días en placas de vidrio los retratos de la selecta concurrencia que solía acudir a su estudio de la calle de Mercaderes; la gente no está para fotos, el cierrapuertas es general y cientos de banderas extranjeras se muestran en las puertas de los establecimientos y en los balcones.

Tropas de élite en correcta formación marchan acompasadas por los redobles. El rítmico golpe de los calamorros de la infantería sobre el empedrado de la calzada repercute multiplicado como otros tantos dolorosos golpes en el pecho de madres, ancianos y niños. La juventud de Lima y del Perú entero, lo mejor de su patrimonio, yace en los cálidos y lejanos arenales de San Juan y Miraflores. Hay luto por doquier.

En la mirada de los vencedores se muestra la expectación por las horas venideras; en sus rostros, donde se refleja la huella de la cruenta pero cara victoria que acaban de conseguir se deja traslucir, sin embargo, el asombro que les produce penetrar en una ciudad exótica, silente como un sepulcro, ornada de balcones y celosías a las que sin ser vistos asoman miles de ojos. Ojos acostumbrados, otrora, al fasto de los virreyes y a sus triunfales ingresos.

De muchas casas penden banderas y escudos de las más diversas nacionalidades. Se presenta Lima a los ojos de los soldados del sur como una ciudad de embajadores. Flaqueza del momento: a la raza le acometen grados de exultación pero también le sacuden temblores. En un intento de escudar la nacionalidad humillada y en peligro, bajo el subterfugio de la renuncia de su identidad, muchos buscan amparo en ese recurso. En el local del diario El Comercio se ha izado la bandera de Colombia para significar que sus dueños se amparan por la nación de origen de uno de sus propietarios, el señor Aurelio Miro Quesada procedente de la provincia de Panamá.

El cierrapuertas tradicional es completo; portones y postigos asegurados, las calles solitarias. Solamente algunos perros acompañan jadeantes y animosos a la hueste guerrera que después de salvar las cuadras del céntrico jirón de La Unión hace su aparición en la plaza principal para detener su marcha en la calzada, frente a la Casa de Pizarro, en Cajones de Ribera, como se llama la calle donde abre su puerta Palacio de Gobierno. Separada la tropa para guarnecer la vieja sede, el resto se dirige sobre los locales que la inteligencia chilena ha determinado para acomodo del grueso del ejército de ocupación, que llega paulatinamente.

La Universidad Mayor de San Marcos, la Escuela de Artes y Oficios, la Municipalidad, el cuartel de Santa Catalina, el de Barbones, la Pólvora, antiguos predios del ejército; casas y cuadras de particulares, de ellos la fábrica de sodas La Pureza, de R. J. Barton y otros muchos imprevistos hospedajes dan cupo a la mayor concentración de tropas, equipo y acémilas que hasta entonces había soportado Lima.

La Exposición, el vasto edificio inaugurado por el presidente José Balta para la Muestra Americana de 1872, queda convertida en un inmenso hospital. Muchos batallones íntegros levantan sus tiendas de campaña en espacios abiertos o en medio de los jardines. Lima de pronto se ha transformado: piezas de artillería con sus armones y todo el aparato de guerra que acompaña al invasor se muestra ahora en calles y parques; acémilas de tiro, de carga, de montura; carros con el bagaje y las ambulancias de campaña.

En la plaza mayor, unos cuantos cuerpos de esas unidades hacen su entrada en Palacio de Gobierno, el resto se reparte como tenemos dicho y también una compañía ingresa en la Biblioteca Pública de Lima, como entonces se llamaba cuyo Director, desde 1875 era el coronel don Manuel de Odriozola.

Pocas semanas después el señor de Odriozola recibe la visita del coronel Pedro Lagos Marchant, el fiero y envanecido combatiente de la nación mapuche en Malleco; el jefe del asalto al Morro de Arica y ahora comandante en jefe del ejército de ocupación de Lima. Pide al director de la biblioteca visitar el local, a lo cual accede el director llevándole por salas, oficinas y depósitos. Al finalizar el meticuloso recorrido, el militar pide las llaves al bibliotecario quien es reacio a dárselas; finalmente no le queda otro recurso que ceder a esto que se convierte en requerimiento y apremio.

El destino de los libros de la biblioteca que ya lo hemos descrito en sendos artículos: La Biblioteca Nacional y la tesis del botín justificado  y La Lista de Domeyko, siguió la suerte del saqueo, por lo que Odriozola se dirigió al cónsul norteamericano, en carta datada el 10 de marzo de 1881 dirigida a mister Christiancy, ministro de los Estados Unidos en el Perú, en la esperanza que en algo pudiera intervenir, pero sabemos que fue inútil aquel propósito.

Este es el tenor de la célebre carta que releva de mayores comentarios:

Lima, marzo 10 de 1881

El infrascrito, director de la Biblioteca Nacional del Perú, tiene el honor de dirigirse a V. E. pidiéndole haga llegar a conocimiento de su gobierno la noticia del crimen de lesa civilización cometido por la autoridad chilena en Lima.

Apropiarse de bibliotecas, archivos, gabinetes de física y anatómicos, obras de arte, instrumentos o aparatos científicos, y de todo aquello que es indispensable para el progreso intelectual, es revestir la guerra con un carácter e barbarie ajeno a las luces del siglo, a las prácticas del beligerante honrado, y a los principios universalmente acatados del derecho.

La biblioteca de Lima fue fundada en 1822, poco después de proclamada la independencia del Perú, y se la consideró, por los hombres de letras y viajeros ilustres que la han visitado como la primera entre las bibliotecas de la América Latina. Enriquecida por la protección de los gobiernos y por obsequio de los particulares, contaba, a fines de 1880, muy cerca de cincuenta mil volúmenes impresos, y más de ochocientos manuscritos. Verdaderas joyas bibliográficas, entre las que no escaseaban incunables o libros impresos durante el primer medio siglo posterior a la invención de la imprenta, y que como v. E. sabe son de inestimable valor -obras rarísimas hoy, especialmente en los ramos de historia y literatura. Las curiosísimas producciones de casi todos los cronistas de la América española, y libros regalados por los gobiernos extranjeros, entre los que figuraba el de V. E. con no despreciable contingente; tal era señor ministro, la biblioteca de Lima, biblioteca de que con justo título estábamos orgullosos los hijos del Perú.

Rendida la capital el 17 de enero a las fuerzas chilenas, transcurrió más de un mes respetando el invasor los establecimientos de instrucción. Nadie podía recelar, sin inferir gratuito agravio al gobierno de Chile, gobierno que decanta civilización y cultura, que para él serían considerados como botín de guerra los útiles de la universidad, el gabinete anatómico de la escuela de medicina, los instrumentos de las escuelas de artes y de minas, los códices del archivo nacional, ni los objetos pertenecientes a otras instituciones de carácter puramente científico, literario o artístico.

El 26 de febrero se me exigió la entrega de las llaves de la biblioteca, dándose principio al más escandaloso y arbitrario despojo. Los libros son llevados en carretas, y entiendo que se les embarcaron destino a Santiago. La biblioteca, para decirlo todo, ha sido entrada a saco, como si los libros representaran material de guerra.

Al dirigirme a V. E. hágole para que ante su ilustrado gobierno, ante la América, y ante la humanidad entera, conste la protesta que, en nombre de la civilización, de la moral y del derecho, formulo.

Con sentimientos de alta consideración y respeto tengo el honor de ofrecerme de V. E. muy atento servidor.

Manuel de Odriozola

 Coronel Manuel de Odriozola

Coronel don Manuel de Odriozola (1804-1889)

Nuestro biografiado, señor Manuel T. de Odriozola de Herrera, nació en Lima, el 11 de agosto de 1804 y falleció en el Callao el 12 de agosto de 1889; militar y publicista; fue el primer patriota que se incorporó en Pisco al ejército libertador. Tomó parte en la Segunda Campaña a Intermedios y en la guerra contra Bolivia y la Gran Colombia y alcanzó el grado de coronel. Fue nombrado Director de la Biblioteca Nacional del Perú y ocupó el cargo de 1875 a 1881, año que este repositorio fue tomado por las tropas de ocupación y despojado de sus libros y documentos.

Al señor de Odriozola se debe Documentos Históricos del Perú, obra en diez volúmenes publicada en 1863, que compendia documentación de la colonia; la revolución de Túpac Amaru, la de Pumacahua; las conspiraciones y luchas por la emancipación; los documentos oficiales de la guerra de la independencia, principalmente los relativos a San Martín y Bolívar. Continúa con una serie importante de documentos republicanos hasta 1830. Los Documentos Literarios del Perú, en once volúmenes; en esta destacan las Actas de la Sociedad Patriótica con las deliberaciones y discusiones respecto de la monarquía y de la república; los artículos de don Ricardo Palma; el problema surgido por el asesinato del ministro Monteagudo; allí también se publica el Compendio de Geografía de Larriva y otros muchos más de singular valor.

Las fichas bibliográficas que se pueden ver en los registros de la Oficina de Investigaciones de la Biblioteca Nacional consignan Los cuadernos de Odriozola, un compendio de notas curiosas y profusa información de la colonia y la república sistemáticamente anotadas por el señor de Odriozola y a la que se remite Palma con frecuencia cuando trata de ejemplares de libros raros. Recuerdo haber leído de su puño y letra una sentida dedicatoria a uno de sus hijos.

Es sustituido en la dirección por don Ricardo Palma Soriano, quien es nombrado el 2 de noviembre de 1883 y como subdirector al señor Toribio Polo. El tercer nombramiento de aquella fecha es para el coronel don Manuel de Odriozola, en el cargo de Director Honorario con derecho a seguir habitando el departamento que ocupaba y a considerársele para el percibo de su haber en el cuaderno de Fundadores de la Independencia.

La Biblioteca Nacional resurge como Ave Fénix de sus cenizas gracias al esfuerzo de don Ricardo Palma. Desafortunadamente el 10 de mayo de 1943 un incendio la destruye por completo; el agua de los bomberos se encarga del resto. Sobre este siniestro se levantaron las más severas conjeturas, era el gobierno del presidente Manuel Prado Ugarteche. El Dr. Jorge Basadre Grohmann es llamado para su restauración. De sus esfuerzos tenemos el local de la Av. Abancay.

Paradójicamente los libros cautivos en Santiago de Chile son los únicos que salvaron del incendio y constituyen patrimonio invaluable de las primeras épocas cuando por el cuidado de los jesuitas, y la disposición del general San Martín se instituyó esta casa de cultura nacional, en 1822.

El ilustre Director falleció el 12 de agosto de 1889 a la avanzada edad de 85 años.

Dala de la Biblioteca Pública de Lima.1881-1941

Biblioteca Pública de Lima

Fuentes

INTERNET

Fotografía de don Manuel de Odriozola,  Biblioteca Nacional del Perú

Biblioteca+Pública+de+Lima%2C+1836

 Primer sello de la Biblioteca Nacional. D. 13 de junio de 1836, tomado del tríptico Fondo Antiguo y Colecciones Peruanas. Año MMIX

Fotografía de una sala de la Biblioteca Pública de Lima, como se llamaba entonces.

 Carta que aparece en la obra de don Mariano Felipe Paz Soldán, Narración Histórica de la Guerra de Chile contra el Perú y Bolivia. Campaña de Lima; Lima, Editor Milla Batres; 1979. Tomo 3

Diccionario Histórico Biográfico, Peruanos Ilustres; Camila Estremadoyro Robles; Lima – Perú, 1987. Instituto Cultural Ancashino (INCA)

Anécdotas Históricas en la Bibliotecología (2); Susana Roxana Gamboa

Fuentes INTERNET

Diario La República:

http://www.larepublica.com.pe/component/option,com_contentant/task,view/id,108672/Itemid,0/

La Biblioteca Nacional: Aportes para su Historia; Biblioteca Nacional del Perú:

http://www.comunidadandina.org/bda/docs/PE-CA-0015.pdf

Publicadas por Luis Siabala Valer Hora 12:11:00

El monitor Manco Cápac y su comandante, capitán de fragata José Sánchez Lagomarsino

LUNES, 1 DE ENERO DE 2007

Capitán de fragata, José Sánchez Lagomarsino

  Comandante José Sánchez Lagomarsino
 Operaciones navales durante la Guerra del Salitre
(Perú-Chile, 1879-1883)
 Arica, viernes 27 de febrero de 1880

Después del bombardeo, desembarco en Pisagua y posterior descalabro de San Francisco, quedó asegurada la plaza de Tarapacá; el ejército chileno tomó entonces previsiones para penetrar en el sur del Perú, donde Tacna y Arica todavía defendidas resultaban de naturaleza estratégica. Libre la costa peruana del peligro que representaba el monitor peruano Huáscar y su comandante Grau, muerto en acción en el combate de Angamos el 8 de octubre de 1879, Chile consideró que había llegado el momento para preparar las operaciones en tierra.

Se dispuso el bloqueo de Arica, para evitar el aprovisionamiento o desplazamiento de la guarnición peruana y para efectuarlo se comisionaron al monitor Huáscar, al mando del capitán de fragata Manuel Tomas Thomson Porto Mariño y a la cañonera Magallanes, con el capitán de fragata Carlos Condell de la Haza. Estas naves arribaron al célebre puerto el 25 de febrero de 1880, para relevar al blindado Cochrane y su escolta la corbeta Covadonga que ya lo bloqueaban y que habían recibido castigo de los fuertes y baterías del morro.

M. Thomson

Además de estos cañones, reforzaba la defensa en la rada de Arica el monitor Manco Cápac, una nave de lento andar, muy fuerte coraza y provista de dos cañones Dalgreen de 15 pulgadas capaces de disparar granadas de 500 libras desde la torre giratoria. Su silueta chata y alargada que dejaba ver torre y chimenea daba a esta unidad una extraña apariencia.

 Monitor Manco Cápac

Esta nave, por su característica concebida para operaciones fluviales más que marítimas había sido destinada a la defensa como pontón. Su obra muerta o superestructura sobresalía del agua unas cuantas pulgadas y ofrecía poco blanco al fuego enemigo. Pero su andar de algo más de 4 nudos, no la hacía aparente para las evoluciones rápidas en el mar. Estaba al mando del capitán de fragata José Sánchez Lagomarsino.

La lancha torpedera América secundaba al monitor en esta tarea.

El viernes 27, a las 8:30 horas, Thomson, dispuso hacer disparos sobre el puerto con la artillería del Huáscar, al instante las baterías del morro y los fuertes contestaron los fuegos, empeñándose en un duelo que duró cincuenta minutos sin mayores resultados por ambas partes.

El Huáscar, La antigua nave peruana, inmortalizada por Miguel Grau, que había sido capturada en Angamos, venía ahora con distinta bandera, reforzada con artillería de retrocarga con dos cañones de 40 libras, tipo Armstrong cuyo alcance estaba entre 6.000 y 7.000 metros. Estos importantes cambios, dejaban al monitor en excelentes condiciones de batir la artillería de ánima lisa de los fuertes del Callao y Arica, ambas con un alcance de 3.500 metros. Había sido dotado con nuevas calderas y su máquina estaba repasada.

A las 14 horas, despechado por los resultados, Thomson decidió atacar esta vez un convoy de abastecimiento y tropa que se desplazaba en el ferrocarril procedente de Tacna, en el sector de playa Chinchorro y dispuso acercarse con la Magallanes para batir cómodamente al tren.

En este evento, penetró el Huáscar dentro del sector de fuego de las baterías de tierra de 200 libras y las piezas del monitor Manco Cápac con sus cañones de 500 libras, y sin medir consideración táctica alguna disparó sobre el convoy. Entonces, el comandante chileno, habiéndose ubicado temerariamente dentro del campo de tiro de la artillería peruana de inmediato recibió fuego concentrado bien dirigido.

Una granada hizo explosión en el monitor cerca de un cañón hiriendo mortalmente a un aspirante y matando seis hombres de la tripulación e hiriendo a doce. Además, hirió levemente al segundo comandante capitán de corbeta Emilio Valverde Prieto y al teniente 2o. Tomás Segundo Pérez.

En estas circunstancias el comandante peruano, capitán de fragata José Sánchez Lagomarsino, ordenó que la lancha América, saliera acompañando al monitor Manco Cápac, que estaba bajo su directo mando, para batir al enemigo, maniobra que se efectuó con toda decisión pese al lento andar del ex monitor confederado.

Thomson creyó sencillo atender la invitación a combate que le ofrecía el Manco Cápac y puso rumbo a él usando el rápido andar de la nave a su mando. Hizo maniobras destinadas para embestir con el espolón pero fracasó en su intento. Disuadido de ello habida cuenta del superior blindaje del monitor peruano, ordenó entonces virar y en un momento ofreció la popa a su enemigo. Sánchez Lagomarsino, que tenía dispuesta su torre giratoria con los poderosos Dalgreen, disparó uno de ellos por la aleta de estribor del blindado enemigo, y la granada en su fatídico recorrido, pasó por el alcázar de popa del monitor donde se encontraba el desdichado comandante chileno cuyos restos quedaron esparcidos en cubierta. El proyectil destruyó el palo de mesana, aventó el código de señales y mató un número de tripulantes al hacer finalmente explosión. El Huáscar quedó fuera de combate y los ingenieros, en renovado empeño, pusieron en actividad nuevamente a la nave pero la retiraron de la línea de combate.

Combate de Arica, Manco Cápac contra Magallanes y Huáscar

Combate de Arica del viernes 27 de febrero, 1880

El Manco Cápac y su acompañante la lancha América regresaron a su apostadero con la misma parsimonia y seguridad con que habían levado anclas rumbo al combate. Arica se mantendría otros cinco meses, libre del acoso por mar.

Parte oficial del combate naval de Arica por el capitán de fragata José Sánchez Lagomarsino

Comandancia del monitor Manco Cápac

Al ancla. Arica, febrero 27 de 1880.

Benemérito señor contralmirante, jeneral (sic) en jefe del primer ejército del sur.

Me es honroso poner en conocimiento de US. los acontecimientos realizados el día de hoi (sic) a bordo de este monitor, con ocasión del combate empeñado entre las baterías de la plaza i el “Huáscar” i la “Magallanes” que bloquean el puerto.

A 7 hs. A. M. se me dió (sic) parte por el oficial de guardia de que el “Huáscar”, en son de combate, avanzaba lentamente por el O., en demanda, al parecer, del fondeadero, i dispuse que en el acto se alistase el monitor para prevenir cualquiera eventualidad, porque personalmente observé que eran sospechosos los movimientos del enemigo.

En efecto, a las 8 hs. 15 ms., encontrándose el “Huáscar” al alcance de los cañones del Morro, rompió sus fuegos esta batería, cuando aquél se hallaba situado de este monitor a una distancia de 4.000 metros, mui (sic) superior al alcance máximo de nuestra artillería, razón por la cual me ví (sic) obligado a esperar que el enemigo, en sus evoluciones, se aproximase, para ofenderlo desde el fondeadero en que estaba obligado a permanecer este buque, por el mal estado de una de sus calderas, cuya compostura, se trabaja activamente.

A las 8 hs. 40 ms., después de apreciar la distancia que nos separaba, rompió sus fuegos este monitor sobre el “Huáscar”, continuándose hasta las 9 hs. 50 minutos, que éste se alejó, gobernando al N. E.

Mientras tanto la corbeta “Magallanes”, que desde mui temprano estaba fondeada por el N. del puerto, a seis millas aproximadamente, a los primeros disparos se puso en movimiento i, lejos del alcance de los cañones de las baterías, hizo algunos tiros sobre la población, uno de los cuales cayó bastante cerca de la popa de este monitor, pero se retiró con el “Huáscar” cuando suspendió éste sus fuegos.

A 11 hs. A. M. los dos buques situados al N. del puerto descargaron varios tiros de su artillería sobre el tren de pasajeros que venía de Tacna, e inmediatamente reparé el monitor para salir a batir al enemigo, dando orden de activar la reparación de la caldera de estribor que, como US. tiene conocimiento, se encontraba en mal estado desde días anteriores, i cumplo con el deber de recomendar a US. la actividad i el interés desplegado por el primer maquinista don Tomas Colguhoun para dejar espedita (sic) en el menor tiempo la compostura de esa caldera, obra que a no ser por esta circunstancia, habría demorado un tiempo más dilatado para su terminación.

A la 1 h. 15 ms. P. M. dejé el fondeadero, gobernando sobre el enemigo, que se conservaba a una distancia de cinco millas, más o menos, emprendiendo la marcha hasta tres millas fuera del puerto; i una hora después, estando a 3.500 yardas el “Huáscar”, descargó su artillería de la torre, i sucesivamente hizo otros disparos, hasta que encontrándome a 2.000 yardas hice romper los fuegos de este monitor, a las 2 hs. 10 ms. Se trabó entonces el combate, que por parte del enemigo era sostenido por el “Huáscar”, que acortaba la distancia, i por la corbeta “Magallanes”, que se conservó al mayor alcance de sus cañones; continuó, pues, avanzando hasta estrechar la distancia, haciendo siempre fuego sobre el blindado enemigo. Hubo un momento desgraciado en que se entorpeció uno de los cañones de la torre, por haberse quedado dentro de él la primera sección de la lanada; i fue entonces cuando el “Huáscar” nos ponía su proa, aproximándose rápidamente. En tal situación, gobernó sobre dicho buque, que llegó a pasar por nuestro costado de babor a la distancia de 50 yardas, empeñándose un pequeño tiroteo de ametralladoras i fusilería del enemigo el que era sostenido desde a bordo por la jente (sic) que me acompañaba sobre la torre.

Subsanado con actividad el inconveniente de que acabo de hacer mención, descargué sobre el “Huáscar”, que estaba ya por la aleta de babor, una de las piezas de la torre, cuyo proyectil fué (sic) a herir la popa de ese buque, echándole abajo la (sic) asta en que sostenía su pabellón.

A 3 hs. 30 ms. hice suspender los fuegos porque el “Huáscar”, aprovechando de su andar, se puso fuera de los tiros de este monitor, gobernando hacia afuera, lo mismo que la “Magallanes”.

Once tiros se hicieron con las piezas de la torre, de los cuales dos han ocasionado averías al enemigo; de los disparos de éste i la corbeta, que pasan de cincuenta, i entre los que cayeron sobre nosotros, solo causaron lijeras (sic) averias, (sic) llevándose parte del pasamanos alto i uno de los candeleros de la torre; hemos tenido también despedazada una de nuestras falúas. A las 4 hs. 30 ms. volví a ocupar con el buque de mi mando su antiguo fondeadero.

Antes de terminar, permítame US. hacerle presente que el digno capitán de navío don Juan G. Moore se me presentó voluntario a bordo, en el momento de la salida del monitor, solicitando cualquier puesto; i que tanto él como Leoncio Prado, cuya salud se encuentra notablemente quebrantada, el alférez de fragata don Francisco Forcelledo, ayudante de US, i el subteniente de artillería don Eduardo Lecea, han permanecido durante este corto combate sobre la torre, al lado del que suscribe. Lo que participo a US. conforme a ordenanza.

Dios guarde a US. B. S. C. A.

José Sánchez Lagomarsino.

En cuanto a la historia del monitor Manco Cápac, esta nave formó parte de las adquisiciones navales que hizo el gobierno peruano en 1868. Pertenecía a la clase Canonicus y su nombre USS era Oneota. Una nave blindada de fuerte coraza de hierro, su obra muerta sobresalía a toda carga únicamente 12 pulgadas y, generalmente, embarcaba agua sobre la cubierta. El viaje rumbo al Callao duró 15 meses. Fue remolcado.

Los datos que siguen pertenecen al Libro de Guardias de la nave, fechada el 3 de enero de 1869, al ancla en South West Pass, New Orleans:

 Desplazamiento: 1034 toneladas

 Fuerza de las máquinas: 330 caballos

Eslora: 226 pies

Manga: 43 pies

Calado de popa: 13 pies y 3 pulgadas

Calado en proa: 13 pies

Artillería: Dos cañones de ánima lisa sistema Dahlgren de 15 pulgadas

Blindaje del costado: 5 planchas de una pulgada

De la cubierta: 1 pulgada 7 octavos

De la torre 10 planchas de 1 pulgada.

 Comandante, Capitán de fragata, don Camilo Carrillo

Teniente primero, José María Coronel Zegarra

Teniente graduado, Elías Aguirre

Teniente segundo, Ramón Freire

Teniente segundo graduado, José Rosas

Alférez de fragata, Diego Ferré

Alférez de fragata, Daniel Mac Kay

Tripulación, 64 hombres

El capitán de fragata AP José Sánchez Lagomarsino, tuvo importante y destacada participación en la defensa de Arica el 6 de junio del mismo año; al mando del Manco Cápac se había enfrentado entonces al Almirante Cochrane y a la cañonera Covadonga. Luego vino la acción sobre las naves chilenas bloqueadoras, del 27 de febrero de 1880. Cinco meses después, tras la victoria chilena en tierra, Sánchez Lagomarsino hundió su buque para evitar que cayera en manos enemigas. Fue capturado con su tripulación y enviado en calidad de prisionero de guerra a San Bernardo, en Chile.

Nació en Lima en 1844, murió en Chosica en 1898. Asistió a los combates de Abtao y 2 de Mayo, en el cual resultó herido por el casco de una bomba. “Contribuyó al restablecimiento del orden constitucional cuando los coroneles Gutiérrez se apoderaron del mando, ejerciendo su influencia en las masas populares chalacas, y a la cabeza de ellas” (El Callao, 21 de marzo de 1898).  Sus relaciones con el contralmirante Lizardo Montero fueron tirantes y de profunda desavenencia.

 Manco Cápac navegando con velamen

 Monitor Manco Cápac, al servicio de la Armada Peruana, en plena navegación

USS Ajax

 Vista del USS Ajax acoderado, 1890; de la clase Canonicus. Operó en la guerra Hispano-americana. Nave de la misma categoría del monitor Manco Cápac. Obsérvese la fuerte estructura. Vista de proa.

Créditos:

Foto del comandante Sánchez. Archivo Courret. Biblioteca Nacional del Perú

Foto del comandante Thomson. Historia Ilustrada de la Guerra del Pacífico. (1879-1884) Edit. Universitaria. Sgo. de Chile. Mayo 1879.

http://es.wikipedia.org/wiki/Combate_naval_de_Arica

http://members.tripod.com/~Guerra_del_Pacifico/arica.html

http://www.armada.cl/prontus_armada/site/artic/20090728/pags/20090728124359.html

http://www.armada.cl/site/tradicion_historia/historia/biografias/179egoyc.htm

http://es.wikisource.org/wiki/Parte_oficial_del_combate_naval_de_Arica_por_el_capit%C3%A1n_de_fragata_Jos%C3%A9_S%C3%A1nchez_Lagomarsino

Foto USS Ajax, 1890. Wikipedia Combate de Arica del 27 de febrero de 1880, grabado de Wikipedia.

Publicado por Luis Siabala Valer Etiquetas: Callao, Canonicus, Chile, Cápac, Guerra, Huáscar, Manco, monitor, Thomson en 22:13

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La Batalla de Tacna

Paint, CáceresCoronel Andrés A. Cáceres D. (Ayacucho, 1836-Ancón, Lima, 1923)

Operaciones militares de la Guerra del Salitre

Intiorco, miércoles 26 de mayo de 1880

Fue la de Tacna, salvando las distancias y las proporciones de los beligerantes, una de las batallas modernas del S. XIX libradas en América; su antecedente inmediato nueve años atrás la encontramos en la guerra franco-prusiana (1870-1871) cuando los ejércitos del Kaiser Guillermo I, conducidos con habilidad por el mariscal de campo Helmuth von Moltke, derrotaron en la batalla de Sedán a las tropas francesas y a su general en jefe el emperador Napoleón III.

El antecedente remoto se ubica dieciséis años antes con la batalla de Gettysburg, una de las más encarnizadas de la guerra civil de los Estados Unidos (1861-1865), que movilizó enormes contingentes de tropas y pertrechos. Ninguna otra tendría después de aquéllas esa importancia en América por los intereses en juego, la disposición de los ejércitos y el armamento empleado, hasta que se produjo la batalla del 26 de mayo de 1880, peleada en las cálidas pampas de Intiorco en Tacna.

Es claro que la experiencia europea como la americana habían aportado factores importantes a la ciencia militar y a la de los armamentos. Los militares mejor instruidos de Chile, Perú y Bolivia tenían en cuenta aquellos referentes. A saber: Los fusiles y carabinas habían abandonado los sistemas de chispa y posta por los de cápsula formada por casquillo, fulminante, pólvora y bala todo en uno y con sus particularidades así lo ofrecían algunos de los sistemas imperantes en la época, Comblain, Chassepot, Remington, Piebody, Spencer, Winchester, Grass, Minnie, Martín Evans; etc, etc.

ComblainFusil Comblain

La artillería de campaña formada por piezas de gran alcance y la de montaña, tan buscada por el Perú y Bolivia en función a lo complicado de sus territorios, habían sido probadas durante las últimas operaciones en Europa. Alfried Krupp fabricaba cañones de acero en sus fundiciones de Essen y su demanda era considerable: el eficiente sistema de cierre de la culata dejó obsoletos los mejores cañones de bronce alimentados por la boca, llamados también de avancarga, por la velocidad con que se podían efectuar los tiros y la consecuente cadencia del fuego en batería. Chilenos y bolivianos los tenían de estos tipos. El Perú piezas Blackley y Armstrong, de ánima rayada pero de avancarga, o de menor calibre como las piezas Vavasseur traídas de Inglaterra por el coronel Bolognesi durante el gobierno del General Ramón Castilla.

Krupp 1879Krupp 1879

El invento de la ametralladora con el sistema del norteamericano Gatling, que consistía en un haz variable de tubos a manivela montado sobre chasis ligero con ruedas, para disparar fuego permanente y concentrado, alimentado por balas alojadas en almacenes adosados, resultó un arma que por su cadencia de fuego se prestaba eficaz para el fuego de cobertura como para detener asaltos masivos.

 Ametralladora Gatling

Ametralladora Gatling modelo 1865

Los servicios de comunicaciones abastecidos por el telégrafo a pila emitían su señal por Morse por rutilantes cables de cobre con sus manipuladores que se operaban desde una pequeña mesa o desde el muslo gracias a un arco rígido de ajuste; la intendencia con el transporte de los bagajes en carros uncidos a troncos de caballos o mulos; ambulancia y maestranza también modernizados; la cocina de campaña con marmitas y

calderos, salvo la inveterada costumbre quechua y colla de las rabonas o mujeres que seguían a los ejércitos de origen andino para atender a sus enrolados maridos con alimentos, agua, lavado de ropa, carga y afecto; y las cantineras del ejercito de Chile asimiladas a las ambulancias para el cuidado de los heridos.

Tacna era el punto táctico para finalizar o continuar la guerra. Fuera de estas tropas comprometidas quedaban en Tarapacá fuerzas de reserva chilenas y en Arequipa se había formado el llamado Segundo Ejército peruano.

Planes de ataque y defensa

Habiendo sido ocupada Tarapacá, Chile estimó que el Perú cejaría en su empeño de continuar la guerra; entonces la conservaría como garantía para cobrarle una fuerte indemnización; pero, luego les pareció a los políticos, que en su gran mayoría eran financistas y mercaderes conocidos de La Moneda, que mejor que la indemnización era la garantía y deberían quedarse con ella, pero como quiera que no se expresó ningún ánimo de rendición y por el contrario se hicieron esfuerzos para continuar la resistencia, se dispuso llegar a Lima y tomar la capital para conseguir aquella esperada rendición.

Pero las necesidades logísticas del invasor hacían necesaria la captura de Tacna y la del magnífico puerto de Arica que sería el lugar de embarque para el norte. El ministro Sotomayor, jefe de la logística chilena, decidió que la artillería de campaña y su parque en Ilo fueran llevadas en transportes navales hasta la caleta de Ite más al sur. Además, que la caballería y la artillería de montaña partieran por tierra hasta alcanzar el valle de Sama y coincidir allí con las procedentes de Ite.

El Perú, en la contingencia de prevenir que aquello pudiera suceder reforzó sus tropas del sur, artilló el morro de Arica y los fuertes que guarnecían aquel puerto y con su aliada Bolivia concertó mantenerse en guerra. Las tropas aliadas quedaron en su cuartel general de Tacna.

Para el coronel boliviano Eliodoro Camacho el plan de defensa sería aguardar a los chilenos en el valle de Sama, bien provisto de recursos, y batir al detalle a las tropas sedientas y cansadas que por secciones se irían acercando al feraz valle. Plan contrario al defensivo y sedentario que propugnaba Montero propuesto a defender Tacna haciendo que el gasto del viaje fuera para el enemigo.

Entonces el coronel Camacho recurrió al Presidente de la República de Bolivia, general Narciso Campero a la sazón en La Paz, urgiéndole se hiciera cargo de la situación.

Las pampas de Intiorco

Al noroeste de Tacna sobre la seca meseta que corre al frente y por lo alto de la bella ciudad del río Caplina -un curso de agua de poco caudal que se pierde en los arenales antes de desaguar al Pacífico- el desierto es implacable, lo era más en 1880 por la modalidad de transporte a lomo de bestia.

Pese a la dureza de los elementos únicamente el recio tamarugo crece allí a expensas de los humedales que destilan de las camanchacas o neblinas tempranas. Cuando éstas se disipan abre el sol e inexorable abraza la pampa conforme transcurre hacia su cenit. La ausencia de agua y sombra son factores mortales para los imprevisores o aventureros.

Aquella meseta presenta un ligero declive al oeste hacia el distante océano y su suelo no siempre es plano, algunas depresiones, de ellas Quebrada Honda, algo más de una legua de Tacna hacen las dificultades del camino; mide de este a oeste entre 400 a 600 metros y unos 10 metros de terreno en depresión y 100 metros de norte a sur. La parte sur del lado de Tacna presenta una pampa con una ceja que es el borde norte de Quebrada Honda. Se trata de la pampa donde está el cerro Intiorco que le da su nombre.

Los arrieros que se arriesgaban por esa zona lo hacían para acortar en algo la ruta desde Ilo con una necesaria parada o pascana en el valle de Sama, de allí por Intiorco hasta Tacna el asunto era severo. Los había quienes venían de lejanos pueblos de las orillas del Locumba, de las poblaciones de Ilabaya, Candarave o más arriba en la cordillera.

En fin, por la zona nada es fácil salvo perecer de sed o de hambre si por negligencia se ha descuidado la provisión suficiente de agua y las raciones de boca para hombres y bestias que deben seguir el camino de huella algo endurecido por las carretas y las acémilas. Al occidente de ese camino, el terreno, por las dificultades que presenta es impracticable. Hacerlo por el oriente, por Quebrada del Diablo, producía superstición y los conocedores lo evitaban.

Desembarco chileno en Ite, de reconocimiento y sorpresa

A mediados de mayo tropas chilenas procedentes de Ilo desembarcaron en la caleta de Ite, conforme hemos expresado. Se acarreó bagajes, artillería y su parque en lanchones desde los buques hasta la playa; a la caballada le tomó mayor tiempo desembarcar, en su mayoría ganado mular necesario para tirar de los pesados cañones, 17 piezas Krupp que comprendían calibre de campaña y un número considerable de ametralladoras de tubos del sistema Gatling. Se despacharon algunas compañías sobre Moquegua usando el ferrocarril desde el puerto. Pese a los embarazos que ofreció la resistencia el valle fue dominado. Una columna peruana se hizo fuerte en las alturas del cerro Los Ángeles, al este de la ciudad y de allí pasó a Tarata.

El ministro de guerra chileno, en campaña, Rafael Sotomayor Baeza, que contaba con el apoyo de su amigo el presidente Pinto que lo había nombrado en el cargo, era, a despecho de los mandos militares, el director logístico, estratégico y supervisor de las operaciones de guerra. Una verdadera imposición civil en asuntos militares. A él se debía que la artillería de campaña, en vez del largo recorrido de las rutas regulares hasta el próximo valle de Sama, imposible de conducirse por su peso por esos caminos, fuera izada por las escarpaduras hasta las elevaciones de la caleta de Ite, para lo cual el cuerpo de zapadores practicó plataformas de tramo en tramo cuesta arriba, construyó los aparejos para elevar las onerosas piezas con sogas tiradas por mulas y a brazo de hombre para luego proseguir rumbo a Sama, estas operaciones duraron cuatro días. Sama sería entonces el punto de reunión para formar el ejército y el de partida del ataque a Tacna distante 38 kilómetros.

Llegados a la cima, de por sí una hazaña, la numerosa hueste continuó trepando los faldeos interiores y alcanzada que fue con esfuerzo la llanura, puso rumbo sureste hacia Buena Vista – Las Yaras, poblados sobre el río Sama donde se había ordenado la concentración de todas las divisiones chilenas; allí repondrán fuerzas gracias a la abundancia de elementos y pastos de aquel valle para después, descansadas convenientemente que fueran y previo reconocimiento de las posesiones enemigas, seguir rumbo a Tacna.

Se pensaba continuar la marcha al menguar el sol y luego de los altos horarios caer sobre los ejércitos aliados. Frente a Buena Vista, el 18 de abril, una avanzada de 20 cazadores que destacó Vergara sobre esa localidad había sido destrozada por los Flanqueadores de Tacna que operaba por la zona a las órdenes del coronel tacneño Gregorio Albarracín Lanchipa. Tomada la población, cuarenta aldeanos que habían defendido sus propiedades fueron pasados a cuchillo por los chilenos de Vergara, en abierta y cobarde represalia.

Sotomayor, investido de la cartera de ministro en campaña, pertenecía a la casta de accionistas de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, al igual que otros asimilados al ejército chileno, como José Francisco Vergara Echevers, que comandaba la caballería, un acaudalado cívico que también formaba dentro de los mandos del ejército de 13,500 hombres que marchaba sobre Tacna.

Este Vergara, comerciante con propiedades en Viña del Mar, donde se conserva su famosa Quinta destinada a festivales de verano, se distinguió por su crueldad y abuso.

A él se debe la masacre de los jinetes peruanos en la oficina salitrera de Germania. Una acción excesiva e innecesaria. Como él una suerte de supervisores chilenos, desde el Congreso de la República o desde el Gobierno se movían vivamente interesados en el éxito personal de la guerra y mandaban tropas de línea (Sotomayor, Vergara), o las mantenían con sus aportes dinerarios en fábricas de armamento, material ferroviario, bagajes, vestuario; etc, etc. que para el efecto de la guerra se habían montado en Valparaíso y Santiago. Capitalistas ingleses de la banca y el comercio formaban un núcleo importante en esta lucrativa aventura de conquista de los territorios del desierto.

Era la euforia por el salitre y la demanda mundial para fabricar pólvora que los empeñaba en la lucrativa tarea con el pretexto de la defensa patria.

Para el veterano general Erasmo Escala, jefe del ejército chileno, resultaba intolerable la intrusión civil en asuntos militares y más de una discusión había ocasionado su pedido de relevo y renuncia al cargo. El presidente Pinto, haciendo eco en la solicitud de Sotomayor, aceptó por fin aquella reiterada renuncia y para proveer su reemplazo se tuvo que escoger un jefe aparente a la conducción civil. Le fue necesario entonces decidirse entre el general Villagrán que era capaz e inteligente, condiciones no aparentes a la tutela civil que ejercía Rafael Sotomayor, y el general Manuel Baquedano González, de 60 años, que más bien
pasaba por obediente, escasamente instruido, sin valor intelectual y algo tonto (Bulnes)Manuel Baquedano Gonzalez

Se decidió por Baquedano que tenía, además, el antecedente de haber desalojado a las fuerzas de peruanos que se refugiaron y resistieron en las alturas de Los Ángeles en Moquegua al frente de los cuales estaba el coronel Andrés Gamarra, el 22 de marzo de ese año de 1880, quien, después de una pertinaz resistencia contra la numerosa tropa chilena se retiró con los restos de su efectivo a Tarata.

El durísimo esfuerzo de la subida de Ite había fatigado a la tropa y muchos hombres se abatieron extenuados. Las ambulancias estaban muy activas. El 20 de mayo, de pronto cundió la noticia, el ministro Sotomayor, víctima del tremendo esfuerzo y la responsabilidad que llevaba empeñados le produjeron un fulminante ataque de apoplejía que lo mató de inmediato en su campamento de Las Yaras. La noticia se propagó como áurea supersticiosa por doquier, no poca cosa era la muerte de un mando superior, en este caso un ministro de estado. La batalla por Tacna cobraba la vida de un importante enemigo.

Baquedano, pese al deceso producido y por la confusión del relevo en la conducción de las operaciones, se hizo el desentendido, no reconoció el mando del civil José Francisco Vergara, a quien días antes el ministro Sotomayor lo nombrara su reemplazo en caso que fuera necesario, actitud aprobada por la Moneda; por el contrario Baquedano lo relevó del mando de la caballería por un miembro nato de esa arma, el teniente coronel Tomás Yabar. De esta forma Baquedano, el tenido por tonto, se mantuvo al frente del ejército y sus planes fueron cumplidos.

Para conocer el emplazamiento de los aliados envió tropas de caballería, el 10 de mayo, con dirección al sur al frente de Intiorco. Estas estuvieron a la vista de los emplazamientos aliados y retornaron con su informe. Pero aquellos datos necesitaba confirmarlos.

Dispuso entonces la salida de un escuadrón de caballería de 700 jinetes a cuyas grupas deberían ir unos 300 soldados de infantería, además de llevar dos piezas Krupp. Este partió el 13 de mayo. Oficiales en gran número incluido Vergara, fueron de esa partida de reconocimiento que llegó frente a las tropas aliadas y después de hacer observaciones de los emplazamientos y disparar sus cañones y recibir la contestación, quedó claro que la izquierda aliada era en proporción la más débil y que las piezas chilenas alcanzaban los 4,000 metros y las aliadas 3,000. Luego retornaron a su base en Buena Vista ese mismo día para confirmar los datos de la expedición anterior.

Con un plan mejor estructurado, Baquedano, después de dejar la caballería, excepto el primer escuadrón de Carabineros de Yungay, ahorrándose así el necesario acarreo de agua y forraje para la caballada, partió de sus campamentos en Buena Vista – Las Yaras, el 25 de mayo rumbo a las pampas de Intiorco.

El general Campero llega a Tacna

Como hemos dicho, los jefes aliados sabedores de los esfuerzos del enemigo para desembarcar y trepar por Ite habían ensayado teóricos planes de defensa. El coronel boliviano Eliodoro Camacho en quien recaía la responsabilidad del mando de sus propias tropas traía abierta discrepancia con el contralmirante peruano Lizardo Montero respecto de cuál debería ser la línea de defensa aliada; para Camacho era importante avanzar las tropas hasta el valle de Sama y mantenerse de los recursos naturales que ofrecía, de ellos el agua. Esperarían al enemigo que de seguro llegaría por secciones y lo batirían al detalle. En caso de algún revés tenían disponible el camino hacia Bolivia. Es decir, se sugería pasar de la perniciosa espera defensiva a la acción del ataque. El plan estaba basado en una línea bien provista de recursos y la ventaja de recibir al enemigo cansado por las marchas en terreno difícil. Correspondería la decisión al general boliviano Narciso Campero.

El contalmirante peruano, Lizardo Montero Flores, en cambio, decía haber recibido instrucciones del dictador Piérola para mantener una línea defensiva y que había que prepararla en las cercanías de la propia Tacna, fuente básica de subsistencias, de la forma más adecuada, dejando al enemigo hacer el desgaste por secos arenales y con la posibilidad, en caso de un revés, de las rutas a Bolivia por Pachía. Pero Montero tenía el plan de que esa retirada sería sobre Arica que presentaba una mejor línea defensiva a la que podría llegarse por ferrocarril.

De alguna forma sería necesario zanjar esta discrepancia. Hacía poco tiempo que el presidente de Bolivia, general Hilarión Daza Groselle, depuesto por el coronel boliviano Eliodoro Camacho en Tacna, por su inexplicable y vergonzosa defección en Camarones, había sido reemplazado en el cargo de la primera magistratura de su país por el general Narciso Campero a quien adornaban cualidades distintas y que gozaba de gran aceptación. Sabedor de las disputas en Tacna y en su calidad de general en jefe de las tropas aliadas, por así consignarlo el respectivo tratado defensivo de 1873, hizo caso a las reiteradas instancias de Camacho y con un par de ayudantes marchó de La Paz a Tacna donde llegó de improviso.

Al mando ya de las tropas, como quiera que los partidarios de la táctica de Camacho fueran sus paisanos de igual manera que para los peruanos lo era la de Montero, el Presidente de Bolivia, ahora en su calidad de Jefe del ejército aliado decidió con la práctica asegurar la teoría de Camacho. Dispuso la salida de las tropas con toda su impedimenta y bagajes rumbo a Sama.

La ausencia de suficientes bestias para la conducción del material de guerra fue el primer inconveniente que se encontró; tampoco existían las acémilas y odres requeridos para el acarreo del agua; de esta forma al llegar a Intiorco, aproximadamente siete kilómetros al noreste de Tacna, la fatiga hizo los primeros estragos en este ejército. Narciso Campero Leyes decidió entonces retornar a la ciudad y el plan de Camacho quedó desechado.

Más tarde, sin embargo, un espía italiano que había seguido la ruta de Intiorco aseguró haber visto al numeroso ejército chileno que se acercaba desde Sama. Alarmado por esta noticia Campero ordenó apresuradamente que nuevamente las tropas se pusiesen en marcha y por consenso se acordó como el mejor lugar para esperar al enemigo las estribaciones inmediatas a Quebrada Honda, justamente hasta donde habían llegado en su expedición anterior, la pampa de Intiorco.

Se colocaron los batallones en una línea de defensa en forma de media luna con vista noroeste, para que los rayos del sol no pudieran herir los ojos; escogieron el lado sur y de espaldas a Tacna un poco más al borde de la elevada pampa y cuyo glacis baja hasta los arenales inmediatos al valle del Caplina donde se yergue Tacna. Ese lugar fue denominado Alto de la Alianza, en virtud del compromiso de peruanos y bolivianos en la defensa territorial.

Más tarde una avanzada chilena de 60 mulos con odres y su escolta de caballería fue interceptada y hecha prisionera por un destacamento de caballería de los Húsares de Junín que se encontraba de vigilancia en las avanzadas de Quebrada Honda que los condujo al cuartel general aliado donde fueron interrogados.

Los prisioneros declararon que efectivamente el ejército chileno marchaba sobre Quebrada Honda y tenía una fuerza de 22,000 hombres. Campero alarmado por el número de enemigos quedó persuadido que la única manera de reducir las fuerzas enemigas era un ataque por sorpresa durante la noche cuando estuvieran descansando en la depresión. Este plan lo comunicó a Camacho y a Montero que aceptaron de inmediato y con entusiasmo. Entonces se hicieron los preparativos y sin un plan claro y en franca improvisación Campero se puso a la cabeza de las tropas que dividió en tres secciones que marcharían paralelas, lo suficientemente espaciadas y precedidas por guías; dejó una reserva en Intiorco y marchó a la media noche del 25 al 26 para sorprender y batir a los chilenos donde pernoctaban.

Dos horas después de la marcha se presentó la niebla o camanchaca y en medio de la oscuridad el coronel peruano Cáceres, conocedor de la zona, advirtió que oblicuaban un tanto hacia la derecha de tal forma que podría haberse sobrepasado al ejército enemigo. Noticiado de esto Campero ordenó corregir el rumbo sobre la izquierda y pronto chocó con las tropas bolivianas del centro que continuaban al norte, entonces cundió la confusión, el extravío era un hecho.

Se dieron órdenes de inmediato para que los ayudantes del comandante en jefe regresaran a Intiorco para alimentar hogueras y a esa señal retornar a su base las cansadas tropas, frustradas en su pretendida sorpresa al enemigo.

Pero la división del coronel Herrera que marchaba a retaguardia ignorante de estas disposiciones pasó sin ser visto entre las columnas de los que retornaban a sus bases y de pronto se encontró a inmediaciones de las avanzadas del ejército chileno cuyos centinelas al divisar su presencia hicieron disparos que fueron contestados por las tropas de Herrera. Una gran alarma cundió entre el ejército enemigo que apresurado disparó una pieza Krupp en la oscuridad, al tanteo, hiriendo a su propia gente. Herrera entonces, fracasada la sorpresa en sus propósitos finales y luego de advertir que se encontraba solo, regresó a Intiorco. Así de aventurado e improvisto resultó el plan de sorpresa al enemigo que pernoctaba.

Poco después del amanecer retornaron a sus bases las tropas aliadas, donde los esperaba un ejército de rabonas bolivianas y la cocina de la intendencia peruana. Los batallones que habían incursionado en Quebrada Honda llegaron a las seis. Herrera recién apareció al frente a las siete.

Armados los fusiles en pabellones los soldados se línea se preparaban a tomar desayuno, cuando de pronto los vigías de avanzada tocaron a generala con lo que la tropa acudió a las armas; se ordenó a las rabonas retornar de inmediato a Tacna. El ejército chileno hacia su aparición dejando una gran polvareda; los contundentes cuerpos de infantería se presentaban a lo lejos en sus uniformes característicos.

Ejército aliado

Primera Línea
De acuerdo con los planes, el general Narciso Campero, presidente de Bolivia y general en jefe del ejército aliado, dispuso la siguiente conformación:

Extrema derecha, contralmirante Lizardo Montero
Primera y Sexta divisiones peruanas
Batallón peruano Lima Nº 11
Primera División Peruana, coronel Justo Pastor Dávila
Batallón peruano Cusco
Batallón boliviano Murillo
Primera mitad del Primer batallón de la Tercera División Boliviana
Batallón Peruano Lima Nº 21
Sexta División Peruana, coronel César Canevaro
Batallón peruano Rímac
Segunda mitad del Primer batallón de la Tercera División Boliviana
6 cañones Krupp y 2 ametralladoras, en el reducto de la derecha, coronel boliviano Flores.

Centro, coronel Castro Pinto
Segunda División Boliviana, coronel Acosta
Batallón boliviano Loa, coronel Castro Pinto
Batallón boliviano Grau
Batallón boliviano Chorolque
Batallón boliviano Padilla
1 cañón rayado, en reducto 2 ametralladoras 2 cañones rayados La Hite 4 ametralladoras, en reducto

Extrema Izquierda, coronel Eliodoro Camacho
Tercera División Peruana, coronel Suárez
Batallón peruano Pisagua
Batallón peruano Arica
Segunda División Peruana, coronel Andrés A. Cáceres
Batallón peruano Misti
Batallón peruano Zepita
7 cañones de a 4 y 2 Blackley de a 12, en el reducto de la izquierda, coronel Arnaldo Panizo

Segunda Línea
Reserva del ala derecha Batallón peruano Nacionales, formados por ciudadanos de Tacna, profesionales, empleados públicos, obreros, gendarmes de policía y otros cívicos, al mando del prefecto Pedro Alejandrino del Solar
Batallón boliviano Colorados, coronel Idelfonso Murguía
Batallón boliviano Alianza
Batallón boliviano Aroma (Amarillos)
Cuarta División Boliviana, coronel Gonzáles
Batallón boliviano Zapadores

Reserva del Centro
Batallón peruano Arequipa
Quinta División Peruana, coronel Herrera
Batallón peruano Ayacucho
Columna Sama, de la División Solar

Reserva del ala Izquierda
Batallón Huáscar
Cuarta División Peruana, coronel Mendoza
Batallón Victoria
Batallón Viedma
Primera División Boliviana, coronel Zapata
Batallón Tarija
Batallón Sucre

Detrás del ala derecha
Escuadrón peruano Húsares de Junín
Escuadrón peruano Flanqueadores de Tacna,
coronel Gregorio Albarracín Lanchipa.
Escuadrón peruano Guías
Escuadrón boliviano Coraceros
Escuadrón boliviano Vanguardia de Cochabamba
Escuadrón boliviano Libres del Sur
Escuadrón boliviano Escolta

Los 6 cañones Krupp de la brigada de artillería boliviana y 1 pieza peruana de bronce, más 2 ametralladoras del ala derecha aliada estaban encerrados dentro de un parapeto protegido por sacos de arena que habían sido construidos con el auxilio de un español.

Parapetos aliados almenados

Total del Ejército Aliado: 9,500 hombres (5,500 peruanos, 4,000 bolivianos)

Ejército chileno

Extrema derecha:
Primera división, coronel Santiago Amengual
Regimientos Chillán (600)
Navales (600)
Esmeralda (1,200)
Valparaíso (1,200)
Ocho piezas Krupp
Ametralladoras

Centro:
Segunda División, coronel Francisco Barceló
Regimientos Santiago (1,200)
2. de Línea (1,200)
Atacama (1,200)
Ocho piezas Krupp
Ametralladoras

Extrema Izquierda:
Tercera División, coronel Domingo Amunátegui
Regimientos Lautaro (1,200)
Zapadores (600)
Coraceros (600)
Ocho piezas Krupp
Ametralladoras

Entre la Derecha y el Centro:
Cuarta División, coronel Orozimbo Barboza
Regimientos Chacabuco (600)
Coquimbo (600)
Granaderos (600)

Comandante en jefe chileno, general Manuel Baquedano González, al mando de la reserva conformada por los regimientos:
Buin (1,200)
3. de Línea (1,200)
4. de Línea (1,200)
Carabineros (700)
Cazadores (500)
Coraceros (500)
Pontoneros (250)

Artillería chilena Krupp de campaña

Total: 13,500 hombres

La Batalla

Plano general de las operaciones de Intiorco

 

En virtud al reconocimiento chileno, del 13 de mayo, Baquedano había calculado que la izquierda aliada era la más débil por tanto dispuso que la derecha avanzara su infantería con aquella dirección, a la par que la artillería rompió los fuegos para cubrir el ataque.

Eran las 10 de la mañana, apuntaba el sol y la claridad era espléndida.

Proyectiles de los cañones de campaña en su comienzo se introducen en la arena sin estallar. Camacho adelanta sus tropas que dispararan a su vez sobre el enemigo que se aproxima formado en guerrilla, sus cañones rayados hacen efecto en los asaltantes que para evitar mayores estragos se lanzaron a la carrera de frente y por el flanco. En esta situación las tropas de Cáceres del Zepita van al encuentro de los chilenos con decidido ímpetu disparando sus rifles para frenar el asalto. La lucha es porfiada en este punto al extremo que Baquedano dispone el refuerzo inmediato con el apoyo del regimiento Cazadores. La fuerza defensiva aliada es recia y los batallones chilenos son destrozados y van cediendo terreno.

Campero al observar ese movimiento ordena reforzar el contraataque de la izquierda con el batallón los Colorados que acude al trote y se une al Zepita para resistir los esfuerzos de la caballería enemiga para desmembrarlos; cada vez que se produce una carga, colorados y zepitas forman en cuadro y rechazan las cargas a nutrido fuego de fusil. Un movimiento probado con éxito por Wellington en Waterloo contra la poderosa caballería de Ney. La derecha chilena del coronel Amengual cede y empieza el repliegue. Pero Baquedano atento a esta circunstancia emplea a la reserva. Se lanza entonces aquella.

El escenario de gran confusión, estruendo y humo tiene por fondo el griterío enardecido de las tropas en pugna. En este punto ya generalizada la batalla en toda su línea es preciso conocer, en glosa, del informe del coronel Andrés A. Cáceres Dorregaray, detalles de esta acción:

[…] el (Contraataque) se inició, saliendo fuera de la línea, con el avance de mi división, la de Suárez y la de Castro Pinto. Apenas había adelantado yo unos cien metros a la cabeza de mis batallones Zepita y Misti, cuando perdí el caballo. Mi ayudante, Capitán Lazútegui, me dio el suyo, que quedó pronto inutilizado. Mi segundo jefe, comandante Llosa, al avanzar sobre el enemigo, recibió un balazo en el pecho, que le mató instantáneamente; su caballo, sintiéndose sin jinete, partió a la carrera, pero fue alcanzado por uno de los oficiales; al tiempo de poner el pié en el estribo, fue arrancado éste por una bala y hube de montar por el lado opuesto. De los ayudantes, que me acompañaban cayeron los capitanes Chacón y Cabello. El abanderado, teniente Padilla, cayó haciendo flamear la bandera en medio de la lucha, y ordené al teniente Castellanos que recogiera la insignia del Zepita.

Nuestro contraataque seguía, en tanto, pertinaz. Los Colorados rivalizaban con nuestros bravos del Zepita, y la refriega tornábase cada vez más enconada. Aliados y chilenos acometíanse furiosamente, haciendo extraordinarias proezas. Con todo, nuestro decidido empuje adelantaba, pero nos faltaron refuerzos para cubrir las bajas y sostener la impulsión del contraataque, refuerzo que ya no era posible obtener porque todas las reservas estaban empeñadas en la línea de combate.

El enemigo, fuertemente reforzado, volvía, en tanto, al ataque. La lucha era tremenda. El fuego que nos dirigía de todas partes diezmaba mi división y la de Suárez, y hubo momentos que estuvimos en un tris de ser completamente envueltos, pues el resto de la línea no había acompañado nuestro avance, por hallarse combatiendo duramente en sus propias posiciones. Varios jefes habían ya caído en la porfiada lid, muertos o heridos; y a poco fue también herido el valeroso coronel Camacho, comandante general del Centro. El general en jefe, que no perdía detalle en la conducción de la batalla, ordenó al instante al coronel Ramón Gonzáles sustituirle […]

El coronel boliviano, Idelfonso Murguía, jefe del batallón Los Colorados, cuando se refiere al empuje que conjuntamente el batallón peruano Zepita contuvo e hizo retroceder a las maltrechas tropas del Santiago y el Atacama que asaltaron la izquierda aliada, explica el uso táctico de una bien probada organización para contener la carga de los Coraceros que venía en socorro de los batallones en fuga, al mando del coronel Vergara:

[…] Presentóse la caballería enemiga en veloz carrera y por escuadrones, pretendiendo flanquear nuestro costado izquierdo y envolvernos. Vi entonces ocasión de cumplir mis previsiones de los días de instrucción: los brillantes cuadros de infantería, que para algunos estaban proscritos de la táctica moderna. Nos sirvieron allí para mostrar al enemigo la destreza y pujanza de nuestros soldados. Ante la carga de la caballería chilena, ordené formar cuadrilongos. Se formaron en número de seis. Al centro tres dirigidos por los intrépidos mayor José María Yáñez, capitán Gumercindo Bustillo y capitán Juan S. González. A mi izquierda otro, por el jefe del tercer batallón, teniente coronel Zenón Ramírez, que a mil metros a retaguardia había perdido su caballo. Por último, otros dos cuadrilongos a mi derecha bajo el mando del teniente coronel Felipe Ravelo. La rapidez de su formación correspondió a la rapidez del avance del enemigo. Una inmensa nube de polvo y el estruendo de sus armas acompañaban a los corceles. Llegó el enemigo hasta 15 metros de nosotros. Una descarga que parecía hecha por un solo hombre lo recibió, y después otra y otra. La caballada dio vuelta en menos tiempo del que basta para decirlo. Ordené dispersión en guerrilla para seguir con el avance. Se me obedeció con pasmosa serenidad. Los bravos del batallón se lanzaron en persecución del agresor. […]

La artillería peruana, dotada de piezas de menor factura que las chilenas mostró en un primer momento su eficacia. Escuchemos al coronel Arnaldo Panizo Abasolo, comandante general

de la artillería de campaña, en una glosa de su parte fechado en Tarata el 30 de mayo de 1880:

[…] a las 7 de la mañana, se presentó, a la vista, el enemigo, manifestando por su orden de marcha y formación, pronunciar su ataque por el ala izquierda de nuestra línea, lugar que yo ocupaba con la Brigada de Campaña a retaguardia de nuestra infantería.

A las 8.45 a.m. recibí orden verbal de S. E. el Superior Director de la Guerra, para avanzar y romper los fuegos sobre el enemigo, tan pronto que estuviera al alcance de nuestros cañones; en efecto, a las 9 a.m. ordené al comandante de la Brigada Tnte. Cnel. Don Domingo Barboza, hiciera avanzar la 2. batería, comandada por su capitán don Eduardo Águila, con el 3. Jefe de la Brigada, Sargento Mayor don José Manuel Ordóñez, sobre la ceja delantera del campamento que ocupábamos, y que a su derecha, se colocara la sección de a 12, comandada por el Capitán don Ricardo Ugarte, con el 2. Jefe de la Brigada Sargento Mayor don Pedro Ugarteche, quedando de reserva, a retaguardia, la 1. batería comandada por el Sargento Mayor Graduado don Manuel Carrera, lo que fue ejecutado inmediatamente, hice romper los fuegos con magníficos resultados sobre la línea enemiga, cuyos fuegos fueron contestados por su artillería, hasta las 10 a.m. en que haciéndonos esta, por demás más (sic) descargas por baterías, ordené al Comandante de Brigada, aumentara las distancias entre las piezas e hiciera venir a la línea, la 1. batería que se hallaba de reserva; ejecutado lo cual, ordené nuevamente, romper los fuegos hasta las 11 a.m., que recibí orden del Sr. Cnel. Comandante en Jefe del ala Izquierda del Ejército, Dn. Eleodoro Camacho para cesar los fuegos, y ocultar las baterías de la vista del enemigo, colocándolas a la izquierda, de la línea de infantería, en un bajo pliegue del terreno; mientras tanto, el enemigo avanzaba sobre nuestras posiciones, y los tres batallones bolivianos Tarija, Viedma y 2. de Línea se hallaban a la vanguardia de muestras baterías, desplegados en guerrillas y esperando al momento del ataque.

A las 11.3 a.m. dichos batallones recibieron orden de romper los fuegos, y como ocupasen las posiciones que yo había dejado, avanzando al mismo tiempo sobre el enemigo, que venía haciendo fuego y ocultándose por momentos en los repliegues delanteros y perfectamente pronunciados del terreno, era absolutamente imposible, a la artillería que estaba bajo mis órdenes, hacer fuego en la posición que había dejado, so pena de herir a nuestros propios soldados, que con un arrojo digno de alabanza, se lanzaban valerosos sobre el enemigo. Ante tal situación, y cuando los batallones Victoria y Huáscar, que se hallaban a retaguardia, a pocos metros de distancia, avanzaban también hacia la línea, ordené que la 1. y 2. baterías cargaran su material y desfilando por la izquierda al trote pasaran a ocupar una lomada que se hallaba a retaguardia y a la izquierda del puesto que ocupaba el batallón Victoria; en cuyo punto un tanto elevado sobre el terreno de vanguardia, podíamos dominar al enemigo que avanzaba, sin ofender a nuestras tropas.

La 2. batería ejecutó su movimiento de cargar su material y desfilar inmediatamente sin ser ofendida por los fuegos enemigos, por hallarse en la parte más baja del repliegue citado, pero en su tránsito, el nutrido fuego del enemigo, que había pronunciado su ataque por ese lado y que avanzaba arrollando nuestra izquierda, había muerto y herido la mitad de su gente, entre ellos, herido su capitán don Eduardo Águila, matando al mismo tiempo seis mulos conductores, cuyas cargas quedaron en el campo. Una vez en la altura, soportando un vivísimo fuego de fusilería y ametralladora, nos fue imposible hacer fuego, pues ya nuestras tropas estaban confundidas con las del enemigo. Mientras esto pasaba con la 2. batería; la 1. que había quedado a la retaguardia, y en terreno más elevado, al cargar su material para seguir a la 2., fue víctima, así su tropa como sus acémilas, de nutrido fuego enemigo, a pesar de la serenidad y empeñoso interés del Jefe de la Brigada, Mayor Graduado don Manuel Carrera y demás oficiales de la batería, para salvar sus piezas, todo empaño fue imposible, quedando heridos el Capitán Graduado don Elías Bodero y Teniente don Eduardo del Castillo.

La sección de a 12, que ocupaba el centro de las baterías ya citadas, por su naturaleza pesada, para seguir con la regularidad debida al movimiento de las anteriores, y hallándose más cerca de la ceja predominante de nuestras posiciones, a las órdenes del 2. Jefe Sargento Mayor Graduado don Pedro Ugarteche, hicieron seis disparos, hasta que encontrándose acribillado por el fuego enemigo, y sin poder retirarse por las razones ya expuestas, perdiendo toda su gente, y, al Maestro Mayor de obreros Pedro Sánchez, que con sus subordinados, se ofrecieron a servir dichas piezas, a pesar de los heroicos esfuerzos de este Jefe, de su Capitán don Ricardo Ugarte y los de igual clase graduados don Eloy Caballero y don Pedro Odriozola, y después de quedar contusos el 2. y 3., viendo imposible todo esfuerzo de salvar esta sección, se replegaron a la 2. batería.

El que suscribe, con sus tres piezas de la 2. batería y 18 hombres, los tres jefes de la Brigada y los oficiales que se habían replegado, viendo pronunciado el triunfo a favor del enemigo trató de salvar las piezas mandándole orden con el Alférez Pedro Carlín al Capitán Don Félix del Piélago, que se hallaba encargado del parque, se replegase hacia nosotros que nos dirigíamos siguiendo la oleada de dispersos, que cubría la entrada a Tacna, hacia el Alto de Lima, eran las 3 p.m. […]

La sangrienta batalla costó a los ejércitos aliados de 2,500 a 3,000 soldados, lo que dice de la resistencia que opusieron al enemigo que dejó en el campo 2,200 hombres. Los batallones chilenos que perdieron el 50% de su efectivo fueron el Regimiento de Infantería Santiago y el Batallón de Infantería Atacama No. 1, ambos pertenecientes a la 2. División.

Corresponde un alto precio el pagado por el arrojado batallón de los Colorados de Bolivia que fue exterminado. Numerosos y distinguidos jefes y oficiales aliados rindieron la vida aquel memorable día.

Las tropas sobrevivientes bolivianas pusieron rumbo al altiplano. Montero con el parque que se pudo salvar hacia Arequipa. La débil resistencia de Tacna, emprendida por sus autoridades, fue acallada por una descarga de artillería.

Por la tarde el coronel Santiago Amengual hacía su entrada en la vieja ciudad del Caplina; quedaría cautiva hasta 1929.

Museo de Sitio en Intiorco

Próximo al cementerio militar y la cruz monumental que se levanta en la pampa de Intiorco, en Tacna. Conserva documentos, uniformes, armas y municiones de aquella batalla que convocó a tres ejércitos. Fue erigido en la década de los años ochenta.

Pueden verse algunos emplazamientos y las demarcaciones en el terreno de las tropas aliadas, practicadas en los lugares que ocuparon.

Así informó The New York Times, entre otros hechos, la acción de Tacna:

http://query.nytimes.com/mem/archive-free/pdf?res=9C07EEDB173EE733A25755C2A96E9C946797D6CF

Fuentes:

Historia Militar del Perú, 2. Tomo; Teniente Coronel de Caballería, Carlos Dellepiane, 1931, Lima-Perú

Guano, Salitre y Sangre, Ricardo Querejazu Calvo. Cochabamba, Bolivia, 1979

Historia General de Bolivia, Alcides Argüedas. Librería Editorial Juventud. La Paz-Bolivia, 1994 Historia de la Guerra del Pacífico (1879 – 1881); Diego Barros Arana, Ed. Andrés Bello. Santiago de Chile, 1979

Narración Histórica de la Guerra de Chile contra el Perú y Bolivia; La campaña del sur. Tomo II. Mariano Felipe Paz Soldán. Ed- Milla Batres. Edición conmemorativa del Primer Centenario de la Guerra del 79.

Internet

En el Alto de la Alianza, Luis Guzmán Palomino

La Batalla de Tacna, Jorge Ojeda Frex

Parte peruano del coronel Andrés Cáceres

Parte boliviano del coronel Idelfonso Murguía

Parte peruano de la batalla por el coronel Arnaldo Panizo

La batalla de Tacna, de Wikipedia que cita este artículo,

http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Tacna

Diversos gráficos de procedencia peruana y chilena

Monumento del Alto de la Alianza, en Intiorco, Tacna

Fanfarria militar Cavalery Trumpet calls.- Roland Kiper. Belgian Military Marches. Conductor: Norbert Nozy /CD87 040 DDD/ NOBLESSE -1993 Drummers Lilt.- Te Corps of Drums. Royal Marines. Hellmark 303782 – 1996

Publicadas por Luis Siabala Valer Hora 11:24:00

Etiquetas: Colorados, Cáceres, Intiorco, Panizo, Tacna

Regata Velas Latinoamérica 2014

Al señor José González Spaudo, de Concepción, Chile, invaluable amigo, gran aficionado a la fotografía y a la náutica

Afiche

ITIN

Nota: Lamento no haber podido acudir a este importante y bello evento internacional. He reunido, sin embargo, material oficial y periodístico para conformar algo de historia.

El 24 del corriente mes de abril, 2014 ha recalado al puerto del Callao la  Regata Velas Latinoamérica 2014, con una derrota similar a la de 2010. Esta vez con menor número de unidades que aquella, y dos de ellas incorporadas, el barco Dr. Bernardo Houssay y el catamarán de aluminio Ice Lady Patagonia II de Argentina.

Auspicia esta Regata la Armada Argentina con el propósito de celebrar el Bicentenario de las acciones navales de Montevideo de 1814.

Sigue siendo apasionante contemplar estas naves movidas por el viento y la pericia marinera de sus tripulaciones.

Notas y grabados oficiales

imagen-velero-callao

A la cuadra del Callao

Naves participantes

Libertad

Fragata Esmeralda

Cisne Branco

Cuauthémoc

Guayas

Simón Bolívar

Velero Gloria

Catamarán Dr. Bernardo Houssay

Catamarán Ici Lady

Galería del arribo al Callao

Proa y bauprésProa al puerto
AcoderandoAcoderando
A bordo del ARA LibertadOficiales peruanos a bordo
Marinera limeñaMarinera limeña
Bnada ARA LibertadBanda del ARA Libertad
Empavezado nocturnoEmpavesado nocturno

El artículo que sigue a continuación, reprise